domingo, 5 de octubre de 2014
Josep M. Barnadas: con la historia de Bolivia en la sangre
Recibí en 1998 una carta de puño y letra del doctor Josep M. Barnadas con varios recados. Uno de ellos dice: “aunque no tengo ganas de morirme todavía, va un panorama de cosas que llevo entre manos desde hace años. Siempre vale más prevenir que lamentar: quédatelo y, si llega un día que puede ser de utilidad, úsalo.” Y en adjunto me enviaba el documento intitulado “Trabajos que están en estado más o menos avanzado y que me gustaría acabar antes de morirme o que alguien les diera la última mano después de mi muerte”. Dieciséis años después de aquella carta, el precavido historiador fallecía en Cochabamba el viernes 26 de septiembre, a los 73 años, en plena e intensa producción intelectual según ese plan de trabajo y otros que se había trazado posteriormente.
Nueve son los trabajos pendientes en 1998: el Diccionario Histórico de Bolivia y la Bibliotheca Boliviana Antiqva (1535-1825) —libros monumentales que llegó a publicar en 2002 y 2008, respectivamente—, la Bibliografía eclesiástica boliviana y el Diccionario biográfico eclesiástico boliviano, estos últimos a punto de salir a luz en el momento que le sorprendió el infarto que, tres semanas después, terminaría con su fructífera vida. Y cinco obras más, algunas de las cuales quedaron inconclusas, como el Epistolario colonial de Charcas o las Memorias de fray Bernardino de Cárdenas, mientras que otras, al parecer, fueron subsumidas en la Bibliotheca Boliviana Antiqva o bien publicadas con modificaciones y títulos algo distintos de los iniciales.
La mayoría de los trabajos que venían en camino aquel año de 1998 tienen un denominador común: son instrumentos de referencia o consulta. El largo y profundo transitar de Barnadas por el pasado colonial boliviano mediante la más rigurosa investigación histórica, le llevó a descubrir los hondos vacíos en la historiografía boliviana, y la falta de una historia general de Bolivia y de obras de referencia —bibliografías, repertorios biográficos, ediciones de fuentes y otros instrumentos de trabajo—.
Ya que resolver el primer requerimiento quedaba fuera de su alcance, pues decía que era obra de equipo, se volcó de lleno a lo segundo, considerando que con ello no solo facilitaba su propia labor de investigación, sino que este servicio se extendía a todo el universo de estudiosos de Bolivia. De ahí aquel plan de 1998 destinado exclusivamente a resolver urgencias.
Sin embargo, esas herramientas de trabajo —lejos de agotarse en presentar minuciosas y cuidadas recopilaciones de libros, biografías o hechos históricos desde la época colonial— tienen la profunda intención de aportar a la construcción de la identidad colectiva boliviana, demostrándonos que el pasado colonial es parte ineludible de nuestra historia y, por tanto, de nuestras vidas, derrotando así la “idea simplista de que Bolivia empezó a existir con su independencia en 1825” (García Pabón, 2008).
Barnadas, que nació en Alella (Cataluña) el 12 de enero de 1941, llegó a Bolivia a mediados de 1958 para incorporarse al noviciado de la Compañía de Jesús en Cochabamba. Continuó el juniorado en Quito, culminado con la licenciatura en Humanidades Clásicas (1960) y, posteriormente, con la de Filosofía (1965). Fue en esta ciudad donde la historia entró en su sangre, a tiempo de ejecutar pequeños trabajos de investigación encomendados por sus superiores. Así, a fines de 1965 lo encontramos matriculado en la especialidad de Historia de América en la Universidad de Sevilla, donde en 1968 alcanzaría su doctorado. Su tesis, calificada de comunista en Sevilla, fue publicada en 1973 (La Paz, Cifca) con el título de Charcas, 1535-1565. Orígenes históricos de una sociedad colonial. En ella se estudian por primera vez los primeros 35 años de esa formación histórica llamada hoy Bolivia y el problemático proceso de configuración de su identidad.
De esta obra fundacional han derivado varias otras. En ellas —como por ejemplo, Es muy sencillo: llámenle Charcas. Sobre el problema de los antecedentes coloniales de Bolivia y de su histórica denominación (1989)— su autor profundizaba cada vez más en el tema de la identidad boliviana, a medida que sus investigaciones en fuentes primarias le aportaban mayor información.
La obra historiográfica barnadasiana es de incuestionable rigurosidad científica —reconocida por cuanto estudioso se ha aproximado a ella— y, al mismo tiempo, extensa y diversa. Además de la veintena de libros, su producción se acerca al millar de artículos publicados en Bolivia y el exterior, el 90% de ellos sobre el pasado colonial. Barnadas también se dio tiempo para dedicarse a la edición de fuentes documentales, traducciones de libros referidos a Bolivia, compilaciones bibliográficas, recopilaciones de artículos, textos escolares y otros.
Entre sus ocupaciones en el ámbito cultural hay que mencionar los cargos de subdirector y director del Archivo y Biblioteca Nacionales, de la fundación del Archivo y Biblioteca Arquidiocesanos Monseñor Taborga de Sucre, y de la Academia Boliviana de Historia Eclesiástica, además de su prolongado trabajo como traductor en la ONU.
Perteneció a la Sociedad Boliviana de Historia y fue miembro de número de la Academia Boliviana de la Historia. Recibió algunos reconocimientos, siendo los más importantes el Premio Nacional Gunnar Mendoza Loza del Viceministerio de Cultura, y el Premio Al Pensamiento y a la Cultura Mariscal de Ayacucho, de la Fundación Cultural La Plata. No obstante ¡faltó que Bolivia le agradeciera con el Premio Nacional de Cultura!
Josep María Barnadas murió amando a su Cataluña natal de la que se alejó a los 17 años, pero fue boliviano por elección (y por naturalización). Habiéndose alejado de la Compañía de Jesús, fundó su hogar en Cochabamba con Consuelo Jordán, el año 1974, llegando a tener cuatro hijos.
La última hojeada dismo
Varias personas hojean las revistas National Geographic, Vanidades y Conozca Más. Mientras tanto, Teresa camina ajetreada de un lugar a otro para responder las consultas de los potenciales clientes. De repente, se detiene a un costado y mira hacia un lugar indeterminado de las pilas de textos, como queriendo recordar los buenos momentos que pasó junto a su familia en este local de la calle Comercio, de la ciudad de La Paz.
Afuera, tanto en las ventanas del negocio como en la puerta principal hay papeles pegados que dicen liquidación total; asimismo, en la parte superior del portón ya borraron el nombre de la tienda pues Dismo (Distribuidora Moderna) cerrará sus puertas este 15 de octubre tras 52 años de vigencia.
Teresa González, actual gerente de Dismo Limitada, cuenta que ella y sus hermanos representan a la tercera generación de la familia que maneja la distribución de revistas en la sede de gobierno. “Me encantaba estar en la tienda, cada semana salían las revistas Susy, Archi, Dartagnan; era como leer una telenovela. Por ejemplo, Kalimán se vendía muchísimo y eran series, se vendía un número por semana y la gente esperaba en la puerta para comprar y saber el siguiente capítulo”, cuenta.
Facundo González y su esposa Casilda Álvarez llegaron de Asturias (en el norte de España) a Buenos Aires (Argentina) en 1911. Durante su estadía en aquel país se casaron y Facundo inició la distribución de revistas europeas en aquella ciudad y también en el Perú.
Hacia 1925, los González se establecieron en Bolivia. Primero llegaron a Oruro, donde adquirieron el hotel Hispano Americano, y para 1946 incursionaron en el negocio de la venta de revistas a través de la Agencia Moderna, gracias al auge de la actividad minera en este departamento.
El 2 de octubre de 1962, González decidió abrir Dismo en La Paz, que continuó con la apertura de otras tiendas en las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz.
Durante su auge, las revistas que más compraban en La Paz eran Billiken, Vanidades, Selecciones, Muy Interesante; GeoMundo, Conozca más, Almanaque Mundial, Condorito, Mecánica Popular, Buen Hogar, Ideas, Fantomas, Lorenzo y Pepita, Juan Sin Miedo, El Gráfico, Susy… La lista es interminable.
Varios de esos ejemplares continúan en la actualidad confundidos entre los mostradores de los libros y revistas, mientras que otros se encuentran en cajas, a la espera de que alguno de los trabajadores los traslade a otro almacén.
“Siempre se vendieron más aquellas que traen artículos sobre salud, además de los de adivinación, horóscopo y ovnis. Son temas que a la gente le gusta leer”, dice Teresa, quien siguió la labor de su abuelo Facundo y de su padre Rodolfo González. “Durante la época navideña se sacaban todas las revistas y se vendían juguetes, nosotros los traíamos de España, Italia y Japón, eran juguetes lindos”, agrega.
“Todo el mundo conoce Dismo por los juguetes y por las revistas”, añade Jenny González, quien atiende detrás de un mostrador donde aún funciona una caja registradora de la década de los 60 y un aparato telefónico de la misma época.
Pero después de tantos años en que la gente se agolpaba en el local para comprar su revista preferida o el libro que estaba buscando o para adquirir aquel juguete navideño, la familia González decidió cerrar el negocio.
“Lo hemos decidido porque internet nos ha quitado mucha venta y tampoco se puede competir contra el contrabando. La editorial te exige un precio de venta de las revistas; en cambio, ellos no sé cómo hacen y las venden a un costo más bajo”, afirma Teresa. “La decisión está tomada, pues es una complicación mantener una revistería tan grande, la última distribuidora de revistas. Ahora las editoriales están en complicaciones porque ninguna empresa grande se quiere hacer cargo de la distribución de los ejemplares”.
Es difícil continuar porque “hay que pagar a la Cámara del Libro, a la Cámara de Comercio, Fundempresa, Alcaldía”, agrega Jenny, quien informa que desde hoy hasta el 15 Dismo atenderá a puertas cerradas con un remate total de su material.
“Vengo desde hace 20 años. Normalmente compraba revistas y literatura para mis hijos, porque en esa época ellos estaban saliendo del colegio”, dice Germán Reyes, quien adquiría las ediciones de National Geographic y Mecánica Popular.
“Siento pena porque uno siempre venía a comprar una revista, un libro. Leer estas revistas era hacer volar la imaginación”, comenta Elizabeth Ramallo, otra cliente asidua, quien aún suele comprar Vanidades, Condorito y algunas novelas.
En uno de los rincones de la tienda hay varios libros clásicos, entre éstos un ejemplar de Las mil y una noches, que recopila cuentos de Oriente Medio. Así también la familia González puede contar mil y una historias de todo el tiempo que la tienda Dismo estuvo abierta. Las narraciones sobre este local no cesarán, pero sí sus puertas. Para lamento de aquellos que ven la vida desde la lectura.
Liliana Colanzi: «Escribir se convirtió en una forma de reinventar la realidad»
LITERATURA | UNA DE LAS ESCRITORAS MÁS INTERESANTES DE SU GENERACIÓN, NOS HABLA DE SU TRABAJO Y SU PARTICIPACIÓN EN EL FILBA.
Cinco autores bolivianos participaron en la Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (Filba), que se realizó a fines de septiembre en la capital argentina, en Santiago de Chile y en la capital uruguaya, Montevideo. Sin duda, un honor para las letras bolivianas, haber sido homenajeadas en un evento de tal magnitud. Una de las escritoras invitadas por nuestro país fue Liliana Colanzi, una de las voces literarias más fuertes y frescas de su generación. Junto a ella estuvieron Edmundo Paz Soldán, Wilmer Urrelo, Maximiliano Barrientos y Christian Vera. En esta entrevista con OH!, Liliana Colanzi habla sobre sus impulsos literarios y el trabajo que realiza actualmente, mientras aún estudia el doctorado en literatura comparada en Cornell, Nueva York.
OH!: Es la única escritora boliviana en el Filba, ¿por qué cree que no hay tantas mujeres en la escena literaria nacional?
Sé que Giovanna Rivero estaba invitada al FILBA pero no pudo ir por cuestiones de visa. Hay otras escritoras muy buenas pero es cierto que siempre estamos en minoría. Me imagino que tiene que ver con la desigualdad de oportunidades y con el hecho de que no se le da la misma motivación a una mujer que a un hombre. Además escribir le roba muchísimo tiempo a la vida familiar, y el peso de la familia todavía recae en la mujer. Pero este no es un problema boliviano sino latinoamericano, global. Aunque Bolivia tiene una tarea pendiente enorme en el tema de género.
OH!: El espacio especial para Bolivia en el Filba, ¿es síntoma de que las letras bolivianas están creciendo?
En Bolivia se está escribiendo mucho y muy bien. Hay una apuesta por la literatura que no se ha visto antes: escritores que prefieren tener trabajos esporádicos, freelance, que no se dejan arrastrar por la tentación de un trabajo estable en otra cosa o por puestos en el gobierno. Hay precios personales a pagar, sin duda, como la dificultad para equilibrar trabajo y familia, pero los resultados se ven en la calidad de los libros que se están produciendo.
También hay un deseo de conocer y recuperar a nuestros clásicos. En Chile, por poner un ejemplo, se publicará pronto Pirotecnia, de Hilda Mundy, un libro raro y deslumbrante que en Bolivia no tiene toda la atención que merece.
OH!: He leído en alguna entrevista suya que comenzó a escribir a los 8 años, ¿cuál fue el impulso para comenzar a esa edad?
Tenía la sensación de que me tocó nacer en una época sin gracia. Leía a Julio Verne o a Lewis Carroll y pensaba: ésas sí eran aventuras. En cambio todo lo que veía a mi alrededor, mi colegio, mi familia, mi barrio, se me hacía aburrido, ordinario. ¿Dónde estaban los monstruos? ¿Dónde estaban los territorios por explorar? Entonces escribir se convirtió en una forma de reinventar la realidad, de transformarla de cero. Además, yo era la introvertida en una familia bulliciosa y me sentía más a gusto en la soledad de la lectura y la escritura. Mi madre me decía que yo era un lobo solitario, pero yo era una nerd feliz.
OH!: ¿Qué le hace escribir ahora? ¿Cuáles son sus fuentes?
Mi libro ‘Vacaciones permanentes’ es una carta de despedida al país de mi infancia y de mi adolescencia. Hace diez años que me fui de Bolivia. Es verdad que vuelvo todos los años, pero mi experiencia ya no es la de quien vive ahí: hay vínculos que se rompen, cosas del contexto que se me escapan. Esa dislocación fue uno de los temas de VP. Y La ola es un regreso a Bolivia, pero también un regreso a algunas cosas atávicas: la figura del diablo, por ejemplo, aparece por ahí, la religión, la atracción/terror a la muerte. ¿Cuáles son mis fuentes? Los libros, las personas y el inconsciente: la escritura es la manifestación de lo reprimido, de lo que está oculto incluso para mí misma. Escribir es como enfrentarte a la inteligencia alienígena de la novela Solaris de Stanislaw Lem: sabés que te va a devolver imágenes incómodas o dolorosas de cosas que ni sabías que estaban ahí. Pero escribir también es robar las historias ajenas, y eso se consigue mirando a tu alrededor, escuchando, prestando atención a los otros.
OH!: ¿Qué le da el periodismo, que no le da la literatura?
El contacto con las personas. Escribir es un ejercicio muy solitario, y a ratos, también muy solipsista. El periodismo te da la oportunidad de escapar de la vocecita tiránica del yo y de entrar a la vida y las urgencias de los otros.
OH!: ¿En qué está trabajando actualmente?
En un libro de cuentos titulado Mordor.
OH!: ¿Alguna vez ha recibido malos comentarios sobre su trabajo? ¿Cómo se relaciona con la crítica?
Yo soy mi crítica más feroz. Y cuando paso un texto en proceso de edición en busca de opiniones, espero que me traten con la misma falta de compasión. La crítica es necesaria, saludable, siempre que no sea mezquina o que no responda a razones extraliterarias.
OH!: ¿Qué hace que una novela le atrape?
No sé si hay una fórmula. Soy una lectora bastante ecléctica. En todo caso, me fascinan los proyectos raros y ambiciosos, aunque sean fallidos.
OH!: Además de la literatura, ¿hay otras artes que disfrute como espectadora?
El cine, la fotografía y la música son complementarias a la escritura. Y bailar, para mí, es reconectar con el cuerpo, salir de la cabeza.
OH!: ¿Cuánto falta para que termine su doctorado y qué quiere hacer después?
Tengo un par de años más por delante con el doctorado, ahora mismo estoy leyendo e investigando para la tesis. No me he puesto a pensar qué vendrá después. Quiero acabar mi libro de cuentos y la tesis, y después me gustaría dormir cinco días seguidos y pasarme un fin de semana viendo películas y comiendo pipocas.
OH!: ¿Qué libros nacionales recomienda leer?
Aprovecho para tirar algunos nombres que he leído últimamente: Aldo Medinacelli está por publicar Asma, un muy buen libro de cuentos que saldrá con Nuevo Milenio. Me gusta mucho La región prohibida de Fabiola Morales, y me interesa el trabajo con el género del horror y el género fantástico que hacen Daniel Averanga y Guillermo Ruiz. El perro en el año del perro, de Alejandro Suárez, es una novela muy lograda sobre las contradicciones de la Santa Cruz de hoy.
Liliana Colanzi (Santa Cruz, Bolivia, 1981) estudió comunicación en la UPSA y realizó una maestría en la universidad inglesa de Cambridge. Fue periodista de El Deber, El Nuevo Día y Número Uno. Sus relatos se incluyeron en varias antologías del cuento boliviano. Es autora del libro de cuentos Vacaciones permanentes. Actualmente estudia el doctorado en literatura comparada en Cornell, Nueva York. Ganó el concurso nacional de microrrelato (Bolivia, 2004). Coeditó la antología de no-ficción Conductas erráticas (Alfaguara, 2009). Sus cuentos y textos de no-ficción han aparecido en varias antologías y revistas iberoamericanas. Es columnista del diario chileno The Clinic.
Biblioteca del Bicentenario avanza en trabajo selectivo
El Comité Editorial de la Biblioteca del Bicentenario definió tres subcomisiones que hasta fin de año deberán completar la selección de los 200 títulos que formarán parte de la colección. Hay más 900 obras nominadas en las diferentes áreas del conocimiento.
El proyecto, impulsado por la Vicepresidencia, pretende seleccionar y publicar las 200 obras fundamentales que se escribieron sobre Bolivia.
Ana María Lema, miembro de la comisión de historia y geografía, explicó que en la última reunión del Comité Editorial de la Biblioteca se conformaron tres comisiones: literatura, ciencias sociales, e historia y geografía.
“Existen más de 900 nominaciones que han salido tanto del Comité General que está conformado por una treintena de personas y también de la voluntad popular, es decir del público, que ha sugerido los títulos a través de la página web de la Biblioteca”, explicó.
Precisó que de los 900 títulos en la lista de nominados se deben seleccionar 200 que llegarán a ser impresos, aunque el resto no quedará en el olvido, pues se prevé su difusión por otros medios.
Indicó que la publicación de las obras se concretará de manera paulatina desde el próximo año y hasta el 2025 a un ritmo aproximado de 20 publicaciones por año.
“Cada comisión tiene que trabajar sobre los títulos de su campo para reducir los 900 títulos entre las tres comisiones y lleguemos a los 200 títulos, el plazo para definir estos títulos vence a fin de año”, precisó.
Explicó que cada comisión es autónoma y definirá internamente los mecanismos de selección de las obras que vayan a formar parte de la colección definitiva.
Una vez que se elijan los 200 títulos, aún resta definir el orden en que los libros vayan a publicarse. Sin embargo, Lema adelantó que cada libro irá acompañado de un texto o estudio introductorio, además se trabajará un plan lector para que estos materiales lleguen a los diferentes públicos en el marco de una política cultural-educativa.
Libros a votación
Las obras más votadas serán tomada en cuenta por el Comité Editorial, se puede participar a través del portal www.bibliotecabicentenario.gob.bo
El Comité todavía no definió el mecanismo de distribución de los libros, si serán gratuitos o no.
El proyecto, impulsado por la Vicepresidencia, pretende seleccionar y publicar las 200 obras fundamentales que se escribieron sobre Bolivia.
Ana María Lema, miembro de la comisión de historia y geografía, explicó que en la última reunión del Comité Editorial de la Biblioteca se conformaron tres comisiones: literatura, ciencias sociales, e historia y geografía.
“Existen más de 900 nominaciones que han salido tanto del Comité General que está conformado por una treintena de personas y también de la voluntad popular, es decir del público, que ha sugerido los títulos a través de la página web de la Biblioteca”, explicó.
Precisó que de los 900 títulos en la lista de nominados se deben seleccionar 200 que llegarán a ser impresos, aunque el resto no quedará en el olvido, pues se prevé su difusión por otros medios.
Indicó que la publicación de las obras se concretará de manera paulatina desde el próximo año y hasta el 2025 a un ritmo aproximado de 20 publicaciones por año.
“Cada comisión tiene que trabajar sobre los títulos de su campo para reducir los 900 títulos entre las tres comisiones y lleguemos a los 200 títulos, el plazo para definir estos títulos vence a fin de año”, precisó.
Explicó que cada comisión es autónoma y definirá internamente los mecanismos de selección de las obras que vayan a formar parte de la colección definitiva.
Una vez que se elijan los 200 títulos, aún resta definir el orden en que los libros vayan a publicarse. Sin embargo, Lema adelantó que cada libro irá acompañado de un texto o estudio introductorio, además se trabajará un plan lector para que estos materiales lleguen a los diferentes públicos en el marco de una política cultural-educativa.
Libros a votación
Las obras más votadas serán tomada en cuenta por el Comité Editorial, se puede participar a través del portal www.bibliotecabicentenario.gob.bo
El Comité todavía no definió el mecanismo de distribución de los libros, si serán gratuitos o no.
sábado, 4 de octubre de 2014
Jaqi Aru Aymara
"Se sabe que a nivel mundial los países considerados desarrollados no dejan de planificar políticas destinadas a expandir sus lenguas, entre ellos el inglés. Claro está que estas políticas siempre estarán acompañadas de otros intereses, por cierto económicos. En consecuencia, aquello podría acabar con mayor facilidad con muchas lenguas ancestrales denominadas minoritarias o minorizadas incluso por propias políticas de un Estado.
Es en este marco que hay que ponderar el trabajo desarrollado por el autor del presente trabajo, siendo que muchos no hacemos absorber quizá muy fácilmente por otras culturas y dejamos en olvido nuestras raíces culturales. El presente texto es un recurso pedagógico muy didáctico e ilustrativo, herramienta para la instrucción en un centro educativo o también para una autoformación. Presenta desde características elementales de la lengua, hasta recursos de escritura y fonológica de una comunicación interpersonal en aymara.
Registrar la lengua es registrar una cultura, porque a través de la lengua se expresa el sentimiento y el pensamiento de un pueblo."
Severino Choquetopa Chila
Comunicador Social
Editorial: Latinas Editores Ltda.-Editor: J.C.
Es en este marco que hay que ponderar el trabajo desarrollado por el autor del presente trabajo, siendo que muchos no hacemos absorber quizá muy fácilmente por otras culturas y dejamos en olvido nuestras raíces culturales. El presente texto es un recurso pedagógico muy didáctico e ilustrativo, herramienta para la instrucción en un centro educativo o también para una autoformación. Presenta desde características elementales de la lengua, hasta recursos de escritura y fonológica de una comunicación interpersonal en aymara.
Registrar la lengua es registrar una cultura, porque a través de la lengua se expresa el sentimiento y el pensamiento de un pueblo."
Severino Choquetopa Chila
Comunicador Social
Editorial: Latinas Editores Ltda.-Editor: J.C.
viernes, 3 de octubre de 2014
Carvalho asume como presidente de la FCBCB
"Estoy muy feliz porque asumir este cargo representa un gran desafío”. Esas fueron las palabras del escritor beniano Homero Carvalho Oliva al confirmar su nombramiento como nuevo presidente del directorio de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBC).
El antecesor de Carvalho fue el músico y gestor cultural Roberto Borda, quien cumplió los cinco años de gestión que le correspondían hasta el pasado 22 de septiembre.
"Es un reto para mí porque la fundación administra los centros culturales más importantes y grandes del país. Mi principal objetivo será ampliar la infraestructura de todas estas instituciones y aumentar las actividades culturales”, comentó.
Carvalho nació en Beni en 1957. Es escritor y poeta. Tiene varios premios de cuento a nivel nacional e internacional y ganó dos veces el Premio Nacional de Novela con las obras Memoria de los espejos y La maquinaria de los secretos. "Es la primera vez que la fundación nombra a un escritor, a un beniano como presidente”, destacó.
El antecesor de Carvalho fue el músico y gestor cultural Roberto Borda, quien cumplió los cinco años de gestión que le correspondían hasta el pasado 22 de septiembre.
"Es un reto para mí porque la fundación administra los centros culturales más importantes y grandes del país. Mi principal objetivo será ampliar la infraestructura de todas estas instituciones y aumentar las actividades culturales”, comentó.
Carvalho nació en Beni en 1957. Es escritor y poeta. Tiene varios premios de cuento a nivel nacional e internacional y ganó dos veces el Premio Nacional de Novela con las obras Memoria de los espejos y La maquinaria de los secretos. "Es la primera vez que la fundación nombra a un escritor, a un beniano como presidente”, destacó.
jueves, 2 de octubre de 2014
Italia con tecnología y diseño en Feria del Libro
Italia, país invitado de honor de la octava Feria Internacional del Libro de Cochabamba 2014, apostará por los libros de tecnología y diseño, además del clásico poeta Dante Alighieri y del escritor y filósofo Umberto Eco para exponer en este evento literario que comienza el próximo 30 de octubre.
“Nos han invitado unos meses atrás y nosotros hemos manifestado un pedido de permiso a nuestra embajada y hemos aceptado ser invitados de esta feria tan importante porque nos interesa promover la cultura italiana, en vista de que hay 20 mil cochabambinos que están trabajando en Italia”, dice Verina Pedretti.
Pedreti es responsable del Centro Italiano de Integración Cultural Lengua, Arte y Diseño CI en Cochabamba, certificado por la Sociedad Dante Alighieri y responsable de representar al país europeo en la muestra cochabambina.
Según asegura, Italia estará con la “Divina Comedia” de Alighieri, y obras de autores contemporáneos como Umberto Eco y Enzo Biagi, entre otros.
“Estamos esperando traer de Italia libros técnicos porque hoy en día cuando se habla de cultura también se tiene que hablar de tecnología, de aspectos técnicos, de cómo mejorar la vivencia, el nivel económico. Siendo Italia el emblema en diseño –y somos muy apreciados en eso– vamos a traer muchos textos de diseño y arquitectura”, asegura Pedretti.
Uno de los intereses principales de Italia en la octava Feria del Libro es dar a conocer su cultura, sobre todo por un tema afectivo y cultural, “porque hay muchos cochabambinos en Italia y muchos italianos en Cochabamba. Nosotros encontramos muchos puntos de fusión entre nuestra cultura y la cultura cochabambina y nos sentimos muy a gusto con eso. Sabemos que nuestra participación en la feria va ser un encuentro muy feliz de amistad”, dice Verina.
Expositores y afiche
Por otro lado, la Cámara del Libro de Cochabamba ya tiene confirmados 20 de los 60 expositores que espera para la feria de este año y que se desarrollará en el coliseo de la Universidad de San Simón.
El directorio de esta entidad también está decidiendo el afiche de este evento literario que será el ganador del concurso convocado por la Cámara y en el que participaron cerca de 60 trabajos realizados por estudiantes de diferentes colegios.
Además de concursos estudiantiles, la galería del autor, entre otras actividades, también se organizan otros eventos con la colaboración de la Fundación del Banco Central de Bolivia.
Libro joven
Sobre la Primera Feria del Libro Joven, desarrollada este fin de semana pasado en el coliseo del Alemán Santa María, Hamilton Lujan, gerente de la Cámara, dijo que el laberinto de libros que caracterizó a esta versión gozó del agrado de los estudiantes y de los padres.
Parte del convenio “Año lector”, firmado entre la Cámara y el Seduca, la Feria del Libro Joven estuvo centrada en los derechos humanos y acerca de la temática se expusieron unos 30 cuadros, además de libros.
En los tres días que duró, según Lujan, pudieron llegar a más de 400 estudiantes y con el éxito que lograron están pensando en replicarla el próximo año.
“Somos libros”
El lema que se ha elegido para este encuentro es “Somos libros”.
Para los expositores interesados en participar de la VIII Feria Internacional del Libro de Cochabamba, el metro cuadrado para los socios de la Cámara Departamental está en 250 bolivianos y para los no asociados en Bs 450.
Si bien la Universidad Mayor de San Simón no cobrará alquiler a la Cámara por el uso del coliseo, ésta erogará gastos en diversos arreglos en la infraestructura.
Mayores detalles sobre la participación se consiguen en los teléfonos 67682696 y 72261094 o en la avenida Oquendo Nº 164 casi Colombia.
“Nos han invitado unos meses atrás y nosotros hemos manifestado un pedido de permiso a nuestra embajada y hemos aceptado ser invitados de esta feria tan importante porque nos interesa promover la cultura italiana, en vista de que hay 20 mil cochabambinos que están trabajando en Italia”, dice Verina Pedretti.
Pedreti es responsable del Centro Italiano de Integración Cultural Lengua, Arte y Diseño CI en Cochabamba, certificado por la Sociedad Dante Alighieri y responsable de representar al país europeo en la muestra cochabambina.
Según asegura, Italia estará con la “Divina Comedia” de Alighieri, y obras de autores contemporáneos como Umberto Eco y Enzo Biagi, entre otros.
“Estamos esperando traer de Italia libros técnicos porque hoy en día cuando se habla de cultura también se tiene que hablar de tecnología, de aspectos técnicos, de cómo mejorar la vivencia, el nivel económico. Siendo Italia el emblema en diseño –y somos muy apreciados en eso– vamos a traer muchos textos de diseño y arquitectura”, asegura Pedretti.
Uno de los intereses principales de Italia en la octava Feria del Libro es dar a conocer su cultura, sobre todo por un tema afectivo y cultural, “porque hay muchos cochabambinos en Italia y muchos italianos en Cochabamba. Nosotros encontramos muchos puntos de fusión entre nuestra cultura y la cultura cochabambina y nos sentimos muy a gusto con eso. Sabemos que nuestra participación en la feria va ser un encuentro muy feliz de amistad”, dice Verina.
Expositores y afiche
Por otro lado, la Cámara del Libro de Cochabamba ya tiene confirmados 20 de los 60 expositores que espera para la feria de este año y que se desarrollará en el coliseo de la Universidad de San Simón.
El directorio de esta entidad también está decidiendo el afiche de este evento literario que será el ganador del concurso convocado por la Cámara y en el que participaron cerca de 60 trabajos realizados por estudiantes de diferentes colegios.
Además de concursos estudiantiles, la galería del autor, entre otras actividades, también se organizan otros eventos con la colaboración de la Fundación del Banco Central de Bolivia.
Libro joven
Sobre la Primera Feria del Libro Joven, desarrollada este fin de semana pasado en el coliseo del Alemán Santa María, Hamilton Lujan, gerente de la Cámara, dijo que el laberinto de libros que caracterizó a esta versión gozó del agrado de los estudiantes y de los padres.
Parte del convenio “Año lector”, firmado entre la Cámara y el Seduca, la Feria del Libro Joven estuvo centrada en los derechos humanos y acerca de la temática se expusieron unos 30 cuadros, además de libros.
En los tres días que duró, según Lujan, pudieron llegar a más de 400 estudiantes y con el éxito que lograron están pensando en replicarla el próximo año.
“Somos libros”
El lema que se ha elegido para este encuentro es “Somos libros”.
Para los expositores interesados en participar de la VIII Feria Internacional del Libro de Cochabamba, el metro cuadrado para los socios de la Cámara Departamental está en 250 bolivianos y para los no asociados en Bs 450.
Si bien la Universidad Mayor de San Simón no cobrará alquiler a la Cámara por el uso del coliseo, ésta erogará gastos en diversos arreglos en la infraestructura.
Mayores detalles sobre la participación se consiguen en los teléfonos 67682696 y 72261094 o en la avenida Oquendo Nº 164 casi Colombia.
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