martes, 15 de enero de 2013

Letras. Emma Villazón, una novel talento, presenta el 21 de enero su poemario "Lumbre de ciervos".

Nombres de la talla de Pedro Shimoshe y Cé Mendizábal se han deshecho en elogios hacia la poesía de Emma Villazón, una treintañera que actualmente realiza un curso de lingüística en Chile y que este 21 de enero presentará "Lumbre de ciervos", su nuevo poemario publicado por La Hoguera.

¿De qué trata el poemario? ¿Cuál fue la rutina para escribirlo? ¿En qué se inspiraba?.
E.V.: Es difícil hablar de una temática en un libro de poemas; quizás en un libro de poemas hay una rasgadura de los tópicos, una apertura a algo más allá de temas o ideas preconcebidas. Y, bueno, pensando en eso, creo que el libro es un trabajo que ronda en torno a una migración particular, a la experiencia de desarraigarse de la casa natal y romper con la lengua de los padres para construir una nueva; no sé si se logra, pero de pronto aparece esa tensión. En ese sentido, la metáfora de los hijos apareció en la imagen de los ciervos. A partir de eso, me interesó entremezclar figuras de animales con la de los humanos, porque, parafraseando a la poeta gallega Chus Pato en uno de sus versos, yo creo que “el paraíso no es la infancia, ese no es el paraíso que perdimos, sino la animalidad”. Pienso que podemos aprender de los animales. Por eso, de vez en cuando, en el libro, aparecen poemas en los que se está hablando a un amado que es un murciélago, o hay una amante que ladra. O hay veces que definitivamente no se sabe quién habla en el poema.

¿En qué momento de su vida usted decidió que la poesía era lo suyo?.
J.R.: No sé el momento preciso, supongo que fue cuando no me alcanzó otra forma de expresión, o cuando algunas amigas o amigos, buenos lectores, apreciaron mis borradores.

¿Si alguien le pidiera que le sugiera poemas para leer, cuáles le mencionaría y por qué?.
J.R.: Esta pregunta es difícil, porque me gustan muchos poetas, pero quizás algunos imprescindibles serían Fernando Pessoa, César Vallejo, José Lezama Lima, João Cabral de Melo Neto, Paul Celan, Hilda Hilst, Susana Thénon, Marosa di Giorgio, Marina Tsvetáieva, Elizabeth Bishop. Y entre los poetas vivos sugeriría a Silvia Guerra, Roman Antopolsky, Chus Pato, Romina Freschi, Reinaldo Jiménez y Andrés Ajens.

¿A qué corrientes o vanguardias poéticas pertenece?
E.V.: A ninguna en particular, estoy en contra de la militancia a los “ismos”, leo a poetas de estéticas y tradiciones muy diferentes. Por ejemplo, me interesa una poeta como Bishop que trabaja generalmente poemas prosaicos y narrativos, y privilegia paisajes naturales y animales, pero, por otro lado, me encanta Tvetáieva, una poeta muy lírica que tiene una sintaxis dislocada y extremadamente musical.

¿Cómo hacer leer en un país donde no hay cultura de la lectura? Dicho de otra manera, ¿Cómo despertar el interés de las nuevas generaciones por la lectura?.
E.V.: Primero, involucrando al Estado para que destine fondos para la lectura. Entiendo que las librerías y las editoriales hacen todo lo posible por difundir la lectura, pero hace falta fondos destinados únicamente para eso. Sabemos que la poesía difícilmente puede generar recursos, por lo que deberían existir fondos para apoyo a encuentros y lecturas de poesía, para proyectos de editoriales independientes, o para proyectos de revistas de poesía. No se puede seguir pensando que hacer poemas está en las venas de la gente, el poema es un trabajo cultural que debe ser difundido, y que deben crearse las sensibilidades para su lectura y escritura. Y segundo, trataría de difundir la literatura, como un arte a través del cual se consigue no solo placer y conocimiento, sino también libertad intelectual frente al mundo.

El perfil

Emma Villazón Richter nació en Santa Cruz en 1983. El 2007 se estrenó en las letras con "Fábula de una caída" y desde entonces ha sido parte de varias antologías, entre ellas "Lo más profundo ¿la piel? Escritoras emergentes de Bolivia", libro editado en 2010 y coordinado por Giovana Rivero.

lunes, 14 de enero de 2013

Cuentas claras, amistades largas

Giovanna Rivero
La autora. Escritora cruceña que actualmente radica en Estados Unidos. Sus relatos forman parte de importantes antologías nacionales e internacionales. Obtuvo el Premio de Cuento Franz Tamayo en 2005 y la beca Fulbright en 2006




“Cuida las monedas, que los billetes se cuidan solos” es una máxima que le he escuchado a mi madre a lo largo de la vida y que he repetido una y otra vez en mi propio hogar. Mi hija, que atesora los consejos que vienen en forma de refrán, había estado aplicando al pie de la letra esa sencilla ley de economía casera y, una mañana, a pocos días del ansiado 2013, viene hacia mí con una bolsita de tela rebosante de ‘nickels y pennies’ oxidados, centavitos que la mayoría desecha u olvida en cualquier bolsillo. “Acá hay exactamente diez dólares”, me dice seria y triunfante. No sabe en cuánto tiempo ha acumulado esa pequeña fortuna porque, en realidad, lo viene haciendo como un hábito y no como un medio. El tiempo, en ese sentido, no es algo que la atormente. Sin embargo, ahora que tiene diez dólares le parece justo que yo, la portadora de idea tan fructífera, sea quien haga la transacción y convierta esa preciosa talega en un billete más circunspecto.

Entonces vamos juntas hasta Wal Mart y buscamos una de esas máquinas, tipo rocolas, que tragan monedas y las convierten en billetes como por arte de magia. El problema es que la máquina cobra un impuesto que excede la fortuna de mi hija. Me ofrezco a aumentar la cantidad para agilizar el trámite, pero ella, que ha comprendido el axioma de su abuela más allá, mucho más allá de su gramática y su semántica, se niega rotundamente. No necesito indagar sus razones, intuyo que tienen que ver con un orgullo limpio, con un respeto férreo e irreductible por su propio esfuerzo. Hay que buscar otra alternativa.

Acomodar los quintos en cilindros y hacer la cola en el banco en los días locos del fin de año me devora toda una mañana; sin embargo, respiro hondo y pienso que yo también he obtenido una gran ganancia de esta demostración de disciplina y constancia por parte de mi hija: Sé, con certeza, que las cosas que decimos como al pasar –las buenas y las malas- se siembran en terreno fértil. Sé que no hay palabra muerta. Hago un rápido recuento mental de los aforismos y mitos que digo aquí y allá, entre reniegos y ataques de euforia y buena voluntad. El que me brota fácil, por puro automatismo y rima, es: “Al que madruga, Dios lo ayuda”; lo conjuro para darme ánimos en las frías mañanas del invierno gringo, cuando debo comenzar el día con apenas cinco horas de sueño en el cerebro. Claro que no dudo ni un segundo en contradecirme con otro que es quizás mi favorito, probablemente porque lo tomé de un sicodélico Jack Nicholson en El Resplandor: “No por mucho madrugar amanece más temprano”. Es este último refrán el que me hace filosofar cuando lavo platos, momento perfecto, dicho sea de paso, para filosofar. ¿Qué diablos significa eso de “no por mucho madrugar amanece más temprano”? ¿Una traducción posible será el estribillo más popular y bochinchero: “No hay que llegar primero, sino hay que saber llegar”? ¿Puede, por ejemplo, el pensamiento de la física cuántica subvertir la idea de que hay un tiempo, el del amanecer, que comienza independientemente de nuestros desvelos, resacas y preocupaciones? ¿Puede, insisto, la física cuántica ensamblar esa sentencia con esta otra cuyo veredicto inexorable me produce escalofríos: “No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague”? ¿O es que acaso el tiempo es, debe ser, una deuda impaga que tenemos con la propia vida y el único plazo realmente absoluto es el de la muerte? En fin… Decido que en adelante cuidaré el modo y los contextos en los que uso mi manía aforística, no vaya a ser que mi hija aplique librepensadoramente aquella máxima que heredé de mi abuelo y que él la usaba a la hora de tomar riesgos y yo a la hora de asumir compromisos: “Jodida por mil, jodida por mil quinientos”.

De todos modos, la aventura de los centavos devenidos en el perfil industrial de Alexander Hamilton no terminó ahí. Esa misma tarde, después de casi una hora de búsqueda y selección exhaustiva en una tienda de perendengues para adolescentes, con el respetable billete de diez dólares, mi hija se atrevió a escoger un bellísimo collar. Las cuentas claras contrastaban con los cristales coloridos del pendiente. Esta vez ella aceptó que yo colaborara con un dólar y medio para completar la compra. El collar era una preciosidad y me pareció una recompensa justa para su disciplina; sin embargo, su determinación se dirigía amorosa hacia otro objetivo. Salimos de la tienda y nos encaminamos hacia el lado norte de la ciudad, al otro extremo de nuestra casa, donde se ha asentado la mayor parte de los inmigrantes bengalíes. Allí vive la mejor amiga de mi hija. Las dos chicas se abrazaron y, aunque la otra niña le recordó que ella no celebraba la Navidad, mi hija respondió que ella sí la celebraba y que por favor aceptara el obsequio. El collar, en efecto, lucía más lindo que nunca en la piel aceitunada de la niña. Amé con inmensa gratitud a aquella mejor amiguita, pues alguien que consigue hacer de vos un ser humano generoso y comprometido te ha entregado el regalo más importante del mundo, te ha dado la más imperecedera de las joyas. Y mi hija simplemente era capaz de corresponder.

Historia y narrativa visual La historia cruceña se recrea a través del dibujo

Investigar, condensar y hacer de la historia una temática atractiva para las nuevas generaciones, fueron los objetivos que tuvo el dibujante Billy Castillo a la hora de encarar este proyecto cultural, a pedido de la Dirección de Patrimonio del obierno municipal de Santa Cruz.

“Este año pensamos publicar dos trabajos. Uno es Historias de la ciudad errante, que habla sobre el origen de los nombres de los barrios cruceños. Te cuenta sobre el barrio La Pólvora, los tambos, todo dentro del casco viejo. La tira está narrada por el Jichi, el Mojón con cara y el Espíritu del Coronel Mercado. La otra entrega son cinco cuentos para niños escritos en verso, que rescatan leyendas populares como la Viudita, el Carretón de la otra vida, el Jichi, el Duende y el Hombre tigre”, comentó Castillo.

Rigor histórico

Si bien el dibujo tiene un estilo libre como estética, al tratarse de la historia como una ciencia exigente, Castillo comenta los pormenores del proceso de creación. “Generalmente trabajo con Alcides Parejas. Todos los materiales que produzco se los paso para su revisión, para que tengan ese aval académico. A veces uno por hacer una cosa muy amena descuida estos aspectos y él me ayuda a aterrizar en lo que estoy haciendo”, puntualizó el artista. El libro sería lanzado el próximo 26 de febrero, fecha de la fundación de Santa Cruz, y será distribuido gratuitamente a través de las bibliotecas de los barrios, los centros culturales y los colegios de toda la urbe.

Entre la música y el dibujo

Billy Castillo ha editado tres libros de cómics con la editorial La Hoguera, cuyos títulos son: Morir de risa, Tukzon y Nacidos para pelear. Ha publicado anteriormente por encargo de la Alcaldía, Los patriotas y Poblar y desencantar la tierra. Paralelamente se ha dedicado a la música, y es considerado un referente del rock cruceño.

Ha integrado las bandas Sénero, León Heráldico y Wankel. También realiza consultorías para el diseño de estrategias de comunicación corporativa


FISIOPATOLOGÍA

"Este libro está destinado a estudiantes de Fisiopatología, pertenecientes a la carrera de Medicina de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Técnica de Oruro (UTO). El trabajo tiene por finalidad orientar al estudiante para la comprensión de la función alterada y de los distintos mecanismos que se encadenan en el organismo en forma anormal y determinan signos y síntomas que manifiestan la insuficiencia de órganos y sistemas".

¿Un libro en el momento actual?, es la pregunta que nos planteamos y que nos plantean cuando vía Internet nos bombardean a diario abundante información sobre mecanismos generadores de enfermedades y de respuestas del organismo. Justamente por eso es que el libro cumple hoy una función fundamental en nuestra actividad docente: jerarquizar y profundizar en el estudiante que inicia conocimientos básicos de fisiopatología.

"Esperando que este libro sea un acompañante imprescindible para el alumno a lo largo de toda su carrera, un referente a quien poder consultar luego como profesional y uno de esos libros que nos gustará conservar para siempre en nuestra biblioteca personal".

El Autor



Título: Fisiopatología

Autor: Waldo René Nina Calizaya

Tamaño: 15,5 x 21 cm

Páginas: 432

Primera edición

Editorial: Latinas Editores Ltda.

Editor: J.C. Iván Canelas Arduz

Email: info@latinas.com.bo

Nuevo número de Axesso




Ya está disponible en todos los Kioscos de nuestro país el nuevo número de la revista especializada en música boliviana, Axesso. En esta edición tenemos una nota sobre los tributos ¿Realmente son un mal necesario? ¿Limitan a otras bandas con material propio? Además hay notas con Carlos de Dr. Jet y el cantante paceño Pedro Pablo Siles. Un análisis al nuevo disco de Llegas nos devela la esencia misma del disco. Helen Fuentes se confiesa como una rockera y sensible en el sector She Rocks y contiene notas exclusivas por el noveno aniversario de Querembas desde Santa Cruz y los 20 años de Scoria. A todo este material se le debe sumar el Cd de regalo que contiene canciones de Ciudad Líquida, Electroshock, Gogo Blues, Querembas, Oz y Rantés, entre otros.

Edmundo Paz Soldán “Descubrí que escribir era más bien, reescribir”

A su llegada al país, para presentar su nuevo libro de cuentos llamado Billie Ruth, tuvimos la suerte de entrevistar al reconocido escritor boliviano, Edmundo Paz Soldán, que nos cuenta un poco sobre su vida y mayor pasión en la vida… escribir.

¿En qué momento y qué libro despertó tu interés por la literatura?

A los diez años, cuando descubrí a Emilio Salgari gracias a un profesor de colegio en el Don Bosco de Cochabamba.
FICHA PERSONAL

Nombre completo: José Edmundo Paz Soldán

Lugar y fecha de nacimiento:
Cochabamba, 29 de marzo de 1967

Premios obtenidos: Erich Guttentag de novela 1992, Juan Rulfo de cuento 1997, Premio Nacional de novela 2002

Una pasión aparte de escribir: El fútbol

Un libro que te haya marcado: Ficciones de Jorge Luis Borges

Una película que te inspire: Senderos de Gloria de Stanley Kubrick

Una canción eterna: Let It Be de los Beatles y Llorando se Fue de los Kjarkas

Filosofía de vida: Persistir

Como todo en la vida ¿Comenzó como un pasatiempo esto de escribir?

Fue un pasatiempo hasta los dieciocho años, cuando descubrí que escribir era más bien reescribir.

¿En qué momento el pasatiempo se volvió una forma de vida?

Cuando decidí hacer el doctorado en Literatura Latinoamericana.

Viendo en retrospectiva ¿Existe alguna obra tuya que no debió ser publicado?

No estoy muy contento con Alrededor de la Torre. En ese entonces estaba escribiendo mi tesis doctoral y en la novela se colaron cosas sociológicas que hoy creo innecesarias.

Como escritor ¿Te es más satisfactorio escribir cuentos o novelas?

Ambos desafíos son satisfactorios a su manera. Perderse en una novela durante dos o tres años agobia tanto como estimula; a la vez, cuando tengo una idea para un cuento, me encanta rastrearlo y tratar de sacármelo de encima aunque a veces no se puede fácilmente.

¿Cuál es el mejor momento del día para dejar fluir las ideas?

Entre la medianoche y las tres de la mañana.

¿Buscas desarrollar lo que escribes en un contexto más boliviano o universal?

Lo ideal es dialogar con ambos contextos a la vez. He vivido más de la mitad de mi vida fuera de Bolivia, de modo que eso cada vez me sale con más naturalidad.

¿Todos tus trabajos son publicados en Estados Unidos, donde resides actualmente, y en nuestro país? ¿O hay trabajos exclusivamente distribuidos en algún medio?

En Estados Unidos han sido publicados dos novelas mías en inglés, El Delirio de Turing y La Materia del Deseo, aunque toda mi obra en español se puede conseguir en librerías. En Bolivia creo que se puede conseguir todo.

Recientemente presentaste Billie Ruth en nuestro país ¿Cuál es la esencia misma de éste compendio de 15 cuentos?

El impacto de la violencia en nuestra vida cotidiana. La forma en que la vida puede cambiar de un instante a otro, aunque a veces tardemos mucho para darnos cuenta que ese cambio ha ocurrido.

Melita del Carpio

Melita del Carpio Soriano estudió de los cuatro a los 17 años interpretación poética con la declamadora nacional Sofía Soriano Badani. Su inclinación y vocación por el arte la llevó a convertirse en una de las actrices de teatro más importantes de Cochabamba desde la época de oro del teatro en esta ciudad, manteniéndose vigente hasta la actualidad. La última obra en la que participó como actriz y guionista es “El Baúl de Adela”.

También incursionó en el cine, de la mano de grandes producciones nacionales como Los Hermanos Cartagena y El Día que murió el silencio de Paolo Agazzi, El Corazón de Jesús de Marcos Loayza y Vidas Lejanas, entre otras.

En el ámbito artístico ha recibido distinciones nacionales e internacionales como el Premio a la Mejor actriz de reparto por el papel de Beatriz en “El Corazón de Jesús”, Mónaco International Film Festival 2004. Celebration of non violent films. (Festival del cine no violento, Mónaco), entre otros.

Melita del Carpio conversó con OH! sobre su carrera artística y su visión del teatro en Cochabamba.

OH!: ¿Cómo ha sido continuar su labor teatral en tiempos tan difíciles como en las dictaduras? ¿Qué anécdotas puede compartir sobre esa experiencia?

Fueron épocas muy duras no sólo para decir lo que sentíamos y pensábamos a través del arte, sino para sobrevivir como colectivos artísticos. La barbarie de la intolerancia ideológica arrasa siempre con todo lo hermoso que uno construye en años. Con todo, nos las arreglamos para gritar nuestra bronca desde el escenario con la temeridad que da la juventud. Ahora me sorprendo de todo lo que nos atrevimos a hacer en plena dictadura de García Meza. Con el Taller de Teatro-Danza hicimos teatro guerrilla con “La cantata de los derechos humanos”. La convocatoria al público por teléfono, en clave, presentábamos la obra en canchas deportivas que rodeábamos de fuego y luego a desbandarnos público y actores antes del toque de queda. La emoción del desbande era tan grande como la presentación de la obra.

OH!: ¿Teatro o cine? y ¿Qué nos puede contar de su incursión en el cine?

Teatro y cine. Ambos son terrenos que amo. Cada uno exige condiciones y técnicas distintas, hay necesidad de ubicar el tipo de trabajo actoral que cada uno necesita, pero en los dos está la actuación: vivir vidas que no son las mías del modo más auténtico posible. Es una manera de ganarle terreno a la muerte. Al principio no creí llegar al cine, prefería el teatro. Hoy me muevo con facilidad en ambos, valorando sus posibilidades. Sin embargo, la mejor manera de estar en forma para todo buen actor es seguir trabajando en el teatro.

Es el gran crisol, su exigencia es tremenda. En el cine debo mucho a los diferentes directores con los que he trabajado; cada uno de ellos me ha dado elementos significativos para comprender la diferencia entre el cine y el teatro en el campo de la interpretación actoral.

OH!: ¿Cómo ve la producción cinematográfica en Bolivia?

Es destacada y original, todavía es una artesanía (en sentido artístico) no una industria. Lo digital a veces ha hecho declinar los productos, pero es una oportunidad para que los buenos creadores la utilicen en alcanzar óptimos logros con bajos costos.

OH!: ¿Qué tal su vida sin la Normal Católica? y ¿qué piensa de ello?

Aún doy algunas clases de literatura para el último grupo antes de su cierre definitivo. Una verdadera infamia, de esas injusticias que ocurren en Bolivia. Otra vez la intolerancia ideológica y política por encima de las necesidades de los bolivianos. “El Baúl de Adela” ha sido en parte mi catarsis. La parte positiva es que estas circunstancias me han devuelto a la actividad artística con mayor fuerza. Quiero seguir trabajando por la educación desde el arte.

OH!: ¿Cómo ve el teatro actual vs. la época de oro del teatro en Cochabamba?

No veo la época de oro propiamente contrapuesta al teatro actual. Solamente como un momento excepcional del pasado de nuestro teatro con características muy conectadas a las de la época y a las del contexto de los 60 - 70. El teatro en ese momento se convirtió en el gran espacio de recreación, de encuentro social, artístico e intelectual. Se caracterizó por la convocatoria de muchas compañías al gran público. Tuvo algo que llenaba permanentemente las salas de teatro. El Teatro Achá era el gran espacio para esta actividad. Fue excepcional el apoyo de la prensa (recuerdo con especial gratitud a Don Carlos Canelas) y de los escritores de la época: Augusto Guzmán, Soledad Sardán, Virginia Aguirre de Ballivián, Julio de la Vega y otros, se mostraban totalmente comprometidos con el arte y apuntalaban los espectáculos mediante la crítica generalmente constructiva, pero no necesariamente laudatoria. Los adolescentes y jóvenes de esos años vimos mucho teatro y aprendimos a amarlo viendo y haciendo teatro. El resto del país miraba a Cochabamba como el centro de la actividad teatral en Bolivia.

OH!: ¿Cuáles cree que son hoy en día las características del teatro cochabambino?
El teatro en Cochabamba tiene hoy los síntomas del arte contemporáneo en general: el teatro, la danza, las artes plásticas, la música y las artes audiovisuales se influyen unas a otras borrando fronteras, las temáticas existenciales trascienden lo local como parte de un tiempo en que lo global y globalizante ocupa un lugar central. Existe una cierta tendencia al teatro de la crueldad, hacia lo performático y hacia otras expresiones del arte contemporáneo. Búsqueda de estéticas escénicas de ruptura y de ámbitos alternativos al Teatro Achá, no sólo por la casi imposibilidad de conseguir este espacio, también por ir al encuentro de otros públicos marginados de los centros del espectáculo. Nuevas generaciones de actores decididos a vivir “profesionalmente” del teatro con posibilidades de formación dentro de Bolivia (escuelas de teatro) con herramientas virtuales para conectarse con grupos, centros de formación, proyectos internacionales. Redes de pequeños y grandes colectivos de teatristas principalmente jóvenes.

OH!: ¿Cree que Cochabamba volverá a tener una época de oro?

¿Por qué no? Todo depende de que los teatristas hagamos “buen teatro” desde la estética que hubiéramos elegido, de que las autoridades locales lleven adelante políticas culturales que no se queden en discursos y promesas, de que los medios de comunicación y la empresa privada se comprometan con la actividad artística local como una misión de educación y promoción espiritual del pueblo.

Que la escuela forme espectadores y actores. Lo demás llega por añadidura.

OH!: ¿Cree, como mucha gente del ámbito artístico, que Cochabamba es de alguna manera semillero de artistas?

En todo el país y fuera de él encontramos cochabambinos talentosos y emprendedores que dejan huella en todos los campos artísticos, crean nuevas tendencias, escuelas, se destacan por la innovación. Ninón Dávalos, René Hohestein, Gonzalo Canedo son apenas algunos nombres. Los nombres de los jóvenes se multiplican.

OH!: ¿Qué piensa de los frutos que está dando la Escuela Nacional de Teatro?

Conozco actores y directores graduados de esta institución con excelente formación: Ariel Antezana, María Peredo, Cristian Castillo, Vanessa Fornassari y las chicas del grupo Libélula de Santa Cruz y otros. Los que conozco son frutos magníficos. Esperemos que siga adelante. Sin embargo, no debería haber una sola escuela en Bolivia con estas características. Hay mucha gente talentosa para formarse y para formar a otros en teatro.

OH!: ¿Cree que todo el teatro debe ser social?

Yo creo que el teatro está comprometido con el ser humano por encima de todo. Este compromiso tiene múltiples implicaciones, una de ellas es lo social.

OH!: ¿Cuál considera que ha sido su mayor logro en el teatro?

La fundación del Taller Teatro Danza junto con Hugo Ara, Leopoldo Calla, Marisol Cabrera, Gonzalo Canedo. Como guionista, Rosalba Guzmán. Una propuesta de trabajar teatro con danza y pantomima. Fue para los años 80 una propuesta innovadora, un intento de vivir el teatro como búsqueda estética, como misión y como entrega plena, como fuerza movilizadora de las conciencias.

OH!: ¿Cuáles considera las mayores obras de las que ha formado parte?

Muchas, pero destaco de cada etapa alguna: “El casado casa quiere”, “Berenice”, “Bodas de sangre” “Tierra de adobe”, “Yerma” “La “Cantata de los derechos Humanos”, “Elegía del Mitayo”, “Tierra de adobe”, “Katiuska” y actualmente, “El Baúl de Adela”.

OH!: ¿Qué proyecciones tiene en el ámbito artístico?

En el teatro me gustaría encarar nuevos proyectos como “El Baúl de Adela” inter-generacionales y de rescate de nuestra cultura nacional. La experiencia con Leonor Guevara, una gran actriz y directora de la Época de Oro y con Ivette Mercado, talentosa actriz y directora de la nueva generación, ha sido muy positiva en muchos sentidos. En el cine tengo ya algunas propuestas para el próximo año y en la literatura vengo preparando algunas publicaciones en el campo de la crítica y de la narrativa.

OH!: ¿Qué podría decir a los jóvenes que apuestan por las artes escénicas en Bolivia?

Que apuesten por su vocación sin miedo y trabajen por ella con la seriedad que exige todo arte. No hay talento que florezca sin trabajo, entrega y creatividad.

OH!: ¿A quién admira como actor?

A muchos y muchas, pero destaco a David Mondacca por su capacidad interpretativa y toda su trayectoria. Como dramaturgo y director, por su obra de rescate cultural y promoción de la obra de Saenz y de otros literatos bolivianos. Por hablarnos a los bolivianos “de nosotros”, con hondura y con humor en obras que conmueven profundamente. Son obras que uno no olvida.

Perfil de la actriz

Entre 1971 y 1973 estudió teatro en el Instituto de Artes Cochabamba. Su formación artística abarca desde talleres con el grupo Teatro Estudio de Buenos Aires, con el grupo Teatro Sí de Buenos Aires, Teatro Danza de Cochabamba, Danza Terapia Estudio Danza Contemporánea de Cochabamba y el taller Danza Terapia (María Fuxs de Buenos Aires, entre otros. Ha realizado también numerosas actuaciones desde niña en actos oficiales y culturales como intérprete del verso.
Fue miembro del directorio de IBART en dos gestiones (Instituto boliviano de arte y televisión) y Presidente del PEN Bolivia (Asociación mundial de escritores, filial Bolivia).

Profesora de literatura y lenguaje, Licenciada en Educación y Máster en Formación Docente. Ha sido técnica en capacitación docente, construcción y desarrollo curricular en el Equipo Departamental Fe y Alegría.

Es docente del Instituto Normal Superior Católico "Sedes Sapientiae” y fue Directora del Formación Permanente del mismo. Docente de Post grado en la Universidad Mayor de San Simón y la Universidad Militar de las Fuerzas Armadas (ECEM).

Autora de varias publicaciones pedagógicas y literarias y ha obtenido también distinciones en estos campos de actividad.