martes, 21 de noviembre de 2017

Magia de Molinari quiere conquistar al lector alteño

La obra titulada “Magia de Molinari” pretende conquistar al lector alteño después de cautivar al público de Argentina. Se trata de un trabajo literario que reúne cuatro cuentos cortos, todos giran en torno a una fuerte “reflexión” sobre lo que significa para los seres humanos la “muerte”. Durante el desarrollo de la obra surgen personajes como Lubeck, Conde Finochetto, Némesis, Marcelo Heredia y Gustavo L. Sarica.
Ulises Barreiro, es el autor de la “Magia de Molinari” que presenta una secuencias de distintos personajes que comienzan a cuestionar sobre lo que significa socialmente “la muerte” en la sociedad occidental. Por un lado, se narra la descripción geográfica de la zona del Valle de Punilla, especialmente la ciudad de Cosquín y el barrio de Molinari.
“Los personajes que aparecen en estos cuentos tienen experiencias que les atraviesan diversas fases de la cristalización de la realidad humana luego de que su mente las siente. El modo de cómo percibimos la conciencia humana como especie que somos ‘Homo Sapiens’. Sin duda estamos ante una obra de cuentos cortos muy novedosa, que es un homenaje al bonito paisaje de las sierras del Valle de Punilla”, explicó Alberto Medrano, representante oficial de Ulises Barreiro en Bolivia.
El libro mide 13 por 18 centímetros, tiene 51 páginas y la lectura es divertida, su lenguaje está destinado a adolescentes y adultos. El libro captura al lector desde sus primeras páginas pues narra y describe capítulos como: un caudillo por Molinari, El tren que nunca llegaba, el ser noble y, Lubeck de Punilla.
“En la obra pasan por distintos lugares del barrio de Molinari, como la esquina de Córdoba y Rio de Janeiro, Río Seco, las diversas casas alpina y la ruta número 38. También distintos puntos de la bonita ciudad de Cosquín, entre ellos la estación de trenes, la plaza prospero Molina”, precisó Barreiro, autor de la obra.
Dibujo de portada
Fue realizado por el famoso dibujante de caricaturas Juan Sáenz Valiente, muy reconocido en Latinoamérica y que habitualmente trabaja para la revista “Fierro” del diario Página 12 de Argentina. En la tapa del libro se observa un atardecer típico de las sierras de Molinari cuando el sol se oculta detrás de estas y las gamas de grises y sombras empiezan a travesear. Pueden adquirir el libro vía celular y whatsapp al 765 34 34 5.

Redacción central

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Digno homenaje a la Guerra del Chaco con Historias de Oruro

La revista Historias de Oruro, presentó este lunes por la noche su trigésima sexta publicación, misma que está dedicada al conflicto bélico que marcó la historia del país en el siglo XX, la Guerra del Chaco, donde se presentan diferentes artículos que rescatan varios aspectos de este hito histórico de nuestro país y Latinoamérica.

El director general de la revista, Fabrizio Cazorla Murillo, recordó que la revista se publica desde el año 2010, cuando se realizó varios homenajes a fechas, instituciones, y hechos de relevancia de nuestro departamento y del país, por lo que se decidió en este número, rendir un homenaje a la Guerra del Chaco.

"En este caso hemos desarrollado un número especial, dedicado a la Guerra del Chaco, comprendiendo la necesidad que desde Oruro, que ha sido el crisol y el epicentro para la llegada y el arribo de muchos contingentes que llegaban al inicio de la guerra en los años 1932 y 1933, era menester dedicarle un homenaje a estos guerreros, a estos soldados, a estos militares que han tenido una presencia indiscutible y fundamental en la defensa de nuestro territorio", refirió Cazorla.

La portada muestra una fotografía que data de febrero que 1935, tomada por Josermo Murillo Vacareza, de los efectivos próximos a Villamontes durante el conflicto bélico.

Una característica muy particular de este número de Historias de Oruro, es que con cada edición, de regalo vienen dos estampillas de colección, mismas que se utilizaban en la Guerra del Chaco, para la comunicación entre soldados y sus familias.

Relatos, reportajes, cronologías, historias, y diferentes artículos enteramente relacionados con la Guerra del Chaco, es lo que presenta en esta oportunidad la revista Nº 36 de Historias de Oruro.

Esta revista se presentará en varios departamentos de Bolivia, por la importancia de su contenido.

Aprueban reasignación de recursos para Fondo Editorial

El Concejo Municipal de La Paz aprobó ayer la reasignación de Bs 70.000 para el Fondo Editorial “Pensamiento Paceño”, monto que será utilizado en el 2018 para la impresión de tres obra literarias, informó a EL DIARIO, el presidente del ente, Pedro Susz.

“Se aprobó la reasignación de ese presupuesto dado que por las fechas no va ser posible ejecutar en este año ese fondo, puesto que no vamos a tener tiempo para hacer los procesos de contratación de la imprenta. Entonces esos recursos han quedado liberados para ser reasignados”, declaró.

Historia de conductora ganó concurso de cómic

El ilustrador Óscar Zalles ganó el VI Concurso Municipal de Cómic con la historia titulada “Mircy” que trata sobre la conductora del bus PumaKatari. El trabajo resaltó de entre 12 propuestas presentadas, por lo que recibirá un premio de Bs 7.000.

No fue precisamente así, como Mercedes Quispe se convirtió en la primera chofer mujer del Pumakatari, pero la historieta es un recurso de arte visual que permite destacar a personajes y trasladarlos a la ficción. A través de ese medio, el ilustrador Óscar Zalles Sanjinez consiguió el primer lugar del VI Concurso Municipal de Historieta 2017. Su obra “Mircy” resultó ganadora de entre 12 propuestas y por la que recibirá un premio de Bs 7.000.

“Mircy” es la historia de una niña que quiere participar en las carreras de cochecitos sin motor en Munaypata. Ambientada en 1988, cuando el personaje tiene 12 años, la obra también sugiere “a manera de nexo” como la primera mujer conductora del Pumakatari, Mercedes Quispe, pudo llegar a conseguir ese propósito.

“Quise jugar con ambas cosas, los cochecitos y la historia de esa persona, que es algo que rompe esquemas”, argumentó Zalles, quien, si bien no conoce a Quispe en persona, leyó bastante sobre ella en los periódicos. “No sabía mucho de ella, pero me llamó la atención. Como ya tenía un trabajo elaborado y no sabía cómo engancharlo, apareció Mercedes y vi que ambas historias podían relacionarse. El de una niña que tiene interés por los autos, así que decidí unirlas”, dijo Zalles.

En su trabajo, Zalles buscó destacar a un personaje actual, los cochecitos sin motor y las bajadas de las calles de La Paz que, según él, “se asemejan a una pista de carreras”. Asimismo, con la obra buscó romper con la gráfica que maneja usualmente para llegar a más gente.

Aseguró sentirse sorprendido y conforme por el resultado del concurso organizado por la Secretaría Municipal de Culturas. “Esto es un ejercicio. Uno sabe de estos concursos de historieta y piensa que, por las temáticas, son cerrados o limitados, pero es un reto también. Salen cosas buenas”, enfatizó.

El jurado estuvo compuesto por Enrique Prieto (invitado), Alexandra Ramírez (Viñetas con Altura), Luis Fernando Gutiérrez (ganador del 2do lugar del concurso en 2016), Salvador Pomar (ganador del 1er primer lugar del concurso en 2016) y Susana Villegas (artista plástica).

lunes, 13 de noviembre de 2017

Luis Carlos Sanabria presenta una colección de cuentos en la que manda la premisa de la duda.



Un hombre sueña que va a morir, entonces, con toda la tranquilidad del mundo, se dispone a ordenar sus cosas como si en realidad estuviera preparándose para un largo viaje —y quizás de eso se trate la muerte, en el mejor o peor de los casos—. Lo último que sabemos de él es que lo único que al final le queda es la desnudez, una desnudez que invita al lector, ese espectador, ese quizás incrédulo espía, a recordar el jardín del Edén en el que esa maravillosa ficción de la leyenda bíblica nos ha dicho que toda esta aventura de la existencia ha comenzado.

El escritor cochabambino Luis Carlos Sanabria debuta en el género cuentístico con el libro Deus ex machina (Editorial 3600, 2017). Ya antes había ganado, en 2014, el Concurso de Poesía para Jóvenes Poetas Bolivianos, un certamen organizado por la Cámara Departamental del Libro de La Paz y la Fundación Pablo Neruda de Chile. Disección, el poemario con el que ganó el concurso, también fue publicado por la editorial que ahora apuesta por el narrador. Y apuesta bien. Lo que hace Sanabria en su escritura es dudar; lanza una pregunta al aire y se extravía ante la imposibilidad de una sola respuesta. En Mortis Causa, el cuento en el que el personaje sueña que va a morir y despierta en el Edén, por ejemplo, uno llega a preguntarse, gracias al camino elegido por el narrador, en qué tan cierto es aquello del libre albedrío supuesto regalo de un dios que se ha querido construir omnipotente. ¿Hay un camino marcado de antemano y es el territorio del sueño ese insólito lugar donde quizás se encuentre la condena a través de imágenes o percepciones que quizás nunca llegaremos a comprender? Y si llegamos a comprender tan bien el asunto de la condena, ¿tan solo nos queda alistar las maletas para un viaje del que no sabemos nada? Y, sin embargo, ¿será este último viaje el camino hacia la tan esquiva felicidad?

Y de eso es de lo que habla Sanabria, cuando en el cuento que le da título al libro, Deus ex machina, el narrador se propone buscar el nombre de dios, así, con minúsculas, de la búsqueda de la felicidad. ¿Pero se puede llegar a ella a través de la comprensión de lo que nos ha sido negado entender? El árbol del conocimiento, en el jardín del Edén, es el que condena a la humanidad, entonces, ¿por qué el erudito busca ese fruto que ilumine la oscuridad de su ignorancia? Y, a pesar de haber comprendido este hecho, ya preso en una clínica psiquiátrica, el investigador, el erudito, busca, siempre recordando a la mujer perdida, esa misteriosa A., la felicidad a través del conocimiento, y no es que busque la felicidad con estas palabras, sino explicarse el momento en el que el amor significó el derrumbe, el caos, y, a partir del caos, la explicación absurda de un todo cósmico a través de la fe ciega que exige un dios que en realidad se ha hecho omnipotente en la imaginación. Y ya que no se puede atrapar el amor, la felicidad es la paz, y no hay otra paz que la comprensión que, claro, no es otra cosa que la guerra.

Uno podría creer que el silencio es la paz hasta que lee el cuento El silencio, cuando un padre y un hijo emprenden un viaje que duraría 17 horas y en el que podrían contarse uno al otro tantas cosas que han sucedido en sus vidas. Sin embargo, el secreto es más fácil, no decir nada es el mejor camino para no perder. La calma no es la paz. El amor no es aquello que logra totalizarse en el aire y absorberlo todo entre sus brazos, es una construcción que siempre será fallida.

Y esto lo saben también Guzmán y Gutiérrez, protagonistas del cuento Viejos enemigos, que han aguardado toda su vida para declarar la victoria del uno sobre el otro a raíz de que ambos cayeron enamorados de la misma mujer. Uno creería que la ancianidad, la cercanía de la muerte podría calmar las ansias de venganza, pero no, este tipo de fuego es algo que no se apaga con las aguas del tiempo. Y la sorpresa está implícita en el inesperado triunfo final de uno de los contendientes.

Así, los personajes a los que Sanabria da vida en los cuentos reunidos en Deus ex machina son seres hechos de preguntas quizás por siempre inalcanzables, invadidos por la melancolía o el tedio, sofocados, en algunos casos, por el orden social. Caminan en escenarios tan diversos como las carreteras bolivianas, las ciudades, el campo, el territorio de los sueños y el de las ideas, el espacio donde el amor y la soledad se confunden con la locura y el hastío.

Editorial 3600 presentará los libros Deus ex machina de, Luis Carlos Sanabria, y Los decapitados, de Iván Gutiérrez, el lunes 6 de noviembre a las 19.30 en el Centro Cultural de España en La Paz (Camacho, N° 1484).


Camila Urioste debuta con una novela que resulta la ganadora del XVIII Premio Nacional de Novela de Bolivia.

Camila Urioste debuta con una novela que resulta la ganadora del XVIII Premio Nacional de Novela de Bolivia. Soundtrack es un viaje musical y nostálgico, muy experimental, fragmentario, que fue escrito en un proceso que duró nueve meses.
La novela, que será publicada en diciembre, es una exploración a la clase media paceña y a las comunicaciones actuales.

¿Cómo recibiste la noticia de que ganaste el premio?
¡Estoy en shock! Es la verdad. Todavía no lo puedo creer. Es algo muy fuerte.
Vos ya habías ganado en 2005 el Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal con El diario de Alicia

¿Cuánto ha cambiado tu literatura desde entonces?
He evolucionado muchísimo en este tiempo. He tenido un crecimiento enorme. Primero, porque empecé a explorar con otros géneros como el teatro, principalmente; y he crecido tanto como persona como escritora. Creo que, en ese sentido, el crecimiento personal es más importante. Yo era muy joven cuando gané el Premio Nacional de Poesía, tenía solo 25 años, y la verdad, también fue muy fuerte ese momento. Era mi primer libro de poesía, y creo que ese momento marcó un camino para mí, donde seguí trabajando muy duro, leyendo mucho, escribiendo, explorando otros géneros, tratando de formarme de la manera que pude, porque yo no estudié literatura, entonces, he tenido que buscar otros caminos para formarme.

¿Cómo ha sido para vos incursionar en esos diferentes géneros literarios? ¿Qué te han dado la poesía, el teatro, ahora la novela?
Para mí es muy importante explorar los géneros. Creo que lo principal para mí no es tanto el formato, sino los temas que me interesan explorar, como el tiempo, la memoria, la infancia, los temas feministas también están ahí. Entonces, encuentro en diferentes formatos, diferentes formas de afrontar esos temas, y para mí están muy relacionados: mi poesía tiene mucho de la voz coral que viene del teatro, mi teatro tiene mucho de la poesía, y en esta primera novela está todo, hay textos poéticos. También es una voz que habla, la dramaturgia también está ahí desde esa voz. Es una exploración constante.

¿Cuál es la historia de Soundtrack, cuál es el hilo que la atraviesa?
Cuando escribí el primer borrador encontré que la música era un tema recurrente, de hecho era como el hilo conductor de la historia, que está contada en fragmentos.
Es una historia totalmente fragmentada.
Luego volví a escribir con eso en mente. Encuentro que la música es un hilo conductor porque uno puede hacerse un mapa de su vida según la música, incluso yendo más atrás, con la música que escuchaba tu padre, la de tus abuelos. Entonces, sí, para mí la música es muy importante y en esta novela se refleja eso.

¿Y cómo ha sido el proceso de escritura de Soundtrack? ¿Cuánto tiempo te tomó escribirla?
En realidad ha sido un trabajo muy intenso de nueve meses. Muy intensos. Cuando empecé a escribirla ya no pude parar. Fue como meterme en un proceso creativo intensísimo y que duró exactamente nueve meses.
Fue prácticamente como tener un hijo...

Claro. Pero también hay textos y hay conceptos que ya estaban explorados o trabajados. Hay cosas que estaban ahí desde antes, pero en el momento de darles forma y de meterme al proceso fueron nueve meses bien intensos.

¿Dónde se ubica la novela?
El jurado dice que se zambulle en la clase media paceña...
Sí, absolutamente. Es un trabajo muy personal en el sentido de que estoy hablando del mundo que yo conozco, que sería la clase media paceña, la ciudad de La Paz, sobre todo la música de los 90, que es la que a mí me ha marcado, pero también la música anterior, como es el rock clásico. Otra cosa que está muy presente ahí es la exploración del momento actual, de todo lo que son los cambios de las redes sociales, cómo lo digital nos transforma de una manera o transforma la manera en que nos comunicamos. También está en la novela la nostalgia por lo que fue, por la ‘no inmediatez’, por la espera, por la duda, que un poco se ha borrado con las redes sociales. Ahora uno nunca espera una carta por dos semanas o ya uno casi nunca recibe una llamada sin saber de quién es. La novela sigue trabajando en lo que a mí me interesa, que es el tema de la memoria, los recuerdos.

¿Cuáles eran las dudas que te asaltaban en el momento de escribir la novela?
La duda que tenía es que yo nunca había leído algo similar a lo que estaba escribiendo. Entonces, no sabía realmente cómo compararlo con otra cosa. Cómo sería que lo escriba alguien que no fuera yo. El formato es similar al de un glosario. Es de la A a la Z, con ideas, conceptos y palabras definidas, y en esa definición se arma la historia. Entonces, no hay un hilo conductor en el tiempo, puedes pasar de una palabra como ‘amor’ a otra que es amarillo, y las ideas son totalmente distintas. Sí tuve dudas en que la persona que leyera esto podría realmente armar la historia con tanto fragmento. Pero al final lo que decidí fue guiarme por una intuición de que lo que yo estaba escribiendo me estaba gustando a mí, de que me gustaría a mí leer lo que yo estaba haciendo.


domingo, 12 de noviembre de 2017

“Así viví”, un libro de Cucho Vargas

La presentación de un nuevo libro es siempre un acontecimiento porque es un aporte a la historia, un enriquecimiento de la cultura y una incitación a la lectura (bella costumbre que tiende a declinar). Mario Cucho Vargas Rodríguez, prestigioso periodista, ha mostrado, una vez más, sus cualidades de ser digno exponente de la cultura deportiva del país y, basado en sus propias experiencias y con un bagaje límpido de realizaciones no solamente en el campo de narrar, comentar, analizar y ser crítico acucioso y consciente del deporte que es medio seguro de fortalecer cuerpo y espíritu, de unir conductas y voluntades al margen de intereses políticos o sectarios entregó su libro como medio seguro de honrar al país y a quienes lo leen y comparten recuerdos y opiniones.

En las primeras páginas de “Así viví” se da un mensaje a los jóvenes mostrándoles caminos en la vida y posibles dificultades para encarar, especialmente desde la comunicación social, el desarrollo de la profesión periodística. En páginas siguientes rememora a su amigo Justo Piernes, periodista y escritor argentino con gran prestigio en el diario “Clarin” de Buenos Aires. Narra, con profusión de detalles, experiencias y anhelos vividos con el amigo y se hacen el propósito, por iniciativa de Piernes, concretar sus experiencias en un libro y, para ello, surge una frase que se hace emblemática para ambos: “¿Yo me hago el artículo?”. Ambos amigos cumplieron su propósito animados por la misma vocación de servicio y amor. El cultivo de esta amistad fue para ellos tal vez decisivo en su vida con el aporte personal de valores y principios coincidentes. Cada sección y cada página de “Así viví” muestra una vida, una entrega y una vocación; es, fundamentalmente, un recordar sincero y con exquisita memoria las diversas páginas de una vida prolífica que, habiendo empezado con una vocación por la música que es armonía y belleza, amor y coraje, servicio y dignificación del ser humano, se asemeja, de algún modo, al periodismo honesta, digna y responsablemente practicado que, a la vez, es ejercicio de la mente, de valores y principios.

Cucho Vargas, consciente de que su vida no podía transcurrir simplemente con los micrófonos o en los estudios de una radio o con el relato y comentario de un partido de fútbol o con las labores de un jefe de páginas deportivas de un diario, cumplía la misión que se impuso y decidió escalar y alcanzar funciones importantes en el periodismo al fundar y dirigir, conjuntamente Dn. Alfredo Alexander Jordán, el diario tabloide HOY; luego, Panorama, Enfoques con la máquina de mirar y después, escribir periódicamente artículos sobre diferentes tópicos de la vida nacional e internacional. Viajero incansable visitó muchos países y en cada uno de ellos dejó huellas de su personalidad; luego, ya en el país, volcó las experiencias recogidas mediante el micrófono y las páginas deportivas de diarios en los que trabajaba.

La importancia de este libro radica también en que Cucho Vargas recuerda a quienes fueron sus amigos, compañeros de labores y deportistas que se han distinguido. Con extraordinaria memoria, resalta, en cortas líneas, la personalidad de sus amigos, de personajes y personalidades de la política, el fútbol y la cultura. En página especial muestra su vocación melómana para honrar a grandes genios de la música y en varias fotografías señala un pasado que fue pleno para él y de lo que guarda recuerdos imborrables. Su familia, empezando por el amor a sus padres y muy especialmente a su mamá a quien idolatraba y a su esposa Mery, muestra lo sensible que es para sus hijos, nietos y bisnietos porque todos ellos son la conjunción de su vida y espera que siempre podrá amarlos y honrarlos.

“Así viví” es un libro que se deja leer porque cada página y cada fotografía es un adentrarse en un pasado que fue pleno, digno e imborrable. Un libro que despierta curiosidad y cada uno de sus temas incita a leer las demás. Cucho Vargas se muestra vital y capaz de seguir produciendo porque las experiencias recogidas en su vida son tantas que sólo con nuevos escritos puede saberse cuántas son o llegar a, un infinito en que se encuentra vida, coraje, amor por la patria, conteniendo material de enseñanza para quienes necesitan saber, aprender y hacer acopio de conocimientos para servir mejor y saber ser mejores.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Rodrigo Urquiola, el “coleccionista” de premios



El paceño Rodrigo Urquiola es una de las figuras destacadas que ha dado la literatura boliviana en los últimos tiempos. Su vigorosa narrativa ha merecido elogios de la crítica especializada por mérito propio, a la par que ha ido acumulando una cantidad de premios sorprendente para su juventud.

Prolífico cuentista, novelista y autor de obras de teatro, piensa a los certámenes literarios como una forma de recompensa económica para el escritor. “A los premios los veo como el sueldo que recibe un obrero cualquiera por un trabajo que realiza; quizás es el único sueldo al que pueda aspirar un escritor”, dice en la siguiente entrevista que concedió a ECOS durante la última edición de la Feria del Libro de La Paz.

ECOS. ¿Qué te mueve a participar en concursos literarios?

Rodrigo Urquiola (RU). Yo a los premios los veo como el sueldo que recibe un obrero cualquiera por un trabajo que realiza; quizás es el único sueldo al que pueda aspirar un escritor. Y bueno, uno necesita dinero y ese es el principal motivo.

No es casual que piense así. Con la humildad de siempre, después de que nada le resultara fácil en la vida, Urquiola (1986) alguna vez sugirió la idea de otorgar becas a los escritores —a partir de proyectos de libros y de fondos concursables, tal vez—, así no tendrían la necesidad de salir a buscar otro trabajo para subsistir.

ECOS. ¿Necesitas escribir a diario?

RU. He trabajado continuamente hasta que gané el Premio Marcelo Quiroga Santa Cruz. Yo trabajaba en la Chocolandia, medio tiempo y, no tenías que usar mucho tu cerebro para vender chocolate... podía pensar, mientras estaba en la tarde, en lo que iba a hacer en la mañana. Eso me sirvió para acabar de escribir (la novela) El sonido de la muralla.

ECOS. A la hora de escribir un cuento, ¿te planteas si será para un concurso o no?

RU. No, no pienso en el premio cuando estoy escribiéndolo, intento pensar en el cuento. Y una vez que ya lo tengo acabado lo mando (al concurso). He mandado varios de mis cuentos a distintos lugares: algunos han tenido suerte, otros no. Pero no pienso en un premio en específico, sino en el desafío que implica cada cuento.

Con él será mejor no competir: a sus 31 años, es un escritor maduro cuyos textos dejan una sensación de absoluta seguridad, de que todo lo tiene controlado. “Intensidad” es una buena palabra para definir su literatura, en la que hilvana cada escena como en una película, o mejor, como en una obra de teatro, subyugando la atención del lector como si fuera un espectador.

Este año obtuvo, finalmente, el Premio Franz Tamayo con “Árbol” (un fascinante cuento en el que reconstruye un mito de Chasquipampa, el sureño barrio de La Paz). “Finalmente” porque lo persiguió hasta que lo consiguió.

ECOS. ¿Cómo recibiste la noticia del Tamayo?

RU. Fue especial por ser el primer concurso que conocí y al que me animé a participar cuando tenía 19 años, y gracias a ese premio publiqué mi primer cuento: ‘Invisible’, en La secta del Félix, cuando ganó Willy Camacho.

Desde entonces me postulé varias veces, algunas saqué menciones y el 2015 un segundo lugar. El 2016 no me presenté porque me lo impedían las bases, pero me hubiera presentado de no ser así.

Cuando tenía 19, 20, 22 años, esperaba la noticia y a veces me entristecía no recibir nada, pero te cuento que este año me olvidé completamente del asunto (se ríe) porque estaba trabajando en La Razón y el trabajo me consumía mucho; renuncié al periódico porque me ponía mal no poder escribir, me empezó a dar una depresión: prefiero morir de hambre que de tristeza, creo que duele menos (vuelve a reírse).

Cuando recibí la noticia estaba en Cochabamba, había participado en el Foro (de Escritores) del (Centro) Patiño y me alegró mucho, era como decir: “Bien renunciado”.

ECOS. ¿Aspiras a vivir de la literatura?

RU. Sí.

ECOS. ¿Crees que es posible en Bolivia?

RU. Bueno, hasta el momento no puedo quejarme, la literatura me ha dado mucho. Yo nunca pensé viajar afuera del país, por ejemplo.

ECOS. Como gran lector que eres, ¿cómo divides tu tiempo entre la lectura y la escritura?

RU. Cuando gané el Quiroga Santa Cruz pude decir: “ahora sí puedo hacer lo que siempre quise”, y me impuse un horario. En las mañanas me levanto y escribo un par de horas, después voy a recoger a las guaguas, hago un poco de ejercicio y en las tardes leo durante una hora. En los minibuses, igual, intento leer; no puedo dejar de leer, es mi droga. Esa es la vida a la que aspiro.

ECOS. ¿Sueles tener anticipadamente la idea completa de lo que vas a desarrollar?

RU. Sí, pero primero la pienso y recién la escribo. “Árbol” lo pensé años, creo, y lo escribí en una o dos semanas. A veces son cosas que te quedan porque ves algo, no lo sé, es muy difícil definir eso.

ECOS. Con la novela, el proceso debe ser más complicado…

RU. Sí, cuando tengo una novela intento trabajarla, trabajarla y, cuando quiero descansar, hago cuento. El cuento me sirve para pensar en otras cosas.

ECOS. ¿Tienes alguna manía u obsesión a la hora de escribir?

RU. En cada libro es distinto. Recuerdo que cuando estaba escribiendo Lluvia de piedra, era una época muy difícil para mí, yo necesitaba el dinero, tenía mi guagua y para escribir esa novela me ponía un abrigo de mi tío; un abrigo viejo que él se compró cuando era chico. Estaba con eso y escribía a mano. Lluvia de piedra y Eva y los espejos (libro de cuentos) los he escrito a mano, en cuadernitos Líder.

Con El sonido de la muralla ya dije: “me acostumbraré a escribir como lo hacen los escritores, a máquina”. Ahí ya me servía mi café con leche y, eso, escribía, escribía, escribía.

Mi abuelita trabajaba como empleada, en la cocina: ella era cocinera, y yo siempre hacía mis tareas en una mesa, cuando era chico, porque vivía con ella cuando estaba en básico, en colegio. En esa mesa, que nos la regaló el jefe de mi abuela, yo escribí Lluvia de piedra y ahora estoy corrigiendo mi última novela. A esa mesa yo la quiero harto.

ECOS. ¿Dejas reposar tus escritos para retomarlos después de un tiempo?

RU. Con esta última novela, sí, la acabé y la dejé reposando, y había muchas cosas que en mi memoria me molestaban. La volvía a hacer, reescribí algunas cosas, quité, puse, y ahora ya me siento un poco más contento, pero siento que en el futuro me va a molestar.

ECOS. ¿Cómo llegaste a la literatura?

RU. Puede sonar un poco pretencioso, pero creo que siempre he sabido que quería dedicarme a esto. En realidad, yo quería ser futbolista, jugué en varios equipos: en (The) Strongest estuve mucho tiempo y me botaban a la piscina por ser bolivarista (se ríe).

Siempre supe que iba a escribir quizás por inutilidad para hacer otras cosas. Mi mamá quería ser escritora; yo pienso que si mi abuelita hubiera tenido más lecturas, ella podría haber sido una muy buena escritora. Esas dos mujeres que me han criado me han dado ese oficio, creo que es un oficio heredado.

Hay cosas que no se pueden explicar con palabras... Cuando era chico recuerdo que mi mamá estaba desempleada y me enseñó a leer y a escribir. Desde entonces me gustaba sobre todo copiar, sentía cierta fascinación por las palabras y devoción por los libros. Yo recuerdo que veía la foto de un escritor y me parecía algo inalcanzable, y pensaba: “¡Cómo lo ha logrado!”.

ECOS. ¿Cuáles fueron los primeros escritores, o los primeros libros, que te han marcado?

RU. Mi mamá tuvo una época muy religiosa y empezó a leer muchos libros de religión; entonces, uno de los primeros libros que leí fue la Biblia; me gustó mucho como ficción. Y el único libro que no era de religión, el que más me llamaba la atención, era Pedro Páramo y El llano en llamas (de Juan Rulfo), los dos en uno, una edición negrita que hasta ahora la tengo; era de mi tío y la guardo con mucho cariño. Yo leí ese libro y no entendí nada, pero me han quedado varias imágenes. Tendría... unos diez años.

ECOS. ¿Crees en el crecimiento, en la superación del escritor?

RU. Yo creo que sí, con el tiempo vas volviéndote más exigente. Ahorita veo mi primer libro Eva y los espejos y me da vergüenza, ya no quiero ni verlo; igual me pasa con Lluvia de piedra un poco, porque ahora lo trabajaría de otra manera. Pero sería falso si me pongo a reescribirla: ese fue un momento espiritual mío, ese Rodrigo murió y, sería como faltarle el respeto al cadáver.

ECOS. ¿Te animas a dar un consejo a alguien que está comenzando a escribir?

RU. Quieras o no quieras ser escritor, leer mucho. Y no solamente se lee cuando agarras un libro, sino también se lee cuando caminas, cuando observas a la gente, cuando tienes amigos. Creo que si no lees, no vives.

En el país, a Rodrigo Urquiola solamente le falta ganar el Premio Nacional de Novela (del que ya obtuvo una Mención de Honor). Pero, exigente consigo mismo como pocos, obrero de la palabra y pertinaz “concursante serial”, no quepa la menor duda de que tarde o temprano lo conquistará. •

Rodrigo Urquiola Flores, sus premios

Rodrigo Urquiola Flores nació el 1 de noviembre de 1986 en La Paz.

Es autor de las novelas “Lluvia de piedra” (Mención de Honor Premio Nacional de Novela, 2010, Bolivia) y “El sonido de la muralla” (Premio Marcelo Quiroga Santa Cruz, 2014, Bolivia; Premio Interamericano Carlos Montemayor, 2016, México), de los libros de cuentos “Eva y los espejos” (2008) y “La memoria invertebrada” (2016) y de las obras de teatro “El bloqueo” (Premio Adolfo Costa du Rels, 2010, Bolivia) y “El retorno” (Premio Municipal de Dramaturgia Cochabamba, 2015).

Es también autor de los cuentos “La caída” (Finalista Premio Copé Internacional, 2010, Perú), “Mariposa nocturna” (Premio Adela Zamudio, 2013, Bolivia), “El pelícano” (Premio Binacional ArBol –Argentina Bolivia–, 2014), “El amante” (2do. Premio Internacional Antonio di Benedetto, 2014, Argentina), “El espantapájaros” (Mención Premio Iberoamericano Julio Cortázar, 2015, Cuba), “Mientras el viento” (2do. Prêmio Cataratas de Foz do Iguaçú, 2015, Brasil), “El cazador” (2do. Premio Franz Tamayo, 2015, Bolivia) y “Árbol” (Premio Franz Tamayo, 2017).

Cuentos suyos fueron traducidos al quechua, al portugués y al bengalí.

Hoy revelan a los ganadores de Premios en Literatura

Hoy a las 10.30, en el Ministerio de Culturas y Turismo, se dará lectura del fallo del jurado calificador de los premios nacionales de Novela, Literatura Infantil y Juvenil.

La información fue confirmada por Raquel Romero, directora general de Promoción Cultural y Artística del Ministerio.

En 2012, el Ministerio instituyó el Premio Nacional de Literatura Infantil, bajo Resolución Ministerial Nº 0392/2012, con el objetivo de incentivar la lectura en los niños. En 2013 se amplió y se publicó la I versión de la convocatoria al Premio Nacional de Literatura Juvenil.

El Premio Nacional de Novela fue creado el 10 de diciembre de 1998, según convenio suscrito entre el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, el Viceministerio de Cultura, Santillana de Ediciones SA y BBVA Previsión AFP SA.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Un taller para clasificar y catalogar las bibliotecas



En la Biblioteca de Tecnología de la Uagrm se lleva a cabo el Taller sobre procesos técnicos, que es impartido por Viviana Marzluf, responsable de la Biblioteca del Centro de la Cultura Plurinacional de Santa Cruz.

Esta actividad aborda la actualización y capacitación en un área vital para cualquier biblioteca, ya que a través de ella se puede clasificar, catalogar e indizar las colecciones y los acervos que conforman las unidades de información.

Está abierto a todos, especialmente para principiantes en el tema de catalogar archivos, pero también para aquellos que vienen trabajando en esa área de las bibliotecas.

El horario es de 19:00 a 21:00. Más información al 790-37910.

"Historias de Oruro" presentará edición especial "Guerra del Chaco"

La revista "Historias de Oruro" presentará su publicación trigésimo sexta, el acto se desarrollará este viernes 10 de noviembre en la sala de conferencias de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) a las 19:00 horas, en esta oportunidad la revista está dedicada en su totalidad al conflicto bélico que marcó la actualidad de nuestro país, la Guerra del Chaco.

Para el director de la revista "Historias de Oruro", Fabrizio Cazorla es importante preservar los hechos que marcaron nuestra historia a través de estas publicaciones, que rescatan la memoria del pueblo, que debe aprender de estos hechos.

En esta publicación, se podrá apreciar un artículo especial sobre las estampillas que circularon durante la Guerra del Chaco, su importancia en las cartas que circularon entre los combatientes y sus familias, algunas que llegaron a destino y otras que se extraviaron en el camino.

Se cuenta además de "El desfiladero de Ñancaroiza-El gran desastre de Estigarribia", un episodio que golpeó duramente al ejército del Paraguay, sometiendo en fuego franco en una quebrada, donde no tenían ni un pequeño espacio para protegerse.

También se relata los hechos en Boquerón, a través de los manuscritos del capitán Enrique Barriga, quien fue uno de los principales defensores del fortín, que escribió varias páginas de la historia de esta contienda bélica. Además de una entrevista al héroe de Boquerón, José Vargas Montesinos; Jesús Bermúdez en la Guerra del Chaco; fotografías inéditas y estampillas originales de la época del conflicto que acompañaran esta edición.

VI Feria Nacional del Libro se inauguró en Pando

Pando vive su VI Feria Nacional del Libro, evento inaugurado ayer y que durará hasta el 8 de noviembre con la participación de 30 expositores, entre editoriales, librerías y escritores.

La actividad es apoyada y promocionada por el Ministerio de Culturas y Turismo y se desarrolla en la plaza Germán Busch Becerra de la ciudad capital Cobija.

La versión tiene el lema ‘Conociendo mi historia’, que está dirigido a impulsar la lectura sobre todo en los jóvenes, niños y niñas, sobre la base de que el conocimiento histórico permite comprender todas las acciones y situaciones por las que atravesó el país hasta llegar a la realidad actual.

Máximo Roque, técnico de Industrias Culturales de ese Ministerio, enfatizó en la necesidad de que la población pandina ejerza su derecho a la lectura, la escritura, la convivencia y al trabajo en condiciones de equidad y respeto a la diversidad de las manifestaciones culturales.

Explicó que el evento cuenta con la presencia de editoriales, escritores, distribuidores y librerías, como Dre-edebe; Editorial Difusora Cultural del Saber; Los amigos del Libro; la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia a través de la Biblioteca del Bicentenario; Libros jurídicos; Libros Ramírez; Libros más Pequeños del Mundo; Libros y Libros; Lectorum; CD Libros; Librería Emanuel; Litexa y Ministerio de Culturas y Turismo.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Poeta tarijeño reinicia senda artística

Con motivo del “Décimo Encuentro Internacional de Escritores y Artistas que se viene desarrollando en la capital chapaca, que convoca a escritores de 22 países del mundo y como novedad a pintores de más de una decena de países; estos últimos abrieron en la Galería de la Casa de la Cultura una muestra pictórica que se realiza de manera paralela al mega encuentro de los bardos.

Al visitar la muestra, la primera sorpresa que nos depara es enterarnos que el vate tarijeño Marcelo Arduz Ruiz antes de ser tocado por la musa de la inspiración poética, se inició mucho antes como exponente de la pintura.

Entre otros muchos trabajos, su obra pictórica es rescatada de manera temprana en el Brasil en el libro “Bruta Ci-

vilizaçao” de Clayton Pontes de Andrade (1974) e incluido en su propio libro de versos intitulado en portugués “Quinze antipoemas de amor e desenhos (“dibujos” en lengua cervantina), lanzado en Río de Janeiro el año 1989.

Entre álbunes especializados en el campo de la pintura, destaca el editado por los Amigos del Libro el año 1993: “Pintores Bolivianos Contemporáneos”, compilado por Armando Soriano Badani, quien refiriéndose a sus expresiones más simples señala “Apenas con el negro y el blanco sobre tenue fondo sepia, logra concepciones atractivas que muestran su disposición y sensibilidad de artista”…

Por su parte, Jorge Villanueva Suárez en su libro “Dibujantes, pintores y escultores bolivianos” (Edic. Cima, 2007) nos brinda una información más precisa sobre sus producciones en el campo estrictamente plástico: “Arduz presentó una veintena de exposiciones artísticas en varias ciudades bolivianas (1973-1983), además de Lima, Perú (1993); Madrid, España (1995); y Río de Janeiro, Brasil (1997). Es el creador del Nanaísmo, corriente de poesía visual para niños. En 1983, dibujos suyos fueron seleccionados para la Exposición Itinerante Latinoamericana de Ilustradores para Niños, la misma que recorrió todas las capitales del mundo con auspicio de la Unesco. Una de sus ilustraciones mereció ser incluida en la lista de Honor en el premio mundial Hans Cristian Andersen de Dinamarca”.

Recientemente, su obra pictórica debía incluirse en la Exposición de Arte Contemporá-neo auspiciado en el Patio del Cabildo en homenaje al Bicentenario de la Batalla de la Tablada (1817-2017), pero al retornar a residir en su tierra natal después de treinta años de ausencia, halló que su obra había sido tapiada por familiares, alegando razones de seguridad, razón por la cual sensiblemente su obra no pu-

do incluirse en dicha muestra.

Por esta circunstancia, complace enterarnos que una vez de que consiga la apertura de las habitaciones en las que se halla su producción pictórica, el poeta pueda brindarnos una exposición retrospectiva de su vasta obra desconocida en la actualidad debido a su reclusión de tantos años, para que nuevamente pueda ser valorada –o mejor, revalorada- por sus coterráneos chapacos. (de Mirando al Sur).

miércoles, 18 de octubre de 2017

Santa Cruz Exitosa Feria del Libro en San Ignacio

La Casa de la Cultura de San Ignacio de Velasco concentró a grandes escritores en realización de la 2da versión de la Feria del Libro del municipio. La organización del evento destacó que el objetivo es que niños, jóvenes y adultos tengan la posibilidad de acercarse más a la lectura y su historia a través de los libros y actividades culturales referentes a la lectura y escritura.

En la oportunidad, la Gobernación de Santa Cruz participó de la muestra a través de la Biblioteca Departamental, en el stand los lugareños encontraban información sobre una importante etapa histórica de nuestro departamento, que comprende a partir de los años 60, además de un espacio de lectura en el cual podía revisar y leer los mismos.

La Biblioteca Departamental preparó una programación especial para el público infantil, que incluía la lectura del cuento “Cómo se cura un dinosaurio”, que habla sobre el derecho a la salud y las obligaciones que tienen los niños. Por otro lado, a través de los ejercicios de Galaxia Verbal, los infantes elaboraron sus propias poesías de “La Mañana”

La secretaria de Coordinación Institucional, Ruth Lozada, recalcó que “es vital el trabajo que se está realizando en los municipios del departamento, ya que permite a los pobladores participar y disfrutar de actividades culturales en sus mismos municipios, permitiendo acercarlos a la lectura y darnos la posibilidad de expresarnos mejor de manera oral y escrita, logrando así tener un mejor nivel académico”, puntualizó.

Un río que crece: 60 años de la literatura boliviana

Las firmas de siete reconocidos autores bolivianos se reúnen, por primera vez, en un mismo libro, titulado Un río que crece: 60 años en la literatura, para presentar una visión panorámica de las letras nacionales de las últimas seis décadas. Ellos son Mariano Baptista Gumucio, Edmundo Paz Soldán, Mónica Velásquez, Magela Baudoin, Martín Zelaya, Giovanna Rivero y Gabriel Chávez Casazola. Este último estuvo a cargo de la edición del libro, impreso por la editorial Plural.

La iniciativa fue apoyada por la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), con motivo de celebrar 60 años de la literatura boliviana, por lo que resolvió realizar un significativo aporte a la cultura nacional. Se trata de la edición y publicación del libro Un río que crece: 60 años en la literatura boliviana (1957-2017).

En la obra, los siete renombrados escritores nacionales presentan una visión panorámica de las letras patrias en las últimas seis décadas, aproximándose a los principales libros, autores y tendencias de este período.

Los coautores de este libro, cuyas prestigiosas firmas se reúnen por vez primera en una misma obra son el historiador y periodista Mariano Baptista Gumucio (quien escribió acerca de la década 1957-1967); el narrador y ensayista Edmundo Paz Soldán (1967-1977); la crítica y poeta Mónica Velásquez (1977-1987); la narradora y periodista Magela Baudoin (1987-1997); el periodista y crítico Martín Zelaya (1997-2007); la narradora y docente Giovanna Rivero Santa Cruz (2007-2017) y el poeta y ensayista Gabriel Chávez Casazola, editor del libro y autor de su concepto editorial e introducción a la crítica.

“Como homenaje a sus seis décadas de vida, Asoban decidió realizar un aporte novedoso, poniendo a disposición de los lectores una historia de la literatura boliviana de los últimos 60 años, presentada no desde un enfoque o un lenguaje académico, sino de forma amena y analítica, a la manera de una crónica, o mejor, de una serie de crónicas, nacidas de una consistente investigación y enriquecidas por la visión crítica de sus autores (…)”, comentó Nelson Villalobos, secretario ejecutivo de Asoban.

Por su parte, Gabriel Chávez Casazola, editor del libro, explica que “Un río que crece no pretende ser una historia exhaustiva, sino una panorámica comentada de la literatura boliviana de los últimos sesenta años, que no tiene ni quiere tener un abordaje académico. Es más, se pidió expresamente a los autores que sus textos mantuvieran un tono coloquial y de crónica –sin por ello renunciar al rigor y a la valoración crítica imprescindibles–, ya que esta obra tiene fines de divulgación e información para el lector no especializado”.

El libro fue impreso por Plural Editores y diseñado por Sergio Vega. Ha sido presentado en La Paz ayer martes 17 de octubre, en el Centro de Eventos La Castela, en el marco de un acto de celebración institucional de Asoban.

La presentación estuvo a cargo de autoridades de la entidad y del poeta Gabriel Chávez Casazola. En Cochabamba la presentación se realizó el 5 de octubre, en el centro de convenciones El Portal, y en Santa Cruz se llevó a cabo el 10 de octubre, en el hotel Los Tajibos.

martes, 17 de octubre de 2017

El ABNB celebra mañana 134 años de vida

El Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB) celebrará su aniversario 134 con un diverso y atractivo programa de actividades.

La "Jornada conmemorativa al 134 aniversario del Archivo Nacional de Bolivia y al Día del Archivista Boliviano" se desarollará mañana, miércoles.

Iniciará a las 9:30, con un homenaje a Ernst Otto Rück, primer director del Archivo General de la Nación, a cargo del investigador Benjamín Torres.

A las 10:10, tendrá lugar la evocación a Juan Ramón Jimenez, en el marco del centenario de la primera edición de "Platero y yo", a cargo de los alumnos del Colegio María Auxiliadora.

A las 10:30, será el turno del escritor Óscar Díaz, que hablará sobre su último libro "Territorios del Azar: los insospechados mundos de la literatura".

Después del descanso, por la tarde, a las 15:30, Máximo Pacheco, director del ABNB, y Benjamín Torres se ocuparán de la historiografía de Juana Azurduy de Padilla.

Finalmente, a las 17:10, volverá Díaz con "Territorios del Azar: ficciones para reír y para llorar".

La Ley del 18 de octubre de 1883 creó el Archivo General de la Nación sobre la base de la documentación de la antigua Audiencia de Charcas.

Unos años después, con la Ley del 28 de noviembre de 1898, se ratificaron las competencias que tenía hasta entonces: ordenar y clasificar la documentación; y se ampliaron las de conservasión y difusión de la documentación generada por los distintos poderes del Estado.

Un río que crece se presentará en La Paz



La obra sobre 60 años de la literatura boliviana, aporte de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), se presentará el martes 17 en la ciudad de La Paz como parte del aniversario de esa asociación.

Siete autores bolivianos presentan una visión panorámica de las letras nacionales durante las últimas seis décadas.

Ellos son Mariano Baptista Gumucio, Edmundo Paz Soldán, Mónica Velásquez, Magela Baudoin, Martín Zelaya, Giovanna Rivero y Gabriel Chávez Casazola, editor del trabajo, publicado por Plural editores.

“Las autoridades de Asoban consideramos que a tiempo de conmemorar el 60 aniversario de nuestra entidad realizamos un sustantivo aporte a la cultura e historia intelectual del país, llenando un notorio vacío en la bibliografía boliviana. Esperamos que esta contribución ayude a profesionales, estudiantes, investigadores nacionales y extranjeros, y todos los interesados en conocer la evolución de la literatura boliviana desde 1957 hasta hoy, igual tiempo de existencia de nuestra asociación”, dijo Nelson Villalobos, secretario ejecutivo de Asoban.

La obra se presentará el martes en La Paz, en el Centro de Eventos La Castela, a las 19.30. Similar actividad se hizo en Cochabamba y Santa Cruz.

Se presenta en La Paz Diccionario de archivistas



En homenaje al Día del Archivista Boliviano, el miércoles 18 de octubre se presentará el diccionario de archivistas, en el hall de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional, a las 19.30.

Guardianes de la memoria. Diccionario Biográfico de Archivistas de Bolivia es un trabajo de recopilación y compilación de personalidades históricas que se dieron a la tarea de registrar, en su momento, hechos y material bibliográfico o manuscrito con el fin de proteger información relevante para la historia.

La obra fue compilada y redactada por Luis Oporto Ordóñez con la colaboración de Carola Campos Lora, Édgar Ramírez Santiesteban y Gonzalo Molina. Contiene 968 entradas, 66% corresponde a varones en distintas épocas, 22% a mujeres que aparecen con identidad propia a partir de la segunda mitad del siglo XX.

El diccionario, que se entregará a las bibliotecas y archivos de La Paz, es único en su género en el mundo, pues ningún país ha registrado a sus archivistas, hombres y mujeres, que tienen el mérito de custodiar, sistematizar y hacer accesible la memoria de los pueblos desde sus orígenes hasta la actualidad. Se integra a los precursores de la archivística boliviana, los archiveros del inca, quipucamayoc y amautas. Por lo general, los archivistas son desconocidos e invisibilizados.

viernes, 13 de octubre de 2017

Maximiliano Barrientos: “Detesto las novelas que intentan explicar un país”


En el cuerpo una voz, la nueva novela de Maximiliano Barrientos gira en torno a la venganza y se desarrolla en un territorio árido, con pasajes pos apocalípticos y bastante violencia. El libro del escritor cruceño se presenta esta noche en la librería Trapezio (Alejandro Ramírez #14) a las 20:00. Este trabajo de Barrientos también se publicará en Argentina y España, con la editorial Eterna Cadencia; y en México, con la editorial Almadía.

Por la sinopsis del libro, es un texto muy diferente a los que venías escribiendo ¿Qué fue lo que te llevó a esta historia de En el cuerpo una voz?
Tenía ganas de escribir una novela que girara en torno a la venganza, un tema que da vueltas en La desaparición del paisaje y en el cuento Sara de Una casa en llamas. Tenía ese deseo pero era solo eso, un deseo, hasta que tuve esta imagen mientras iba en el micro por Los Pozos: una tamborita tocando frente a unos soldados agotados y ebrios en un día caluroso. En vez de carne de vaca asaban a personas. Esa mezcla de festividad y barbarie detonó algo, y ahí supe que tenía una historia y que tenía que resolver cómo conectaba la venganza con esa imagen, cómo la podía volver narrativa. Si bien esta idea estuvo en el principio, la novela tiene capas, distintos tiempos y nudos narrativos. La venganza es solo una de otras tantas líneas argumentales.

Teniendo en cuenta las menciones a ‘la disolución del Estado de derecho’ y ‘El general’ y la inclusión de la ‘Nación Camba’ ¿La novela recorre algún pasaje de la historia social o política de Bolivia?
La guerra civil y el desmembramiento de Bolivia me sirvieron como un contexto para volver concreta las situaciones planteadas por la novela. Lo que importa son los personajes, lo otro es sencillamente un escenario que le da asidero al conflicto. Detesto las novelas que intentan explicar un país, yo no cometeré esa estupidez. Quiero que la lean como sugirió Nabokov que se debería leer la literatura, como un cuento de hadas: es decir, desde su condición de ficción. Más que dialogar con un periodo de la historia, imagina qué habría sucedido si las cosas se hubieran ido de nuestras manos hace diez años. El General me interesó como una figura de poder e impunidad, como la encarnación de la abyección -que es uno de los temas de la novela-, pero también como el instrumento de otra cosa más.

¿Qué fue lo más difícil para vos al momento de crear el pasaje pos apocalíptico que se describe en el libro?
La novela tiene seis bloques, ese paisaje apocalíptico -por ponerle un nombre- solo abarca los dos primeros, los otros cuatro transcurren en la reconstrucción de un nuevo estado, en esa paz tramposa, en el pos trauma. Abarca alrededor de veinte años en la vida de los personajes. Me interesó coquetear con diversos géneros narrativos: el gore, la novela de aventura, el thriller, el horror. Estoy podrido de las novelas contemplativas y del gesto chato y exhibicionista de la autoficción: quería una novela de acción en la que pasaran cosas y quería también una novela muy local -por eso la alusión a la Nación Camba-. Pude haber trabajado con un país imaginario para esquivar las connotaciones políticas que son lo menos importante, pero me pareció tonto no aprovechar eso que tenía tan a la mano.

En el cuerpo una voz es tu octava publicación ¿Qué marca este libro en tu carrera como escritor?
Sería el sexto, ya que los dos primeros publicados en Bolivia fueron transformados para convertirse en los que en 2011 sacó Periférica en España. Siento que este libro condensa algunas búsquedas que ya se atisbaban en cuentos de Una casa en llamas: el cuerpo como realidad primordial (el principio de todo, de la ética para empezar), la naturalización de la violencia, o también lo opuesto, cómo la violencia -cuando es acontecimiento- revela al cuerpo, lo antepone a todo discurso, restituye su lugar de única certeza. También, a nivel formal, me tomé la libertad de experimentar con el lirismo. Hay un bloque de la novela que bien podrían ser poemas en prosa.

¿Cuáles fueron tus referencias literarias, musicales y fílmicas a la hora de construir este libro?
Dos películas tienen cierta conexión con esta novela: una es Psicosis, de Alfred Hitchcock, y la otra es The Hit, de Stephen Frears. Las escenas de canibalismo que aparecen en los primeros bloques son un guiño a El Entenado, de Juan José Saer. Soy un grandísimo admirador de Saer y no pierdo oportunidad para declararlo el gran estilista de nuestra lengua. Finalmente, creo que la trilogía de Agota Kristof también estuvo ahí, como un tótem que irradiaba luz.
Especialmente el primer libro, El gran cuaderno, el mejor de todos. Algo en el tono, en el distanciamiento emocional, en la condensación de la prosa y en cómo esto se conecta con el manejo de la intensidad y con el ritmo.

Lucía Carvalho presenta Fiesta equivocada, en La esquina del Cronopio


Fiesta equivocada no es solo el primer libro de Lucía Carvalho, también es una síntesis de los versos que desde los 17 años fue hilvanando y descosiendo hasta lograr el tejido que son los más de 30 poemas que esta noche, a las 20:00, presentará en el bar La esquina del Cronopio (calle La Riva 250)
A sus 24 años, la joven violinista desvela otra faceta creativa que ha ido desperdigando en diversas publicaciones.

En este proyecto, Carvalho no viene sola, junto a ella se encuentra Aino Siroiinen, amiga y compañera de origen finlandés que conoció en Bordeaux (Francia), donde estuvo de intercambio hace tres años.

Siroiinen es fotógrafa y ha tratado de reflejar los sentimientos y emociones de los poemas de Carvalho en 14 imágenes que también forman parte del libro.
“Después de haberlo conversado muchas veces y sentir que los poemas estaban listos, decidimos hacer este proyecto juntas y publicar este libro de poemas y fotografías”, explica la escritora.

Fiesta equivocada es también el nombre de uno de los poemas, pero que resume el espíritu de la publicación. “De alguna manera todo el libro es como el sentimiento de estar en una fiesta con amigos y luego la sensación de que solo te querés ir a casa a dormir. Ese paso del frenesí a la tranquilidad. Esa ambigüedad de la alegría y la tristeza está expresada a lo largo del libro tanto en los poemas como en las fotografías”, comenta Carvalho, que agrega que el trasfondo de sus poemas hablan de crecer, madurar, amor y de soledad.

La autora reconoce que su formación musical (hace 13 años que toca el violín) ha permeado su narrativa y por eso es que “hay un poco de musicalidad en sus poemas”. De igual modo su gusto por las artes plásticas y la fotografía, pese a que no realiza ninguna de estas actividades, también han influido en la creación de las imágenes que hay en los poemas.

Carvalho también confiesa que el objetivo de ella y de Siroiinen no es lograr vender muchas copias de su libro, sino compartir con los lectores lo que ambas han estado haciendo desde hace tiempo: “Un proyecto de dos amigas que solo esperan que los que se acerquen a su trabajo disfruten al ver y leer”.
Cabe indicar que Fiesta equivocada es una publicación autogestionada bajo el sello editorial Torre de papel. En los próximos días estará a la venta en las librerías de la ciudad a Bs 50.

Esta noche la poeta y guionista Patricia Gutiérrez será la encargada de hacer la presentación del poemario.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Alcides Parejas Moreno: “Para hacer una biografía tenés que enamorarte del biografiado”


El historiador cruceño Alcides Parejas presenta hoy la biografía de uno de los protagonistas fundamentales en las luchas independentistas de Santa Cruz. Un personaje apasionante, pero poco conocido. La presentación del libro se realizará a las 20:00 en la sede de la fraternidad Haraganes (calle Chuquisaca, esquina Ñuflo de Chávez). Conversamos con él para conocer detalles de su nueva publicación.

¿Por qué le surgió la inquietud de escribir acerca del padre José Andrés Salvatierra?
Me encontré con él cuando me metí a escribir una obra de teatro para rescatar a otra figura importante de ese periodo, que fue Ana Barba. Como estaba escribiendo ficción acerca de personajes históricos junté la figura de ella y la del padre José Andrés Salvatierra, porque me pareció interesante que Ana Barba tuviera una idea libertaria a través de él. A partir de ese momento me entró curiosidad por el personaje y empecé a investigar; y me di cuenta de que había muy pocas fuentes primarias. Las principales están en el archivo del padre Adrián Melgar I. Montaño, pero muy pocas.

Entonces recurrí a los archivos de Sucre, a través de un colega de la Academia Boliviana de Historia Eclesiástica, y él me buscó documentos, pero no tuvo mucho éxito. Se sabe lo que hizo, pero los documentos no están disponibles. Entonces el desafío se hizo mayor. Al no tener una abundante documentación sobre él abordé su tiempo y a partir de ahí su biografía. Pero una de las cosas que más me enamoró (porque para escribir una biografía tenés que enamorarte del biografiado, porque si no no podés hacer nada) es lo que escribió Alcide d'Orbigny cuando lo conoció: “Al día siguiente fui a ver al prefecto, exmilitar y muy buen hombre, y al cura Salvatierra, a quien no se puede ver sin amar".
Eso me llenó de curiosidad, porque debió ser un hombre al que vos lo mirás de frente y te llena de confianza.

¿Cuáles fueron sus orígenes?
Él era de una familia muy cruceña, de padre militar. Es más, tenía un hermano que también era cura, José Rafael, pero por esas cosas de la vida, mientras José Andrés era patriota, su hermano, que recibe la misma formación, era realista. Mientras José Andrés era un hombre piadoso, entregado a la Iglesia, un filántropo, su hermano disfrutaba de la buena vida. Es uno de los que Humberto Vásquez Machicado menciona como uno de los 'canónigos tahúres' en su famoso texto Obispos y canónigos tahúres, Crónica de la Santa Cruz Colonial. Hay también un tercer Salvatierra que ha causado confusión.

En la Junta de Gobierno del 24 de septiembre de 1810 se menciona a una persona con ese apellido y durante muchísimo tiempo se creyó que era José Andrés, pero él en esa época estaba en Membiray, donde hace el levantamiento de las tropas. Varios historiadores repitieron ese dato equivocado. Pero eso no le quita ningún merito, porque además de haber sido el mentor de Cañoto (es él quien le mete las ideas revolucionarias), va a Membiray y adoctrina a los soldados en favor de la libertad.

¿Esa inclinación hacia las ideas independentistas tiene que ver con su educación en Chuquisaca?
Sin lugar a dudas. No todos los que fueron a Chuquisaca se volvieron patriotas, también estudió allá su hermano, pero él parece que se impregnó de todas esas ideas, se entusiasmó con ellas y fue más un transmisor que un activista; igual va a sufrir las consecuencias. Por sus ideas la pasó muy mal. Fue exilado, tuvo que huir, estuvo de cura en un pueblito de Potosí, luego estuvo en Buenos Aires y Montevideo, donde también la pasó mal, pero fijate como son las cosas, en el año 1823 la santa sede mandó una comisión a Santiago de Chile, era la Misión Muzi, que pasó por Montevideo y dentro de esa misión venía un sacerdote, que luego se convirtió en el papa Pío IX. El padre Salvatierra lo conoció y muchos años después, cuando lo propusieron para que fuera arzobispo de Chuquisaca, es Pío IX el que dijo que no podía ser él por su avanzada edad. Sin duda alguna lo impresionó. Imaginate la cantidad de gente que debió toparse en ese viaje, pero recordaba a ese curita de Montevideo.

¿Qué otros aspectos de la personalidad de Salvatierra usted pudo encontrar?
Era un hombre que se lo puede catalogar como un humanista, que predicaba la libertad, cosas que eran poco ortodoxas políticamente; sin embargo, era piadoso y un filántropo, porque mientras vivió en Chuquisaca ayudó a todos sus paisanos. Su fortuna, que no era poca, la donó en su totalidad, por eso cuando muere lo único de él era lo que llevaba puesto. No hay que olvidar que donó lo que actualmente es la iglesia San Roque, también influyó para que lleguen los franciscanos y dio plata para que se arregle la iglesia de San Andrés. Era uno de esos cruceños que hacía las cosas no por figurar, sin alardear. Es que los personajes apasionantes son los corrientes. O sea, ser héroe cada día hace al personaje y lo hace muy recio, un héroe permanente, y ese es el caso de Salvatierra.

Video Fabian Yaksic Presenta el libro: Propuesta del Pacto Fiscal para el Desarrollo de La Paz

martes, 10 de octubre de 2017

Seis décadas de la literatura nacional por siete escritores


Siete escritores nacionales fueron invitados por la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) para hacer un análisis de las últimas seis décadas de la narrativa nacional y el resultado de ese trabajo se lo conocerá hoy, a las 19:30, con la presentación del libro Un río que crece: 60 años en la literatura boliviana, que se presentará en el salón Gardenia del hotel Los Tajibos.

En este proyecto los escritores, que también son protagonistas de la narrativa nacional han realizado su evaluación tomando como referencia las diferentes décadas en los últimos 60 años.


Por ejemplo, el historiador y periodista Mariano Baptista Gumucio fue el encargado de analizar la década 1957-1967, en tanto el autor de Norte, Edmundo Paz Soldán, el periodo 1967-1977.

El siguiente periodo, 1977-1987, estuvo a cargo de la crítica y poeta Mónica Velásquez, en tanto la autora de la Composición de la sal, Magela Baudoin, evaluó la década 1987-1997.

Por su parte, el periodista y crítico Martín Zelaya se hizo cargo de la etapa 1997-2007, mientras que la autora de 98 segundos sin sombra, Giovanna Rivero, la etapa 2007-2017.

Razones del editor
El encargado de editar el libro y de su concepto editorial fue el también escritor Gabriel Chávez Casazola, que a través de un comunicado de prensa explicó que la publicación no pretende ser una historiación exhaustiva, sino “una panorámica comentada de la literatura boliviana de los últimos 60 años, que no tiene ni quiere tener un abordaje académico. Es más, se pidió expresamente a los autores que sus textos mantuvieran un tono coloquial y de crónica -sin por ello renunciar al rigor y a la valoración crítica imprescindibles-, ya que esta obra tiene fines de divulgación e información para el lector no especializado”, comentó Chávez.

Agregó que esta obra también intenta motivar el interés de futuros estudios que ahonden en el análisis de la literatura nacional con nuevas visiones liberadas de los reduccionismo de observar en nuestra narrativa solo lo que remite a lo boliviano o enfocadas desde, apenas una parte del país, como sucedía hasta hace poco; reduccionismo, agrega Chávez, que los coautores de este libro “han demostrado que puede y debe terminar, ahora que nuestra literatura se torna multipolar y se expande geográfica y temáticamente como un río que crece y llega al mar”.

Los coautores

La escritora Giovanna Rivero se encargó de evaluar la última década en la narrativa boliviana, un trabajo que en un principio le pareció cómodo por ser también parte de ella, pero desde Estados Unidos, comentó “que le salió un poco tramposa la apuesta”, porque en el trabajo de análisis se dio cuenta de que todo está todavía revelándose. “Vivimos un periodo con tantas cosas transformándose de manera vertiginosa, que poner todo ese devenir ha sido un desafío muy grande.
He tratado de mencionar cómo las estéticas fueron proponiendo otros universos y más que la especificidad de las obras traté de ver esas emergencias y cómo ellas modificaron nuestra literatura” explicó.

En la nota de prensa divulgada por Asoban Magela Baudoin comentó: “Un libro ya es una ocasión para celebrar, pero un libro que nos dé la oportunidad de revisar y poner en valor nuestra literatura, es doblemente importante”, en tanto que en el mismo comunicado Martin Zelaya indicó que “ investigar, en mi caso particular, los 10 años de producción literaria entre 1997 y 2007, me reafirmó una sospecha: que el horizonte de nuestros escritores, nuestras editoriales y, ante todo, de los amantes de la buena literatura en el país, es más halagüeño que nunca.”



Artistas plásticos orureños trabajaron en la ilustración de la revista "Diabluras"

Con una pequeña exposición en el escaparate del salón "Valerio Calles" de la Asociación Boliviana de Artistas Plásticos (ABAP), la dirección de la revista de Literatura Infantil y Juvenil "Diabluras", pone a consideración de la sociedad, los trabajos de ilustración que ayudaron a su segunda publicación.

Los trabajos de los artistas orureños Alcides Calizaya, Carla Rojas, Saúl Ribera, ayudaron en la ilustración de la segunda publicación de "Diabluras", una revista que ya adquiere buena aceptación del público en general, particularmente, porque es una manera didáctica de educar a los niños de nuestra sociedad.

"El trabajo de esta segunda publicación duró un año, precisamente para trabajar con los artistas de nuestra ciudad, para mostrar el arte que realizan a través de personajes mitológicos de la ciudad, y también estos personajes adaptados para el mundo infantil. Es diferente realizar obras de arte en otro tipo de formato, estilos, para niños aún es más difícil ilustrar una revista, imágenes que pueda llegar a ellos, que pueda rescatar la sensibilidad de los niños", refirió la directora de la revista "Diabluras", Carla Gonzales.

Personajes como el sapo, el lagarto, la víbora, la hormiga, el diablo y el hincha de San José, dan un matiz ameno a la publicación, con la intención de introducir a los niños en la mitología que se tiene en esta región del país.

"Estos personajes queremos que sean más familiares de los niños, que se conviertan en parte de un juego, que estos personajes mitológicos no sean ajenos a la realidad de ellos, y que ellos sepan valorar a estos personajes", enfatizó Gonzales.

Cada personaje tiene un espacio determinado, cada uno tiene el objetivo de introducir a los niños en las artes, la literatura, el razonamiento, entre otros espacios, convirtiendo a la revista "Diabluras" en una herramienta bastante importante para el desarrollo de los niños, principalmente para aquellos que no acostumbran ser lectores, esta es una manera de introducirlos a este mundo.

Paceños prefieren libros impresos

Los libros que más gustan a los paceños y prefieren leer o adquirir en el mercado son de superación personal y de estudio profesional en distintas áreas. Un 55% de los consultados sostiene esta tendencia, según un sondeo de opinión realizado por EL DIARIO, entre los ciudadanos paceños.

Siguen aún vigentes autores como Wayner Dyer, Cuactemoc, Pablo Coelho y entre los bolivianos con tendencia a libros institucionales y muy pocas a obras de autores específicos, probablemente debido a que la producción es muy circunstancial por autores independientes y muy probable por el costo de impresión y distribución. Tampoco promocionan las librerías y menos las editoras.

PIRATERÍA

Existe una invasión de autores extranjeros, obras que son pirateadas mediante la fotocopias de libros enteros, aunque contrariamente a la gente le gusta leer sobre manualidades, turismo e investigaciones de interés nacional u otras áreas específicas, que no sean precisamente las habituales.

En menor escala aparecen libros como novelas, historia, política y la revelación son también las revistas de turismo, modas, tejidos, cultura y otros, ocupando a un 45 por ciento de los entrevistados.

UNO DE CADA CINCO

El sondeo precisa que 1 de cada 20 paceños asiste a ferias de libros, aunque advierten que, en algunas, los precios se elevan por las nubes, lo que no permite contar con títulos de los autores, prefiriendo buscar de segunda mano o fotocopias.

La pregunta fue abierta y los comentarios van desde “los precios de libros en la feria son exagerados”, suponen que debido a que alquilan los estantes las editoriales grandes y eso sube los precios y hace inalcanzable adquirirlos. Otros refieren a que las ferias de libros son de lucro sobre los autores, ya que las editoriales les pagan “miserias”.

“Prefiero comprar libros hechos con fotocopias, son baratos, ya que los originales son inaccesibles”, “Compro libros usados, nuestra economía no da para adquirir originales”, “Hay una ley para bajar los costos de los libros de producción nacional, sin embargo, el mismo no tiene efecto…es pura teoría”, afirman las personas entrevistadas.

FERIA DE EL PRADO

Del total, un 12 por ciento acostumbra comprar ejemplares en sus visitas a los encuentros literarios (Feria de El Prado) o caso contrario en las presentaciones de los mismos autores. Contrariamente, un 40 por ciento lo hace en puestos de libros usados, donde por lo general pueden adquirir libros en fotocopias o usados. En este mismo grupo están los que reconocen que adquieren en las librerías, pero que en muchos casos es muy caro, por la factura emitida.

INFLUENCIA

Por otro lado, toma mucha vigencia entre los paceños, la influencia de amigos que recomiendan algunos títulos, pues en un 48 por ciento, admite que leyó un libro a recomendación de alguien, pasando a segundo plano la relevancia de la autoría o quizás el impreso sea muy novedoso.

LA REINA ES EL PAPEL

El libro que, en su momento, podría haber desaparecido por la aparición de las nuevas tecnologías, contrariamente un 95% prefieren leer un libro impreso que en un formato digitalizado.

Solo un 5 por ciento accede al audiolibro que existen con mayor frecuencia en bibliotecas de universidades o bien en celulares y otros sistemas de ordenadores.

LIBROS PIRATEADOS

Se ha convertido, piratear obras, especialmente de autores del exterior, como normal, pues los libreros de puestos del mercado Lanza, Montes e incluso algunas librerías, el pasaje Marina Núñez del Prado, en pleno centro de la ciudad de La Paz, en la Ceja de El Alto, puede encontrar libros pirateados, por cuanto es todo un negocio, quienes se dedican a esta actividad ilegal, todos los días entregan cantidad de libros a cada puesto de venta y en cuestión de horas elaboran varios ejemplares.

MERCADO LIBRE DE LIBROS

La venta de libros usados de autores nacionales y extranjeros hasta unos años atrás era un mercado alternativo a las editoriales y librerías; sin embargo, este movimiento ha crecido de manera ostensible, aunque de manera ilegal la venta libre en fotocopias, pero que tampoco existe un control directo por parte de las autoridades.

Existen grupos de personas que se dedican a “piratear” o fotocopiar obras de autores extranjeros, especialmente, en el mercado abierto de la venta se entregan cientos de libros diarios a los vendedores para que comercialicen en el mercado y en todo caso las obras nacionales están sometidos a vender con cierto reparo.

Son grupos que se dedican a fotocopiar libros e incluso imprimen la tapa de los libros originales y el resto son calcas de las hojas. Es frecuente observar estas obras y los precios efectivamente reducen hasta menos del 50% del precio original.

Circula el libro de derecho comunitario de Capusiri

El segundo libro de Herculiano Capusiri Casana circula en las ciudades del país y se puede hallar en diferentes bibliotecas. El texto titula “Derecho comunitario y perspectivas del constitucionalismo plurinacional comunitario”.

El libro tiene 298 páginas, está dividido en seis capítulos y se plantea como instrumento jurídico de los pueblos indígenas para dinamizar la causa milenaria, para reencausar los retos y desafíos que materialicen la convivencia armónica y equilibrada.

El autor del material dijo que es la segunda producción intelectual que publica para los profesionales abogados y los estudiantes de la carrera de Derecho, enfocado en la justicia desde la lógica de la comunidad y desarrollado desde la visión del Abya Yala.

Explicó que desarrolló un estudio desde 2012, para terminar en 2015 con detalles de miles de sentencias o fallos sobre derecho comunitario, lo que hace ver que existe poco avance en el tema.

Dijo que en el libro comenta la legalidad comunitaria que da paso al pluralismo jurídico y se hace una evaluación si se cumple o no la Constitución Política del Estado.

Dijo que tiene el proyecto de impulsar el cambio de la justicia, ya que los ojos del mundo ven a Bolivia y sus expertos critican lo que sucede con los actores que tienen responsabilidad de la justicia comunitaria.

Potosí entra a red latina de cuentería

Roberto Arancibia, miembro de la Red de Escritores, Declamación y Cuenta Cuentos de Potosí, informó que Potosí ya forma parte de la Red de Cuentería Latinoamericana desde el pasado mes de septiembre.

Dijo que su participación en el “XXXI encuentro de contadores de historias y leyendas”, desarrollado en la ciudad de Buga, Colombia, del 19 al 25 de septiembre, le permitió relacionarse con grandes expositores de esta actividad cultural y entrar a la red internacional que es formado por especialistas de una mayoría de los países latinoamericanos.

Explicó que ahora se puede postular a otros acontecimientos similares que organizan los miembros de la red, socializar las convocatorias, asistir a encuentros y participar de los festivales e invitaciones.

Arancibia, por primera vez, fue uno de los cuentistas que participó en el acontecimiento de Buga, Colombia, entre 23 representantes de 12 países latinoamericanos.

Informó que el encuentro se desarrolló en diferentes escenarios como el hotel Guadalajara, teatro municipal, parque Bolívar, barrio Uninorte y el auditorio del hotel Casa del Peregrino.

Dijo que relató cuentos en un kínder, con pequeños niños y en la universidad, para los jóvenes estudiantes. Narró “La leyenda de Wayra”, de la tradición oral; “La historia del Manchay Puitu”, de Néstor Taboada; “El origen de Ch’utillos”, una compilación de Julio Lucas Jaimes; y “Las historias del Tío de la mina”, de su autoría.

lunes, 9 de octubre de 2017

“Orbis Tertius” revista académica y científica de la Upal



La Universidad Privada Abierta Latinoamericana (UPAL) presentó, el pasado 3 de octubre, la revista académica y científica “Orbis Tertius” en el auditorio de su campus.

Este primer número, contiene una serie de artículos científicos elaborados por docentes de la misma casa de estudios superiores.

Además, presenta 11 artículos que son fruto de la investigación académica.

La rectora de la UPAL, Patricia Miranda, sostuvo que “la revista es un aporte para la comunidad cochabambina, ya que contribuye en la consolidación de un espacio reflexivo académico y científico”.

domingo, 8 de octubre de 2017

Santa Cruz se escribe escritora

De un tiempo a esta parte he recibido las mejores noticias literarias desde Santa Cruz y quiero compartirlas. No es nada muy nuevo, ya que en 2015 se podía hablar sobre este importante quiebre cuando, por ejemplo, las invitadas nacionales de honor a la FIL La Paz ese año fueron tres mujeres cruceñas.

Una buena noticia que derribaba muchos prejuicios contra los que las escritoras de Santa Cruz han tenido que luchar por años.

Voy a comenzar este pequeño conteo de diamantes con el nombre de Magela Baudoin, pieza clave del bullir literario en la ciudad de los anillos. Este año, ella y Carol Gainsborg han emprendido uno de los negocios menos probables en Santa Cruz: una hermosa y acogedora librería llamada Trapezio, libros y otras obsesiones. Lugar que también es un extraño espacio cultural para esta urbe incontenible de los más de 3 millones de habitantes. En Trapezio se gestan conferencias, conversatorios, proyecciones de cine, teatro y además puedes encontrar libros que literalmente no existen en ningún otro lugar en el país. Magela también ha impulsado el postítulo de Escritura Creativa que se imparte en la UPSA, un diplomado que, entre otras cosas, vincula a los estudiantes con escritores de primer nivel como sus docentes. De este grupo surge Marcia Mendieta, poeta joven y lúcida que en estos días está representándonos como residente en el Festival Internacional de Poesía en Rosario.

No puedo continuar sin mencionar la inmensa obra de Giovanna Rivero, que ha trascendido el papel y pronto estará en la pantalla grande bajo la dirección de Juan Pablo Richter, quien adaptará al cine la novela 98 segundos sin sombra. Giovanna también se ha estrenado como editora este año en una asociación con Magela, ambas le dieron vida a Mantis, colección del sello Plural que no solo publica literatura de altísima calidad, sino tiene un poderoso statement político: publicar únicamente a mujeres.

Por otro lado, Liliana Colanzi este 2017 también ha contribuido a la ampliación del universo editorial boliviano creando Dum Dum Editora, cuyo perfil peculiar dará mucho de qué hablar. Por si fuera poco, esta escritora es actual finalista de uno de los premios más importantes de Hispanoamérica: el Premio de Cuento Gabriel García Márquez que en su segunda versión, en 2015, ganó Baudoin. El libro con el que disputa Colanzi es Nuestro mundo muerto, cuentos que son absolutamente maravillosos.

Ahora sigo con Natalia Chávez, poeta y narradora que hace un par de meses partió a New York a cursar una maestría de Escritura Creativa y a trabajar una obra que desde ahora muestra un perfil muy potente.

Si hablamos de materia poética, Santa Cruz tiene mucho para ofrecer. Desde Emma Villazón, que hoy a dos años de su partida sigue cosechando asombro y admiración en sus lectores; hasta Paura Rodríguez, que acaba de publicar en Colombia; pasando por Valeria Sandy y Melissa Sauma, que también producen con ahínco desde las particulares condiciones cruceñas.

Y no quisiera terminar sin hacer una especial mención a la gran Claudia Peña, poeta y narradora cuyas columnas de extrema claridad y belleza espero cada semana.

Vivimos un momento en el que Santa Cruz se caracteriza por un gran surgimiento y reconocimiento de la literatura escrita por mujeres; sin embargo, esto más que una celebración, es un llamado de atención porque aun teniendo a tantas creadoras de altísima calidad, se sigue no solo leyendo más a los escritores, sino valorándolos más también a través de todos los mecanismos de validación. Las estadísticas cantan. Ser escritora en Santa Cruz no ha sido ni es una tarea fácil, porque siempre pesan sobre las obras otro tipo de prejuicios, que irónicamente no tienen nada que ver con la escritura.

Por último, en una sociedad profundamente machista y andinocentrista, los insto a leer a estas maravillosas mujeres y a descubrir a otras como acto de rebeldía y un principio básico de libertad.

La narración escribió y escribe la historia de nuestros pueblos

Desde este viernes se desarrolla en la Capital del Folklore de Bolivia, el IV Festival Internacional de Narración Oral, "También cuento contigo Oruro", donde se cuenta con cuentacuentos de gran trayectoria, quienes a través de su trabajo continúan escribiendo la cultura y tradiciones de los pueblos del mundo.

La inauguración se desarrolló en el Teatro Palais Concert, este viernes por la noche, donde se contó con la participación de Roberto Espinal Condori, quien llevó a escena la narración "La maleta mágica", ante un marco impresionante de público, que ayudaron a que este festival empiece con pie derecho, dando la importancia correspondiente al trabajo de los narradores, quienes con su oficio mantienen viva la historia de las cultura y tradiciones de nuestros pueblos.

Los narradores que participan de este festival son Josemi García de España; Eduard Córdoba de Colombia; Davidan Choquetanga de La Paz; Bernardo Franck de Cochabamba y Roberto Espinal de La Paz. Todos con presentaciones de gala.

Ellos tienen una opinión similar de la importancia de lo que es un cuentacuentos, por lo que esperan el crecimiento de este movimiento en el país, porque a través de sus narraciones pueden llegar a cambiar muchas vidas.

EDUARD CÓRDOBA

"Muchos tratamos de educar a partir de nuestro oficio, somos personas que nos dedicamos a narrar historias y a vivir el cuento (…) en todo el mundo siempre hay un cuentacuentos, porque la oralidad esta en todos nosotros, nosotros siempre estamos contando cuentos, nuestra tradición y toda nuestra civilización se ampara en los pilares de oralidad".

JOSÉ MIGUEL GARCÍA

"El arte y oficio de la narración oral, es un arte de la comunicación, está muy cercano al actor, pero no llegamos a ser un actor, ni tampoco un humorista. El narrador oral o cuentacuentos, este oficio es más antiguo de todos los oficios antiguos, porque siempre se han contado historias, porque es una forma de conocer el mundo, de conocernos".

ROBERTO ESPINAL

"Los narradores tenemos la misión de enseñar, no podemos contar las historias nada más porque si (…), se dan mensajes con cuentos para los niños, con valores y todo eso y, los niños entienden, porque me acuerdo que conté una vez en el Argentina, y es lindo que alguien se acerque y diga, yo aprendí de tu cuento".

DAVIDAN CHOQUETANGA

"No tenemos fronteras, porque es la palabra que va viajando a diferentes partes, es curioso porque el narrador, el cuentacuentos es uno mismo, pero el lugar que ocupamos delante del público es importante, porque se convierte en una conversación. Enseñamos un montón de cosas, tanto del área pedagógica y la parte social, empezamos a enseñar muchas cosas".

La construcción cultural del poeta Franz Tamayo



En la actualidad el poeta Franz Tamayo (1879-1956) es venerado tanto por el sector intelectual, político y la población en general, de una manera que podemos calificar entre entusiasta y apacible. Esta apreciación favorable puede ser resumida con las palabras de su biógrafo, el escritor Fernando Diez de Medina, quien afirmó: “Hay, ciertamente, un Tamayo real y un Tamayo ideal. Quedémonos con el segundo”. Sobre este último aspecto recorrió la vida y obra del Hechicero del Ande.

Incomprendido

El autor de los poemarios: Odas (1898); La Prometheida o las Oceánides (1917); Nuevos Rubayat (1927); Scherzos (1932); Scopas (1939) y Epigramas griegos (1945), tuvo una recepción académica divergente. Esto lo presintió tempranamente el crítico literario Carlos Medinaceli, quien manifestó: “En sus trabajos en prosa nunca deja de acompañarle el buen gusto y, en cambio en sus versos, porque en realidad abusa del color, llega como en ciertos pasajes de sus poemarios a lo churrigueresco y lo estridente e incurre otras veces en metáforas e imágenes de evidente mal gusto”. En vida, el poeta Franz Tamayo fue considerado como erudito, arrogante, huraño, complicado y hasta loco. Esta conjunción de calificativos llevó a la sobreestimación e incomprensión de la ampulosa prosa tamayana, cargada de retórica, latinajos y helenismos.

Curiosamente, la multifacética obra de Tamayo se redujo al texto denominado Creación de la pedagogía nacional, quedando en segundo plano su laureada labor poética, sus mensajes a la juventud, sus elocuentes discursos y sus magnánimos adagios sobre la vida, el arte y la ciencia.

Desde el punto de vista de la ensayística, Creación… es considerada –por parte de historiadores, periodistas, literatos y políticos– una de las obras capitales de la literatura boliviana en el siglo XX.

En “Felipe Delgado”

Un ejemplo ilustrativo del convencionalismo literario sobre la obra de Tamayo puede ser advertido en la novela Felipe Delgado (1979) del venerado poeta Jaime Saenz. En uno de sus pasajes, el protagonista Delgado afirma: “Imagínese, el libro más importante (Creación de la pedagogía nacional) que jamás se haya escrito en Bolivia. Yo nunca me cansaré de leerlo. Aquí sí que Tamayo se nos presenta de cuerpo entero. Aquí sí que se plantea la verdadera revolución para el surgimiento de la nación que debemos ser”.

Más adelante, Saenz desentraña al enigmático Tamayo con el siguiente argumento: “Le tememos por su fuerza y lo odiamos por su sabiduría. Él sabe lo que es Bolivia y nosotros no. Él vive el peligro y nosotros no. Él conoce al indio y nosotros no. Él habita en el Ande y nosotros no. Y Tamayo a su vez nos teme y nos odia. Nos odia porque no hemos sabido conocerle, y nos teme porque nos necesita… El hombre común, el ciudadano anónimo, el hombre de la calle, ama y comprende al poeta. No se requiere ser sabio para emocionarse”.

Del mismo modo, el escritor Néstor Taboada Terán, en el libro Franz Tamayo. Profeta de la rebelión (2007), lo personifica como “el supremo señorío de la inteligencia, de temperamento volcánico, de impetuosa vehemencia… En la palabra y la escritura de Franz Tamayo resuenan los ruidos de sonidos profundos, pensador insondable y polemista despiadado”. Estas apreciaciones románticas pueden ser puestas en entredicho al rastrear el contexto sociopolítico en el que se desenvolvió el trovador de los Andes.

Perfil sin exageraciones

El poeta Franz Tamayo ingresó al mundo de la política a través del periodismo. Empezó a escribir artículos sobre cuestiones políticas en el periódico El Tiempo, inmediatamente recogió sus breves notas y publicó el folleto Doce artículos (Imprenta Velarde, La Paz, 1909). Al año siguiente fue nombrado Director del matutino El Diario. A raíz de ello, Tamayo esbozó 55 editoriales (del 3 de julio al 22 de septiembre de 1910). A las pocas semanas, reeditó sus escritos con el llamativo título de Creación de la pedagogía nacional (Editoriales de El Diario. La Paz, 1910).

En el preámbulo del texto, el propio Tamayo reconoce la poca profundidad de sus apreciaciones por “todos los inconvenientes de una producción periodística, rápida, sumaria y forzosamente desordenada e incompleta”. Esto explica las múltiples incoherencias, confusiones y contradicciones de su crítica a la reforma educativa de principios del siglo XX.

La obra capital de Franz Tamayo termina por ser un libro disperso y fragmentario, en donde no propone de manera objetiva una alternativa de educación al modelo belga, sino, simplemente un pomposo título cargado de buenas intenciones. Paradójicamente, este libro es el más divulgado del autor hasta el día de hoy. En este sentido, Tamayo sentenció: “Ni los hombres ni los libros son libres de escoger su destino: habent sua fatali belli (según la capacidad del lector, los libros tienen su destino)”.

El proceso político postguerra del Chaco (1932-1935) estuvo marcado por una fuerte ideologización en la esfera pública, que determinó la forma de percibir la historia y la cultura hasta el día de hoy.

La relación tortuosa entre política y cultura puede ser advertida en los ideólogos del MNR, quienes dogmatizaron a dos figuras de la cultura boliviana: por un lado, ensombrecieron al intelectual Alcides Arguedas con el calificativo de “antipatria” y condenaron el libro Pueblo enfermo; por otro lado, enaltecieron al poeta Franz Tamayo y canonizaron el texto Creación de la pedagogía nacional.

En el gobierno de Gualberto Villarroel –a través del Ministerio de Educación, Bellas Artes y Asuntos Indígenas– reimprimieron el libro Creación… con el epíteto: “En homenaje al ilustre polígrafo Franz Tamayo (se) reedita esta obra fundamental para la pedagogía boliviana”. Como se sabe, Tamayo legitimó a la logia militar RADEPA en alianza con el MNR, primero como parlamentario y luego como presidente de la Asamblea Constituyente. Años después, en el primer gobierno del MNR, el libro Creación… fue distribuido profusamente en toda Bolivia, quedando en el imaginario social una sobrevaloración a la labor política, pedagógica, intelectual y poética de Franz Tamayo.

El escritor Augusto Céspedes –uno de los principales ideólogos del movimientismo revolucionario– exaltó de modo enigmático, seductor y jocoso la figura de Tamayo: “Cabeza grande, tronco pesado como que es de piedra, extremidades cortas de paso rápido, saco largo y pantalones a la altura del tobillo, todo coronado no por la encina sino por un sombrero de paja que también sirve de molde para la fabricación de quesos en su hacienda, constituyen a Tamayo elegancia y armonía”.

Además, el Chueco Céspedes le adscribe los siguientes calificativos: monolito pensante, Tamayo el cerebral y el erudito rítmico.

Sin consciencia –o con profunda ironía– el Chueco Céspedes dio en el clavo al llamar al gran Tamayo monolito, es decir, un exponente ceremonial, inmóvil, histórico y artístico, el monumento de piedra de una sola pieza, y al mismo tiempo “rítmico”, lo que hace alusión a la principal destreza de Tamayo: la versificación musical.

Actualmente, la figura del Hechicero del Ande es percibida de modo enigmático en el imaginario social boliviano. Por ejemplo, hasta el día de hoy reza en la pared de la calle Loayza –en donde vivió Tamayo– el siguiente cartel que dice: “Tamayo es la personificación de la ciudad; gigante en su capacidad como el Illimani que la protege, arrogante y complicado como su caprichosa geografía; único en su obra; como única es nuestra ciudad en su cósmica belleza...”.

Ante esta idea tan generalizada, continúa vigente la pregunta que se hizo el Chueco Céspedes en su ambivalente valoración al personaje Tamayo: “¿Es su pensamiento inextricable, es evidencia de ineptitud para realizarse sencillamente o es más artificio intencionado para deslumbrar a los bobos?”

ZÁRATE EN BREVE

Freddy Zárate (La Paz, Bolivia, 1980). Es licenciado en Derecho por la Universidad Mayor de San Andrés. Actualmente es funcionario administrativo en la Carrera de Derecho de la UMSA. Columnista de los periódicos; Los Tiempos de Cochabamba, El Día de Santa Cruz, El Potosí de Potosí, Correo del Sur de Sucre, Página Siete y La Razón de La Paz. Tiene publicados varios ensayos relacionados con la historia de las ideas en Bolivia.

Entre ellos se puede mencionar La gloria efímera del escritor Daniel Pérez Velasco; El ocaso del viejo soldado (Tristán Marof); Las representaciones mitológicas del Diablo; Alcoholatum... y otros escritos marginales: ¿amarillismo turístico? (crítica a la obra de Víctor Hugo Viscarra); La retórica de la profundidad como quimera seductora (crítica a Jaime Saenz), La vertiente literaria marginal a través de Claudio Cortez, La visión chueca sobre Alcides Arguedas: De intelectual respetado a enemigo de la patria.