jueves, 31 de agosto de 2017

San Isidro alista la Peri-Feria del libro


Intercambio de libros, venta de usados, ofertas y actividades paralelas de teatro, música, radio, talleres y otras actividades relacionadas con el mundo del libro se llevarán a cabo desde mañana y durante tres días en el barrio San Isidro del Plan Tres Mil en la primera versión de la Peri-Feria del Libro.

La Iniciativa es un proyecto de la junta vecinal de San Isidro, el Club de madres y el Centro Cultural del barrio para estimular la lectura de los habitantes de la populosa zona del Plan Tres Mil.

Más de una veintena de expositores se han anotado para participar del evento. La mayor parte escritores independientes y algunos con una carrera literaria ya consolidada, explicó Juan Pablo Sejas, del Centro Cultural San Isidro.

“La idea es que autores, editoriales y libreros vengan al barrio a compartir sus libros, dialoguen con la gente y se acerquen a estos espacios periféricos de la ciudad para que encuentren nuevos lectores, mientras que del otro lado los niños y jóvenes tengan una relación más activa con ellos y los libros”, explicó Sejas.

La Peri-Feria abrirá de 9:00 a 21:00 en las inmediaciones del Centro Cultural San Isidro, la cancha y el galpón que se encuentran frente a la institución.
En esos espacios también se realizarán talleres, siete conferencias y presentaciones de libros.

De forma paralela La emisora del centro cultural, Radio Bocina realizará entrevistas a los autores, este espacio estará a cargo de la periodista Mercedes Fernández.

No se cobrará ingreso a ninguna de las actividades que se desarrollen en el evento.

Presentan “Bolivia en la memoria del mundo 2016”

A partir de horas 19.00 de hoy, en el Hall de la Vicepresidencia del Estado será presentada la edición Nº 49 de la revista Fuentes, documento que destaca la temática “Bolivia en la memoria del mundo 2016”.

Esta edición refiere a los hallazgos del historiador norteamericano Kevin F. Young (“Alianzas revolucionarias del siglo XX en Bolivia: entre la coalición y la ruptura”) que permite esclarecer la historia política boliviana de la década del 50.

miércoles, 30 de agosto de 2017

"Del nacionalismo al neoliberalismo" un compendio de la historia de Bolivia

Teodoro Paco Choque, presentó este martes por la mañana su libro "Del nacionalismo al neoliberalismo", acto que se cumplió en el salón "Alberto Guerra" de la Casa de la Cultura "Simón Iturri Patiño", perteneciente a la Universidad Técnica de Oruro (UTO), como un aporte importante al registro de la historia del país.

Como el autor comentó sobre su obra, se recabó toda la información de los procesos que llevaron a la nacionalización de los recursos del país, haciendo una retrospectiva a los últimos 50 años del siglo pasado en Bolivia.

"Es un trabajo que recoge la segunda mitad del siglo pasado, desde los gobiernos de (Víctor) Paz Estensoro, las dictaduras militares del general (René) Barrientos, el general (Hugo) Banzer, (Alberto) Natusch Busch y el general (Luis) García Meza. También está incluido el proceso Ovando-Flores, que fue un pequeño respiro en las libertades democráticas. Además las dos gestiones de gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada", refirió Paco.

En el trabajo de investigación y recopilación histórica, se puede apreciar hitos históricos que marcaron al país, por la búsqueda de los recursos que puedan beneficiar a la sociedad, concluyendo con masacres que calaron hondo en la sensibilidad de los bolivianos, como la masacre de San Juan, hasta llegar a la masacre de Navidad y la masacre de Octubre Negro, que marcó la salida de Gonzalo Sánchez de Lozada del poder.

Su pensamiento inicia con lo que dijo alguna vez el reconocido personaje cochabambino, Sergio Almaraz Paz, que era necesario nacionalizar el Gobierno, sintiendo que en la actualidad se logró este proceso, donde ahora existe para él una mayor participación de la sociedad, con una libertad de opinar libremente sobre lo que sucede en el país.

Presentan libro sobre festividad del Gran Poder

El alcalde Luis Revilla Herrero presentará esta tarde el libro: “La Festividad de Nuestro Señor Jesús del Gran Poder: Maravilla de La Paz y del Mundo”.

Se informó que el acto de entrega al que se tiene comprometido la presencia de importantes autoridades culturales, folklóricas e invitados especiales, se realizará en el Salón de Honor del Palacio Consistorial, a partir de horas 17.00

La tradicional manifestación folklórica denominada “La Fiesta Mayor de Los Andes”, anualmente congrega a miles de danzarines nucleados en decenas de fraternidades, mismos que rinden tributo al patrono de la zona de Ch’ijini.

martes, 29 de agosto de 2017

HUGO VEGA escribe libro sobre luzmila carpio y la artista regala canto

Hugo Vega Plaza presentó su libro-CD “Luzmila Carpio en el escenario mundial. Diálogos civilizatorios: transmodernidad e interculturalidad” en el Aula Magna de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Mayor de San Simón. En la oportunidad, la artista, ícono del arte quechua de Bolivia, deleitó con su canto a los asistentes.

“Peffi”, libros para estimular a bebés

Una serie de libros para bebés, producidos de manera totalmente artesanal, y con una gran proyección de impacto social, se encuentra circulando de voz en voz en el mercado cochabambino. Se trata de “Peffi”, un emprendimiento sinérgico entre Petra Guttentag y Patricia Araya, que ofrece textos para estimular a bebés en sus primeras etapas de desarrollo psicomotriz.

El proyecto nace de la inquietud de Petra Guttentag, que siempre estuvo metida en el mundo de los libros por ser hija de Erich Guttentag, uno de los principales impulsores de la literatura en el país en la segunda mitad del siglo XX, fundador de la editorial y librería “Los amigos del libro”. Petra afirma que siempre tuvo el deseo de escribir un libro para niños, aunque postergaba la idea.

EL LIBRO está compuesto por una serie de imágenes, entre animales y elementos de la naturaleza, realizados en materiales de texturas diversas y con posibilidades de interacción. A parte de impulsar a los bebés a desarrollar motricidad y descubrir texturas, el libro motiva a ejercicios creativos, reta a los padres a armar historias y narraciones, relacionando a toda la familia en el proceso del desarrollo del infante.

Todo es cocido a mano con materiales naturales, no se utiliza ningún tipo de pegamentos ni hilos nylon. “Se los puede meter a la boca porque son todos productos prelavados, no son tóxicos”, señaló Araya a tiempo de añadir que los libros también son lavables.

Patricia Araya, que viene de una larga experiencia de trabajo con niños, además de pequeños con autismo y otros problemas, desarrolló el contenido buscando siempre las maneras más óptimas de estimular a los bebés. La dupla, entonces, entiende de los requerimientos de un niño, y también de procesos editoriales y de la importancia de vincular a los niños con libros desde la edad más temprana.

El proyecto lleva en desarrollo los últimos cuatro meses, en los que se ha logrado manufacturar 24 libros de cuatro modelos distintos, mientras ya se preparan los siguientes. La demora es justificable, pues es un trabajo de mucho cuidado y atención, más para las dos socias que, de momento, encaran entre ambas y sin ninguna ayuda, toda la producción. Sin embargo, el proyecto apunta a crecer y las emprendedoras esperan que con eso puedan ayudar a personas que lo necesiten, haciéndolas parte del taller y costura de los libros, generando así un ingreso. Es un sueño que, de concretarse, sería de gran impacto social. Por lo pronto, y para lograr aquello, queda apuntar a la distribución del trabajo realizado hasta ahora.

“La distribución ha sido por gente que ha pasado la voz y hemos recibido pedidos del extranjero”, señaló Araya. Para pedir uno de estos libros hay que contactarse a los teléfonos 76408140 (Patricia Araya) y 77970099 (Petra Guttentag). El precio es de 95 bolivianos y, al ser este un trabajo tan artesanal, los textos pueden ser personalizados.

Sisinia Anze T. “Mi literatura es un medio para recuperar la memoria de nuestro pueblo y sus héroes”

JUANA AZURDUY – LA FURIA DE LA PACHAMAMA” | ES LA NUEVA NOVELA DE SISINIA ANZE TERÁN, QUE PROCURA DESENTRAÑAR PORMENORES DE LA FASCINANTE VIDA DE LA CÉLEBRE HEROÍNA, DESDE SU NIÑEZ HASTA SUS ÚLTIMOS DÍAS.

Afines de enero, Sisinia Anze Terán presentó su más reciente novela. Como es habitual en ella, no se limitó a los formatos tradicionales y preparó para la ocasión un justo homenaje a la heroína que la inspiró. El acto de presentación en el teatro Achá, como en anteriores presentaciones de sus obras, estaba llenó, al punto de que hubo gente que tuvo que presenciarlo de pie.

El grupo de Artes Escénicas “Deja Vu”, a cargo del director Günther Revollo Soria, los cantantes Tigre García y Dominique Iriarte, fueron parte de una original presentación artística, fuero el marco en el que se presentó esta novela histórica que presenta una nueva faceta de la autora: su inquietud sobre los procesos históricos y políticos nacionales y los paralelismos que existen en nuestros días con dichos eventos. OH! conversó con ella sobre y el que sigue es el resultado del diálogo al que la invitamos.



OH!: ¿Cómo surgió la idea de hacer una novela sobre Juana Azurduy?

Las ideas me toman por asalto. Alguna vez dije que las historias me escogen a mí y no al revés. Supongo que tiene que ver con lo que estoy viviendo en ese momento, con algo que me preocupa o llama la atención. Ése también fue el caso con Juana. De repente, me obsesioné con la idea y, luego de comprobar que no existe mucha literatura sobre nuestra heroína más grande, empecé el proyecto.



OH!: ¿De dónde surge la idea de pintura de Juana Azurduy que aparece en la portada?

Quería una portada especial, que reflejara el heroísmo y valentía de Juana Azurduy, de aquella mujer que combatió en más de treinta y tres batallas; para ello necesitaba a un artista consolidado. Decidí buscar a Alex Urquidi, un pintor de renombre a nivel nacional y le pedí que se inspire en nuestra heroína. Sólo le bastó conocer el nombre de la novela para dejar volar su imaginación y realizar un fantástico óleo que ahora poseo con mucho orgullo.



OH!: ¿Cuánto tiempo le tomó escribir la novela? ¿El proceso fue similar a las de sus obras previas?

Fue una experiencia completamente diferente a la que yo estaba acostumbrada. Se cree que escribir historia limita un poco a la imaginación; en mi caso, no puedo negar que fui asaltada y seducida por la tentación de hacerlo. Este proyecto enriqueció mis conocimientos y me enseñó cuán maravillosa es esa es la magia de la literatura, que sin necesidad de alterar la historia, uno puede darse formas para aderezarla con ingredientes fantásticos y crear una obra mucho más rica en esencia.



OH!: Llama la atención el título secundario: “La Furia de la Pachamama” ¿Qué relación encuentra entre Juana Azurduy y la diosa de la mitología andina, más conocida como la Madre Tierra?

Hubo personas que me hicieron la misma pregunta; incluso hubo quienes se resistían a aceptar que nuestra heroína pudiese ser comparada con la Pachamama. Pero cuando estaba en la etapa de investigación, descubrí esta parte de la historia que poco se conoce. Juana Azurduy, gracias a sus ideales, coraje y determinación, fue considerada por los indígenas la encarnación de la Pachamama, que había aparecido para liberar a los pueblos sometidos al yugo español. Fue de esa manera cómo Juana pudo crear un ejército de indígenas que superaba el número de diez mil.



OH!: La novela relata la vida de la heroína desde sus primeros años ¿Nos encontramos ante una obra biográfica?

Para ser exactos se trata de una novela histórica. Una novela siempre tendrá algo de interpretación personal, porque es necesario hacer suposiciones sobre los diálogos que originaron los hechos que la historia relata e imaginar algunas circunstancias. Eso sí, se hace relevante la investigación a profundidad de la historia y sus fuentes para respetar personajes, fechas y lugares históricos.



OH! ¿Qué puede decir sobre la personalidad de la Juana Azurduy que procura retratar en la novela?

Juana Azurduy era una mujer implacable, pero a la vez estaba envuelta de una frescura juvenil, capaz de abrigar nobles anhelos y fervientes ideales. Ella personifica la lealtad, la fidelidad que nutre su amor, a la mujer que sueña, a la que no se inmuta, a la que prepara un camino en la búsqueda de una sociedad mejor, a la que no se deja amedrentar y lucha con ahínco porque comprende que las grandes transformaciones requieren también de grandes sacrificios. Sin embargo y pese a todo ello, es injustamente echada al olvido, sin ningún reconocimiento a su sacrificio por lograr la libertad.



OH!: La novela se desarrolla mediante conversaciones de una Juana Azurduy anciana con su joven sobrino Indalecio, que se interpretarían como enseñanzas que generaciones pasadas desean transmitir a las nuevas. ¿Cuál fue su intención al utilizar este recurso?

Aspiro a utilizar la literatura como medio para recuperar la memoria de las acciones de nuestro pueblo y de sus héroes; enseñanzas que hoy son más necesarias que nunca porque vivimos en tiempos en que los valores se están perdiendo y con ellos nuestro fervor patriótico.



OH!: ¿Quiénes deberían leer este mensaje?

Todos, pero especialmente nuestros jóvenes que día a día son abducidos por la tecnología y el precio de estar "tecnologizados" es muy alto, porque los lleva a perder su identidad cultural y los valores que son tan importantes para la salud de nuestra sociedad.



OH!: En su criterio, ¿no hacemos en Bolivia un justo homenaje a nuestros héroes y heroínas? ¿Construimos la identidad nacional a partir de su ejemplo?

Creo que ese debería ser el camino para construir una patria soberana, pero lastimosamente vemos que nuestros héroes continúan arrinconados en el olvido y muy poco se conoce sobre ellos. Yo, alguna vez, sentí que carecía de una identidad cultural y por ello decidí estudiarla por mi cuenta, descubriendo una maravillosa veta que, hasta ahora, no es explotada. Conocer nuestra historia me permitió nutrir ese fervor patriótico que poco a poco estamos perdiendo.



OH!: ¿Qué recomendaciones les haría a padres y maestros para que los jóvenes recuperen esa identidad?

Todos tenemos el deber de conocer nuestra historia y a nuestros héroes. Creo que es una tarea muy importante transmitirla a nuestros niños y jóvenes para que puedan construir una identidad cultural y nutrir su fervor patriótico. Para ello, es importante inculcarles el hábito de la lectura y leer con ellos las grandes obras de autores bolivianos como “Juan de la Rosa” de Nataniel Aguirre y la “Zaga del Esclavo” de Adolfo Cáceres, entre muchas otras.



OH!: ¿Por qué es importante conocer nuestra historia?

La importancia de conocer nuestra historia radica en el hecho de que ella nos permite entender mejor nuestro presente. La historia es considerada como una de las ciencias humanísticas que más utilidad le da al hombre, no sólo para conocer el acervo cultural de las diferentes civilizaciones que han pasado por la historia sino para permitirle construir su propia identidad, y de esta manera, tomando datos de tiempos pasados, elaborar su propia idiosincrasia.



OH!: Sabemos que comparte charlas con sus lectores en colegios de la ciudad y del interior ¿Cuál es su motivación? ¿Dónde pueden contactarla sus lectores?

En un principio mi único objetivo al dar las charlas a los jóvenes, era atender sus inquietudes. Pero con el tiempo me di cuenta que era yo la que se enriquecía con sus apreciaciones sobre las obras; las charlas se constituyeron en un mecanismo de medir los intereses de los lectores y así poder saber qué dirección tomar en un nuevo proyecto. Además, estar en contacto directo con los lectores, me energiza y llena de motivación porque el entusiasmo que irradian es contagioso.



OH!: ¿Tiene pensado llevar a cabo otros proyectos similares?

Aprendí tanto a cerca de la creación de nuestra República, que siento una necesidad de continuar escribiendo. Esta vez, pienso enfocar mis esfuerzos en realizar un proyecto dedicado a mi ciudad natal, a Cochabamba. Veremos qué nos depara el futuro.



OH!: Seis novelas en ocho años reflejan una actividad literaria intensa ¿En qué está trabajando ahora?

Ahora me alejé un poco de la novela e incursioné en lo que es el cuento. Es otro desafío porque escribir cuento es muy diferente que escribir novela. Desde mi punto de vista, el cuento posee una estructura más complicada que la de la novela. El libro de cuento que sacaré pronto titula “Insania”, es un libro de cuentos de suspenso psicológico. Espero que a mis lectores les guste esta nueva faceta.

Perfil

Sisinia Anze

Es cochabambina. Estudió en el colegio Instituto Americano y es graduada en Informática de la Universidad del Valle. Empezó a escribir el 2009 y ya tiene seis novelas publicadas: El Abrigo Negro, El Conjuro del Abrigo Negro, La Clonación de Cristo, Las Últimas Profecías, Las Crónicas del Supay y la más reciente, Juana Azurduy – La Furia de la Pachamama. A decir de sus editores, es una de las novelistas más leídas del país, habiendo logrado incursionar entre los textos de lectura de muchas unidades educativas bolivianas, cautivando a los jóvenes a través de la novela fantástica.

Convocan a concurso para ilustrar cuentos



El Centro Cultural Simón I. Patiño de Santa Cruz convoca a dibujantes y artistas a postularse al concurso para ilustrar un libro de cuentos de los textos escogidos del taller de Escritura Creativa y Expresión para niños, realizado en Santa Cruz de la Sierra, Roboré y San José de Chiquitos.

El ganador del concurso realizará 10 ilustraciones que acompañarán los textos de los niños y jóvenes participantes del taller. El plazo de entrega es hasta el 30 de diciembre y recibirá como premio 500 dólares.

El plazo para postularse termina el miércoles 20 de septiembre. Para concursar los requisitos son: presentar una ilustración de un texto elegido (que corresponde a un intercambio de cartas de niños), una explicación acerca de la intención del concepto de la ilustración presentada y una muestra de algún trabajo anterior.

Las postulaciones firmadas con un pseudónimo deben enviarse al Centro Patiño en Santa Cruz. Además, mandar vía correo electrónico los datos personales del artista.

Para conocer a detalle la convocatoria, ingresar a la página web: fundacionpatino.org/csipweb/2017/08/16/convocatoria-para-ilustradores o contactarse al correo cpatino@fundacionpatino.org para cualquier consulta.

Poesia en el bicentenario de Tarija

La celebración del Bicentenario de la Batalla de La Tablada (1817 – 2017), permite el desarrollo de diversas actividades fundamentalmente vinculadas con la recuperación de la memoria histórica del departamento y aspectos relacionados con nuestra identidad y cultura, recurriendo en esta ocasión a la antología compilada por el escritor argentino Hugo Amicone, intitulada “VOCES AL AIRE”, que la describe cual un bosque de Poetas sorteando la muerte desde la palabra: “Veo distintos follajes lanzando voces al aire, al mun-do, desde sus raíces, escribiendo cerca de esta tierra, o desde muy lejos de ella, pero todos revelando profundas convicciones poéticas, literarias, lecturas am-plias, aire traído desde otros aires hacia sus propios molinos”. Brindamos la relación de los poetas elegidos en la presente selección, con textos notables que trasuntan la riqueza literaria de estos personajes:

los parques en otoño (1998), Cenizas del viento (2004).

EN CAUTIVOS SUEÑOS ENCARCELADA

¡Ay de tus ruinas

cuando el rayo

de los muertos

caiga sobre ellas!

Pero antes,

cuídate patria grávida

de tormentas,

cuídate

del tropel de las ratas

de los traidores posesos

de los melifluos legisladores

de los estertores

de negras conciencias

profetizando sombras

sobre los mediodías

fantasmas en los muros

(fragmento)

Jorge Campero (Tarija, 1953).- La intuición absoluta es llevada al poema. Toma cualquier elemento a mano, un recuerdo, una receta, una nota de un periódico, y pue-de convertirlo en un poema memorable. Publicó, entre otros: Promiscuas (1976); A boca de jarro (1979); Árbol eventual (1983); Musa en jeans descoloridos (2001); Jaguar azul (2009), Corazón Ardiente (2010).

SÁBALO TRISTE

Un pescado o agarrado

Igual da

El zumo de un limón

Dos huevos criollos

La masa de cuatro papas

Idem cantidad de sábalo

60 gramos de margarina

Una pizca de sal

Otra de pimienta

Ramitas de cilantro

Todo por la máquina de picar

Una cucharada

Fritado un poco oíl

Se sirve acompañado de aceitunas verdes

Y el mismo bolero

Por la máquina de moler

Sábalo triste

re-triste-tristísimo

fritado en su propia grasa.

(de Musa en jeans descolorido)

Marcelo Arduz Ruiz (Tarija, 1954).- Pinta con la palabra imágenes plenas y transparentes, fusionando las tradiciones poéticas orientales a las vanguardias concretas del siglo XX. Sus versos contienen una técnica peculiar nominada “Poesía Virtual”. Publicó: Estrellas en el día (1977); Tras el vidrio del cielo (1983); La tierra en uno ( 1985); Quinze antipoemas de amor e desenhos (1989); Hojas solares (1993); Poemas de cielo adentro (1994); Poesía Virtual (2000) y Ascensión de la lluvia (2003).

LEYENDA

Anoche

en medio de la calle

acababa de nacer otra luna,

latiendo

su blanca piel un brillo

macilento y frio.

Se alzó torpe

en una esquina,

reptando entre

las tinieblas de ruinosas paredes...

(Era una esquina en el barrio de San Roque no recuerdo cuál esquina todas las esquinas semejan a la luna arrastrándose anoche a lo largo de todas las esquinas)

Trepó

luego agobiada

al cielo,

con interna garra

asida

del nocturno-aire-negro,

imponiendo

su suspendida perpendicularidad

al fondo

de una calle entre penumbras…

(No recuerdo ya qué calle la luna es de la calle y todas las calles tienen ya su luna y ninguna calle mira ni sabe de la luna de otra calle …¡s-o-l-e-d-a-d!)

Sobrevolando las lejanías que ocupan

los altos sauces y los tejados últimos,

viejas plazas y desérticas calles

más tarde iluminada de sombras la vieron

remontar su intenso vuelo al viento,

cielo arriba,

hacia el descampado cielo,

urgida ya

por encontrar su lugar en la noche.

(de La tierra en uno)

Julio Barriga Cabezas (San Lucas, 1956).- La rebeldía, su jubiloso pesimismo merecería un capítulo aparte. A partir de los surrealistas franceses e innúmeras lecturas ha construido una voz personalísima. Dice lo que no se debe decir, habla de lo que no hay que hablar: su palabra libera demonios. Publicó, entre otros: El fuego está cortado (1993); Aforismos desaforados (1994); Versos perversos (2002); Cuaderno de sombra (2007); Luciérnaga sangrante (2013).

SEPTIEMBRE

Me había ido por las quebradas

Víboras negras reptando las afueras

A aspirar algo más real que axé y rexona

A saludar a un perro muerto

Y observar las flores del fango

Ese eros sórdido y tóxico

Nunca durable siempre renovado

Y chunchos dispersándose

Luego de la batalla

Imaginaria como todas

(de Luciérnaga sangrante)

Puntualizando que los juicios de valor dependen de los gustos personales o tendencias y la manera con que se embala a la poesía puede a veces provocar resistencia, el compilador argentino concluye con la esperanza de que los poemas elegidos sean del agrado del lector, pero ante todo un incentivo para leer o releer algunos versos que valían la pena recordar.

ESTOS ÁRBOLES

Estos arboles

tienen el recuerdo

de la lluvia.

Su memoria es húmeda

como el verano,

o el profundo perfume

de sus sueños.

Estos árboles

tienen el recuerdo

de la lluvia.

Aman esta tierra,

y se mecen en el aire

como un extraño

augurio

que sortea la muerte.

(de Provincia en el corazón)

Jesús Urzagasti (Gran Chaco, 1941- La Paz ¿).- La absoluta convicción del poder de cada palabra es su marca de origen. Ha sabido trascender ampliamente los límites geográficos para ubicarse como un escritor de alcance continental. Publi-có, entre otros: Tirinea (1969); Cuaderno de Lilino (1972); Yerubia (1978), En el país del silencio (1987); De la ventana al parque (1992); La colina que da al mar azul (1993); Los Tejedores de la noche (1996); Un verano con Marina San Ga-

briel (2001); El árbol de la tribu (2004).

PARÁBOLA TERRESTRE

La voz es lo que es el hombre

el hombre resume su paisaje natal

el paisaje es la otra cara del paraíso

la voz es la guardiana de la palabra

la palabra nombra en silencio al paraíso

en la noche o al alba

el hombre siempre será

el guardián de lo imposible.

(de El árbol de la tribu)

Edgar Ávila (Tarija, 1930).- Maravilla la fuerza de su poesía, aunque su obra en prosa, extensa, importante, quizás sea más conocida. Pintor, poeta, intelectual profundo en ensayos de literatura e historia. Publicó, entre otros: Habitante fugitivo (1965); Memorias de la tierra (1967); En cautivos sueños encarcelada (1968); Elegía (1979); Elegía para Jaime Sáenz (1990); El códice de Tunupa (1993), Una música nunca olvidada (1994); Cantar en las tinieblas (1996); Prohibido barrer

Escritores narrarán cuentos de la tradición de Potosí

En la casa museo Humberto Iporre Salinas, esta noche, a partir de las 19:30, se desarrollará el relato de “Cuentos de Ch’utillos”, actividad cultural que es organizada por la Red de Escritores, Declamación y Cuenta Cuentos de Potosí.

El relato de los cuentos está relacionado al origen, costumbres, tradiciones, gastronomía y actividades de la festividad de Ch’utillos. Los escritores se caracterizarán con trajes y mostrarán acciones de la época.

En la actividad de los cuentos de Ch’utillos participarán Roberto Arancibia relatando el cuento “Umphurruna”, de Julio Lucas Jaimes; Delmy Chirinos, el cuento “Monumental edificio”, de Moisés Loayza; Claudio Montaño hablará sobre el “Origen de la Diablada”; Jesús Apaza con “Los días de fiesta”; Mariel Saavedra contará el cuento “Mayta Kapak y la cueva del diablo”; Marisabel Ballesteros detallará la costumbre de Chutillando; Iban Alcoba hablará sobre la leyenda del Ch’utillo, Majtillo y Thapukillo; Juan Alejo narrará “El diablo y San Bartolomé”; y en el final de la jornada participará Andreina Herrera que hablará sobre las danzas potosinas en la fiesta.

Roberto Arancibia dijo que la entrada de adhesión será de 10 bolivianos. Lo recaudado ayudará al artista plástico Sergio Fernández, que sufrió un accidente y al escultor Gonzalo Cardozo, que tuvo ataque al corazón.

lunes, 28 de agosto de 2017

Las dos caras del poemario de Vadik Barrón



Alguien, en algún lugar, debió escribir una teoría sobre los títulos de los libros de literatura. Como no tengo a mano nada parecido, me arriesgo a decir que ningún título de libro es gratuito y peor si ese libro es de poesía. Lo primero que he imaginado al leer el título de este poemario ha sido un cuadro de Gonzalo Endara, no preciso cuál, tal vez una mezcla de varios de ellos, en el que un tren pasa textualmente volando sobre un poblado de los valles mientras caen frutas del cielo. Pero esta visión, algo estereotipada de lo latinoamericano, carece de una isla. Supongo que la evocación se debe a que la figura del título es en sí algo contradictoria, porque ¿cómo puede llegar un tren a una isla si por concepto la isla no tiene conexión con tierra firme? A través de puentes o, más modernamente, de túneles. Me quedo con el primer caso, porque es más poético, y, justamente, un tren que llega a una isla a través de un puente lo hace técnicamente volando. Pero hay algo más en ese cuadro que talvez haya hecho que lo relacione de forma clarividente con el libro. Si bien las frutas están cayendo del cielo y las casas del poblado están habitadas, al verlo da la sensación de un silencio general, de una quietud casi mítica, ya saben, cosas que se dicen a menudo del realismo mágico, corriente con la que está emparentada la pintura de Endara.

En Tren a la isla efectivamente se busca construir un mito o acaso esbozar una religión. La voz poética oscila entre la primera persona singular y la plural, pero a despecho de la segunda, el mito o la religión en construcción de Tren a la isla es puramente individual: la isla es en realidad la circunstancia de aislamiento del individuo. El mito individual en Tren a la isla recurre a algunas de sus más básicas formulaciones, designa su origen y su geografía. Aunque a veces la isla aparece habitada por otros, son la desolación y el aislamiento los que priman. Y el aislamiento, lo sabemos bien por la historia del cristianismo, puede ser una condición religiosa, de eso dan fe los credos y rezos de Tren a la isla. El nosotros del poemario, en ese sentido, funcionaría más como un distanciador, como un neutralizador que convierte la experiencia del aislamiento en algo mítico o religioso: “No se sabe bien de dónde llegamos/ sólo se sabe/ que encendimos un fuego viajero”.

Al mismo tiempo, la isla del título remite a la imagen del naufragio o más precisamente del náufrago. El individuo aislado de Tren a la isla es también el náufrago que la habita. Interesante giro si pensamos que, por su condición, este náufrago, a diferencia de la mayoría de las voces poéticas de los poemarios previos de Vadik, se ha visto despojado de toda pertenencia, de toda cita o referencia cultural explícita. En cambio, esta isla desierta y silenciosa, “sin corsarios ni papagayos”, se ha llenado de sílabas espejadas, de reflejos de brillantez varia.

El tratamiento de la palabra en Tren a la isla tiende a la paranomasia, la aliteración y la anáfora, figuras de lenguaje centradas en la música de las sílabas. De ahí la impresión de fragmentación que prima en su lectura: las sílabas se repiten, se desdoblan y se retuercen. “Debo dar fe/ de una isla futura,/ de un archipiélago filial y/ enfilado en la espuma”: en un ejercicio acentuadamente barroco, el lenguaje poético en Tren a la isla se ha fragmentado y a veces su reflejo parece brillar al ritmo de la “oleada animal” de la poesía.

sábado, 26 de agosto de 2017

Alex Ayala Ugarte: “Una buena historia casi nunca está a la vista”


Álex Ayala, no cabe duda, es uno de los periodistas que mejor ha sabido explorar y narrar los mundos íntimos de personajes, lugares y costumbres de todo Bolivia. Donde para otros hay una simple anécdota o curiosidad, para Ayala puede haber una historia que desvela algún aspecto de la condición humana. En sus dos primeros libros Los mercaderes del Che y La vida de las cosas lo demostró, pero es en su más reciente trabajo, Rigor Mortis, lo confirma.
Es precisamente este último trabajo, ganador de la beca Michael Jacobs para periodistas de viajes, el que presentará Ayala hoy, a las 20:00, en la librería Trapezio (barrio Guapay, Equipetrol, calle: Alejandro Ramírez # 14).

Rigor Mortis fue lanzado a fines del año pasado y fue elegido como el libro con el mejor diseño de la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra. Conversamos con el periodista acerca de su más reciente trabajo y de la experiencia de ser periodista independiente.

¿Cómo resumirías la vida pública que ha tenido hasta ahora Rigor Mortis? ¿Qué devoluciones has tenido de los lectores?
El mayor placer para mí es haber podido trasladar un mundo íntimo —el de la muerte— a las habitaciones de lectores desconocidos que seguro han perdido en algún momento a un ser querido. Creo que lo bueno del libro es que es bastante ecléctico. Y ha hecho que muchos se identifiquen con sus historias.
El antropólogo y lingüista Xavier Albó dijo en una de sus columnas de opinión que conocía casi todos los lugares de las 16 historias de Rigor Mortis. “Pero nunca habría descubierto sus relatos".

¿Crees que eso es por el interés tuyo por descubrir historias ocultas y personajes singulares?
Uno de los retos que me pongo siempre como periodista es hallar en la singularidad algo que merezca la pena ser contado, algo que tenga que ver con la condición humana o con una manera de entender el mundo. A veces, mis aproximaciones son con relativo éxito y otras, quizás, un fracaso absoluto. Pero siempre acabo aprendiendo algo. Y casi siempre me atrevo a tomar ciertos riesgos. Una buena historia casi nunca está a la vista. Hay que escarbar hasta dar con ella. Y para mí esa es la parte más divertida del proceso.

En el mismo comentario Albó sugiere que le hubiera gustado que desarrolles una crónica 17 acerca de las ‘ñatitas’ o ‘riwutu’ de las que se hacen varias alusiones en el libro. ¿Pensaste en escribir algo acerca del tema o crees que ya se ha escrito bastante de ellas?.
En mi primer libro ya había incluido un texto que hablaba sobre las ñatitas y no quería repetirlo en Rigor Mortis.

En alguna entrevista dijiste que Rigor Mortis tendría 23 textos que responderían a una pregunta concreta. Al final publicaste 16. ¿Las restantes fueron historias sin respuestas?
Escribí unas 20 historias, pero descarté varias para el libro porque me parecían que no estaban redondas o porque no acababan de cuajar con el espíritu del libro, que trata de aproximarse a la muerte a través de lo cotidiano. Seleccionar creo que fue un acto inteligente de mi parte.

Hablando de vida y muertes, ¿se puede sobrevivir como periodista freelance en un país como Bolivia?
No es fácil. A mí me da pena, por ejemplo, escribir poco para medios de Bolivia. Si por mí fuera, escribiría más para medios de acá, pero uno no puede cobrar Bs 200, 300 o 500 por un texto en el que a lo mejor has invertido dos o tres semanas de reportería. Quizás suene fuerte decirlo, pero para mí, en estos momentos, los periodistas tienen un claro enemigo: las malas condiciones de trabajo. Estoy hablando en general. Soy consciente de que hay medios que pagan lo que es justo, pero son muy pocos. Yo, por ahora, como freelance sobrevivo. Mañana quién sabe. El ‘freelanceo’ te da algo que no te da un puesto fijo en un medio: un poquito más de independencia. Pero un freelance no deja de ser un suicida en algunos momentos.

viernes, 25 de agosto de 2017

Aporte de investigación de la UPSA con el libro “Catedral Metropolitana de Santa cruz de la Sierra”

El libro “Catedral Metropolitana de Santa Cruz de la Sierra. Centenario de la Consagración de la Basílica Menor de San Lorenzo Martir” fue presentado el 22 de agosto en el Aula Magna de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA).
La obra es autoría del Decano de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UPSA, Víctor Hugo Limpias Ortiz, quien realizó una investigación sobre la Catedral de Santa Cruz, una de las edificaciones icónicas de la ciudad.
La investigación es un repaso desde la iglesia matriz levantada en Santa Cruz La Vieja y las cuatro edificaciones anteriores, hasta el inicio de obras de la Quinta y definitiva catedral, a principios del Siglo IXX.
“Nuestra Catedral es, de lejos, el edificio más complejo y más rico en historia y presente de todo el Oriente boliviano. Este libro es un homenaje y agradezco a todas las personas e instituciones que, de una u otra manera, colaboraron”, sostuvo Limpias.
El autor del prólogo, el historiador Alcides Parejas Moreno, manifestó que se trata de “una obra de madurez, acompañada de una galería de fotos y un relevamiento de planos. Es un gran aporte para la identidad cultural de los cruceños”.
El libro, cuya impresión fue patrocinada por el gobierno municipal de la ciudad, incluye los antecedentes y el contexto histórico del inicio de las obras, los avatares en su construcción, las adecuaciones y restauración, más los valiosos textos que el investigador Limpias Ortiz acompaña con gráficos, planos, más fotos logradas por Álvaro Mier y otros fotógrafos que cedieron sus imágenes.
Por su parte la presidente del Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra, Angélica Sosa de Perovic, manifestó que este libro “permite a los cruceños de las nuevas generaciones saber de dónde venimos y que lo que hemos logrado es gracias al esfuerzo de nuestra gente luchadora y trabajadora”.
Este aporte bibliográfico se convierte también en un homenaje a quienes brindaron su aporte, en diferentes épocas, para erigir este templo catedralicio. La publicación permite conocer quiénes fueron los promotores de la Catedral, los financiadores y –finalmente-de quienes diseñaron y pusieron –literalmente- manos a la obra.
“Es un orgullo para nuestra Universidad presentar este trabajo de investigación. Muchas felicidades al autor. Y nos congratulamos todos, porque a partir de hoy contamos con un documento fundamental para saber más de la cultura cruceña”, dijo el presidente del directorio de la UPSA, Carlos Díaz Villavicencio.
El autor nació y creció en Santa Cruz de la Sierra, en donde viene desarrollando la mayor parte de su actividad intelectual, académica y profesional. Bachiller del colegio La Salle, se formó como arquitecto en la universidad Santa Úrsula de Río de Janeiro. Obtuvo el Máster en Arquitectura por la University of Texas, y el doctorado en Ciencias de la Educación por la Universidad Mayor de San Francisco Xavier.
Víctor Hugo Limpias Ortiz es académico de número de la Academia Boliviana de la Historia y de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia; es miembro de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz y del Colegio de Arquitectos de Bolivia. Ha publicado un total de 12 libros, además de 16 capítulos en libros y compendios nacionales e internacionales, también decenas de artículos en diferentes medios impresos locales, nacionales e internacionales.

Presentan revista de datos e información de Ch’utillos

Con el auspicio de la Cámara Departamental de la Construcción (Cadeco), el periodista Mario Caro presentó ayer la revista titulada “Ch’utillos 2017”.

Caro dijo que el material es el resultado del trabajo de periodismo de investigación y con datos estadísticos de cómo hace 32 años comenzó la fiesta y detalles de las últimas versiones.

El presidente de Cadeco, Edwin Ugarte, dijo que después de sacar material técnico, es un apoyo a la producción cultural y turística de Potosí de una actividad tradicional que tiene trascendencia internacional.

La tapa está adornada con la fotografía de María Fernanda Subieta, Miss Potosí 2017, y en el interior está la información de los primeros ganadores y el factor económico.

jueves, 24 de agosto de 2017

Estudio detalla las etnias andinas de época incaica



“Etnias andinas de Bolivia en el periodo Incaico” y “Caruajal en Charcas” son las dos obras del investigador Bernardo Ellefsen que se presentarán hoy, a las 19:00 en el salón del Senado de la Casa de la Libertad, ambas resultado de investigaciones sobre el periodo incaico y la colonia, pero con estilos completamente distintos.

La primera obra citada es una investigación de los pueblos que vivían en la zona andina, citados uno por uno y con una descripción de lo que eran, respaldada con bibliografía de la época e informes españoles del siglo XVI, comentó su autor, Bernardo Ellefsen, investigador chochabambino.

Además, el libro dedica algunos apéndices a explicar a quiénes trajeron los incas como mitmas y colonos, muchos de ellos traídos de Perú y Ecuador. En su última parte, el libro además precisa la población que se tenía en ese siglo, basada en informes de censos españoles que aseguran eran muy exactos porque los incas los tenían así.

El segundo libro a presentarse “Caruajal en Charcas”, es una biografía novelada de Francisco Carvajal (Caruajal), un comandante de los conquistadores que solía viajar en mula y que llegó a La Plata, hoy Sucre, cuando tenía 80 años de edad, en la década de 1540.

Ambos libros se ofrecerán a la venta esta noche y se podrán adquirir en algunas librerías de la ciudad a Bs 50.

Poetas bolivianos van a festival en México



Poetas bolivianos representarán al país en el Festival de Poesía José María Heredia, en la población de Toluca, México. Los poetas son Gabriel Chávez Casazola, Gary Daher, Óscar ‘Pucky’ Gutiérrez y Ana Zapata.

El poeta paceño Gabriel Chávez Casazola confirmó la participación del grupo y dijo que la invitación es prueba clara de que se valora la creación poética boliviana en festivales internacionales.

Chávez Casazola presentará además una segunda antología sobre su obra y su primer libro en México, Légamo y luz, publicado por Mantis, editora de Guadalajara. La obra forma parte de una colección que titula Otros Territorios y que reúne a poetas de varios países.

La antología de Chávez Casazola fue editada por Gustavo Iñiguez y será presentada por el poeta mexicano Marco Antonio Campos.

Posterior a la presentación y al festival en Toluca, los poetas bolivianos se dividirán para participar en otros dos encuentros en México.

Puky Gutiérrez y Ana Zapata asistirán al festival Ignacio Rodríguez Galván en Pachuca; y Gary Daher y Chávez Casazola están invitados al Festival de Poesía Internacional de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, que este año está dedicado a Marco Antonio Campos, el escritor que presentará el libro de Chávez Casazola el sábado 24 en la Ciudad de México.

martes, 22 de agosto de 2017

La iglesia ícono de los cruceños ya tiene su historia en un libro


Años de investigación en archivos de Bolivia y de España, de búsqueda de planos y fotografías antiguas y de documentación acerca de la catedral metropolitana de Santa Cruz de la Sierra han sido cuidadosamente reunidos por el arquitecto e investigador Víctor Hugo Limpias en el libro que esta noche, a las 19:30, presentará en el Aula Magna de la UPSA.

El libro es el trabajo más completo que se haya realizado acerca de la iglesia ícono de los cruceños, y en su primera parte cuenta los modestos orígenes de los cuatro primeros templos que siglos atrás se construyeron y que tenían estructuras de madera.

En la segunda parte se ha sintetizado la historia y desarrollo del actual edificio, que es la quinta edificación. Cuenta con datos de las instrucciones y planos del arquitecto que la diseñó y del que terminó la obra en la parte final.

También se cuenta el importante aporte que realizó Monseñor Santistevan, que entre 1904 y 1915, logró que se concluya la obra iniciada 64 años antes y sea finalmente consagrada como Catedral de San Lorenzo.

Los detalles de sus posteriores cambios hasta la actualidad son cuidadosamente señalados, pero también complementados con la inclusión de planos desplegables y aspectos técnicos que son muy útiles para los arquitectos. A ese material se ha incorporado una serie de fotografías históricas y fotos actuales tomadas por el arquitecto Álvaro Mier y por otros fotógrafos que cedieron sus imágenes para enriquecer la obra.

“El libro es un resumen de la historia de Santa Cruz a partir de su principal edificio, por lo tanto estoy seguro de que lo van a disfrutar todas las personas y no solo los arquitectos o los historiadores. Creo que hemos combinado la información técnica con la información histórica de una manera equilibrada y de fácil comprensión”, afirmó Víctor Hugo Limpias, que contó también que su interés por el templo y su historia viene desde cuando él era estudiante de arquitectura.

Con los años su interés fue creciendo a medida que tenía acceso a mayor documentación y a conocer sus peculiaridades y detalles. “Se trata del segundo edificio religioso más grande del país, solamente superado en tamaño por la catedral de La Paz y tiene características especiales que las destacamos en esta publicación”, agregó Limpias.

La obra tiene una edición cuidada y está pensada para que sea distribuida en colegios, universidades, bibliotecas y centros de investigación. Es una coedición entre la universidad UPSA y la Alcaldía Municipal.

Prado reedita La guerrilla inmolada


La cuarta edición de La guerrilla inmolada, del general retirado Gary Prado Salmón, será presentada por el autor en el Club Social 24 de Septiembre.
Con el cargo de capitán, Prado dirigió el 8 de octubre de 1967 la patrulla que capturó a Ernesto Che Guevara y lo entregó a sus superiores, los que luego definieron su ejecución en una escuela de La Higuera.

Su versión de esos sucesos, Prado, los plasmó en el libro que esta noche presenta y que ya va por su cuarta edición, desde que saliera a la luz en 1987.
En esta reedición se incluye un CD con anexos y el autor también realiza un análisis retrospectivo de las razones y consecuencias de la guerrilla, al cumplirse este año los 50 años de aquellos sucesos.

viernes, 18 de agosto de 2017

María Galindo: “En este régimen, lo referido al cuerpo está negado”



La activista y comunicadora María Galindo presenta hoy No hay libertad política, si no hay libertad sexual, Acerca de esta publicación es que la líder de Mujeres Creando conversó con EL DEBER.

¿Qué dio origen al libro?
Es una radiografía sobre la representación política en el parlamento boliviano, del nivel de discusión que hay allí, del nivel de formación de nuestros parlamentarios. Las respuestas a preguntas, por ejemplo, acerca del aborto y de cuánto afecta al ejercicio de representación política la pertenencia a una religión. Entonces, creo que es un estudio que sirve para cuestionarnos si la sociedad boliviana está bien representada o no y si el parlamento es un buen garante de la democracia.

¿Cuáles fueron los resultados del material recopilado?
Fueron 79 horas de grabación de entrevistas, las que, para su análisis, dividí en cuatro secciones. En la primera se analiza el conjunto de ideas preconcebidas que hay en la representación indígena acerca de las mujeres y lo que encontré es una mentalidad muy conservadora en la bancada indígena y contraria a los propios principios, usos y costumbres de sus pueblos.

En la segunda sección hay un análisis específico de las mujeres en el parlamento boliviano, de las que nos dicen siempre que son el 54% del total y que nos representan a todas, pero ellas simplemente responden a una cantidad y a su partido.

La tercera sección es un análisis acerca de los y las parlamentarias pertenecientes a lo que sería la clase media y ahí saco varias conclusiones acerca de la homofobia en la visión de la clase media boliviana.

Por último hay una serie de conclusiones que tienen que ver con que el parlamento boliviano, donde hay una pluralidad formal, pero no real.

¿Por qué el libro se llama No hay libertad política si no hay libertad sexual?
Estamos en un régimen democrático, donde todo lo referido con el cuerpo está negado, trasladado al ámbito privado y contemplado en cuanto a sanciones en el código penal, pero no en cuanto a libertades sexuales. Mientras la sociedad boliviana no esté capacitada para discutir las libertades sexuales y entenderlas como libertades de un carácter político, vamos a seguir viviendo en esta democracia sin cuerpo.

Otro de los temas que he explorado es el del servicio militar obligatorio y que en realidad es obligatorio solo para los pobres o ‘indios'. Los de la clase media, que son profesionales, lo que han hecho es comprarse su libreta.

¿Hay una conclusión general en el libro?
El libro llega a varias conclusiones. La primera de ellas es que el parlamento es un aparato formal, pero no efectivo de la democracia boliviana. La segunda conclusión a la que llega el libro es que la pluralidad en el parlamento no es real que no existe discusión ideológica, libertad de pensamiento y que el parlamento boliviano ha decidido darle la espalda a la sociedad y obedecer al mandato del partido. No existen mecanismos de relacionamiento entre parlamento y sociedad.


Libros de Reinaga refuerzan identidad de Jach’a Carangas

Durante cuatro jornadas de esta semana, un equipo del Viceministerio de Descolonización realizó la entrega de 1.080 libros de la nueva edición de “La Revolución India” del intelectual, filósofo y activista quechua-aymara Fausto Reinaga a 830 estudiantes de sexto año de escolaridad y 250 profesores en 43 unidades educativas de la nación Jach’a Carangas en el departamento de Oruro.

El indianismo boliviano –según el propio Reinaga– “más que una doctrina o un discurso perfectamente articulado, puede ser caracterizado como un ideario en el que se reivindica la identidad indígena, pasada y presente, entendiéndola como una posibilidad de existencia con un sujeto político: el indio”.

Luego de la revolución de 1952 y de algunas conquistas logradas como el acceso al voto de los indígenas y las mujeres, se radicalizó el pensamiento de Reinaga, de manera especial, durante los sesenta. La idea de un Estado plurinacional fue uno de los planteamientos del intelectual, filósofo y activista quechua-aymara que se consolidó en 2009, según algunos historiadores.

El viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, que repartió el libro en persona dijo que, “el texto motivará la lectura a más de mil jóvenes en una región de resistencia como son los ayllus de Jach’a Carangas donde los pueblos mantienen su identidad cultural y sus estructuras de organización política y económica-social”.

El Viceministerio de Descolonización también facilitó la nueva edición del texto “Bolivia India” a los normalistas de la Escuela Superior de Formación de Maestros “José David Berríos” de Kaiza D, de la Escuela Superior de Formación de Maestros de Llica y de la Escuela Superior de Formación “Mariscal Andrés de Santa Cruz” de Chayanta las tres del departamento de Potosí.

Mientras que la pasada semana los normalistas del área de ciencias sociales de la Escuela Superior de Formación de Maestros Villa Aroma del municipio de Sica Sica del departamento de La Paz, examinaron el pensamiento del intelectual, filósofo y activista quechua-aymara con un debate que revalida la ideología del indianismo boliviano en la formación educativa de los maestros rurales.

jueves, 17 de agosto de 2017

Eugenia y Ruiz dan a conocer sus nuevos poemarios


Al poeta dominicano Neftalí Eugenia Castillo y al poeta boliviano Jorge Carlos Ruiz los une una gran amistad y han unido esfuerzos para presentar sus últimos trabajos de manera conjunta.

En Santa Cruz de la Sierra lo harán esta noche, a las 19:30, en la biblioteca Víctor Hugo, de la Alianza Francesa (calle 24 de Septiembre 36).

Aunque se nublen tus ojos es el título del poemario del jesuita, poeta y narrador dominicano. Poemas suyos están incluidos en la antología poética Ríos paralelos: 7 poetas latinoamericanos contemporáneos y la antología El rayo que no cesa (2013).

Neftalí Eugenia es cofundador de la tertulia literaria Una poesía para Dios, que ha impulsado en su país. Además ha sido invitado a diversos festivales internacionales de poesía.

Por otro lado, Jorge Carlos Ruiz (La Paz, Bolivia, 1979) presentará su poemario Estados naturales. Además de escritor, Ruiz es filósofo, antropólogo y teólogo. Ha trabajado en comunidades indígenas de distintas partes de América Latina y tiene publicados cuentos, artículos y es columnista de un diario nacional.
Los dos poetas también serán los encargados de impartir el taller Desde la carne al alma: Humanismo y espiritualidad en la poesía, que impartirán el sábado a las 19:00 en la Casa Melchor Pinto. El costo de ese taller es de Bs 100.

Benjamín Chávez Camacho presentó "Los trabajos y los días"

Este miércoles por la noche, en el Club Oruro se desarrolló la presentación del libro "Los trabajos y los días" de Benjamín Chávez Camacho, una recopilación del trabajo de este escritor que fue publicando desde 1999, principalmente en el periódico LA PATRIA, en el suplemento El Duende.

La presentación y comentario de esta producción literaria estuvo a cargo del renombrado escritor orureño Carlos Condarco, quien se mostró orgulloso por ser parte de esta actividad, misma que calificó como trascendental para la cultura orureña.

Para Condarco, el término literato es adecuado para nombrar a Benjamín, por sus constantes aportes a las letras de nuestro país, tanto con sus pensamientos y poesías en sus más de diez libros, además de sus publicaciones en periódicos de La Paz y Oruro.

Sobre el libro de Benjamín Chávez, "Los trabajos y los días", Carlos Condarco manifestó: "Hermosa y declarativa denominación de la obra, con reverente actitud, la tomó Benjamín del poeta griego Hesíodo. Es inevitable, en estos días en los que el estudio de las humanidades clásicas está bastante descuidado, que hagamos una ligera referencia a Hesíodo. Este autor, corresponde al periodo Arcaico de la literatura griega, nació en la localidad de Ascra, en la Beocia, entre sus diferentes obras se cuenta ´Los trabajos y los días´, donde se ocupa de las edades de la humanidad y de los trabajos agrícolas, de acuerdo a su propio ciclo".

Pero no es todo, su contenido no es solamente narrativo, sino, es asimismo, reflexivo y moralizante, enuncia profundos pensamientos sobre la condición y el destino del hombre. Es aquí donde encuentro vínculo sutil que une ambas, obras que comparten un mismo título: ´Los trabajos y los días´.

Así como el griego, Benjamín se enfrenta con la condición del hombre; pero si la visión de Hesíodo está velada por un innegable pesimismo, la de Benjamín, tiene el vigor del optimismo. Él permanece, constantemente con todos sus sentidos puestos en la realidad del mundo exterior y de sí mismo. Es hijo del asombro por las maravillas del Universo. Sus percepciones se polarizan en su espíritu sensible y en su inteligencia atenta y cultivada.

Luego con la magia que él sabe imprimirle, sus emociones toman expresión y nace el poema. Aquí, deseo aclararlo, no me refiero el ´poema´ únicamente a las composiciones escritas en verso, sino, también a las que lo están en prosa. Todas son obras literarias, poemas, considerándolas como ´estructuras lingüísticas de finalidades estéticas´".

lunes, 14 de agosto de 2017

Banco BISA incentiva a los niños a cuidar el planeta

Más de 2000 niños fueron nombrados Guardianes del Planeta durante su visita al stand de Banco BISA, en la Feria Internacional del Libro. Los pequeños enfrentaron y vencieron al monstruo de la contaminación y aprendieron con juegos a reciclar la basura, a ahorrar agua y energía en sus hogares, asimismo, asimilaron la importancia de cuidar los árboles porque estos producen oxígeno, son el hogar de las aves, absorben CO2 (dióxido de carbono), garantizan el agua, protegen el suelo y proporcionan sombra, entre otros. Los nuevos guardianes recibieron de regalo un arbolito pino ciprés y se comprometieron a cuidarlo.





El escritor, historiador, político y periodista Mariano Baptista Gumucio, un ‘omnívoro cultural



Como aficionado que soy a la historia republicana, me llamó la atención que alguien de mi generación escolar ostentara el mismo nombre del ilustre presidente Mariano Baptista. Era, en efecto, su bisnieto. Y marchaba por las calles paceñas con su hermano Fernando, tan unidos que parecían gemelos. Ellos en el colegio La Salle y yo en el alemán Mariscal Braun. Eran los bravos años 50, en los que la sangre aún tibia de Gualberto Villarroel rememoraba su martirio a manos del populacho alcoholizado. Guardaba bajo mi colchón recortes de prensa y algunos números del pasquín Alambre de púa que, pese a los años transcurridos, seguía atizando el odio hacia el MNR y a la supuestamente tenebrosa logia Radepa. Toda esa malsana literatura produjo en muchos de nosotros admiración por el coraje de los vencidos el 21 de julio de 1946.

Fue durante las elecciones del 6 de mayo de 1951 que, incrustado en la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES), apoyé con mis seguidores la candidatura presidencial Paz Estenssoro-Siles Zuazo. En esas andanzas nos contactamos con los Baptista, además de hacer causa común con la juventud comunista. Advino el miércoles 9 de abril de 1952 y en las primeras escaramuzas, ora en la plaza Abaroa o en el monoblock de la UMSA, fusil al hombro nos cruzamos nuevamente con Mariano. Pero nuestra amistad se fortaleció cuando como dirigentes estudiantiles —en memorable congreso en Potosí— armamos la toma de la Confederación Universitaria de Bolivia (CUB) con Baptista (alias Mago) a la cabeza, porque lejos de los pelotones de choque contra el falangismo fascistoide, Baptista era ya Secretario Privado de Paz Estenssoro y autor de Revolución y universidad en Bolivia, su primer libro.

En 1957, pichón de diplomático, asumí la tarea de secretario de la Embajada en Londres bajo la tuición del embajador Víctor Paz. Un año después, Mago fue transferido de Roma en igual función y de esa manera pasamos dos años de intensa fraternidad y múltiples actividades. Por ejemplo, nos matriculamos en aquel interesantísimo curso de civilización y literatura inglesa, que además de pulir los conocimientos lingüísticos nos adentró a la obra de Shakespeare y los modernos de la época, como E. M. Foster o las hermanas Brontë. Por mi parte seguí estudios internacionales en el London School of Economics and Political Science, lo que posibilitó asistir a aquella conferencia dictada por Arnold J. Toynbee, con quien Mago sostuvo, luego, un agitado diálogo.

Fue en el barrio londinense de Hampstead donde nos hospedamos en ese singular internado mixto llamado Belzise Residential Club y donde se fortaleció la complicidad juvenil: marchamos por la paz en Aldermaston, leíamos todo y de todo; en esos esfuerzos comenzó mi verdadera admiración por Mago, por su seriedad prematura y por su voracidad por informarse de todas las aristas literarias, científicas y artísticas en ese cautivante tiempo de la Guerra fría. Era, como siguió siendo después, un verdadero omnívoro cultural.

De la pérfida Albión se autoexilió a Venezuela para soterrarse una década, ¿perdida? No tanto, allí germinó su La guerra final, manifiesto angustioso contra el holocausto nuclear que amenazaba al planeta. De retorno al país, ante el colapso del MNR en 1964, una nueva generación política irrumpió en el escenario nacional: Marcelo Quiroga Santa Cruz, José Ortiz Mercado, Óscar Bonifaz, Eduardo Quintanilla, quienes con la incorporación de Mago y más tarde la mía propia, formamos el cuerpo civil del gobierno del general Alfredo Ovando, ese patriota taciturno que desde el 26 de septiembre de 1969 aspiraba devolver a Bolivia su perdida dignidad en el quinquenio barrientista. La noche negra del militarismo volvió con Hugo Banzer en 1971 y Mago tomó la pluma para combatir la satrapía implantada.

Entretanto desde el destierro en Caracas trabajábamos arduamente para la recuperación democrática que advino con las elecciones generales de 1979. El interregno de Wálter Guevara Arze requirió el concurso de Baptista en la cartera de Educación y Cultura, cargo que ocupó por segunda vez. Nos cruzamos en el mismo camino cuando me entregó el solio ministerial al asumir la presidencia Lydia Gueiler Tejada.

En todos esos años Mago se consagró a escribir libros y más libros sobre la realidad nacional educativa y cultural, criticando el sistema educacional decadente o bien exaltando los valores olvidados de pensadores bolivianos. Desde entonces su pasión por sembrar museos se volvió imparable. Cuando Hernán Siles asumió la presidencia lo invitó a la importante Embajada en Washington y su sucesor más tarde lo convocó a asumir la jefatura de misión en Santiago. En ambos destinos, aparte de su cometido diplomático, el escritor dejó sendas obras alusivas a esos países. En ese agitado itinerario otra característica que compartimos fue la amistad que nos unió a ese ateneo de políticos celebres irreproducibles en comparación a la fauna política actual. Hombres de la talla de Paz Estenssoro, Guevara Arce, Siles Zuazo o Augusto Céspedes nos brindaron su amistad y contribuyeron a nuestra formación cívica.

En más de dos ocasiones, cuando la función internacional me lo permitió, invité a Mago a acompañarme, por ejemplo, a la Conferencia Mundial sobre Población realizada en Bucarest en 1974. Allí ocurrió un divertido episodio, pues el diminuto dictador Nicolás Ceausescu —quien había construido un gigantesco palacio al que dominó la Casa del Pueblo—, nos agasajó allí mismo, pese a no estar terminado el edificio de 4.000 habitaciones. Para pesar suyo, nunca logró ocuparlo plenamente, porque el 25 de diciembre de 1989 murió fusilado junto a Elena, su mujer, al cabo de una cruenta rebelión popular. También Baptista, el pensador, nos regaló conferencias en La Catalina en Costa Rica, en ese centro democrático dirigido por el presidente José “Pepe” Figueres.

Siempre en constante contacto sea a nivel gubernamental o en el llano, en días de sol de dicha o en noches lóbregas de desdicha, nuestra amistad se hilvanaba con el hilo irrompible de la lealtad y el afecto mutuo. Entretanto, Mago seguía escribiendo y ayudando con su característica generosidad a autores noveles o a escribidores tardíos. En sus años otoñales impuso en la televisión local un novedoso programa de exaltación a la razón de ser de la bolivianidad que con esa constancia que es la suya, llegó a miles de entregas, levantando la fe en Bolivia y en los bolivianos.

Los recuerdos antes anotados son pertinentes cuando la Feria del Libro rinde homenaje al escritor por su obra y por la entrega de su vida a la cultura de la nación. Porque Mariano Baptista Gumucio es, sin ningún género de duda, un ejemplo de trabajo lúcido y constante y de patriotismo para la generación de ahora y para aquellas que aún vendrán.

El Mago incansable

Alfonso Gumucio Dagron / Cineasta

Los libros, las crónicas, los artículos de Mariano Baptista Gumucio son como espejos. O bien transparentan en imagen nítida y detallada aspectos de la realidad social y cultural boliviana o bien reflejan una serie de impulsos originados fuera del país, que iluminan nuestra cueva cultural y proporcionan puntos de referencia, parámetros de juicio y amplían el horizonte cotidiano.

Mariano Baptista es un creador de ensayos, autor permanente de textos que son aportes concretos sobre situaciones concretas. Ninguna divagación, ningún alarde puramente artístico o psicológicamente egocentrado, pero sí una claridad absoluta de exposición, agilidad de estilo y riqueza de expresión que muchos autores de ficción quisieran poseer. Y mucha lucidez, amplitud de 360 grados hacia todo lo nuevo y todo lo que pueda significar positivo para la humanidad. Su radio de acción lo diferencia de otros escritores bolivianos.

Está por encima de fronteras y encasillamientos; se proyecta lejos de la mezquindad que suele caracterizar a nuestro mundillo intelectual; desafía los celos y recelos de la olla de grillos con solidez intelectual confirmada con el prestigio internacional del que goza. Por otra parte, es el escritor inmediato. Nada de lentas y pesadas elaboraciones ilegibles, nada de obras escritas “para la posteridad”. Si La guerra final o Los días que vendrán son libros que perdurarán, no han sido escritos con el propósito de convertirse en clásicos. Cada uno de los libros de Mago cumple o intenta cumplir una función inmediata. Todos manifiestan con gran objetividad y lenguaje depurado y sereno (libre de prejuicios) la angustia del humanista por el mundo que lo rodea.

Lector-devorador, consume libros y revistas de todo orden, se nutre de publicaciones llegadas de diversos países del mundo. La lectura le gusta, la palabra impresa lo subyuga, cita a Isaac Babel: “un punto bien colocado puede traspasar el corazón de un hombre”. Tiene una memoria impresionante, un fichero mental que le permite respaldar todo lo que escribe con citas a la vez amenas y contundentes. A quienes lo acusan de utilizar mucho la tijera, responde: “No hay nada nuevo bajo el sol. Es más honesto citar las fuentes que no hacerlo”.

Literatura pluriescritural



Para mí Bolivia fue, como toda Latinoamérica, primero una escritura. No quiero decir literatura, porque me parece marcarla por rasgos y matices históricos, críticos, culturales… No, fue una escritura, una que sonaba diferente al resto. Y esto es, creo, importante, porque el lector infantil, el adolescente, no termina de ser muy consciente de la idea de la traducción. Por eso, un libro escrito en inglés pero traducido por un español suena más cercano que el texto de un latinoamericano que usa sus giros, su léxico, su vocabulario. Así que Bolivia fue, primero, para mí, otro acento, otra sintaxis, otro léxico. Sorprendentemente cercanos al español, por otro lado, en comparación a lo que sucede con otras literaturas latinoamericanas.

Eso, más o menos, le dije a Edmundo Paz Soldán la primera vez que hablé con él. Durante algunos años, en Madrid, en la coctelería donde nos reuníamos un grupo de gente relacionada con el libro, Edmundo era “la” literatura boliviana. Hacíamos esa broma cuando él entraba por la puerta y, paciente, toleraba nuestros chistes de imperialistas inconscientes, o de emigrados —porque también había más latinoamericanos allí— con un profundo desconocimiento de Bolivia.

Paz Soldán fue alguien que, acaso de forma involuntaria, puso a Bolivia en el mapa de la literatura en castellano tras el boom. Además de haber sido el impulsor de la salida del país y, por lo tanto, de la visibilización internacional de muchos autores que hoy son reconocidos dentro y fuera del país, regresó una y otra vez a hablar de Bolivia. A dibujar un país multiforme y complejo, muy alejado del cliché del altiplano que se había ofrecido hasta entonces a los ojos extranjeros.

Y también fue, para mí, quien me empujó a leer a Wilmer Urrelo. No me canso de repetirlo, pero si hay una obra que vaya a sobrevivir a nuestro presente, ésa es la de Urrelo. Sobre todo mediante esas dos novelas-monumento que han sido capaces de encapsular la complejidad de la sociedad y la historia bolivianas: Fantasmas asesinos y Hablar con los perros. Yo tenía en mente esos dos libros la primera vez que visité Bolivia. De algún modo inconsciente era la ciudad retratada en ellos la que buscaba mientras caminaba por La Paz. Así se lo dije a Wilmer cuando finalmente, tras haber intercambiado varios correos electrónicos, nos conocimos: “He caminado calles que localicé en el mapa al llegar a la ciudad tan solo porque aparecen en tus libros”.

Pero había cosas que no era capaz de ver. Por ejemplo, le dije que me llamaba mucho la atención que los colegiales lucieran esas corbatas con escudos que nunca había visto en otra ciudad. Él me indicó que, precisamente, el colegio en el que esos niños estudiaban era el que aparece retratado en su novela. Como ese fueron surgiendo muchos detalles más. Luego comenzó a hablarme de la nueva novela que está escribiendo, de cómo se ha tatuado el rostro de la protagonista de esa novela, que fue un personaje histórico, en su antebrazo. Y siguió mostrándome rincones de Sopocachi, y dándome detalles de la historia de Bolivia y de las relaciones del país con otros autores y otras literaturas. De esa tarde de cafés y paseos surge la noción que tengo ahora de la literatura boliviana.

Una literatura que no representa fielmente la realidad de la que ha nacido, sino que la moldea. La Bolivia real, más o menos sugestiva para el visitante, es otra muy distinta de la que puede encontrarse en sus libros. Entendámonos: es distinta pero no parecida, es semejante y muy diferente. Acaso por eso sea tan necesaria y tan buena idea una empresa como la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia. Porque si hay algo que es necesario hoy es repasar esa otra nación que se ha formado a través de la escritura.

El Estado Plurinacional de Bolivia no lo es solo por territorios o lenguas, no lo es solo por culturas, lo es también por literaturas. No se trata de algo tan sencillo como que sean escrituras realizadas en distintas lenguas, algo que no puede obviarse y debe tenerse siempre presente, sino que es a través de esas escrituras como se han forjado tantas otras nacionalidades. En ese sentido, es Bolivia un país privilegiado porque ha sabido darse cuenta —o han sabido hacerlo sus gobernantes— de que un país no es, sencillamente una comunidad consensuada, sino una serie de comunidades superpuestas y muchas veces enfrentadas, siempre cambiantes y conectadas, que se influyen y se repelen de modo constante.

No hay una literatura nacional única e incontestable salvo que una dictadura imprima ese sello unificador. Del mismo modo, no hay una literatura boliviana. Hay una literatura cruceña, una colla y una paceña, y esta tampoco queda tan claro que no esté dividida en una capitalina y otra de El Alto. Podríamos extendernos hasta el hartazgo y plantearnos la misma idea de una literatura que no sea individual y, por lo tanto, incomunicable.

Y sin embargo, no es así. La escritura de cada uno de esos autores termina abriéndose paso desde el particular rincón desde donde escriben, ese tercer mundo propio y construido por ellos mismos como dijeran Deleuze y Guattari, para llegar a tantos. Y entonces convertirse en una literatura pluriescritural, híbrida y polimorfa, que es un fiel correlato de la complejidad de la sociedad y la nación boliviana. Acaso sea ese uno de los motivos de la renuncia de las multinacionales de la edición en castellano de mantener un pie en territorio boliviano. Pero esto, lejos de verse como un obstáculo para la difusión de las escrituras bolivianas debiera entenderse como una oportunidad para densificar esa literatura multiforme. Una literatura hecha de mil, un millón, de escrituras. Una literatura sin historia, sin características definidas y, por tanto, sin lastres.

FIL: Más ventas, pero menos visitantes

La 22 Feria Internacional del Libro fue considerada un éxito por organizadores y expositores, con ventas comparables inicialmente a las del año pasado y mayor participación en las actividades, pese a que hasta el viernes se recibieron menos visitantes.

Así lo reconoció la gerente de la Cámara Departamental del Libro de La Paz, Tatiana Azeñas, quien consideró que el fin de semana largo, por el feriado del 6 de agosto, se registró menor número de personas en el campo ferial.

La misma impresión tuvieron Joaquín Cuevas de La Viñeteca y Carlos Ostermann de librería El Pasillo. Sin embargo, los tres entrevistados consideraron que en este último fin de semana la cantidad de visitantes aumentaría.

“Estamos a la expectativa. Si bien no hemos tenido afluencia durante el fin de semana largo, las mismas características de este feriado, en el que se podían organizar viajes, nos perjudicó. Aún queda este fin de semana y, pese a todo, tenemos números similares a los del año pasado y es posible superarlos”, dijo Azeñas.

Sin embargo, los expositores han detectado ventas iguales o superiores a la 21 Feria del Libro, también auspiciada por La Razón. Marcel Ramírez de 3.600 calculó que sus novedades tuvieron muy buena respuesta del público y sus cifras son positivas.

“Es algo que se debe evaluar: hay menos gente, pero las ventas han subido”, agregó Cuevas.

Por eso, la Cámara hizo durante la feria distintas evaluaciones de la misma. Una de ellas se relaciona con la promoción de dos entradas por el precio de una. Azeñas indicó que esto no solo busca atraer más personas, sino que servirá para evaluar si la asistencia tiene relación con el precio.

Paralelamente se están efectuando encuestas con asistentes y expositores sobre los distintos aspectos del evento, desde la programación cultural hasta el precio y los ingresos de los vendedores.

Aunque los resultados finales se harán públicos en los siguientes días, la gerente adelantó que se detectó una mayor participación en las actividades culturales y que el abono de Bs 40 —con el cual se podía visitar la feria en varias oportunidades— tuvo una buena respuesta de la gente.

“Hemos tenido mucha gente en actividades y debates. El problema es que la feria es una vorágine cultural concentrada en poco tiempo. Siempre hay gente que tiene que dar prioridad de ir a una sala en vez de otra y eso hace que algunos eventos tuvieran salas vacías”, explicó Azeñas.

Otro de los puntos positivos fue la distribución de los stands, los cuales son más grandes. “Los expositores trabajamos para que nuestros espacios sean más agradables para la gente, que sean más cómodos”, agregó Ramírez.

Sin embargo, la gerente advirtió que aún hay problemas a la hora de registrar cuántas personas ingresaron al campo ferial Chuquiago Marka (Bajo Següencoma). En parte porque hay quienes entran gratuitamente, como los niños de colegio y adultos mayores.

Asimismo, los organizadores ven la necesidad de establecer espacios donde autores y editores puedan realizar ruedas de negocios con empresarios del exterior.

Wilmer Urrelo: “Creo que hay que aprender a reírse de uno mismo”

Urrelo es una de las voces más importantes de la literatura boliviana actual. Acaba de presentar su nuevo libro, Chicuelo dice, en el que reúne las columnas que escribió para el suplemento Letra siete. El libro editado por ElCuervo estará en las librerías cruceñas en pocos días más



El escritor presentó ayer en la Feria Internacional del Libro de La Paz su nuevo libro, en el que reúne las columnas que escribió en el suplemento literario Letra siete, del diario Página Siete.
El autor de Hablar con los perros incluye para esta publicación, editada por El Cuervo, textos inéditos y en esta entrevista analiza la situación del periodismo boliviano y opina acerca de los columnistas que actualmente escriben en los medios nacionales.

Sin pelos en la lengua se muestra crítico del poco espacio que se la da a la cultura e indica en Bolivia no se le da importancia a la construcción de una memoria y de la necesidad de resguardarla.
Eso y más cuenta a EL DEBER el ingenioso escritor.

¿ Cómo empezaste la escritura de estas columnas y qué te pareció el proyecto durante el tiempo que lo hiciste?
Al principio lo tomé como un ejercicio y así apareció un estilo propio (no inaugural, ojo, digamos que con cierta marca mía). Y de ahí salieron los personajes como la Florecita Rockera, la Ovejita Literaria, el pequeño niño blasfemo etc. Pues fue una gran experiencia. No solo pensaba “y ahora qué voy a escribir este mes” sino que estaba pensando qué foto iba a sacar y cómo iba a arrancar la primera frase. De hecho, hacía una especie de trampa a lo Hemingway: escribía esa primera frase y no volvía a ella luego de un par de semanas. El suplemento en el que las publicaste, Letra Siete, ya no existe

¿Cómo ves el tema del espacio cultural en los periódicos y qué tan importante creés que son en estas épocas tan cibernéticas?

Mirá que vengo de una generación en la que sólo nos informábamos mediante el periódico. De hecho, todo lo que sabía de literatura en los 80 y 90 del siglo pasado se lo debía a los suplementos culturales de aquellos años. No había internet, obvio, y esa era la única forma de conocer qué estaba pasando en el país y en otros lugares o qué libros (siempre caros) habían llegado a las librerías. Teniendo en cuenta lo anterior, creo que es una gran pérdida. Y encima está la actitud francamente tibia (no hay nada peor que eso) de los altos mandos de Página Siete: o estás comprometido con la cultura o no lo estás, es así de simple, y evidentemente este periódico no lo está. En Bolivia no nos damos cuenta de eso, de lo importante que es construir una memoria y resguardarla.

¿Sabes qué salvó Juárez cuando la invasión imperial?
No salvó el oro o el dinero. Salvó el Archivo General de la Nación. Recorrió todo México (mientras los invasores ganaban terreno) en carretas tiradas por bueyes. En otras palabras, él sabía que la cultura, los escritos y todo eso eran muy importantes para un país, que ahí, en la memoria, estaba la verdadera riqueza. Si no hay hechos (hechos en serio, no las burreras que los periódicos siempre dicen con relación a este tema), sino no apoyan (odio esta palabra, pues suena a limosna, y a lo mejor sí lo es), si no hacen cultura es mejor que se queden callados o que digan que ese espacio no les importa, que no hay plata y listo.

¿Qué te permiten estos textos que la ficción no? Y bueno, ¿Cuánto de ficción hay en las columnas de El Chicuelo dice ?

En esas columnas hay cosas que jamás habría escrito. Es lo más personal y autobiográfico que escribí hasta ahora, sobre todo en las últimas: la muerte de mi papá, la tristeza de mi mamá, la muñeca satánica, el cierre de mi colegio, etc., es como un striptease en serio. En las columnas de El Chicuelo dice hay un grado de autobiografía muy grande y por lo tanto espantoso.

¿Hay columnistas bolivianos que destaqués y que sigás siempre?

Pues no, tal vez por ahí a la (María) Galindo, sin embargo creo que el problema de ella es que practica un feminismo políticamente correcto: Todo lo que dice está bien, y todos los demás van por la senda equivocada, y para colmo de males es más solemne que una lápida. No se ríe de ella misma, o de su movimiento, por eso es políticamente correcta. A veces tiene grandes cosas, sin duda, por ejemplo la columna que escribió sobre Jaime Iturri, esa es memorable. Pero lamentablemente en general sus columnas siempre te dicen lo mismo.

Creo que tenemos una pobreza enorme en este sentido. La gente que escribe columnas le tiene miedo a todo, tiene miedo a pensar, a decir lo que creen, y caen en la corrección. En alguna columna de allá por 1940, (Augusto) Céspedes llama a un diputado “Equino No Ilustrado”. Si ahora dices eso te acusan injustamente de racista. O si escribes “la chola me dio un abrazo” ya fuiste, al tiro te acusan de racismo. Ahora se escribe así: “la mujer de polleras me dio un abrazo”. Eso es triste y alarmante.

¿Agregaste otros textos más a los ya publicados antes? ¿Cómo fue ese trabajo? Porque los de Letra Siete eran un poco coyunturales ¿Cómo escogiste los temas para las inéditas?

En realidad los textos coyunturales son muy pocos (esa coyuntura tenía que ser muy fuerte para escribir sobre ella, por ejemplo, cuando llegó Bergoglio o cuando hubo la sequía acá en La Paz.

Los textos inéditos fueron saliendo como iban saliendo al momento de escribir para Letra Siete: de pronto se me ocurría un tema, escribía la primera frase y la dejaba dormir y luego de un par de semanas la escribía.

¿Los textos de El Chicuelo dice son bastante cómicos y provocadores ¿Vos sos de la idea de que la literatura y el periodismo boliviano siguen siendo solemnes?

Sí. Y creo que hay que aprender a reírse de uno mismo, de tus desgracias, de tus limitaciones (sobre todo), esto último es un gran ejercicio y además es un crecimiento personal. La ausencia de humor, más la enorme ignorancia que sufren los periodistas y las periodistas en general en este país, ha matado un par de generaciones. Mirá que antes teníamos a un Chueco Céspedes o, no sé, al buen Tito de la Viña y era gente leída, no recurrían a Wikipedia cuando no sabían algo porque dentro de su vida diaria la lectura cumplía un papel relevante. Si haces una encuesta entre la gente que se dedica al periodismo y le preguntas qué leyeron en los últimos meses te vas a llevar una sorpresa enorme. A eso se le llama autoformación. Y esta palabra no existe en el diccionario del periodismo boliviano (de todos, el periodismo deportivo es el peor, y mucho más el televisivo: hablan como gauchos, se visten como gauchos y la cagan como los gauchos. ¿Habrá algo más pervertido que eso?).

¿En qué proyecto literario estás trabajando actualmente?

Tengo estancada una novela, digamos, grande por la cantidad de páginas y por esa necesidad un poco estúpida de abarcarlo todo. Y por ahí me estoy animando a escribir algo más corto e íntimo. Algo, un novelín para terminar de pelearme con la familia materna y romper relaciones para siempre. Eso es saludable. Recontra saludable. Creo que lo haré. Despacio, sin necesidad de correr. Pero solo es, hasta el momento, un proyecto. Veremos qué dice el tiempo.

¡Había una vez!, un taller lúdico y literario para que ellos disfruten


Querés mejorar la habilidad lectora de tu hijo? ¿Sabías que cuando lo iniciás en la lectura de los cuentos, tu pequeño no solo despierta el placer de leer, sino que aprende a dominar mejor el vocabulario y desarrolla también su personalidad?

Pensando en estos beneficios, es que en De la cuna a la luna, los martes y jueves de todo este mes y parte de septiembre, realizará el taller lúdico y literario ¡Había una vez!, en el que se trabajará con cuentos infantiles clásicos como Caperucita Roja y Los tres cerditos.

Durante dos horas, de 15:30 a 17:30, los chicos, de cuatro a siete años, podrán divertirse en este espacio de enseñanza por medio de diferentes técnicas creadas para que comiencen a adquirir el gusto por la lectura.

Entre los métodos que las especialistas de este centro utilizan están los cuentos pintados e inventados, juegos teatrales, música y arte, creación de instrumentos con material ecológico y las rutinas de pensamiento.

“Los chicos desarrollan la comprensión y la creatividad, rutinas básicas de pensamiento que son herramientas para el buen aprendizaje”, informó el equipo encargado de elaborar el proyecto educativo.

El cupo máximo es de ocho niños y los padres pueden dejarlos y recogerlos cuando finalice el mismo.

¿Y LOS MÁS CHICOS?
Baby Jardín se llama el proyecto dirigido para los más pequeños, que con estímulos especiales van descubriendo el mundo que los rodea.

Esta actividad está dividida en tres grupos: bebés de seis a 12 meses (martes y jueves, de 10:00 a 11:30), niños de 13 a 36 meses (lunes, miércoles y viernes, de 9:30 a 11:30) y por las tardes, chicos de 18 meses a tres años (lunes, miércoles y viernes, de 15:30 a 17:30).

“Este es un programa diseñado para desarrollar y potenciar todas las habilidades del niño, a través de experiencias multisensoriales, lúdicas y artísticas”, indicaron desde el centro.

En este caso, las expertas recomiendan asistir con ropa cómoda, tanto el padre como el hijo, para las diversas acciones que se realizan en el taller.
Este programa es anual y las inscripciones son continuas.

Con 126 expositores y 300 actividades cerró la FIL



Con 25 autores invitados internacionales; 126 expositores, entre invitados de honor, fundaciones, editoriales, auspiciadores, librerías, instituciones privadas, centros culturales, embajadas, medios de comunicación, universidades e instituciones estatales y 300 actividades en su programa (presentaciones de libros, conversatorios, talleres, teatro, cine y danza, conferencias, homenajes, etc.), la 22.a Feria Internacional del Libro de La Paz cerró sus puertas.
El público destacó el Ciclo nuestros autores en vivo, que en cuatro sesiones, presentó a Jorge Campero, Alison Spedding, Gaby Vallejos y Luis H. Antezana.


Otros de los eventos que lograron presencia masiva fueron el homenaje a los 50 años de la publicación de 100 años de soledad, de Gabriel García Márquez, a cargo del editor colombiano John Naranjo y MIGA; el homenaje a Bob Dylan titulado Todo Dylan, a cargo de Sergio Calero; la presentación del musical Cambiemos la historia, dirigido por Mauricio Toledo y Sofía Petignat; la presentación del libro Che: Una cabalgata sin fin de Juan Carlos Salazar; con más de 100 asistentes cada uno.


La evaluación del directorio de la Cámara Departamental del Libro de La Paz es positiva, como afirma su presidente, Mario Herrera. “Según estadísticas, ya hemos superado las del año pasado, hasta un día antes de la conclusión de la feria. El informe final será presentado después de la feria”, agregó Herrera.
Además de la asistencia de público, la FIL La Paz recibió la visita del novelista Bob Chow y del guionista Luciano Saracino desde Argentina. Desde Brasil, llegaron la escritora de ficción Dulcinéia Catadora, Kátia Bandeira de Mello-Gerlach, el novelista Marcelino Freire, el cineasta y productor André Okuma y la escritora argentina-brasileña Paloma Vidal. Por su parte, los visitantes de Chile fueron Arelis Uribe y Carlos Franz.


El periodista Alberto Salcedo Ramos, el editor y diseñador John Naranjo y Marianne Ponsford Caballero llegaron desde Colombia y la poeta indígena Sarawi Andrango lo hizo desde Ecuador. La embajada de Estados Unidos hizo posible la visita de la escritora y músico cubana Rita Rosa Ruesga y de Ann Chaitovitz.
España participó con la poeta y editora Elena Medel y el escritor Antonio Jiménez Morato.
Cristina Rivera Garza y el best seller Carlos Cuauhtémoc Sánchez llegaron desde México. Y de Perú Gabriela Wiener y Carlos Freyre.


De acuerdo a la Cámara Departamental del Libro de La Paz, el día con mayor asistencia fue el viernes 11 de agosto con la presencia de 6.000 estudiantes. También se resalta el Primer Concurso Nacional de Booktubers Yo Booktuber, que tuvo la participación de 48 videos de postulantes de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
La Feria Internacional del Libro (FIL) de La Paz cerró anoche con broche de oro, brindó el Homenaje al Premio a la Trayectoria FIL La Paz 2017 a Mariano Baptista Gumucio, escritor, historiador y periodista cochabambino.

Fértil obra del escritor Mariano Baptista Gumucio

“La distinción de la que hoy me hace la Cámara del Libro de La Paz, en el marco de la Feria de Libros me honra y también a mi familia, en un grado que no puedo expresar. Agradezco profundamente tan noble gesto que me da la oportunidad de referirme brevemente a lo que pude hacer en mi breve vida pública. Abandoné la política militante en mi juventud al ver el desmoronamiento de las esperanzas de abril de 1952, advirtiendo como decía Borgues, que las ideas nacen tiernas pero envejecen feroces. Fui nombrado Secretario de Culturas de la flamante Central Obrera Boliviana, que dirigía Juan Lechín Oquendo. Tomé pues partido, de una manera apasionada por la cultura, entendiendo que su fomento y expansión salvará a Bolivia como no pudieron hacerlo el salitre, el caucho, el estaño y el gas, y ni siquiera la coca-cocaína, que hasta ahora solo nos han traído desgracias.

Pase por el Ministerio de Educación, en tres oportunidades, cuando con muy escasos recursos tuvo lugar una campaña de alfabetización que fue distinguida con una medalla de Unesco, y diversas obras pedagógicas e instituciones culturales que me valieron el premio “Andrés Bello”, de la Organización de Estados Americanos. Se logró también, sin costo para el Estado, la recuperación del “Palacio Chico”, en la calle Potosí, para sede del Ministerio de Culturas, así como el Museo de Arte Moderno en Santa Cruz.

Mi hogar periodístico ha sido “Última Hora”, donde creamos la revista cultural “Semana”, y la biblioteca popular, que alcanzó a editar 300.000 libros de 50 autores noveles y otros consagrados, distribuidos en las calles por los canillitas, superando con creces la producción de libros que habían logrado hasta entonces el Ministerio de Educación y editoras acreditadas, pero he trabajado también en otros medios por casi cinco décadas. Publiqué varias obras dedicadas a algunos varones, cuya labor intelectual o política quise destacar desde Bartolomé Arzans de Orsúa y Vela, que escribió en un millón de palabras la historia de Potosí, pero al mismo tiempo, un siglo antes de la independencia, prefiguró lo que sería Bolivia; hasta José Cuadros Quiroga, inventor del Movimiento Nacionalista Revolucionario, pasado por Alcides D’Orbigny, Gabriel René Moreno, Franz Tamayo, Man Césped, Carlos Medinaceli, Augusto Guzmán, Wálter Guevara Arce, Augusto Céspedes y Joaquin Aguirre Lavayén. Pensando en las vidas de las que me ocupe muchas corresponden a la generación de mi padre y ahí encuentro otra clave de mi conducta, el reconocimiento de quienes nos precedieron e hicieron obra de bien. El país no ha nacido de gajo y nosotros los que llevamos el gentilicio de bolivianos no somos hijos del desierto. Abominar del pasado no solo es cosa de mentecatos, sino de ingratos, pues lo que somos lo hemos heredado, con sus luces y sus sombras. Freud ha elaborado toda una teoría sobre el “odio al padre”, y las consecuencias que éste fenómeno puede tener en la vida social. Sin duda que he cometido errores y pecados, pero no he sido parricida, ni intelectual ni políticamente.

Y habiendo pasado en vela algunas noches en el Palacio Quemado, escribí también sobre ese caserón, una biografía desde sus inicios como cabildo de La Paz.

El edificio está indisolublemente ligado a la historia de Bolivia; nada tiene que ver con el imperio romano o el español y además de los tres magnicidios que se cometieron allí, en sus poderes se centró el poder político por casi dos siglos. En su lugar y a sus espaldas, se ha construido un bloque de cemento de 29 pisos como nuevo símbolo del poder Ejecutivo. El contraste entre ellos es tan grande que el viejo palacio republicano con sus tres pisos cargados de historia semeja ahora una vivienda para los siete enanitos de Blanca Nieves.

Me ocupé en otro volumen de los jesuitas, que nos legaron los viejos templos y la música barroca de Moxos y Chiquitos, hoy patrimonio de la Humanidad. A pedido de los comunarios de San Cristóbal en los Lípez de Potosí, escribí un libro sobre esa mina de plata, la tercera más grande del mundo y rival del cerro rico de Potosí.

Dediqué otras obras al tipo de escuela y de educación que aún perviven en Bolivia, pues desde mis años de escolar hasta los de Ministro, consideré que era cruel y además insignificante en términos de rendimiento, el encerrar a los niños y a jóvenes por doce años en aulas que muchas veces parecen cárceles, mientras el mundo, sobre todo en las últimas décadas, ofrece tan maravillosas posibilidades de educación, con el apoyo de los modernos sistemas electrónicos. De ahí que para predicar con el ejemplo mantengo desde hace 16 años, sin faltar una sola vez, el programa televisivo semanal “Identidad y magia de Bolivia”, que me ha permitido recorrer varias veces el país.

Me he detenido en monumentos precolombinos, iglesias, museos, universidades, hospitales, hoteles o campos de cultivo. Mi propósito fue hacer conocer al público, nuestro territorio en toda su estupenda diversidad, el mismo que infortunadamente, arde anualmente por cuatro costados, no figurativa, sino efectivamente a través de chaqueos, provocados por semi alfabetos u otros, a quienes en la escuela, no les enseñaron sobre ecología y respeto a la naturaleza, cuando no es envenenado por los químicos que se emplean en la elaboración de la cocaína.

Tuve oportunidad en estos recorridos de conocer y exaltar la labor de filántropos anónimos, escritores, historiadores, artistas plásticos y escultores, músicos, médicos, sacerdotes, artesanos y campesinos, hombres y mujeres que aportan a Bolivia con su labor creadora.

El propósito subyacente de este emprendimiento fue además el de elevar la autoestima y la fraternidad entre bolivianos. No tarea fácil, pues de no haber mediado invitaciones, me habría sido posible trasladarme de un sitio a otro. Tampoco las condiciones de locomoción son fáciles y además quedé en más de una oportunidad inmovilizado por bloqueadores abusivos, que no entienden que el derecho de uno termina donde empieza el de los demás.

“En todo momento –dice Giovanni Papini– somos deudores para con los antepasados y acreedores en relación con los descendientes y todos responsables, los unos para con los otros, tanto los que duermen en los sepulcros, como los que nacerán dentro de algunos siglos. Hay una comunión de épocas, como hay una comunión de Santos y una comunión de delincuentes”. En mérito a esa comunión con el pasado, permítanme invocar en esta ocasión grata para mí, las sombras de mis mayores: la de José Manuel Baptista, mi tatarabuelo, a quien el presidente José Ballivián distinguió con una medalla, que dice: “salve mi patria y su gloria en Ingavi”; a Mariano Baptista Caserta, mi bisabuelo, expresidente de la República, que tuvo entre otros méritos, el de negociar con la Argentina el reconocimiento de Tarija como parte definitiva del territorio boliviano y el Tratado de 1895, con Chile, por el cual ese país reconocía un puerto soberano para Bolivia en el Pacífico; a Luis Baptista Terrazas, tío abuelo, que a sus 20 años perdió la vista en la batalla del Segundo Crucero, en Oruro, en la revolución federal y Mariano Baptista Guzmán, mi padre, que combatió en Nanawa (donde cayó bajo la metralla paraguaya mi tío José Vallejos Baptista), Gondra, Alihuatá y Puesto Moreno. En Nanawa cayó bajo la metralla paraguaya, mi tío José Vallejos Baptista. A su retorno del Chaco, mi padre nuca recuperó su plena salud.

Paralelamente a mi actividad en la televisión, he consagrado los últimos años a publicar nueve antologías de viajeros acerca de las ciudades y departamentos de Bolivia, del siglo XVI al XXI, como otra manera de buscar la comprensión entre os bolivianos y la autoestima de cada región.

Les reitero mi agradecimiento y hago votos por que esta Feria se prolongue en el tiempo, para deleite y solaz de paceños y bolivianos.”