miércoles, 26 de diciembre de 2018

Narrativa chuquisaqueña en el 2018

El año que termina nos ha dejado pocos pero gratos momentos de lectura. Asistimos a la reedición de Huesos y Cenizas de Máximo Pacheco (1961). Originalmente publicada el año 2004, aparece ahora bajo el título de Los dos entierros de Eleuteria Aymas (Editorial Mama Huaco), lastimosamente también con un glosario estigmatizador (a la manera del temprano siglo XX) para dar cuenta de la otredad, del lenguaje áspero de sus páginas.

Asimismo, hemos leído los cuentos de Rosario Barahona Michel (1974) aparecidos en sendas antologías: Mar Fantasma (Editorial Kipus), una selección de cuentos de los más importantes narradores paraguayos y bolivianos de la actualidad; y Carne de mi carne (Editorial Plural), que reúne un número de historias inspiradas en la obra de Mary Shelley (1797-1851), la célebre creadora de Frankenstein.

Posteriormente, como contribución propia a la narrativa chuquisaqueña de este año, hemos presentado Beat (Editorial Traetormentas), una novela de aprendizaje que, en clave de humor, recrea la aventura musical de unos personajes adolescentes en la ciudad de Sucre de los años 60.

Poco después, llegó a nuestras manos Seres sin sombra, el libro de cuentos de Eliana Soza (1979), potosina que vive y crea en nuestra ciudad. En sus historias, Sosa desarrolla personajes truculentos, caricaturas tragicómicas del amor, deformes en sus sentimientos, en su regresión a la histeria o la locura, al id desenfrenado o a la pesadilla en la vigilia, ya sea como víctimas o victimarios. En la obra de Soza, la única puerta de salida a una relación tormentosa es casi siempre rápida, sorpresiva y sangrienta.

Finalmente, cerramos el año con el fino libro de cuentos de Fabricio Callapa-Ramírez (1987), El fin de los días que conocimos (Editorial Pasanaku). Son siete cuentos en donde Callampa-Ramírez despliega un gran dominio técnico del género, experimentando, exitosamente, con distintas estructuras y una variedad de narradores. Éstos, anodinos en su mayoría, liberan sus obsesiones o sus fantasmas, ante el arribo de un evento o personaje que cambia el rumbo de sus vidas, tal y como hasta entonces la conocen.

No es nada nuevo. La mayoría de las obras son publicadas contra viento y marea, lejos del interés y los mercados de las editoriales importantes del país, de sus circuitos de distribución. De ahí también su valor, la constatación de la convicción de sus autores por hacer de la escritura una forma de estar en el mundo, porque a pesar de todo, por medio de la letra y la palabra, seguimos construyendo esta ciudad.


Fabricio Callapa


“Retrato de Ciudad con Calavera en la Mano” de Máximo Pacheco Balanza. Una obra intermedia entre la terrible y brutal “Huesos y cenizas” (Los dos entierros de Eleuteria Aymas) y el realismo mítico de “La noche como un ala”. A través de brevísimos capítulos conoceremos la historia de un médico y su paciente. Un hombre heredero de la decadencia y la abulia de Sucre, y una mujer campesina que, por necesidades económicas, migra a la ciudad y sufre un accidente. Estas vidas, junto a la historia de la ciudad de Sucre, se van hilando hacia un final insospechado y maravilloso.

“Kristina y los Profetas” de Rafael García Rosquellas. Una obra que podría considerarse como precursora de la ciencia ficción, no sólo en Sucre, sino en toda Bolivia. Publicada póstumamente el año 2002 por Fundación Cultural La Plata, pese a que su autor falleciera en los 70’s, nos cuenta la historia del descubrimiento de una civilización de intraterrestres que intervinieron de forma crucial y sutil en la historia de la humanidad. ¿Es posible hacer ciencia ficción en Bolivia? La oleada de nuevos autores y obras lo afirman, pero en aquellos años una obra como tal de seguro fue completamente impensada.

De las obras que aparecieron este año: “Beat” de Alex Salinas, una novela cuya narración oscila entre la memoria de la adolescencia, la explosión musical de grupos como The Beatles en Sucre y los finales de los 60’s y comienzos de los 70’s, años que no fueron muy tratados en la narrativa local. Con bastante mimo al lenguaje y una narración entera, sin capítulos, la cual creo que desafía a los lectores a concluirla de un solo tirón. Y también “Seres sin sombra” de Eliana Soza, un libro de cuentos que a partir de situaciones cotidianas trama historias de terror y miedo con las que muchos podrían sentirse identificados.

Oscar Díaz Arnau


Alex Salinas y Chellis Glendinning, con traducción de Pedro Albornoz Camacho, presentaron este año sendas novelas cortas que me cautivaron por su vigorosidad y también por su agudeza, sin que esto signifique pomposidad o artificio literario.

Ambas están marcadas por una narrativa vital, con apreciables destellos de calidad retórica que el buen lector sabrá agradecer por sus atildadas descripciones e imágenes sutiles, igual de amenas como emotivas, en prosas que se dejan leer de un solo tirón.

Salinas, el sucrense, juega con la música de su “Beat” y, de fondo, con la temática de la identidad y la pertenencia.

Glendinning, la estadounidense afincada en Sucre, bajo la apariencia de una trama policial, narra una historia al filo de la realidad, muy próxima a lo esotérico.

Los dos, en el marco de propuestas serias que cualifican la novelística chuquisaqueña, invitan a un viaje hacia las profundidades del ser.

“Hay instantes en la duermevela donde todo el tiempo confluye, los días que han sido, los que están por venir”, escribe Salinas.

“Hay algo acerca de todo lo que existe o se supone que existe en el plano material que no puede expresarse en palabras. Es como si el objeto en cuestión irradiaba la textura de su historia como dedos atravesando la bruma de los tiempos y, sin embargo, al mismo tiempo se proyectan hacia el futuro para hacerse incluso más hermoso”, Glendinning.

Las suyas son dos novelas encantadoras y, pese a todo, nada pretenciosas. Con el cable a tierra como hilo conductor: lo sucrense, en “Beat” (Traetormentas), y lo boliviano, en “Objetos” (3600), convergen en la cultura universal referenciada, y esto da cuenta de dos autores que han vivido.

LIBRERÍA LEE Que la gente disfrute de la lectura

La piratería, la poca costumbre lectora, el simple mastodonte de los días, son en Bolivia y sobretodo en Sucre un par de argumentos de peso para pensarlo mil veces antes de abrir una librería. Todos podrían pensar que es una misión kamikaze. Pero afortunadamente quedan algunos aventureros, gente con suficiente talante como para arrojarse a esta empresa. Ma. Antonieta Herrera Loayza y Marcelo Argote Díaz, dueños de la Librería Lee de nuestra ciudad, que abrieron este año sus puertas a la población, nos hacen una evaluación de esta primera etapa.

P. Es casi un lugar común decir que en Sucre no se lee. Si esto fuera verdad, en consecuencia, abrir una librería en una ciudad como esta sería una de las peores ideas, por lo menos comercialmente hablando. ¿Cómo se animan a un emprendimiento de este tipo? ¿Cómo nace la idea’

R. Hace cuatro años que veníamos difundiendo nuestro propio material de gestión educativa, una Serie de Módulos de Gestión Educativa que editamos y publicamos a partir de una sistematización de experiencias de campo en la implementación del nuevo modelo. Empezamos a visitar las carreras, facultades y universidades, difundiendo libros, cómics, coleccionables y talleres. Nos hemos movido en espacios académicos, ferias alternativas y espacios culturales de la ciudad, hemos ido creciendo de a poco. Decidimos establecer este año un espacio físico, una librería con nuestra oferta permanente de libros, cómics, coleccionables y servicios alternativos.

P. Lee no es solo una librería que recibe libros de algunas de las editoriales más importantes del país y de la producción local, sino también es un centro de lectura. ¿Qué es lo que ofrece su espacio y por qué creen que es importante ofrecer este tipo de opciones?

R. Nuestro objetivo con la librería es ayudar a que la gente disfrute de la lectura, desde muy corta edad. Tenemos dos líneas de acción: la venta de libros, cómics y coleccionables, y nuestros servicios alternativos, como la biblioteca y el préstamo de libros para lectura en sala. Nuestra oferta de publicaciones es diversa tenemos un noventa por ciento de publicaciones de editoriales bolivianas en literatura, investigación social, ilustración gráfica, y dentro de eso tenemos a autores locales. También tenemos cómics y material coleccionable. Entre nuestros servicios alternativos hemos dado talleres, muestras y exhibiciones de colecciones, presentación de libros, sesiones de lectura, entre otros.

P. No llevan ni un año funcionando. ¿Cómo les ha tratado la comunidad lectora de Sucre? ¿Cuáles han sido los puntos altos y cuáles los puntos negativos en todo este tiempo’

R. La comunidad de lectores siempre ha sido receptora, la respuesta ha sido positiva y nos es grato intercambiar experiencias y aprendizajes con todos los actores. Es una comunidad diversa en todos sentidos. Estamos muy agradecidos con la ciudadanía que nos ha dado su apoyo, desde los inicios en las ferias hasta hoy en día. Hay una comunidad creciente que demuestra su amor por el formato impreso, que aprecia el arte de la ilustración de una novela gráfica, que busca publicaciones de investigación, que se aficiona a una colección, y que también apoya la producción nacional.

P. Otro de los perfiles de lector que ustedes cultivan es el lector de comic ¿Qué tan activa es esa comunidad en Sucre?

R. El fenómeno del cómic se ha dado a escala global. En cualquier ciudad del país hay comunidades de lectores, escritores y artistas del cómic. Nosotros ofrecemos cómics en diversos formatos y géneros. En cada fanático y coleccionista de comic se encuentra tanta variedad y amplitud como se imagine. Actualmente hay un movimiento emergente del cómic boliviano, que está sumando lectores, tenemos un buen contingente de autores de cómic nacional que ha gustado al sucrense, al punto que actualmente estamos conformando una pequeña Cómicteca con el apoyo de Viñetas con Altura.

P. ¿Cómo han visto la producción local, la producción sucrense de libros este año?

R. A partir de nuestra experiencia general dentro del mundo del libro, podemos afirmar que la producción de libros a nivel local va en un importante crecimiento. El espíritu de nuestra actividad siempre ha sido difundir la producción nacional, actualmente contamos con una decena de autores chuquisaqueños publicados por diversas editoriales. Sabemos que muchos autores sucrenses hacen esfuerzos personales por publicar, desde la autoedición, distribución y comercialización. Somos receptivos a la producción sucrense y hemos tenido una buena respuesta por parte de los autores que han depositado su amistad y confianza en nosotros para su difusión. Respecto a las temáticas, la oferta de escritura sucrense que reunimos en la librería abarca la literatura infantil ilustrada, cuentos de horror, novela histórica, ensayo, narrativa y poesía. Es una oferta que va despegando en nuestro contexto. Agradecemos el espacio que nos brindan los medios de comunicación y a Puño y Letra por hacernos partícipes de su labor. Gracias.

Breve historia de “A la par del ocaso: Sesiones de Narrativa y Poesía”

Fruto de una charla con Jaasiel Bueno surgió la idea de realizar lecturas abiertas para el público local. Generar un espacio continuo que vaya forjando un hábito en la población. Al comienzo se tenía la idea de apropiarse de alguna plazuela con un micrófono y un parlante, pero se vieron muchas dificultades de organización y gestión de espacios públicos.

Pasaron varios meses y semanas, y tras conocer la Librería Lee y su predisposición a las actividades culturales, les hablamos de esta idea y con mucho entusiasmo se sumaron a este proyecto. Fui el culpable del nombre “A la par del Ocaso: Sesiones de narrativa y poesía”, quizás pensando en los maravillosos atardeceres que hay en Sucre y la hora en la que se desarrolla la actividad. Creo que ambos van a la par.

Hasta el momento ya van más de dieciséis autores, entre ellos, hay quienes leyeron por primera vez en público, autores de blogs o plataformas como wattpad. Creo que de esta forma se puede visibilizar algo de la producción de la literatura local, al margen de las publicaciones que es uno de los desafíos a futuro. Tanto para estas sesiones como para los autores. (F. Callapa)


Ilustrador boliviano dibuja para una editorial alemana


El joven artista paceño Alejando Mangiarotti fue contratado a principios de 2018 por la editorial alemana Kulricke Stempel & Stanzen para realizar una serie de ilustraciones infantiles para productos como tarjetas, estampas, sellos y empaques. Muchas de sus obras fueron publicadas recientemente con motivo de las fiestas de fin de año.

La empresa, ubicada en la ciudad de Köln, contactó a Mangiarotti gracias a sus publicaciones en las redes sociales.
Los diseños encargados al artista fueron de temática infantil, una de sus numerosas especialidades.
Niños, osos de peluche, animales, duendes, dinosaurios, dibujos navideños son algunas de las obras que el artista envió a la firma alemana y que hoy se comercializan en Europa en una amplia variedad de impresos.
Según cuenta el artista —hijo del conocido autor de cómics argentino David Mangiarotti—, la compañía le encomendó al menos un centenar de trabajos, de los cuales a la fecha se publicaron cerca de 30.
“Es una empresa de arte infantil, me imagino que buscan constantemente a artistas en Internet y una persona vio mis dibujos en mi muro de Facebook y me contactó. Después de una primera tanda de obras, de la que escogieron unos dibujos, me empezaron a pedir cosas más específicas como astronautas y dinosaurios”, explicó Mangiarotti.
Sobre la realización de las obras, Mangiarotti indicó que la firma le encargó trabajos en un estilo específico y una línea muy simplificada, ya que muchos de sus productos son para niños pequeños.
“Me pidieron obras hechas en Adobe Ilustrator, pero yo terminé haciéndolas a mano porque siempre he considerado que la línea hecha a mano es mucho más rica que la realizada por una máquina”, detalló el artista.
Asimismo, dio a conocer que muchas de sus ilustraciones fueron expuestas a mediados de año en el estand de Kulricke en la Feria Creativa de la ciudad de Dortmund, uno de los más importantes encuentros del sector editorial de Europa.
“Este trabajo ha sido una alegría porque siempre quise trabajar para una editorial de Europa y nunca me imaginé que lo iba a hacer a través de ilustraciones infantiles; yo apuntaba más hacia el lado de los cómics y esto fue un poco inesperado, me he sentido contento y también reconocido”, declaró el artista.
En Bolivia, Mangiarotti trabajó en varios proyectos de ilustración y publicó sus obras en algunos compilados de cómics. Recientemente fue jurado del Concurso Municipal de Historietas de La Paz.

lunes, 24 de diciembre de 2018

El ensayo

CLASES DE ENSAYO

Existe la división de cuatro tipos de ensayo generales que son: el ensayo literario, el ensayo crítico, el ensayo científico y el ensayo argumentativo; mas para algunos autores, existen diferentes clases de ensayo; sin embargo, aunque estas denominaciones pueden generar cierta confusión al principio, las mismas facilitan el desarrollo de un trabajo, sobre todo académico, porque deja establecer con claridad la razón principal, el corazón del autor por así decirlo. Ahora veamos las características de cada tipo de ensayo:

ENSAYO LITERARIO

Se suele caracterizar por la amplitud con la que aborda el tema, no limitándose a la hora de seleccionar el asunto a tratar. Aunque todos los ensayos literarios parten de una obra, no la abordan con exclusividad, sino que se combina con experiencias, hábitos, análisis y opiniones. Todo ensayo literario suele tener una serie de características en común; es decir, es subjetivo y se plantea desde la sencillez con un estilo muy directo, buscando así resaltar el punto de vista, reflexiones y pensamiento del autor. En el ensayo literario se puede tratar temáticas de todo tipo, como historia, filosofía o incluso política.

ENSAYO CRÍTICO

Del mismo modo que en el ensayo literario, este tipo de ensayo también se caracteriza por abordar de manera libre una gran variedad de temas, enfocados al público general. La estructura del ensayo crítico es libre, aunque predomina un estilo formal y generalmente cuidado, se emplea una gran cantidad de documentación para apoyar las ideas, opiniones, ideologías o reflexiones del autor; las que deberán acompañarse de elementos científicos o argumentativos.

ENSAYO CIENTÍFICO

Se caracteriza por tratar un tema científico desde un punto de vista bastante creativo; es decir, se combina el razonamiento científico con la creatividad artística. En este tipo de ensayo se toma de la ciencia la meta de buscar y explorar la realidad en la búsqueda de la verdad, mientras que desde el punto de vista artístico toma la belleza y la expresión de la misma a través de la creatividad. Valga la aclaración, que por ser un tipo de expresión artística, no exime a este ensayo del rigor y objetividad propios de la ciencia y el respeto al lector.

ENSAYO ARGUMENTATIVO

Este ensayo pretende defender mediante el razonamiento una tesis o idea propuesta con el objetivo de convencer al lector de la postura defendida. Pese a que trata los temas con profundidad, suele ser breve. En este tipo de ensayo se emplea un estilo sencillo, pero con un lenguaje culto o formal. Como requisito fundamental, las ideas deben ser presentadas de forma clara y concisa, y deben mantener una relación lógica entre las mismas. Se debe evitar lo que algunos autores denominan “la falacia de la evidencia incompleta”; es decir, también se deberá mostrar la información que contradiga los argumentos del autor para brindarle mayor veracidad al trabajo.

Poeta de 10 años fue condecorado


El poeta boliviano de 10 años, Jhosney Emanuel Paca, estudiante de primaria de la unidad educativa Shalom de la ciudad de El Alto, fue condecorado por la Asamblea Legislativa por su aporte a la literatura y por sobresalir a corta edad con sus versos.

Conocido también como el “trovadorcito”, recibió no solamente el reconocimiento del legislativo, sino que la Policía Nacional le entregó igual otro documento que enaltece su talento.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Comienza La Fiera, encuentro que agrupa a autores de cómics


Con la participación de 16 artistas e ilustradores bolivianos, además de cuatro invitados internacionales, ayer se inauguró La Fiera, la primera versión de una feria de publicaciones impresas y material gráfico de producción independiente, en el Centro Cultural Brasil-Bolivia de La Paz.

En el evento, que comenzó ayer y concluirá mañana, se expondrá el trabajo artístico de 12 creadores y conversatorios con reconocidos artistas bolivianos y extranjeros.
De acuerdo con Joaquín Cuevas, uno de sus gestores, con esta actividad se pretende llenar un espacio vacío en el ámbito del cómic nacional, como es la presentación de la producción reciente de autores noveles y permitir su relacionamiento con el público y autores de otras generaciones.
“Es una necesidad desde hace mucho tiempo porque el evento, que tiene ver con lo que hacemos (el Festival Internacional Viñetas con Altura) cada año, le ha dado menos importancia a la feria del cómic. Nosotros creemos que una feria es lo que nos permite seguir haciendo lo que hacemos y vender nuestra producción”, precisó.
Asimismo, informó que otro de los objetivos de esta actividad coorganizada con el también ilustrador Marco Tóxico y la Embajada de Brasil es propiciar el encuentro artístico de autores bolivianos con extranjeros, para lo cual en estos días también se tienen programados conversatorios y otras actividades para que los creadores de historietas intercambien ideas y generen proyectos.
“Eso tiene un valor importante porque encontrarnos con colegas de afuera nos hace ver en qué estamos fallando y qué podemos mejorar, y ahora hay toda una nueva generación de autores que no tuvo esa experiencia que otros de mayor trayectoria, lo cual sí tuvimos en las primeras versiones de Viñetas con Altura”, afirmó.
Entre los autores del cómic que exponen su trabajo en el evento se encuentran figuras como Jorge Siles, Óscar Zalles, Rafaela Rada Herrera, Salvador Pomar, Valinski, Merlina Anunnaki, Andrés Montaño, Perra Gráfica Taller, Marcelo Fabián, entre otros.
Los invitados especiales del encuentro son los reconocidos ilustradores Al Azar, Cece Delgado y Frank Arbelo, quienes durante estos tres días compartirán sus experiencias personales en el ámbito del cómic y la ilustración con los jóvenes autores.
Entre los invitados internacionales se encuentran Eduardo Yaguas (Perú), Ernan Cirianni (Argentina), Jesús Cossío (Perú) y Sole Otero (Argentina), todos reconocidos autores de una vasta experiencia editorial.
El evento se desarrollara hoy de 17.00 a 20.00 y mañana de 11.00 a 20.00 en el centro cultural situado en la avenida Arce esquina Cordero (San Jorge).

Publican obras ganadoras de premios municipales

El jueves se presentaron las ediciones de las obras ganadoras de la XLV versión del Premio Municipal de Literatura Franz Tamayo en sus categorías de cuento y poesía.
Las obras, publicadas por la Alcaldía de La Paz y la Editorial 3600, son una antología de 13 cuentos, que incluye la obra ganadora del certamen de este año, Por ahora soy el invierno, de Gabriel Mamani Magne, y el segundo lugar titulado Un jacinto solitario, de Édgar Soliz Guzmán.
También se dio a conocer la publicación de los poemarios Espasmo, del reconocido poeta Vadik Barrón, y Agonía de los espejos, de María Cristina Botelho, ganadores del primer y segundo lugar, respectivamente, del concurso de poesía.
El acto, que se llevó a cabo en la Casa de la Cultura en presencia de los autores y de autoridades municipales, fue aprovechado para presentar el número 59 de la tradicional Revista Municipal Khana con artículos de reconocidos especialistas sobre literatura, arte, cine y otras materias. Se expuso también una nueva edición del libro Guía de La Paz, de Jorge Siles Salinas, actualizada por su nieto Pedro Pablo Siles.