Araceli Otamendi: ¿En qué te inspiras para escribir los poemas de este libro?
Javier Claure: Pues mira, en general me suelen inspirar hechos históricos, imágenes, una mujer, conceptos, paisajes de la naturaleza, las adversidades de la vida etc. Pero también me conmueven las cosas simples y pequeñas como, por ejemplo, el vuelo de una golondrina, el colorido de los árboles en otoño o una hormiga caminando por un tronco. En fin, el poeta se inspira en la vida, el amor y la muerte. Entonces, tomando en cuenta todos estos aspectos, este libro (Réquiem por un mundo desfallecido) surgió, sin ataduras, para sacar a luz ese lenguaje especial con el que lloro, amo, odio y denuncio las miserias de este mundo esquizofrénico.
Y debo decirte que este poemario contiene más poesía social en comparación con mis dos libros anteriores: "Preámbulos y ausencias" y "Extraño oficio". Hace un tiempo atrás hice un viaje hermoso por algunos países de África. Estuve en Juffure, un pueblo de Gambia. De ese lugar salió, a latigazos, el joven Kunta Kinte para nunca más volver a encontrarse con su familia. En Senegal he visitado la Casa de los Esclavos en la Isla de Gorée. Por lo tanto, no podía faltar, en este poemario, un poema dedicado al bello continente africano. Como tampoco podía faltar un poema dedicado a Palestina. Otros poemas están dedicados al medio ambiente, a la belleza femenina, al tiempo, a la noche etc.
AO: Se puede leer en estos poemas cierto desencanto hacia algunos temas, el título "Réquiem por un mundo desfallecido" ya dice algo de esto. ¿Tenés esperanza que se mejoren algunas situaciones que se producen en el mundo?
JC: Tienes razón, el título de este poemario hace alusión a ciertas injusticias que se han cometido hace muchísimo tiempo y que aún se siguen cometiendo en nombre de la democracia, de un nuevo orden mundial y de una integración que no existe. Pero ¡ojo! no soy fatalista, al contrario, estoy esperanzado en que vendrán tiempos mejores. Las relaciones humanas siempre han sido conflictivas durante la historia de la humanidad. En el siglo XIX, gente de algunos países europeos viajaban por África, América Latina y otros lugares; y sometían a los pueblos a la esclavitud. Usurpaban territorios con sus armas de fuego y saqueaban todo lo que estaba a su alcance. Ejemplo de estos actos darwinistas tenemos en América del Sur y el Caribe: Inglaterra arrebató las Malvinas a Argentina, Estados Unidos expolió Guantánamo de Cuba y el Litoral boliviano fue usurpado con una bestial invasión militar. Es decir, esos tiempos se caracterizaban por la fuerza bruta, el despojo, la piratería y la barbarie. Pero ahora estamos en el siglo XXI, el mundo ha dado muchas vueltas y surgen nuevos paradigmas. Se ha caído el Muro de Berlín, Estados Unidos ha devuelto el Canal a Panamá, los
países bálticos han vuelto a ser independientes, Etiopía ha devuelto el puerto de Massawa a Eritrea etc. Pero a pesar de estos grandes avances, en la humanidad, hay algunos países que se han estancado en pensamientos y doctrinas del siglo XIX. Es más, inventan historias y tratan de divulgarlas por el mundo. Es decir, actúan bajo esa famosa frase: "miente, miente que algo quedará", pronunciada por el Ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels. Los hechos tienen que realizarse con justicia. En ese contexto, el Estado de Palestina debe ser reconocido por todo el mundo, las Malvinas y Guantánamo tienen que estar bajo control de sus dueños. Y para que exista una integración, en pleno sentido de la palabra, en el Cono Sur de América, Bolivia tiene que tener una salida soberana hacia las costas del Pacífico, como lo tuvo antes, para diversificar su industria y su economía.
AO: Si bien vivís hace muchos años en Suecia, tu país natal Bolivia está en tu corazón y en tu literatura. ¿Cómo viven los recuerdos de Bolivia para escribir? ¿Es como la infancia que siempre es motivo de inspiración para los escritores?
JC: Cuando uno vive fuera de su país muchos años, como es el caso mío, siempre existe una nostalgia por el país de origen. Y esa añoranza se agudiza en Navidad, Año Nuevo, Carnavales o cumpleaños de familiares. En otras palabras, no significa que esté pensando todo el tiempo en mi tierra natal. Creo más bien que llevo una Bolivia portátil en mis adentros. Y, en mi caso, ha sido reflejada en algunos de mis poemas. En mi primer libro hay una poesía que titula "Mi patria", y en el segundo un par de poemas hacen referencia a mi país. Pues en este mi tercer poemario hay tres poemas dedicados a Bolivia. Por supuesto que la infancia es un gran motivo de inspiración para todo poeta o escritor. Concretamente el poema "La palliri" es una inspiración de mi adolescencia. Cuando subía, con mis amigos, al cerro Pie de Gallo donde se encuentra la mina San José en los alrededores de Oruro, nos encontrábamos con esas mujeres llamadas "palliris". El apelativo de "palliri" viene de la palabra quechua "pallar" que significa recolectar. La "palliri" es una mujer que trabaja fuera de la mina y recolecta o separa, a martillazos, el mineral de las piedras. Nací en la capital folklórica de Bolivia en donde cada año se realiza un fastuoso Carnaval declarado, por la Unesco en el año 2001, como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. El Tío de la mina, figura mítica en las minas de Bolivia, es uno de los protagonistas de este Carnaval. A este personaje he dedicado un poema. El poema "Pertenencia quechua" está dedicado al Litoral boliviano arrebatado hace más de un siglo.
AO: ¿Qué poetas te inspiran?
JC: Bueno, en realidad hay muchos poetas que me inspiran. Para citar sólo algunos: Antonio Machado, Jaime Sáenz, Alfonsina Storni, Nicanor Parra, César Vallejo, José Martí, Alejandro Jodorovski, Gonzalo Rojas etc.
lunes, 29 de febrero de 2016
Si quiere que sus niños lean ¡Anímese... lea con ellos!
Con la gestión educativa 2016 por delante, el rendimiento académico de los estudiantes es una preocupación recurrente entre madres y padres de familia, especialmente en estos primeros meses de clases, en los que los maestros recalcan la necesidad de desarrollar y/o reforzar hábitos de lectura, que les permitan aprovechar mejor los procesos de enseñanza y aprendizaje.
He ahí el reto para los tutores de las niñas y niños del nuevo siglo, acostumbrados a la rapidez de la información en formatos ágiles de transmisión instantánea, comprensiblemente reacios a la dedicación y paciencia que exige la lectura comprensiva
de un libro.
¿Cómo lograr que los pequeños intercambien la televisión por unos cuentos y no morir en el intento?
El pedagogo y catedrático cochabambino William García Meneses explica que la lectura, como actividad no
natural del ser humano, debe ser
estimulada desde los primeros años
–desde que el bebé puede sostener algo entre las manos– de forma que
se convierta en un hábito familiar y no sea rechazada en contextos de más presión, como son los años escolares y de educación superior.
TIPOS DE LIBROS
García, quien tiene un doctorado
en Educación, señala a la edad como un criterio importante al momento
de clasificar y seleccionar el tipo de literatura recomendable para los niños, pero con igual énfasis. Insiste en que sin el acompañamiento de los padres, esta actividad solo será una obligación, no la expresión de un hábito enraizado.
Los bebés (hasta los dos años) ya pueden ser introducidos a los libros en su formato de “libro-juguete”, hechos de materiales seguros para ellos, como goma eva o tela, y que contengan imágenes coloridas y atrayentes, sobre todo de otros bebés, esto para que desde este momento desarrollen un interés por los otros seres humanos.
A decir del pedagogo, el contacto temprano con estos libros les “permite a los niños de esta edad familiarizarse con ellos, para que no les sean extraños cuando lleguen a la escuela”, proceso en el cual los padres tienen que acompañarlos revisando los libros-juguete con ellos, haciendo sonidos y gestos mientras observan los dibujos.
Para los niños de entre 2 y 6 años se aconseja el uso de libros ilustrados, es decir, aquellos en los que predominan las imágenes, pero donde ya aparece más texto y, aunque escaso, debe comenzar a familiarizarlos con las letras. En esta etapa los niños imitan casi todo lo que observan, por lo que si no ven a sus padres leyendo, por su cuenta o con ellos, difícilmente desarro- llarán un interés propio en la lectura.
Además, esta actividad puede servir de afianzamiento de la relación progenitor-hijo. “No hay mejor ejercicio de lectura que aquel que se desarrolla con los padres o los seres queridos”, observa García al respecto. Señala a “Donde viven los monstruos” de Maurice Sendak, “El globo” de Isol, “El túnel” de Anthony Browne y “La casa de mi abuela” de Pep Bruno como sugerencias.
Cuando tienen edades entre los 7 y 12 años, una vez que comienzan a asistir al colegio, los pequeños deben tener mayor acceso a libros de texto, que aún contienen ilustraciones, pero ya en menor medida. En esta fase, padres y maestros deben estimular aún más el interés por la lectura mediante actividades de recreación como pueden ser representaciones teatrales
de los cuentos.
“El niño acá empieza a querer contar, agregar elementos a la historia”, explica García, en relación a lo necesario que es escuchar a las pequeñas y pequeños mientras exponen lo que entendieron y lo que no de las lecturas, lo que les gustó, lo que no les gustó, y hasta lo que “inventan”.
Esta es una oportunidad fenomenal para mejorar la comunicación con los hijos, resalta García, quien sugiere a “Matilda” de Roald Dahl, “Palabras para jugar” de Gianni Rodari y “Cuentos de los hermanos Grimm” de Wilhelm Grimm como buenas alternativas literarias para esta etapa infantil. Sobre todo hasta estas edades, los padres pueden sentirse abrumados por la “incansable” energía y vitalidad infantil. Ante el posible caudal de preguntas e inquietud de los pequeños, Susan Kalt, investigadora visitante del Programa de Educación Intercultural Bilingüe de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y docente de la Universidad de Roxbury (EEUU), pide comprensión y paciencia para estos momentos de relacionamiento fraternal, a través de la literatura.
“A los niños les gusta repetir, les gusta pedir que lean otra vez, hacen pregun- tas, exigen atención y tiempo, que no todos los padres y madres tienen, pero deben encontrarlo, no delegar toda la responsabilidad en los maestros, ellos tienen 30 o más personas a su cargo, suelen verse rebasados en el aula”, reflexiona Kalt e invita a los progenitores a explicar a sus hijos
que no siempre pueden contar con
su atención total por lo que deben aceptar un “no” de vez en cuando,
sin llegar a frenar su ímpetu con frases violentas.
Desde los 12 años en adelante, los adolescentes ya pueden elegir sus propias lecturas, entre las del tipo clásico o formal, donde las ilustraciones o no existen o son mínimas. En este tipo de obras el contenido es más abstracto y hay más variedad, por lo que conviene, más que controlarlos, guiarlos en su exploración literaria.
“En esta etapa se desarrollan y afianzan valores morales, roles de género, estereotipos sociales, personalidad. Vale la pena acompañar al adolescente conversando sobre lo que leen, proponiendo dilemas morales, haciendo críticas constructivas de los personajes de la historia”, recomienda el pedagogo y añade que se debe procurar que el escenario afectivo que se creó en las anteriores fases no se pierda de ahora en adelante.
LOS QUE SE RESISTEN
“Forzar a un joven a leer es producir una actitud de rechazo contra la lectura”, advierte William García sobre el reto de incentivar el impopular hábito de la lectura en la difícil etapa
de la adolescencia.
Sin embargo, el psicólogo cochabambino Gustavo Gottret identifica una ventaja: la curiosidad natural de los adolescentes los empuja a buscar
información por varios medios, ellos leen, tal vez no libros, pero sí leen.
“Interesarnos un poco en lo que nuestros jóvenes y adolescentes leen puede permitirnos comprenderlos mejor, generar positivos espacios de intercambio y discusión, tender puentes intergeneracionales”, sostiene el especialista en desarrollo del niño y niña en contextos de diversidad cultural.
“Lo que podemos hacer para motivarlos a leer [libros, no solo posts en Internet] es despertar su interés, contando una parte de la historia” de alguna obra que se quisiera sugerir, señalando el valor agregado que representa la lectura en comparación con las películas o videojuegos, indica.
“Estudios psicológicos muestran que [niños y niñas entre 6 y 12 años] ya son capaces de pensar con una lógica semejante a la del adulto en la medida en que se les provea de un soporte concreto”, apoya Gottret y pide que no se subestime la capacidad comprensiva de los jóvenes “prohibiéndoles” ciertas lecturas. “Todos los libros tienen algo que ofrecernos”, reflexiona el pedagogo, quien recomienda obras de autores como Gabriel García Marquez y Julio Cortázar en cuanto a literatura latinoamericana, y Augusto Guzmán, Velia Calvimontes y Gaby Vallejos, para historias más cercanas a las vivencias bolivianas.
UNA CITA CON LA LECTURA
Cochabamba cuenta con algunos destinos para encontrarse con la lectura, pero no todos están dirigidos al mismo público. Para los más pequeños, el café/librería “Árbol de Papel” (Av. Beni, 538) es un innovador espacio donde, además de poder adquirir libros infantiles, padres, madres y bebés pueden participar de una serie de actividades lúdicas que buscan generar asociaciones de la lectura con sentimientos positivos de cariño y cercanía familiar.
Por su parte, el Programa Ludotecas, en el que participa William García, ofrece siete centros lúdicos en la ciudad, tres de ellos en la UMSS (el de la Facultad de Humanidades está abierto al público).
Remate de libros para varias edades
Actualmente, y hasta principios del próximo mes, se desarrolla una liquidación de libros en el almacén de Katty Guttentag, ubicado en la calle Crisóstomo Carrillo, entre La Paz y Salamanca, mismo que está abierto desde las 9:00 hasta las 19:00, de lunes a viernes, y sábados por la mañana.
Los precios de los títulos en oferta van desde los cinco hasta los 50 bolivianos, en su mayoría.
Se pueden encontrar obras de literatura infantil y clásica, libros de texto para escuela, diccionarios y otros.
“Hay colecciones de antologías de cuento y poesía, novelas, fascículos científicos, textos en inglés, alemán, francés”, describe Guttentag, mientras sostiene algunos ejemplares en tapa dura de una colección que incluye a autores consagrados como Edgar Allan Poe, Marcel Proust, William Faulkner y la enigmática y talentosísima Virginia Woolf.
Estudiantes y aficionados a los libros pueden aprovechar de este ciclo
de liquidación, que se extenderá solo hasta principios de marzo.
Sabia reflexión de un padre. Gustavo Gottret
“Absortos por responder económicamente con las responsabilidades del hogar, solemos descuidar a nuestros muchachos y muchachas interesándonos poco (o nada) en lo que ocupa sus mentes y sus corazones. (...) Algunos orientales dicen que “somos lo que comemos”. La lectura es también un alimento, y cuán poderoso “para nutrir tristezas o alegrías, resentimiento o solidaridad“.
He ahí el reto para los tutores de las niñas y niños del nuevo siglo, acostumbrados a la rapidez de la información en formatos ágiles de transmisión instantánea, comprensiblemente reacios a la dedicación y paciencia que exige la lectura comprensiva
de un libro.
¿Cómo lograr que los pequeños intercambien la televisión por unos cuentos y no morir en el intento?
El pedagogo y catedrático cochabambino William García Meneses explica que la lectura, como actividad no
natural del ser humano, debe ser
estimulada desde los primeros años
–desde que el bebé puede sostener algo entre las manos– de forma que
se convierta en un hábito familiar y no sea rechazada en contextos de más presión, como son los años escolares y de educación superior.
TIPOS DE LIBROS
García, quien tiene un doctorado
en Educación, señala a la edad como un criterio importante al momento
de clasificar y seleccionar el tipo de literatura recomendable para los niños, pero con igual énfasis. Insiste en que sin el acompañamiento de los padres, esta actividad solo será una obligación, no la expresión de un hábito enraizado.
Los bebés (hasta los dos años) ya pueden ser introducidos a los libros en su formato de “libro-juguete”, hechos de materiales seguros para ellos, como goma eva o tela, y que contengan imágenes coloridas y atrayentes, sobre todo de otros bebés, esto para que desde este momento desarrollen un interés por los otros seres humanos.
A decir del pedagogo, el contacto temprano con estos libros les “permite a los niños de esta edad familiarizarse con ellos, para que no les sean extraños cuando lleguen a la escuela”, proceso en el cual los padres tienen que acompañarlos revisando los libros-juguete con ellos, haciendo sonidos y gestos mientras observan los dibujos.
Para los niños de entre 2 y 6 años se aconseja el uso de libros ilustrados, es decir, aquellos en los que predominan las imágenes, pero donde ya aparece más texto y, aunque escaso, debe comenzar a familiarizarlos con las letras. En esta etapa los niños imitan casi todo lo que observan, por lo que si no ven a sus padres leyendo, por su cuenta o con ellos, difícilmente desarro- llarán un interés propio en la lectura.
Además, esta actividad puede servir de afianzamiento de la relación progenitor-hijo. “No hay mejor ejercicio de lectura que aquel que se desarrolla con los padres o los seres queridos”, observa García al respecto. Señala a “Donde viven los monstruos” de Maurice Sendak, “El globo” de Isol, “El túnel” de Anthony Browne y “La casa de mi abuela” de Pep Bruno como sugerencias.
Cuando tienen edades entre los 7 y 12 años, una vez que comienzan a asistir al colegio, los pequeños deben tener mayor acceso a libros de texto, que aún contienen ilustraciones, pero ya en menor medida. En esta fase, padres y maestros deben estimular aún más el interés por la lectura mediante actividades de recreación como pueden ser representaciones teatrales
de los cuentos.
“El niño acá empieza a querer contar, agregar elementos a la historia”, explica García, en relación a lo necesario que es escuchar a las pequeñas y pequeños mientras exponen lo que entendieron y lo que no de las lecturas, lo que les gustó, lo que no les gustó, y hasta lo que “inventan”.
Esta es una oportunidad fenomenal para mejorar la comunicación con los hijos, resalta García, quien sugiere a “Matilda” de Roald Dahl, “Palabras para jugar” de Gianni Rodari y “Cuentos de los hermanos Grimm” de Wilhelm Grimm como buenas alternativas literarias para esta etapa infantil. Sobre todo hasta estas edades, los padres pueden sentirse abrumados por la “incansable” energía y vitalidad infantil. Ante el posible caudal de preguntas e inquietud de los pequeños, Susan Kalt, investigadora visitante del Programa de Educación Intercultural Bilingüe de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y docente de la Universidad de Roxbury (EEUU), pide comprensión y paciencia para estos momentos de relacionamiento fraternal, a través de la literatura.
“A los niños les gusta repetir, les gusta pedir que lean otra vez, hacen pregun- tas, exigen atención y tiempo, que no todos los padres y madres tienen, pero deben encontrarlo, no delegar toda la responsabilidad en los maestros, ellos tienen 30 o más personas a su cargo, suelen verse rebasados en el aula”, reflexiona Kalt e invita a los progenitores a explicar a sus hijos
que no siempre pueden contar con
su atención total por lo que deben aceptar un “no” de vez en cuando,
sin llegar a frenar su ímpetu con frases violentas.
Desde los 12 años en adelante, los adolescentes ya pueden elegir sus propias lecturas, entre las del tipo clásico o formal, donde las ilustraciones o no existen o son mínimas. En este tipo de obras el contenido es más abstracto y hay más variedad, por lo que conviene, más que controlarlos, guiarlos en su exploración literaria.
“En esta etapa se desarrollan y afianzan valores morales, roles de género, estereotipos sociales, personalidad. Vale la pena acompañar al adolescente conversando sobre lo que leen, proponiendo dilemas morales, haciendo críticas constructivas de los personajes de la historia”, recomienda el pedagogo y añade que se debe procurar que el escenario afectivo que se creó en las anteriores fases no se pierda de ahora en adelante.
LOS QUE SE RESISTEN
“Forzar a un joven a leer es producir una actitud de rechazo contra la lectura”, advierte William García sobre el reto de incentivar el impopular hábito de la lectura en la difícil etapa
de la adolescencia.
Sin embargo, el psicólogo cochabambino Gustavo Gottret identifica una ventaja: la curiosidad natural de los adolescentes los empuja a buscar
información por varios medios, ellos leen, tal vez no libros, pero sí leen.
“Interesarnos un poco en lo que nuestros jóvenes y adolescentes leen puede permitirnos comprenderlos mejor, generar positivos espacios de intercambio y discusión, tender puentes intergeneracionales”, sostiene el especialista en desarrollo del niño y niña en contextos de diversidad cultural.
“Lo que podemos hacer para motivarlos a leer [libros, no solo posts en Internet] es despertar su interés, contando una parte de la historia” de alguna obra que se quisiera sugerir, señalando el valor agregado que representa la lectura en comparación con las películas o videojuegos, indica.
“Estudios psicológicos muestran que [niños y niñas entre 6 y 12 años] ya son capaces de pensar con una lógica semejante a la del adulto en la medida en que se les provea de un soporte concreto”, apoya Gottret y pide que no se subestime la capacidad comprensiva de los jóvenes “prohibiéndoles” ciertas lecturas. “Todos los libros tienen algo que ofrecernos”, reflexiona el pedagogo, quien recomienda obras de autores como Gabriel García Marquez y Julio Cortázar en cuanto a literatura latinoamericana, y Augusto Guzmán, Velia Calvimontes y Gaby Vallejos, para historias más cercanas a las vivencias bolivianas.
UNA CITA CON LA LECTURA
Cochabamba cuenta con algunos destinos para encontrarse con la lectura, pero no todos están dirigidos al mismo público. Para los más pequeños, el café/librería “Árbol de Papel” (Av. Beni, 538) es un innovador espacio donde, además de poder adquirir libros infantiles, padres, madres y bebés pueden participar de una serie de actividades lúdicas que buscan generar asociaciones de la lectura con sentimientos positivos de cariño y cercanía familiar.
Por su parte, el Programa Ludotecas, en el que participa William García, ofrece siete centros lúdicos en la ciudad, tres de ellos en la UMSS (el de la Facultad de Humanidades está abierto al público).
Remate de libros para varias edades
Actualmente, y hasta principios del próximo mes, se desarrolla una liquidación de libros en el almacén de Katty Guttentag, ubicado en la calle Crisóstomo Carrillo, entre La Paz y Salamanca, mismo que está abierto desde las 9:00 hasta las 19:00, de lunes a viernes, y sábados por la mañana.
Los precios de los títulos en oferta van desde los cinco hasta los 50 bolivianos, en su mayoría.
Se pueden encontrar obras de literatura infantil y clásica, libros de texto para escuela, diccionarios y otros.
“Hay colecciones de antologías de cuento y poesía, novelas, fascículos científicos, textos en inglés, alemán, francés”, describe Guttentag, mientras sostiene algunos ejemplares en tapa dura de una colección que incluye a autores consagrados como Edgar Allan Poe, Marcel Proust, William Faulkner y la enigmática y talentosísima Virginia Woolf.
Estudiantes y aficionados a los libros pueden aprovechar de este ciclo
de liquidación, que se extenderá solo hasta principios de marzo.
Sabia reflexión de un padre. Gustavo Gottret
“Absortos por responder económicamente con las responsabilidades del hogar, solemos descuidar a nuestros muchachos y muchachas interesándonos poco (o nada) en lo que ocupa sus mentes y sus corazones. (...) Algunos orientales dicen que “somos lo que comemos”. La lectura es también un alimento, y cuán poderoso “para nutrir tristezas o alegrías, resentimiento o solidaridad“.
Lecturas sutiles El niño y la época contempóranea
Dependiendo de la época cada sociedad ha sabido dar un lugar y una función a la niñez. El niño será siempre un sujeto que estará atravesado por el discurso contemporáneo, sin tener la preocupación por adaptarse a nuevas situaciones, como ser el uso de la tecnología y a los nuevos términos que surgen por el avance científico, porque los menores se encuentran empapados de ellos.
El discurso contemporáneo, es el discurso capitalista, que empuja a los sujetos, tanto niños, adolescentes y adultos, a gozar de manera ilimitada, sin freno. Haciendo creer mediante las propagandas, los slogans, objetos tecnológicos y científicos que es posible acceder a una satisfacción plena, lo cual provocaría una felicidad absoluta.
Siendo ésto un engaño, ya que siempre existirá un punto de imposibilidad, surgirá en el mercado otro aparato tecnológico con mejores cualidades que el adquirido recientemente. Serán intentos fallidos de la ciencia por alcanzar la perfección y la satisfacción absoluta. Dichos objetos serán los que orientan a los sujetos en su quehacer cotidiano ante la caída de los ideales que marcaban lo que estaba permitido hacer.
Ideales que eran sostenidos por las instituciones: religiosas, educativas y familiares.
La familia será una de las instituciones más afectadas por el discurso capitalista. Carecerá de ideales que orienten cómo se debe criar a un niño, cómo se sostiene la autoridad, cuando la época marca la igualdad de los derechos entre la mujer y el hombre, entre padres e hijos. Todo ello tendrá consecuencias directas en la constitución subjetiva del niño. Éste presentará mayores dificultades para soportar la frustración, el acceso al lenguaje y el acatar normas y límites.
Otro de los efectos del discurso actual es el empuje a que los niños desde muy temprana edad adquieran saberes y habilidades que les permitan desenvolverse de la mejor manera en la sociedad de consumo: saber inglés, canto, baile, deportes, computación; llegando a provocar en algunas ocasiones el rechazo a saber, apatía y aburrimiento ante tanta oferta; siendo interpretada esta situación como un capricho o flojera, causando malestar en los padres, ya que si el niño no adquiere las competencias podría ser en un futuro no muy lejano un sujeto que no triunfe en la vida. Cualquier retraso en ello puede ser concebido como un posible fracaso.
Los síntomas de los niños se manifiestan desde inhibiciones hasta descargas motoras constantes e impulsivas, siendo etiquetados muchas veces por las neurociencias como niños hiperactivos, con déficit de atención, autistas, etc.; de manera generalizada, sometidos a evaluaciones estandarizadas que no tienen en cuenta que aquellos síntomas son una respuesta singular a las situaciones vividas que les ha causado malestar, maneras de resolver el exceso de goce. Sin la posibilidad de escuchar que tiene que decir ese niño respecto a lo que le sucede, para ser callado muchas veces con la medicación.
NOTA: para cualquier consulta o comentario sobre la columna, contactarse con Claudia Méndez Del Carpio al correo
claudiamen@hotmail.com.
Visítanos en Facebook: LECTURAS SUTILES
El discurso contemporáneo, es el discurso capitalista, que empuja a los sujetos, tanto niños, adolescentes y adultos, a gozar de manera ilimitada, sin freno. Haciendo creer mediante las propagandas, los slogans, objetos tecnológicos y científicos que es posible acceder a una satisfacción plena, lo cual provocaría una felicidad absoluta.
Siendo ésto un engaño, ya que siempre existirá un punto de imposibilidad, surgirá en el mercado otro aparato tecnológico con mejores cualidades que el adquirido recientemente. Serán intentos fallidos de la ciencia por alcanzar la perfección y la satisfacción absoluta. Dichos objetos serán los que orientan a los sujetos en su quehacer cotidiano ante la caída de los ideales que marcaban lo que estaba permitido hacer.
Ideales que eran sostenidos por las instituciones: religiosas, educativas y familiares.
La familia será una de las instituciones más afectadas por el discurso capitalista. Carecerá de ideales que orienten cómo se debe criar a un niño, cómo se sostiene la autoridad, cuando la época marca la igualdad de los derechos entre la mujer y el hombre, entre padres e hijos. Todo ello tendrá consecuencias directas en la constitución subjetiva del niño. Éste presentará mayores dificultades para soportar la frustración, el acceso al lenguaje y el acatar normas y límites.
Otro de los efectos del discurso actual es el empuje a que los niños desde muy temprana edad adquieran saberes y habilidades que les permitan desenvolverse de la mejor manera en la sociedad de consumo: saber inglés, canto, baile, deportes, computación; llegando a provocar en algunas ocasiones el rechazo a saber, apatía y aburrimiento ante tanta oferta; siendo interpretada esta situación como un capricho o flojera, causando malestar en los padres, ya que si el niño no adquiere las competencias podría ser en un futuro no muy lejano un sujeto que no triunfe en la vida. Cualquier retraso en ello puede ser concebido como un posible fracaso.
Los síntomas de los niños se manifiestan desde inhibiciones hasta descargas motoras constantes e impulsivas, siendo etiquetados muchas veces por las neurociencias como niños hiperactivos, con déficit de atención, autistas, etc.; de manera generalizada, sometidos a evaluaciones estandarizadas que no tienen en cuenta que aquellos síntomas son una respuesta singular a las situaciones vividas que les ha causado malestar, maneras de resolver el exceso de goce. Sin la posibilidad de escuchar que tiene que decir ese niño respecto a lo que le sucede, para ser callado muchas veces con la medicación.
NOTA: para cualquier consulta o comentario sobre la columna, contactarse con Claudia Méndez Del Carpio al correo
claudiamen@hotmail.com.
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domingo, 28 de febrero de 2016
Vuelven los lunes de Asur con libro de Vicent Nicolas
Los lunes de ASUR reinician sus actividades con la conferencia y presentación del libro "Los ayllus de Tinguipaya. Ensayos de historia a varias voces" del doctor en antropología, Vincent Nicolas, que se realizará mañana, lunes, en la Biblioteca Gunnar Mendoza, a partir de las 18:30.
Este trabajo de investigación corresponde a la tesis doctoral de Nicolas en L'Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París. El estudio traspasa los límites de la antropología y la historia, dos campos con aproximaciones diferentes que otorgan mayor importancia a lo oral o lo documental, temas que el investigador explicará en su disertación.
Este trabajo de investigación corresponde a la tesis doctoral de Nicolas en L'Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París. El estudio traspasa los límites de la antropología y la historia, dos campos con aproximaciones diferentes que otorgan mayor importancia a lo oral o lo documental, temas que el investigador explicará en su disertación.
Biblioteca del Bicentenario publicará obra de Suárez
RIMER ENSAYO
Antezana publicó su primer ensayo sobre la obra de Suárez en 1985, acerca de la primera novela del ex director de CORREO DEL SUR, titulada "El otro gallo".
El paso por la Capital del escritor y periodista Jorge Suárez, el trabajo que desarrolló como director de CORREO DEL SUR en la década del 90 y la influencia de su Taller de Cuento Nuevo que marcó a varios escritores de la ciudad, son investigados por uno de los especialistas en literatura boliviana más importantes del país, Luis H. Antezana, que se encuentra a cargo de la edición de la obra para la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB).
“Lo obra poética y narrativa de Jorge Suárez, director de CORREO DEL SUR desde 1993 hasta 1998, será publicada hasta finales de año, en un volumen denominado ‘Obra reunida’, que forma parte de la selección de la BBB, por ello me encuentro escribiendo el prólogo y vine a Sucre a recoger estos datos”, explicó Antezana al acotar que previamente la novela “El otro gallo” de Suárez ya fue seleccionada hace algunos años para formar parte de la colección de las diez Novelas Fundamentales de Bolivia.
Para Antezana, un aspecto destacado de la obra de Suárez es la influencia que dejó en varios escritores jóvenes de Sucre y Santa Cruz, donde previamente instaló su Taller de Cuento Nuevo en la Casa Municipal de la Cultura “Raúl Otero Reiche”, durante los años 80.
Por otra parte, se encuentra la influencia que Suárez tuvo en la difusión literaria a través del suplemento “Correo Literario”, cuya edición inauguró a mediados de 1993.
“Para poder acceder a este material, he tenido la suerte de contar con el apoyo del actual director de CORREO DEL SUR, Marco Dipp, que me ayudó a encontrar estas publicaciones”, aclaró Antezana, uno de los pocos estudiosos de la obra de Suárez en la actualidad y que ya en vida del autor, publicó su ensayo “Erase una vez... El otro gallo” en 1985.
Jorge Suárez, nació en La Paz, 1931, y falleció en Sucre en 1998, cuando aún era director de CORREO DEL SUR. Comprometido con el nacionalismo revolucionario, en lo posterior al 52 ejerció como diplomático en Argentina y México, aunque su vocación como periodista y poeta estuvo vigente durante toda su vida. Con la dictadura de Banzer que derrocó a Juan José Torres, Suárez se trasladó a Chile como exiliado, luego retornó al país para dirigir los periódicos la “Jornada” de La Paz, “El País” de Santa Cruz y finalmente CORREO DEL SUR. Publicó varios poemarios a lo largo de su vida y dos novelas, además de una vasta producción periodística y pedagógica.
Antezana publicó su primer ensayo sobre la obra de Suárez en 1985, acerca de la primera novela del ex director de CORREO DEL SUR, titulada "El otro gallo".
El paso por la Capital del escritor y periodista Jorge Suárez, el trabajo que desarrolló como director de CORREO DEL SUR en la década del 90 y la influencia de su Taller de Cuento Nuevo que marcó a varios escritores de la ciudad, son investigados por uno de los especialistas en literatura boliviana más importantes del país, Luis H. Antezana, que se encuentra a cargo de la edición de la obra para la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB).
“Lo obra poética y narrativa de Jorge Suárez, director de CORREO DEL SUR desde 1993 hasta 1998, será publicada hasta finales de año, en un volumen denominado ‘Obra reunida’, que forma parte de la selección de la BBB, por ello me encuentro escribiendo el prólogo y vine a Sucre a recoger estos datos”, explicó Antezana al acotar que previamente la novela “El otro gallo” de Suárez ya fue seleccionada hace algunos años para formar parte de la colección de las diez Novelas Fundamentales de Bolivia.
Para Antezana, un aspecto destacado de la obra de Suárez es la influencia que dejó en varios escritores jóvenes de Sucre y Santa Cruz, donde previamente instaló su Taller de Cuento Nuevo en la Casa Municipal de la Cultura “Raúl Otero Reiche”, durante los años 80.
Por otra parte, se encuentra la influencia que Suárez tuvo en la difusión literaria a través del suplemento “Correo Literario”, cuya edición inauguró a mediados de 1993.
“Para poder acceder a este material, he tenido la suerte de contar con el apoyo del actual director de CORREO DEL SUR, Marco Dipp, que me ayudó a encontrar estas publicaciones”, aclaró Antezana, uno de los pocos estudiosos de la obra de Suárez en la actualidad y que ya en vida del autor, publicó su ensayo “Erase una vez... El otro gallo” en 1985.
Jorge Suárez, nació en La Paz, 1931, y falleció en Sucre en 1998, cuando aún era director de CORREO DEL SUR. Comprometido con el nacionalismo revolucionario, en lo posterior al 52 ejerció como diplomático en Argentina y México, aunque su vocación como periodista y poeta estuvo vigente durante toda su vida. Con la dictadura de Banzer que derrocó a Juan José Torres, Suárez se trasladó a Chile como exiliado, luego retornó al país para dirigir los periódicos la “Jornada” de La Paz, “El País” de Santa Cruz y finalmente CORREO DEL SUR. Publicó varios poemarios a lo largo de su vida y dos novelas, además de una vasta producción periodística y pedagógica.
viernes, 26 de febrero de 2016
Por Día de las Letras Casa de la Cultura albergará Café Literario
El próximo lunes 29, la Casa Municipal de Culturas se convertirá en un Café Literario, donde la ciudadanía podrá acceder a una amplia oferta artística: lectura de libros, presentación de ponencias por parte de invitados especiales, proyección de videos, creación de cuentos, intercambio de libros, funciones de títeres y una serie de activaciones , en el marco del Día de las Letras Paceñas, instituida un 28 de febrero, en conmemoración al nacimiento del insigne intelectual paceño Franz Tamayo.
Un colectivo de 22 instituciones vinculadas a la movida literaria propondrá actividades para todas las edades. Los organizadores esperan la visita de unos dos mil estudiantes de los niveles primario y secundario, además del público adulto interesado en el quehacer literario en La Paz. La actividad cultural comenzará a las 09.00 horas, hará un receso entre las 12.00 y 14.30 y continuará hasta las 21.00. El ingreso es libre.
ACTIVIDADES
De acuerdo a explicaciones de los organizadores, cada piso de la Casa de la Cultura tendrá diferentes motivaciones. Por ejemplo, una sala mostrará la obra y objetos personales de reconocidos autores paceños; los juegos lúdicos buscarán incentivar el hábito a la lectura en niños y jóvenes; otro espacio será destinado a profundizar el conocimiento sobre Jaime Saenz y Franz Tamayo, de ellos se apreciarán sus pertenencias personales, bibliografía, retratos y libros.
En el espacio denominado “Libera un libro”, los visitantes podrán intercambiar un libro de cualquier autor y género por otro que estará a disposición, en forma gratuita. Si no se porta un texto, igual podrá llevarse un ejemplar del autor de su preferencia; esta acción le permitirá pasar a formar parte de un circuito de lectores. A manera de reforzar la actividad cultural, otro sector proyectará cortos y videos inspirados en escritores paceños. Para los niños, varios grupos de titiriteros invitados por la Defensoría del Pueblo se sumarán a la actividad con obras que harán hincapié en los valores y principios humanos.
Se anuncia, asimismo, la apertura de un espacio donde la Secretaría Municipal de Culturas pondrá a disposición de los visitantes todos los títulos editados por la institución; lo propio sucederá con el Fondo Bibliográfico del Concejo Municipal de La Paz.
Otra de las novedades de la jornada será el Bar del Libro, donde el público podrá saborear un café disfrutando de fragmentos de textos escritos por varios intelectuales, entre ellos Óscar Cerruto, Yolanda Bedregal, Franz Tamayo, Jaime Saenz y Blanca Wiethüchter.
CENTRO CULTURAL ESPAÑA
Para determinar cómo el personaje del libro El Quijote de la Mancha influyó en la producción literaria de los autores paceños, el Centro Cultural de España en la Paz habilitará en la Casa de la Cultura de una computadora y, a través de los audífonos, el público podrá acceder a textos que validan dicha influencia. Se menciona la existencia de un texto donde el Quijote expresa su deseo de ser el comendador de la ciudad de La Paz.
La esquina del cuento colectivo buscará despertar el talento de los visitantes a quienes se invitará a escribir un párrafo –en una computadora– de un cuento, leyendo un par de párrafos anteriores podrá hacer su aporte dando continuidad a la narrativa. A esta dinámica se sumará el espacio de los mensajes en botellas, los buzones de cartas, talleres de escritura, exposiciones de producciones literarias, ponencias, coversatorios, dibujo de cómics y otros.
Cuatro cafés de la ciudad se sumaron a la iniciativa, ellos se encargarán de ofrecer cafés de distintos sabores en todo el circuito. Las visitan serán de manera individual pero también guiadas a los grupos de estudiantes de modo que se garantice la fluidez durante el recorrido.
APORTACIONES
El Día de las Letras Paceñas fue instituido mediante Ordenanza Municipal con el objetivo de difundir la vida y obras de escritores y poetas paceños. Este año la celebración será en acción conjunta de la Secretaría Municipal de Culturas, la carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés, la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia, la Cámara Departamental del Libro, Espacio Patiño, Academia de Literatura Infanto-juvenil, Viñetas con Altura, Centro Cultural de España, el Centro de investigaciones Sociales, Almatroste, Ciudad Libro, la Fundación Flavio Machicado, las universidades Loyola y Franz Tamayo, Editorial 3600, el Museo del Aparapita, las asociaciones de libreros, defensor del Pueblo y el Club Departamental del Libro, entre otras.
Un colectivo de 22 instituciones vinculadas a la movida literaria propondrá actividades para todas las edades. Los organizadores esperan la visita de unos dos mil estudiantes de los niveles primario y secundario, además del público adulto interesado en el quehacer literario en La Paz. La actividad cultural comenzará a las 09.00 horas, hará un receso entre las 12.00 y 14.30 y continuará hasta las 21.00. El ingreso es libre.
ACTIVIDADES
De acuerdo a explicaciones de los organizadores, cada piso de la Casa de la Cultura tendrá diferentes motivaciones. Por ejemplo, una sala mostrará la obra y objetos personales de reconocidos autores paceños; los juegos lúdicos buscarán incentivar el hábito a la lectura en niños y jóvenes; otro espacio será destinado a profundizar el conocimiento sobre Jaime Saenz y Franz Tamayo, de ellos se apreciarán sus pertenencias personales, bibliografía, retratos y libros.
En el espacio denominado “Libera un libro”, los visitantes podrán intercambiar un libro de cualquier autor y género por otro que estará a disposición, en forma gratuita. Si no se porta un texto, igual podrá llevarse un ejemplar del autor de su preferencia; esta acción le permitirá pasar a formar parte de un circuito de lectores. A manera de reforzar la actividad cultural, otro sector proyectará cortos y videos inspirados en escritores paceños. Para los niños, varios grupos de titiriteros invitados por la Defensoría del Pueblo se sumarán a la actividad con obras que harán hincapié en los valores y principios humanos.
Se anuncia, asimismo, la apertura de un espacio donde la Secretaría Municipal de Culturas pondrá a disposición de los visitantes todos los títulos editados por la institución; lo propio sucederá con el Fondo Bibliográfico del Concejo Municipal de La Paz.
Otra de las novedades de la jornada será el Bar del Libro, donde el público podrá saborear un café disfrutando de fragmentos de textos escritos por varios intelectuales, entre ellos Óscar Cerruto, Yolanda Bedregal, Franz Tamayo, Jaime Saenz y Blanca Wiethüchter.
CENTRO CULTURAL ESPAÑA
Para determinar cómo el personaje del libro El Quijote de la Mancha influyó en la producción literaria de los autores paceños, el Centro Cultural de España en la Paz habilitará en la Casa de la Cultura de una computadora y, a través de los audífonos, el público podrá acceder a textos que validan dicha influencia. Se menciona la existencia de un texto donde el Quijote expresa su deseo de ser el comendador de la ciudad de La Paz.
La esquina del cuento colectivo buscará despertar el talento de los visitantes a quienes se invitará a escribir un párrafo –en una computadora– de un cuento, leyendo un par de párrafos anteriores podrá hacer su aporte dando continuidad a la narrativa. A esta dinámica se sumará el espacio de los mensajes en botellas, los buzones de cartas, talleres de escritura, exposiciones de producciones literarias, ponencias, coversatorios, dibujo de cómics y otros.
Cuatro cafés de la ciudad se sumaron a la iniciativa, ellos se encargarán de ofrecer cafés de distintos sabores en todo el circuito. Las visitan serán de manera individual pero también guiadas a los grupos de estudiantes de modo que se garantice la fluidez durante el recorrido.
APORTACIONES
El Día de las Letras Paceñas fue instituido mediante Ordenanza Municipal con el objetivo de difundir la vida y obras de escritores y poetas paceños. Este año la celebración será en acción conjunta de la Secretaría Municipal de Culturas, la carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés, la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia, la Cámara Departamental del Libro, Espacio Patiño, Academia de Literatura Infanto-juvenil, Viñetas con Altura, Centro Cultural de España, el Centro de investigaciones Sociales, Almatroste, Ciudad Libro, la Fundación Flavio Machicado, las universidades Loyola y Franz Tamayo, Editorial 3600, el Museo del Aparapita, las asociaciones de libreros, defensor del Pueblo y el Club Departamental del Libro, entre otras.
miércoles, 24 de febrero de 2016
Los libros de Cajías pasan a la Bibioteca Nacional
El Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB) se encargará de resguardar y difundir la colección de libros del periodista, docente y abogado penalista destacado Huáscar Cajías Kauffmann.
Se trata de una colección de 12.713 volúmenes, integrados por 1.467 libros de literatura, 830 de geografía e historia, 1.006 títulos de filosofía y psicología, 488 de religión y 4.233 libros de ciencias sociales, especialidad y mayor interés de Cajías, informó Marcelo Zabalaga, presidente del Banco Central de Bolivia (BCB).
El BCB hizo las gestiones necesarias y acordó con la familia, concretamente con el hijo Fernando Cajías, representante de la Fundación, la mencionada donación de libros al ABNB.
La entrega de los libros se realiza hoy de manera oficial en un acto a llevarse a cabo en el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef), en La Paz.
Huáscar Cajías Kauffmann es recordado como director del periódico Presencia y presidente de la Corte Electoral, además fue un catedrático muy querido entre sus estudiantes.
La Fundación Cajías, sin fines de lucro, creada en su memoria, realiza la importante donación como una extensión del aporte del profesional y sobre todo de la persona que fue Huáscar Cajías.
recuerdos personales
“Don Huáscar fue una persona no solo culta, sino una persona honesta, muy correcta. Una extraordinaria persona, un profesional egresado de la Universidad Mayor de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Lo conocí cuando era director de Presencia entre los años 70-80, el diario de mayor tiraje a nivel nacional”, dijo marcelo Zabalaga, el presidente del BCB
Zabalaga recordó que fue compañero de estudios en la carrera de Sociología de Huáscar Cajías de la Vega, hijo Cajías Kauffman.
Hoy la entrega de los libros se realiza a las 10.30. En la colección hay algunos de hace cuatro siglos y otros autografiados.
Se trata de una colección de 12.713 volúmenes, integrados por 1.467 libros de literatura, 830 de geografía e historia, 1.006 títulos de filosofía y psicología, 488 de religión y 4.233 libros de ciencias sociales, especialidad y mayor interés de Cajías, informó Marcelo Zabalaga, presidente del Banco Central de Bolivia (BCB).
El BCB hizo las gestiones necesarias y acordó con la familia, concretamente con el hijo Fernando Cajías, representante de la Fundación, la mencionada donación de libros al ABNB.
La entrega de los libros se realiza hoy de manera oficial en un acto a llevarse a cabo en el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef), en La Paz.
Huáscar Cajías Kauffmann es recordado como director del periódico Presencia y presidente de la Corte Electoral, además fue un catedrático muy querido entre sus estudiantes.
La Fundación Cajías, sin fines de lucro, creada en su memoria, realiza la importante donación como una extensión del aporte del profesional y sobre todo de la persona que fue Huáscar Cajías.
recuerdos personales
“Don Huáscar fue una persona no solo culta, sino una persona honesta, muy correcta. Una extraordinaria persona, un profesional egresado de la Universidad Mayor de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Lo conocí cuando era director de Presencia entre los años 70-80, el diario de mayor tiraje a nivel nacional”, dijo marcelo Zabalaga, el presidente del BCB
Zabalaga recordó que fue compañero de estudios en la carrera de Sociología de Huáscar Cajías de la Vega, hijo Cajías Kauffman.
Hoy la entrega de los libros se realiza a las 10.30. En la colección hay algunos de hace cuatro siglos y otros autografiados.
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