lunes, 27 de marzo de 2017

Publican a Homero Carvalho en Ecuador


El poemario ¿De qué día es esta noche?, de Homero Carvalho, publicado en Quito, Ecuador, por la editorial El Ángel, en su sello Pluma, será presentado en el Festival internacional de Poesía en Paralelo Cero, que se realizará entre el 2 y el 8 de abril, al cual ha sido invitado el poeta y escritor boliviano.
Entre los invitados a esta cita estarán Xavier Oquendo, de Ecuador; Antonio Gamoneda, de España; Antonio Preciado, de Ecuador; Beatriz Vera, de España; Francisco Trejo, de México; Iván Petroff, de Ecuador; Leopoldo Castilla, de Argentina; Jotamario Arbeláez, de Colombia; Martha López, de España y Juan Carlos Olivas, de Costa Rica.

Según Carvalho su libro es un poema de largo aliento, un canto de alerta, un salmo contra el infortunio que se cierne sobre los pueblos indígenas que están desapareciendo. El poeta chileno Óscar Saavedra escribió en la contratapa: “¿De qué día es esta noche? es un libro para leer, sentir y releer. Escrito con inteligencia, al más puro estilo crítico, con la palabra en alto, con un lenguaje comprometido”

domingo, 26 de marzo de 2017

Bolivia saca del olvido diario de militar que cuenta un triunfo ante Chile



La reciente publicación del diario del coronel boliviano Ezequiel Apodaca durante la Guerra del Pacífico, en el siglo XIX, sacó del olvido un casi desconocido triunfo militar contra Chile, que según las autoridades de Bolivia fue ocultado "maliciosamente" por las élites de ambos vecinos.

La publicación del documento "Memorias del Cnl. Ezequiel Apodaca. Potosí-Cotagaita-Camino a Canchas Blancas 1879-1880" fue uno de los acontecimientos de la semana para conmemorar en Bolivia el Día del Mar y la pérdida de su costa ante Chile en la Guerra del Pacífico.

El diario cuenta que el 12 de noviembre de 1879 el Ejército de Bolivia propinó un durísimo golpe a las tropas chilenas en la batalla de Canchas Blancas, en la región de Potosí, causando centenares de bajas y frenando su avance en territorio boliviano.

Según Morales, esa página de la historia fue una de las "más grandes epopeyas" de Bolivia en la guerra del Pacífico y la victoria fue posible porque el Ejército contó con la ayuda de indígenas, pero fue "ignorada maliciosamente por las élites del pasado".

Si bien ya se conocían algunas reseñas de esa batalla, el Gobierno boliviano considera que en general se ocultó el triunfo debido a que los grupos dominantes bolivianos no querían más problemas con Chile y necesitaban que terminara la guerra.

Según las autoridades de La Paz, la batalla de Canchas Blancas también fue negada para la posteridad en Chile porque cuenta el que puede considerarse el mayor triunfo boliviano en el conflicto.

El Ministerio de Defensa ha publicado 5.000 ejemplares del libro y lo ha distribuido estos días a diferentes entidades y a los medios, pero su difusión ha quedado ensombrecida por la detención en Chile de dos militares y siete empleados aduaneros bolivianos, en un caso que ha vuelto a tensar la relación bilateral.

En el diario, Apodaca relata que el Ejército tenía reportes sobre la presencia en la zona de Canchas Blancas de 1.400 soldados chilenos con el objetivo de llegar a la ciudad de Potosí y que buscaban desesperados una vertiente para abastecerse de agua.

Tres días antes de la batalla, los militares bolivianos, según el documento, se atrincheraron cerca de un ojo de agua esperando al adversario y repitiendo varias veces el lema "vencer o morir", como si "fuera ya su propio pensamiento" o hablando solos.

En la noche del 12 de noviembre, la columna chilena se acerca al ojo de agua, es emboscada y atacada frontalmente por el Ejército de Bolivia y en la retaguardia por indios quechuas, que usaron sus hondas para derribar con pedradas a quienes huían, agrega el relato.

"Es este afán llegó la medianoche i los chilenos quedaron rechazados, destrozados (sic)", señala el diario, que fue transcrito respetando el uso de la i latina de una copia mecanografiada.

En la madrugada, un coronel de apellido Villarpando se quiebra en llanto cuando intenta un discurso para agradecer a los "indiecitos" por haber salvado a Potosí y defendido la Patria, agrega Apodaca.

Junto al diario ha sido publicado el parte de la batalla firmado por el coronel Lino Morales, quien señala que la acción dejó 330 chilenos muertos y 400 heridos, muchos de gravedad "que a cada rato mueren por heridas recibidas en combate con bayoneta".

Además, según el reporte de Lino Morales, la tropa boliviana se hizo con un botín que incluía armamento y caballos, pero también miles de panfletos que mostrarían una supuesta intención de Chile de atravesar Bolivia para llegar a la frontera con Brasil y Paraguay.

Esa versión también fue comentada estos días por el presidente Morales y el vicepresidente del país, Álvaro García Linera.

Siguiendo el parte sobre la batalla de Canchas Blancas, García Linera dijo el viernes que los chilenos no solo querían "quitar" el mar a Bolivia, sino todo su territorio sureño y llegar hasta Paraguay para supuestamente promover desde allá una guerra contra Argentina.

Los folletos decomisados en Canchas Blancas, según el libro, apuntaban a reflotar en Paraguay un sentimiento anti-argentino, debido a las consecuencias para la nación guaraní de su guerra contra la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay, 1864-1870).

Además, en una presentación para el diario de Apodaca, el coronel Edmundo Sanabria, jefe del departamento de Historia del Ejército, señala que "esa documentación era comprometedora contra Chile" y considera que hubo un pacto entre grupos bolivianos y chilenos para recuperar los panfletos y negar la batalla de Canchas Blancas.

Libros digitales - Autores bolivianos apuestan por la web



A diferencia de lo que sucede con un libro “tradicional”, la publicación digital de obras literarias no solo permite llegar a decenas o cientos de miles —cuando no millones—, sino que ha probado que evita diligencias y negociaciones a veces dificultosas con las editoriales, reditúa y permite retroalimentación inmediata e incluso derriba mitos sobre el consumo de la lectura. Abordar el asunto precisamente ahora tiene que ver con que cada vez más autores bolivianos recurren y acceden a las plataformas web para publicar sus producciones.

Así, las nuevas generaciones de escritores se apoyan en las tecnologías para ofertar sus libros en un mercado mundial y ser conocidos con la facilidad de un clic. “Comencé con algunas historias para darme a conocer, luego fui moviéndome por diferentes plataformas hasta que llegué a Wattpad, que es la más grande para lectura y escritura gratuita. Allí tengo 78.000 seguidores”, dice la escritora Carla Angelo, de 30 años.

La primera novela digital que publicó Angelo se llama Después de clases —aborda el romance de una adolescente cuya vida familiar es complicada— y tuvo tanto éxito con seis millones de lecturas en la red, que Nova Casa Editorial de España la compró y saldrá publicada este mes allí y también llegará a América Latina.

La obra de Carlos Fossati, de 40 años, lleva por título Contra Complot y es una historia de ciencia ficción publicada en Amazon, Ibookstore y Itunes. El autor puso su interés en las plataformas electrónicas porque no limitan la producción de géneros. “Considero que éstas son, en la actualidad, una herramienta útil para el escritor en el sentido en que —teniendo presente que la gente de la generación X (personas nacidas entre 1960 y 1980) en adelante se ha volcado a los medios audiovisuales, redes sociales y medios electrónicos— te permiten llegar al público que gusta de este género (la ficción) y vemos que la barrera de las nacionalidades, en lo literario, poco a poco se desvanece”.

Ambos narradores, si bien tienen vínculos con editoriales tradicionales en Bolivia, coinciden en que el acceso a las mismas no es muy fácil.

Por qué no una editorial tradicional.

“En Bolivia me costó mucho publicar porque hay pocas editoriales y solo trabajan por invitación a autores conocidos, muy pocas dan oportunidad a narradores noveles. Cuando hice el intento, no me recibían ni para decirme ‘no’. En 2015 vi que Kipus estaba dispuesta a editar diversos géneros y me animé a mandarles mi novela Foris, que es el mejor proyecto que tengo en el género de fantasía, que publiqué en estas plataformas con dos millones de lecturas”, afirma Angelo. Fosatti que se encuentra en conversaciones con una editorial local para publicar su texto, pero antes de ello se acercó a otras en las que encontró los mismos problemas que su colega, dice: “No quisieron arriesgar por el género (...). En otras había el problema de los editores y en una tercera una cantidad de trabajo que les impedía leer manuscritos”.

En criterio de Francisco Bueno, de 34 años, escritor y además abogado especialista en Derechos de Autor, las editoriales locales no generan notoriedad mundial como las plataformas de internet. “Lo máximo con las editoriales bolivianas es llegar a las ferias del libro de Guadalajara y Buenos Aires. No se puede llevar mucho al extranjero. Incluso representantes de autores bolivianos que llevan libros se limitan por razones tributarias y altos pagos arancelarios”, detalla.

El abogado hace énfasis en que el libro físico es complicado de comercializar y el mundo digital se apodera cada vez más de las lecturas. “Nuestras editoriales son chicas en relación a transnacionales como Planeta, con sedes en varios países. Publicar en la red te permite ser leído en sitios que no imaginabas porque Wattpad te muestra un mapa de lugares donde te leen, por ejemplo África, algo que ni se te hubiera ocurrido”.

Se cae el mito que la juventud no lee

Un beneficio adicional es que estas plataformas contienen estadísticas que permiten al usuario conocer en qué países lo leen y quiénes lo leen. “Debido al éxito que tuve con mis novelas en las plataformas, me pidieron continuaciones e hice una zaga juvenil para jóvenes adultos entre 18 y 25 años. Son novelas pensadas en este público porque son quienes más leen en estos sitios”, explica Angelo. Bueno coincide: “Dicen que la juventud cada vez lee menos; lo que pasa es que los jóvenes cada vez leen menos el libro físico, pero cuando ves a gente en Wattpad está todo el tiempo con su celular, está leyendo o escribiendo algo. Se ha incrementado el nivel de escritura porque, mal o bien, los jóvenes se ponen a escribir; es como una moda, todos mis amigos lo hacen, yo lo hago, mejoro, crezco y estoy en mi Tablet”.

El también abogado piensa que el éxito en estos sitios está ligado a que gente joven cuenta historias para gente joven. “Se usa el lenguaje y la realidad del otro”. “Hablamos de gente más o menos de 25 años en adelante”.

Además, las plataformas tienen pestañas, con las que el autor recomienda a quién va dirigido el texto, y estrellas, para que los lectores califiquen el producto literario.

Retroalimentación en tiempo real

Los escritores entrevistados coinciden en que un aspecto notable de estos espacios es que permiten conocer la impresión del lector en tiempo real, lo que motiva a seguir escribiendo. En efecto, en los sitios de publicación se pueden ver comentarios de los lectores que en ciertos casos suelen pedirles que sigan con los capítulos y así los escritores escriben con mayor regularidad.

Narradores. Los escritores Carla Angelo y Francisco Bueno; ambos se apoyan en las tecnologías para producir. Foto: Alejandra Rocabado

Se puede vivir de la escritura en la web

Con la consiga de que se puede vivir del arte y de la escritura a través de ventas online, Francisco Bueno, escritor y abogado, explica que el internet permite a narradores, cineastas y otros artistas vender sus obras. No obstante, los bolivianos tropiezan con un problema legal que impide que cuentas bancarias abiertas en entidades financieras del país reciban pagos del exterior fácilmente. La escritoria Carla Angelo lo describe en un ejemplo: “Yo vendo mis libros online, pero como es difícil o casi imposible que llegue el pago a una cuenta boliviana, debo tener otra en Estados Unidos y el dinero está disponible mediante una tarjeta de débito que me envió ese banco. Todo se carga allí y la contrariedad es que si saco el dinero aquí me cobran mucho por la operación, lo que es un gran perjuicio”.

El abogado precisa que lo mismo que sucede con plataformas de escritura pasa con YouTube. “En Bolivia no se puede vender en línea porque no hay una cultura digital de compra-venta, recién está despertando. Aunque se puedan adquirir cosas con algunas tarjetas, no se puede vender por esto de la dificultad de recibir los pagos. Ello se debe a que hay una tozudez administrativa y legislativa para el espacio digital, ese es el gran problema. Si el escritor tuviera la posibilidad de comercializar su libro online viviría del arte”.

Bueno y Angelo coinciden que tomando en cuenta que las plataformas son una vitrina al mercado mundial, hay más probabilidad de compradores. “Los libros son caros en Bolivia y llegan a costar Bs 200 o Bs 500. Si pudiera vender en 12 bolivianos un libro original de autor por internet, más gente compraría, más gente leería y más gente podría vivir del arte”, explica Bueno.

Con esa reflexión, el también especialista en Derechos de Autor hace énfasis en que una pieza literaria puede tener éxito en el lugar menos esperado. “Si escribo algo que se convierte en un boom en Sudáfrica y lo oferto a un dólar y hay un millón de personas en Sudáfrica que me quieren leer, ya tengo un millón de dólares de ganancias, y así el creador podría vivir de su arte”.

Otro de los problemas que identifican ambos es que escritores y colectivos de artistas tienen que generar demandas al Estado para que se puedan liberar las trabas del comercio digital, como la falta de conocimiento acerca de la materia. “Bolivia quiere proteger a la cultura, quiere legislar para la cultura, pero los legisladores no entran en la lógica de aprobar leyes que propicien el comercio digital y permitan al autor comercializar su libro y adentrarse en la era digital. Esto sería un gol contra la piratería e incentivaría la lectura”, dice Bueno.

La narrativa boliviana se analiza en suelo argentino



La ciudad argentina de Córdoba fue la sede de un encuentro donde se reflexionó sobre la literatura de nuestro país. Fue en el marco del II Simposio sobre Narrativas Bolivianas, cuya sede fue la Facultad de Letras de la Universidad Nacional de Córdoba, y que estuvo bajo la organización del Grupo de Estudios de Narrativas Bolivianas.


La institución no tuvo mejor idea para celebrar sus cinco años que convocar a este evento, a más de 30 expertos e investigadores de distintos países (Chile, Bolivia, Estados Unidos) y de ciudades de Argentina, los mismos que en diferentes mesas expusieron sus modos de ver y reflexionar sobre la obra de autores como Hilda Mundy, Adolfo Costa du Rels, Jaime Sáenz, Jesús Urzagasti, Juan Pablo Piñeiro, Rodrigo Hasbún, Víctor Hugo Vizcarra, Maximiliano Barrientos, Liliana Colanzi, Giovanna Rivero y Magela Baudoin.


El Grupo de Estudios sobre Narrativas Bolivianas está dirigido por Magdalena González, quien se mostró satisfecha por el trabajo hecho durante las dos jornadas que duró el simposio. “A partir de las ponencias que hemos escuchado y que hemos discutido en el simposio, yo creo que dos cosas son importantes: la primera es que claramente hay una renovación de algunas lecturas canónicas y de algunas miradas sobre la tradición, que tienen que ver con la juventud propiamente de algunos expositores que se están iniciando en estos estudios y que aportan nuevos marcos teóricos y nuevas visiones sobre esto”, expresó González. Además agregó: “Está también el hecho de que muchos de los expositores no son bolivianos, entonces a veces eso posibilita realizar lecturas críticas que van un poco por fuera del canon que hay en Bolivia”

Intervenciones
Entre los invitados estuvo el escritor Edmundo Paz Soldán, que participó con la ponencia Hilda Mundy, la dislocadura de la lógica. Comentó que le parece admirable el trabajo que hace el grupo de estudios cordobés, y este simposio lo prueba, no solo por la amplitud de su convocatoria sino por el nivel de los trabajos presentados por académicos argentinos, bolivianos y chilenos. “Me quedo con el interés crítico que despierta la obra de Juan Pablo Piñero en el exterior, la forma en que se ha consolidado la presencia de Hilda Mundy en el canon, y los aportes de Javier Sanjinés para una nueva lectura de la novela costumbrista”, resaltó Paz Soldán.


Fue Javier Sanjinés quien cerró este simposio con la conferencia Representación ideológica y figuración estética. A propósito de la narrativa del cholaje.
La crítica literaria cruceña Claudia Bowles expuso su trabajo titulado Subjetividad y relato: la construcción del sujeto en la escritura de Giovanna Rivero, Magela Baudoin y Liliana Colanzi: una aproximación a la narrativa breve contemporánea

sábado, 25 de marzo de 2017

Concluye II Simposio sobre literatura boliviana


Con la conferencia Representación ideológica y figuración estética. A propósito de la narrativa del cholaje, del experto boliviano Javier Sanjinés, el jueves concluyó el II Simposio sobre Narrativas Bolivianas, que se realizó en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), y que contó con la participación de más de 30 investigadores y literatos de Argentina, Bolivia, Chile y EEUU.


El simposio fue organizado por el Grupo de Estudios sobre Narrativas Bolivianas y se llevó a cabo durante dos jornadas, en las que se habló y se analizó la obra de autores de diferentes épocas de la literatura nacional, como Jesús Urzagasti, Jaime Sáenz y Emma Villazón.


Entre los participantes bolivianos del simposio, además de Sanjinés, estuvieron Edmundo Paz Soldán, Liliana Colanzi, Claudia Bowles, Luis Carlos Sanabria, Iván Gutiérrez y Wílmer Urrelo, que fue en representación de la Biblioteca del Bicentenario

miércoles, 22 de marzo de 2017

Presentan investigaciones sobre racismo

El viceministro Félix Cárdenas entregó ayer un libro que registra el resultado de las investigaciones sobre racismo y discriminación en la educación regular. La obra fue entregada a maestros y estudiantes.

En el acto de presentación de resultados, el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, mencionó que el trabajo está enfocado al ámbito educativo. “Los resultados son importantes pero necesitamos ser más agresivos en el tema de racismo. Hace falta llegar a identificar los orígenes, especialmente, en unidades educativas”, dijo.

La autoridad indicó que el Viceministerio cuenta con brigadas estudiantiles de lucha contra el racismo y toda forma de discriminación en ciudades del país. Hasta el año pasado se contó con 1.500 brigadistas y este año se pretende incrementar este número. Cárdenas mencionó que el año 2016 el Viceministerio de Descolonización convocó a instituciones públicas, privadas, universidades, escuelas de formación de maestros y a todos los interesados a presentar investigaciones que propongan escenarios de construcción de indicadores sobre racismo y discriminación en la educación regular.

Antología reúne la ‘Obra poética’ de Rubén Vargas



Antes que nada, Rubén Vargas se definía como poeta y a lo largo de su vida escribió varios trabajos, aunque no todos fueron publicados. Estos versos se reúnen en la antología Obra poética, que se presentará este viernes a las 19.00 en el Espacio Patiño.

Éste es el segundo libro de una serie de tres que edita Plural que reúne la obra de Vargas. El primero, Perdido viajero —formado por las columnas que publicó con La Razón—, se presentó en 2016.

El tomo fue editado por el poeta Benjamín Chávez, y Julián Vargas, hijo del autor. El criterio de selección fue el de reunir todos los poemas que fueron publicados, ya sea en libros o en revistas o suplementos literarios.

“Hay muchísimos más poemas de los que están en el libro, pero son aquellos que no llegaron a la imprenta por alguna razón. Decidimos trabajar con los que fueron publicados, ya que eso significaba que mi padre los consideraba terminados. Respecto a los que quedaron fuera no podíamos saber si son la forma final”, recordó Julián.

Es que a Rubén Vargas le gustaba trabajar exhaustivamente en sus escritos, cambiando palabras y formas hasta considerar que estaban terminados.

“Él se obligaba a publicar para dar por concluido el proceso, de lo contrario podía seguir con esa labor de relojero indefinidamente”, agregó su hijo.

Rubén Vargas nació en 1959. Apasionado de la poesía desde joven lanzó solo tres poemarios en vida: Señal del cuerpo (1986), La torre abolida (2004), y El viaje a Lisboa (2007), este último inédito ya que fue parte de una tesis.

Pero esos volúmenes son una parte del libro editado por Plural. Chávez y Vargas trabajaron al menos seis meses recolectando poemas que, desde la década de 1980, salieron de forma suelta en distintos tipos de publicaciones.

“A diferencia de lo que ocurrió con Perdido viajero, que para el cual solo necesitábamos acudir a una hemeroteca, para esta antología hemos tenido que rastrear muchas publicaciones. Con seguridad que hay varios poemas que no hemos hallado”, reconoció Julián Vargas.

Esto también hace que la publicación del tercer volumen, que reúne los ensayos y la crítica literaria, tome un par de años, ya que los editores volverán a ejercer de detectives literarios.

Además de los poemas, que incluyen uno solo inédito en dos versiones, Obra poética cuenta con un prólogo de Benjamín Chávez, en el que se explican los criterios tras la edición y dos ensayos, uno de Luis H. Antezana y otro de Eduardo Mitre.

Los autores analizan la poesía de Vargas, destacando que son trabajos acerca de la lectura. “Mi padre leía mucha poesía y eso influyó profundamente a la hora de escribir”, recordó su hijo.

Chávez y Antezana participarán en la presentación en el Espacio Patiño (Ecuador 2503). (22/03/2017)