El libro más caro del mundo fue vendido el martes en 14,16 millones de dólares en Sotheby’s en Nueva York, según informó la casa de subastas.
El Bay Psalm Book (El Libro de Salmos de la Bahía) es el primer libro escrito y vendido en lo que ahora es Estados Unidos. Su precio de venta rompió el récord por un libro subastado, dijo Sotheby’s.
El filántropo David Rubenstein compró una de las 11 copias que quedan.
El hombre "planea compartirlo con el público estadounidense al prestarlo con bibliotecas en todo el país, antes de hacer un préstamo a largo plazo en una de ellas", de acuerdo con Sotheby’s.
El Bay Psalm Book es una traducción de los salmos bíblicos hecha por los puritanos y fue una parte importante para su iglesia.
"Es muy valioso porque es el principio de la civilización occidental en este país", dijo David Redden, vicepresidente de Sotheby’s. "De hecho, es el primer poesía en Estados Unidos, tan sencillo como eso".
Actualmente, las 11 versiones que sobreviven de las 1.700 originalmente impresas están en colecciones institucionales, incluyendo las de Harvard, Yale, Oxford, la Biblioteca Pública de Nueva York y la Biblioteca Huntington en California.
El libro subastado el martes es parte de la colección de la Iglesia Antigua Sur en Boston, Massachusetts, que lo tuvo por más de 300 años. Es una de las dos copias que poseían, y la venta busca apoyar su misión y ministerio en Boston.
Los puritanos congregacionalistas, que se asentaron en la Bahía de Massachusetts en busca de libertad religiosa, quisieron traducir y producir una versión del Libro de los Salmos más cercana al hebreo original que la que habían llevado de Inglaterra.
La primera edición del Libro de Salmos de la Bahía fue impreso en Cambridge, Massachusetts. La venta del martes constituye la primera vez desde 1947 y la segunda vez desde 1894 que una copia es subastada. En 1947, fue vendida por el mayor precio de cualquier otro libro impreso hasta ese entonces: 151.000 dólares.
"Este pequeño libro de 1640 fue el precursor de las batallas de Lexington y Concord, y, al final de cuentas, de la independencia política", dijo Redden. "Con él, Nueva Inglaterra declaró su independencia de la Iglesia de Inglaterra".
lunes, 2 de diciembre de 2013
Fantástida
"... Mientras dorados y multicolores peces se deslizaban por frescas aguas de ríos cristalinos, en el mundo sutil de las coas, silfos y hermosas sílfides de esbeltas figuras y de cabelleras largas de distintos colores, fluían por esas mismas aguas entonando magníficos cánticos.
Materia y antimateria eran las dos caras de la misma moneda. Así como era en la materia, era en la antimateria.
Esta es la historia de Alfred un treant, un ser elemental de la antimateria, y de Triny una niña, después una hermosa muchacha, que del mundo de la materia, ingresó a la tierra mágica de los elementales de la naturaleza; cada cual, enfrascados en sus propias guerras, hasta descubrir sus destinos y misiones".
El Autor
FICHA TÉCNICA
Título: Fantástida la tierra mágica de los seres elementales
Autor: Grover Cabrera García
Tamaño: 28 x 21,5 cm
Páginas: 172
Primera edición
Editorial: Latinas Editores Ltda.
Editor: J.C. Iván Canelas Arduz
Email: info@latinas.com.bo
Materia y antimateria eran las dos caras de la misma moneda. Así como era en la materia, era en la antimateria.
Esta es la historia de Alfred un treant, un ser elemental de la antimateria, y de Triny una niña, después una hermosa muchacha, que del mundo de la materia, ingresó a la tierra mágica de los elementales de la naturaleza; cada cual, enfrascados en sus propias guerras, hasta descubrir sus destinos y misiones".
El Autor
FICHA TÉCNICA
Título: Fantástida la tierra mágica de los seres elementales
Autor: Grover Cabrera García
Tamaño: 28 x 21,5 cm
Páginas: 172
Primera edición
Editorial: Latinas Editores Ltda.
Editor: J.C. Iván Canelas Arduz
Email: info@latinas.com.bo
Archivo Histórico recibe más visitas de estudiantes, investigadores y escritores
Motivados por conocer el testimonio histórico que conserva el lugar, más de 1.800 visitantes entre estudiantes de colegio, universitarios, historiadores e investigadores visitaron en lo que va del año el Archivo Histórico Departamental de Tarija. La presentación de exposiciones, charlas y talleres fueron algunos de los enlaces que llevó a reorientar el lugar como un lugar estratégico a conocer en la ciudad.
Los documentos sobre las memorias del General Francisco Burdet O’Connor: su vida, su familia, la genealogía de la familia Campero Paz, la familia y los hijos creadores del autor del Himno del departamento de Tarija y sus símbolos, como la bandera, el escudo, la colonización del Chaco y el paso de Juana Azurduy por Tarija fueron algunos de los documentos más consultados.
“Se investigó sobre estos símbolos; por ejemplo, si la bandera de dos franjas -rojo y blanco- corresponde al departamento o a la provincia Cercado. Los estudiantes de colegios consultaron sobre el río Guadalquivir, la fecha de fundación del departamento y la ciudad de Tarija, la creación de las primeras iglesias, quién fue Luis de Fuentes y Vargas”, explicó la responsable del Archivo Histórico Departamental, Dora Bautista Méndez.
Agregó que una de las proyecciones para el 2014 es difundir la historia y potenciar a personajes e investigadores nuevos que desean involucrarse con la investigación, con el fin de promocionar jóvenes talentos para llegar a todos los rincones del departamento de Tarija. Asimismo, se espera que la Gobernación del departamento adjudique el proyecto de restauración de los ambientes.
Bautista Méndez indicó que esta casa patrimonial guarda documentos originales valiosos y de mucha importancia para los investigadores e historiadores. Es así que conserva fondo del mundo colonial 1574, el fondo de la época republicana desde 1825 hasta el 2002 y conserva las bandas y medallas de los distintos prefectos.
También cuenta con una pequeña biblioteca de libros de la columna vertebral de la historia tarijeña, corpus documental, la fusión de Tarija a Bolivia, libros del Padre Corrado, la Colonización del Chaco y algunos contenidos importantes de los hechos recientes como la constitución de la Asamblea Departamental, un compendio de tomos de la Asamblea Constituyente, una colección de novelas con contenido indígena-campesino, libros de investigación internacional que se lograron con el apoyo de ONG que trabajan con el tema.
Asimismo, dispone de una hemeroteca con periódicos que datan desde el año 1848, con corpus importantes para la investigación como el tema del vino y el cultivo de la uva en Tarija, y desde cuando el agua ardiente deja este nombre para convertirse en singani.
En cuanto a fotografías, se conserva un fondo del archivo fotográfico de la Guerra del Chaco, que este año logró consolidar una colección de 60 fotografías de la contienda bélica. Otra, reducida, de fotografías de la Guerra del Pacífico y de los Héroes del Pacifico, personalidades tarijeñas como el coronel Lino Morales y el coronel Estenssoro.
Bautista indicó que todos estos documentos están al alcance de investigadores, historiadores, estudiantes escolares, universitarios, profesionales y personas que tienen interés por conocer la historia del departamento.
"Hay documento originales como el acta de creación del departamento de Tarija, documentos manuscritos originales donde se demuestra el relacionamiento del presidente Arce y Campero, además de la memoria de estos dos personajes tarijeños", comentó.
Al mencionar los documentos más consultados por los historiadores e investigadores también se refiere al reparto de tierras de Don Luis de Fuentes y Vargas, quien fue el fundador de la Villa de San Bernardo de la Frontera, el reparto de los pequeños solares de Tarija.
Bautista ponderó el buen relacionamiento institucional con la Casa de la Cultura, el Centro Documental San Francisco, el Instituto Belgraniano, el Club de Historia del Colegio Bancario, Centro de Investigación y personalidades que contribuyen a la difusión histórica del departamento.
El Archivo Histórico Departamental de Tarija se creó el 4 de julio de 1998, mediante Resolución del Consejo Prefectural N° 134/98, en la gestión del Dr. Oscar Zamora Medinaceli. En el transcurso de 15 años, el Archivo Histórico Departamental llegó a recopilar importante información que está en proceso de inventario y digitalización para un Catálogo oficial del Archivo, que será puesto al servicio de historiadores e investigadores nacionales e internacionales, con el fin de contribuir a la preservación, difusión y conservación de nuestra idiosincrasia para las generaciones futuras.
Los documentos sobre las memorias del General Francisco Burdet O’Connor: su vida, su familia, la genealogía de la familia Campero Paz, la familia y los hijos creadores del autor del Himno del departamento de Tarija y sus símbolos, como la bandera, el escudo, la colonización del Chaco y el paso de Juana Azurduy por Tarija fueron algunos de los documentos más consultados.
“Se investigó sobre estos símbolos; por ejemplo, si la bandera de dos franjas -rojo y blanco- corresponde al departamento o a la provincia Cercado. Los estudiantes de colegios consultaron sobre el río Guadalquivir, la fecha de fundación del departamento y la ciudad de Tarija, la creación de las primeras iglesias, quién fue Luis de Fuentes y Vargas”, explicó la responsable del Archivo Histórico Departamental, Dora Bautista Méndez.
Agregó que una de las proyecciones para el 2014 es difundir la historia y potenciar a personajes e investigadores nuevos que desean involucrarse con la investigación, con el fin de promocionar jóvenes talentos para llegar a todos los rincones del departamento de Tarija. Asimismo, se espera que la Gobernación del departamento adjudique el proyecto de restauración de los ambientes.
Bautista Méndez indicó que esta casa patrimonial guarda documentos originales valiosos y de mucha importancia para los investigadores e historiadores. Es así que conserva fondo del mundo colonial 1574, el fondo de la época republicana desde 1825 hasta el 2002 y conserva las bandas y medallas de los distintos prefectos.
También cuenta con una pequeña biblioteca de libros de la columna vertebral de la historia tarijeña, corpus documental, la fusión de Tarija a Bolivia, libros del Padre Corrado, la Colonización del Chaco y algunos contenidos importantes de los hechos recientes como la constitución de la Asamblea Departamental, un compendio de tomos de la Asamblea Constituyente, una colección de novelas con contenido indígena-campesino, libros de investigación internacional que se lograron con el apoyo de ONG que trabajan con el tema.
Asimismo, dispone de una hemeroteca con periódicos que datan desde el año 1848, con corpus importantes para la investigación como el tema del vino y el cultivo de la uva en Tarija, y desde cuando el agua ardiente deja este nombre para convertirse en singani.
En cuanto a fotografías, se conserva un fondo del archivo fotográfico de la Guerra del Chaco, que este año logró consolidar una colección de 60 fotografías de la contienda bélica. Otra, reducida, de fotografías de la Guerra del Pacífico y de los Héroes del Pacifico, personalidades tarijeñas como el coronel Lino Morales y el coronel Estenssoro.
Bautista indicó que todos estos documentos están al alcance de investigadores, historiadores, estudiantes escolares, universitarios, profesionales y personas que tienen interés por conocer la historia del departamento.
"Hay documento originales como el acta de creación del departamento de Tarija, documentos manuscritos originales donde se demuestra el relacionamiento del presidente Arce y Campero, además de la memoria de estos dos personajes tarijeños", comentó.
Al mencionar los documentos más consultados por los historiadores e investigadores también se refiere al reparto de tierras de Don Luis de Fuentes y Vargas, quien fue el fundador de la Villa de San Bernardo de la Frontera, el reparto de los pequeños solares de Tarija.
Bautista ponderó el buen relacionamiento institucional con la Casa de la Cultura, el Centro Documental San Francisco, el Instituto Belgraniano, el Club de Historia del Colegio Bancario, Centro de Investigación y personalidades que contribuyen a la difusión histórica del departamento.
El Archivo Histórico Departamental de Tarija se creó el 4 de julio de 1998, mediante Resolución del Consejo Prefectural N° 134/98, en la gestión del Dr. Oscar Zamora Medinaceli. En el transcurso de 15 años, el Archivo Histórico Departamental llegó a recopilar importante información que está en proceso de inventario y digitalización para un Catálogo oficial del Archivo, que será puesto al servicio de historiadores e investigadores nacionales e internacionales, con el fin de contribuir a la preservación, difusión y conservación de nuestra idiosincrasia para las generaciones futuras.
Biblioteca Municipal moderniza su infraestructura
La Alcaldía paceña invirtió tres millones de bolivianos para modernizar la Biblioteca Municipal Mariscal Andrés de Santa Cruz. El proyecto de modernización del espacio, que comenzó hace tres años, incluye mejoras en la infraestructura, sistema de cubiertas, techos, fachada, baños, un lote de computadoras y la adquisición de un escáner que permitirá la digitalización de la hemeroteca.
"El trabajo será por periodos. Se digitalizará un lote de 4.500 ejemplares de periódicos publicados en La Paz desde 1845, como Iris de La Paz, La Época, La Nación, El Comercio y otros”.
"Después se continuará con las del siglo siguiente como El Diario, Presencia, Última Hora, Hoy, La Prensa y otros. Estos documentos podrán ser consultados a través de 15 computadoras instaladas en el salón Nicolás Fernández Naranjo”, destaca una nota de prensa de la Oficialía Mayor de Culturas.
Esta semana, la institución celebró su 175 aniversario con distintos eventos, como la donación de un lote de 5.000 libros de la poeta Yolanda Bedregal por parte de los familiares.
"El trabajo será por periodos. Se digitalizará un lote de 4.500 ejemplares de periódicos publicados en La Paz desde 1845, como Iris de La Paz, La Época, La Nación, El Comercio y otros”.
"Después se continuará con las del siglo siguiente como El Diario, Presencia, Última Hora, Hoy, La Prensa y otros. Estos documentos podrán ser consultados a través de 15 computadoras instaladas en el salón Nicolás Fernández Naranjo”, destaca una nota de prensa de la Oficialía Mayor de Culturas.
Esta semana, la institución celebró su 175 aniversario con distintos eventos, como la donación de un lote de 5.000 libros de la poeta Yolanda Bedregal por parte de los familiares.
domingo, 1 de diciembre de 2013
Literatos ven confusión en la concepción del premio de poesía
Literatos consultados por Página Siete consideran que hay una confusión en la concepción del Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal. El certamen nació con el fin de consagrar el trabajo de un autor, pero con el paso del tiempo se transformó en un concurso de incentivo y promoción a las nuevas creaciones.
Sugieren modificar el nombre y las reglas del galardón para evitar problemas como el que ocurrió este año, en el que el jurado designado por el Ministerio de Culturas renunció por considerar que ninguno de los trabajos enviados al concurso tenía la calidad para obtener el premio. Esto llevó a las autoridades a aceptar la renuncia de este primer tribunal y designar un segundo.
"El nombre no es adecuado, debiera ser concurso nacional y no premio nacional porque un Premio Nacional es un reconocimiento a la obra y efectivamente ese premio consagra”, explicó Guillermo Mariaca, doctor en literatura.
Para Rosangela Conitzer, fundadora del galardón e hija de la poeta Yolanda Bedregal, cuyo nombre bautiza al premio, este certamen nació con el fin de consagrar el trabajo de los escritores. "No me parece que se premie un trabajo que un jurado idóneo considere que no lo merece”, opinó hace unos días.
Sin embargo, Mariaca explicó que por su convocatoria, el Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal y el de novela tienen el objetivo de promocionar la obra. "Los premios nacionales de esta segunda generación, si lo podemos ver así, cambiaron su carácter. Ambos son premios de promoción literaria”, explicó.
Este año, la convocatoria al Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal sufrió una modificación. Impide al jurado declararlo desierto. Está reforma se realizó porque en la anterior edición, el premio fue declarado desierto por primera vez y los fondos del galardón se revirtieron.
"Si no se entrega el galardón hay serios problemas administrativos porque la institución tiene que devolver el dinero, si por segunda o tercera vez se devuelve el dinero para el Ministerio de Economía y Finanzas significa que esa institución no tiene capacidad de gestión y se corre el riesgo de perder el incentivo”, señaló el escritor Homero Carvalho, jurado de la anterior versión de Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal.
¿Soluciones?
La solución a la que llegaron este año fue la de aceptar la renuncia de un primer tribunal y extender la convocatoria para que tener más propuestas en concurso y que un segundo jurado reevalúe los trabajos y designe un ganador que se conocerá a mediados del 2014.
Sin embargo, para evitar estos contratiempos a futuro, el poeta Benjamín Chávez sugirió la creación de dos certámenes. "Tendría que haber un premio que reconozca la obra y un concurso. De ese modo el Yolanda Bedregal seria mas serio y prestigioso”, dijo.
Identificó otras formas de premiar a las mejores obras literarias. "Quizá lo más adecuado sea otorgar un premio a la obra publicada. Debería haber un comité que trabaje en coordinación con las editoriales de tal manera que el jurado tenga todos los libros que se han publicado en el año y que de éstos se haga una selección y se le de un premio al que se considere el mejor libro”, opinó.
Al igual que sus colegas, Carvalho también sugirió modificar la convocatoria del certamen a fin de evitar este tipo de problemas. "Debería ser un premio a la obra publicada y así serían las cosas más de frente”, dijo. "Otra opción es convertir este premio en un concurso para escritores noveles, que no tengan obra publicada, así la intensión de este premio sería la de promocionar e incentivar la escritura”, indicó.
Asimismo. advirtió que en el país n o hay ninguna reglamentación que defina el rango de un premio nacional o el de un concurso nacional. "No hay una norma que regule estos certámenes. Cada institución es autónoma a la hora de definir sus concursos o premiso”, explicó.
El Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal se instituyó el año 2001. A lo largo de su trayectoria ganó prestigió por la calidad de las obras ganadoras.
Sugieren modificar el nombre y las reglas del galardón para evitar problemas como el que ocurrió este año, en el que el jurado designado por el Ministerio de Culturas renunció por considerar que ninguno de los trabajos enviados al concurso tenía la calidad para obtener el premio. Esto llevó a las autoridades a aceptar la renuncia de este primer tribunal y designar un segundo.
"El nombre no es adecuado, debiera ser concurso nacional y no premio nacional porque un Premio Nacional es un reconocimiento a la obra y efectivamente ese premio consagra”, explicó Guillermo Mariaca, doctor en literatura.
Para Rosangela Conitzer, fundadora del galardón e hija de la poeta Yolanda Bedregal, cuyo nombre bautiza al premio, este certamen nació con el fin de consagrar el trabajo de los escritores. "No me parece que se premie un trabajo que un jurado idóneo considere que no lo merece”, opinó hace unos días.
Sin embargo, Mariaca explicó que por su convocatoria, el Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal y el de novela tienen el objetivo de promocionar la obra. "Los premios nacionales de esta segunda generación, si lo podemos ver así, cambiaron su carácter. Ambos son premios de promoción literaria”, explicó.
Este año, la convocatoria al Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal sufrió una modificación. Impide al jurado declararlo desierto. Está reforma se realizó porque en la anterior edición, el premio fue declarado desierto por primera vez y los fondos del galardón se revirtieron.
"Si no se entrega el galardón hay serios problemas administrativos porque la institución tiene que devolver el dinero, si por segunda o tercera vez se devuelve el dinero para el Ministerio de Economía y Finanzas significa que esa institución no tiene capacidad de gestión y se corre el riesgo de perder el incentivo”, señaló el escritor Homero Carvalho, jurado de la anterior versión de Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal.
¿Soluciones?
La solución a la que llegaron este año fue la de aceptar la renuncia de un primer tribunal y extender la convocatoria para que tener más propuestas en concurso y que un segundo jurado reevalúe los trabajos y designe un ganador que se conocerá a mediados del 2014.
Sin embargo, para evitar estos contratiempos a futuro, el poeta Benjamín Chávez sugirió la creación de dos certámenes. "Tendría que haber un premio que reconozca la obra y un concurso. De ese modo el Yolanda Bedregal seria mas serio y prestigioso”, dijo.
Identificó otras formas de premiar a las mejores obras literarias. "Quizá lo más adecuado sea otorgar un premio a la obra publicada. Debería haber un comité que trabaje en coordinación con las editoriales de tal manera que el jurado tenga todos los libros que se han publicado en el año y que de éstos se haga una selección y se le de un premio al que se considere el mejor libro”, opinó.
Al igual que sus colegas, Carvalho también sugirió modificar la convocatoria del certamen a fin de evitar este tipo de problemas. "Debería ser un premio a la obra publicada y así serían las cosas más de frente”, dijo. "Otra opción es convertir este premio en un concurso para escritores noveles, que no tengan obra publicada, así la intensión de este premio sería la de promocionar e incentivar la escritura”, indicó.
Asimismo. advirtió que en el país n o hay ninguna reglamentación que defina el rango de un premio nacional o el de un concurso nacional. "No hay una norma que regule estos certámenes. Cada institución es autónoma a la hora de definir sus concursos o premiso”, explicó.
El Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal se instituyó el año 2001. A lo largo de su trayectoria ganó prestigió por la calidad de las obras ganadoras.
Algunos concursos del país tienen rango de premio nacional
En Bolivia algunos concursos literarios, que tienen un carácter de promoción e incentivo a la creación, llevan el nombre de premio nacional, un reconocimiento que por lo general tiene un carácter consagratorio, es decir que reconoce la trayectoria o el aporte de los artistas.
De ahí que en el país se tienen dos premios nacionales de novela: uno que convoca el Ministerio de Culturas junto a la editorial Santillana y otro que convoca el gobierno municipal de Santa Cruz con ese mismo título.
En Bolivia no se tiene una norma, como la tienen otros países, que especifique cuándo un certamen pueda llevar el título de premio nacional, ni que regule los concursos artísticos.
Por ejemplo, en la legislación española se define al premio nacional -sea de narrativa, poesía, artes plásticas, moda u otros referidos al sector cultural- como un reconocimiento de carácter consagratorio.
"Los premios nacionales de artes plásticas, fotografía, diseño de moda y de restauración y conservación de bienes culturales recompensarán la meritoria labor del galardonado en cada uno de sus ámbitos culturales, bien como reconocimiento a la obra o actuación hecha pública o realizada durante el año, bien en casos debidamente motivados, como reconocimiento a una trayectoria profesional”, se lee en el Boletín del Estado, un documento oficial del Gobierno español. Los premios se designan tomando en cuenta la calidad de las obras o actividades reconocidas.
Asimismo, detalla que los premios nacionales, en sus diferentes categorías, serán convocados por el Estado, instancia que se hace cargo del desembolso del dinero de los galardones.
En Bolivia se tiene el Premio Nacional de Culturas y el Premio Nacional a la Gestión Cultural, que en ambos casos son consagratorios. Para optar al galardón se deben postular nombres de personas o artistas que a lo largo de su trayectoria hayan destacado por su trabajo y su aporte a la cultura del país. Estas postulaciones son evaluadas por nueve los representantes de los Consejos Departamentales de Cultura.
De igual forma sucede con el Premio Nacional de Periodismo, que consagra el trabajo y el aporte de un periodista boliviano.
Según el escritor Homero Carvalho, por no tener una normativa que regule este tipo de certámenes se han dado una serie de problemas.
"Hace unos años, por ejemplo, hubo polémica en Santa Cruz porque Roger Otero ganó por séptima vez el Premio Nacional de Novela que lanza el gobierno municipal”, indicó. "En el país no hay ninguna norma que regule estos certámenes”, dijo.
Punto de vista
Rosangela conitzer Impulsora del certamen
"Siempre se apoyó el premio”
Hace unas semanas, la responsable del Ministerio de Culturas me informó que el jurado habría renunciado y que se nombraría un segundo.
El hecho de que la convocatoria no permita declarar desierto el premio es un candado que se está poniendo a los jurados, pues si el premio no se declara desierto pero se premia a alguien que el jurado no considera que merece este premio.
En el caso del Premio Nacional de Poesía es un premio consagratorio y en este caso es un premio también monetariamente alto, por ello no me parece que se otorgue este galardón que es consagratorio a una obra que un jurado idóneo considere que no merece. Me parece una situación muy difícil la que se está atravesando.
Mi familia siempre apoyó el premio desde su creación, si bien no somos impulsores, siempre estuvimos apoyando en la organización o con los premios, dependiendo del requerimiento de cada gestión.
De ahí que en el país se tienen dos premios nacionales de novela: uno que convoca el Ministerio de Culturas junto a la editorial Santillana y otro que convoca el gobierno municipal de Santa Cruz con ese mismo título.
En Bolivia no se tiene una norma, como la tienen otros países, que especifique cuándo un certamen pueda llevar el título de premio nacional, ni que regule los concursos artísticos.
Por ejemplo, en la legislación española se define al premio nacional -sea de narrativa, poesía, artes plásticas, moda u otros referidos al sector cultural- como un reconocimiento de carácter consagratorio.
"Los premios nacionales de artes plásticas, fotografía, diseño de moda y de restauración y conservación de bienes culturales recompensarán la meritoria labor del galardonado en cada uno de sus ámbitos culturales, bien como reconocimiento a la obra o actuación hecha pública o realizada durante el año, bien en casos debidamente motivados, como reconocimiento a una trayectoria profesional”, se lee en el Boletín del Estado, un documento oficial del Gobierno español. Los premios se designan tomando en cuenta la calidad de las obras o actividades reconocidas.
Asimismo, detalla que los premios nacionales, en sus diferentes categorías, serán convocados por el Estado, instancia que se hace cargo del desembolso del dinero de los galardones.
En Bolivia se tiene el Premio Nacional de Culturas y el Premio Nacional a la Gestión Cultural, que en ambos casos son consagratorios. Para optar al galardón se deben postular nombres de personas o artistas que a lo largo de su trayectoria hayan destacado por su trabajo y su aporte a la cultura del país. Estas postulaciones son evaluadas por nueve los representantes de los Consejos Departamentales de Cultura.
De igual forma sucede con el Premio Nacional de Periodismo, que consagra el trabajo y el aporte de un periodista boliviano.
Según el escritor Homero Carvalho, por no tener una normativa que regule este tipo de certámenes se han dado una serie de problemas.
"Hace unos años, por ejemplo, hubo polémica en Santa Cruz porque Roger Otero ganó por séptima vez el Premio Nacional de Novela que lanza el gobierno municipal”, indicó. "En el país no hay ninguna norma que regule estos certámenes”, dijo.
Punto de vista
Rosangela conitzer Impulsora del certamen
"Siempre se apoyó el premio”
Hace unas semanas, la responsable del Ministerio de Culturas me informó que el jurado habría renunciado y que se nombraría un segundo.
El hecho de que la convocatoria no permita declarar desierto el premio es un candado que se está poniendo a los jurados, pues si el premio no se declara desierto pero se premia a alguien que el jurado no considera que merece este premio.
En el caso del Premio Nacional de Poesía es un premio consagratorio y en este caso es un premio también monetariamente alto, por ello no me parece que se otorgue este galardón que es consagratorio a una obra que un jurado idóneo considere que no merece. Me parece una situación muy difícil la que se está atravesando.
Mi familia siempre apoyó el premio desde su creación, si bien no somos impulsores, siempre estuvimos apoyando en la organización o con los premios, dependiendo del requerimiento de cada gestión.
Una larga charla con el escritor Andrés Neuman
Andrés Neuman ha escrito mucho (novelas, ensayos, cuentos, poesía, periodismo, un blog, ¡y un libro de aforismos!) y se ha escrito mucho sobre él. En una búsqueda en YouTube, por ejemplo, se puede encontrar más de una decena de entrevistas, ponencias, lecturas y charlas de este novelista argentino-español nacido en 1977.
De paso en Buenos Aires para presentar su último libro de cuentos, Hacerse el muerto, Neuman nos convocó en un café del barrio de Palermo para charlar.
¿Hay alguna desventaja (puede dañar tu vida como escritor) participar tanto en la divulgación de tu obra con la prensa?, ¿ser tan franco y abierto con tus procesos creativos?
Yo creo que si la conversación se convierte en un acto de ocultación es preferible guardar silencio. Si uno está hablando es mejor ser franco y hasta contradecirse con todo gusto , no tener un discurso armado que es una especie de acto publicitario o de legitimación de la propia figura pública. Eso me parece atroz. Lo que pasa es que hay una especie de postura snob abominable y una falta de respeto también a los lectores que es el típico artista que se pasa la vida dando entrevistas explicando lo mucho que odia las entrevistas.
Pero hay tipos como Cormac McCarthy o Salinger que decidieron que su arte era incompatible con una vida pública... O Pynchon...
Ahora hablamos de eso. Te redondeo y ahora hablamos de eso. Entonces, eso de presentar libros para decir que no te gusta hablar en público o dar entrevistas para decir que estás harto de las entrevistas, me parece una impostura en la que prefiero no participar. Porque como vos bien decís, si de verdad te molestan tanto, no las hagas, ¿no? Ahora bien. Vos me preguntas por Pynchon, por Salinger, por las figuras –digamos– enigmáticas de la literatura. Por un lado, se me ocurre decir que eso también genera una construcción de una identidad pública.
Sí...
Salinger no construye su obra desde el silencio. Sino que en un momento dado, cuando se siente en el centro del huracán, y se hace una figura inmensamente conocida, de pronto se cansa y se retira. Pero digamos que Salinger llegó a ser muy conocido en su medio. Y después, claro, estamos hablando todo –me tirás todos nombres de la generación parecida– es decir, una generación muy pre-Facebook, pre- Twitter, y sobre todo una generación en donde la información estaba tan centralizada que de todas maneras las editoriales de estos autores se encargaban de manejar la información de una manera más eficaz, porque los canales eran limitados y muy centralizados. Entonces, de algún modo, si vos querías difundir un libro eran muy pocas puertas que una editorial tocaba. De manera que, la interlocución con ese ente llamado opinión pública era bastante mecánica. En cambio, ahora la cosa está mucho más dispersa, mucho más atomizada y lo que es más interesante aún es no sólo que el arte se relacione con los medios de comunicación.
Pero, por ejemplo, yo pensaba más en –tomemos una persona más bien sincera, que no haga demagogia... Pero ciertos escritores, por lo que yo percibo, sienten que contar demasiado sobre lo que hacen puede ser perjudicial...
Pero Andrés, yo nunca en mis entrevistas hablo sobre los libros que voy a hacer o estoy haciendo. Siempre hablo del que hice. Por supuesto que hay una especie de pequeña fuerza sagrada que tiene que ver con la ansiedad de decir, con la necesidad de contar algo; que muchas veces te cuesta contar o que incluso no sabés muy bien qué es. Estás en el tramite de averiguarlo. Y obviamente eso ya no es un tema de prensa, es un tema en general. De interlocutores. Si uno lo cuenta demasiado durante el proceso, esa llama pierde parte de su convicción. Pero esto ya es también un problema de escuelas. Está el escritor modelo borgeano, que según se cuenta, le gustaba perfeccionar la historia que iba contando. El cuento que pensaba hacer se lo iba narrando un montón de interlocutores y esa narración nunca era idéntica. Iba perfeccionándose, iba nutriéndose de la reacción de sus interlocutores y del asombro que produce hablar en voz alta y darse cuenta de lo que uno está pensando. Porque hay veces que uno no sabe qué opina, o qué tiene para decir, hasta que lo dice –y eso se llama discutir; entonces creo que Borges en parte aprovechaba esa especie de sinergia que se produce cuando uno habla con alguien, para ir modificando la futura escritura del texto. Eso es una escuela. Y después está la escuela, digamos más secreta, de los escritores furtivos. Que son los que tienen una especie de impunidad narrativa, ¿no? De moción media clandestina. De estar contando algo sin que nadie lo sepa que perdería parte de su sensación de travesura y de también de peligro si empezaras a divulgarlo. Yo me siento más parte de esa segunda escuela.
Ahí está. Vos sólo hablás de lo que ya escribiste...
Claro. Lo que voy a escribir lo tengo como una especie de secreto medio intuitivo. Como mucho se lo puedo compartir tal vez a mi pareja, con algún compañero con especial confianza. Pero jamás es un proceso público, jamás. Sí que confío mucho –y de hecho, necesito– la mirada ajena, la opinión de lectores. Digo, antes de publicar. Pero es después de haber hecho el manuscrito.
¿Cómo haces eso?
Son como fases complementarias. Te digo como lo hago yo. Cada uno tiene su método. Yo, la parte de la redacción del primer manuscrito la vivo como algo muy intuitivo, muy solitario, y donde prefiero extraviarme solo antes que consultarlo. Prefiero llegar al final de un error –porque a veces uno tiene una intuición, ¿no? Que es entre fallida e interesante. Se está definiendo. Y si uno lo consulta y de pronto al otro no le gusta la idea, vos, porque todos somos muy débiles, es muy difícil tener una convicción...
Claro, si alguien te critica, te puede inhibir...
Entonces vos, por allí, podés decir, "la verdad que tiene la razón: es una ‘pelotudez’”. Porque uno está siempre al punto de pensar que lo que está haciendo está mal. Eso es lo primero que uno piensa. Y por allí, entonces, aborta el proceso de tirarte hasta el final con esa idea y en el último minuto, desviarte del error y encontrar una idea. Pero esa idea está al final de la búsqueda...
¿Lo entregas a tus editores?
No, no, no. Porque la mirada del editor ya es semipública. Estoy hablando de un proceso anterior. No, para mí el editor llega al final. Todo lo que tenga que ver con la parte editorial, para mí está al final. Mi mujer es española, es poeta, y nos hacemos mierda mutuamente los textos. Incluso compramos una pizarra se dice en España donde colgamos poemas en un color, y el otro llega a la habitación, lo tacha, lo corrige en otro color y se va –y el día siguiente, entonces, vamos haciendo una especie de correcciones en la pared, de nuestros respectivos poemas. Entramos a la habitación, corregimos el poema y nos vamos...
Son casi como coautores...
No, no, no. Bueno, sí, efectivamente. Y tengo un grupo de amigos y de escritores que, ponele que nos intercambiamos los manuscritos, con la premisa que seamos francos. Vos sabes que tu amigo es alguien que te quiere cuando antes de publicar un libro te dice "Esta página es una mierda, te suplico que la quites”. Solamente un amigo es capaz de decirte eso, ¿no?
De paso en Buenos Aires para presentar su último libro de cuentos, Hacerse el muerto, Neuman nos convocó en un café del barrio de Palermo para charlar.
¿Hay alguna desventaja (puede dañar tu vida como escritor) participar tanto en la divulgación de tu obra con la prensa?, ¿ser tan franco y abierto con tus procesos creativos?
Yo creo que si la conversación se convierte en un acto de ocultación es preferible guardar silencio. Si uno está hablando es mejor ser franco y hasta contradecirse con todo gusto , no tener un discurso armado que es una especie de acto publicitario o de legitimación de la propia figura pública. Eso me parece atroz. Lo que pasa es que hay una especie de postura snob abominable y una falta de respeto también a los lectores que es el típico artista que se pasa la vida dando entrevistas explicando lo mucho que odia las entrevistas.
Pero hay tipos como Cormac McCarthy o Salinger que decidieron que su arte era incompatible con una vida pública... O Pynchon...
Ahora hablamos de eso. Te redondeo y ahora hablamos de eso. Entonces, eso de presentar libros para decir que no te gusta hablar en público o dar entrevistas para decir que estás harto de las entrevistas, me parece una impostura en la que prefiero no participar. Porque como vos bien decís, si de verdad te molestan tanto, no las hagas, ¿no? Ahora bien. Vos me preguntas por Pynchon, por Salinger, por las figuras –digamos– enigmáticas de la literatura. Por un lado, se me ocurre decir que eso también genera una construcción de una identidad pública.
Sí...
Salinger no construye su obra desde el silencio. Sino que en un momento dado, cuando se siente en el centro del huracán, y se hace una figura inmensamente conocida, de pronto se cansa y se retira. Pero digamos que Salinger llegó a ser muy conocido en su medio. Y después, claro, estamos hablando todo –me tirás todos nombres de la generación parecida– es decir, una generación muy pre-Facebook, pre- Twitter, y sobre todo una generación en donde la información estaba tan centralizada que de todas maneras las editoriales de estos autores se encargaban de manejar la información de una manera más eficaz, porque los canales eran limitados y muy centralizados. Entonces, de algún modo, si vos querías difundir un libro eran muy pocas puertas que una editorial tocaba. De manera que, la interlocución con ese ente llamado opinión pública era bastante mecánica. En cambio, ahora la cosa está mucho más dispersa, mucho más atomizada y lo que es más interesante aún es no sólo que el arte se relacione con los medios de comunicación.
Pero, por ejemplo, yo pensaba más en –tomemos una persona más bien sincera, que no haga demagogia... Pero ciertos escritores, por lo que yo percibo, sienten que contar demasiado sobre lo que hacen puede ser perjudicial...
Pero Andrés, yo nunca en mis entrevistas hablo sobre los libros que voy a hacer o estoy haciendo. Siempre hablo del que hice. Por supuesto que hay una especie de pequeña fuerza sagrada que tiene que ver con la ansiedad de decir, con la necesidad de contar algo; que muchas veces te cuesta contar o que incluso no sabés muy bien qué es. Estás en el tramite de averiguarlo. Y obviamente eso ya no es un tema de prensa, es un tema en general. De interlocutores. Si uno lo cuenta demasiado durante el proceso, esa llama pierde parte de su convicción. Pero esto ya es también un problema de escuelas. Está el escritor modelo borgeano, que según se cuenta, le gustaba perfeccionar la historia que iba contando. El cuento que pensaba hacer se lo iba narrando un montón de interlocutores y esa narración nunca era idéntica. Iba perfeccionándose, iba nutriéndose de la reacción de sus interlocutores y del asombro que produce hablar en voz alta y darse cuenta de lo que uno está pensando. Porque hay veces que uno no sabe qué opina, o qué tiene para decir, hasta que lo dice –y eso se llama discutir; entonces creo que Borges en parte aprovechaba esa especie de sinergia que se produce cuando uno habla con alguien, para ir modificando la futura escritura del texto. Eso es una escuela. Y después está la escuela, digamos más secreta, de los escritores furtivos. Que son los que tienen una especie de impunidad narrativa, ¿no? De moción media clandestina. De estar contando algo sin que nadie lo sepa que perdería parte de su sensación de travesura y de también de peligro si empezaras a divulgarlo. Yo me siento más parte de esa segunda escuela.
Ahí está. Vos sólo hablás de lo que ya escribiste...
Claro. Lo que voy a escribir lo tengo como una especie de secreto medio intuitivo. Como mucho se lo puedo compartir tal vez a mi pareja, con algún compañero con especial confianza. Pero jamás es un proceso público, jamás. Sí que confío mucho –y de hecho, necesito– la mirada ajena, la opinión de lectores. Digo, antes de publicar. Pero es después de haber hecho el manuscrito.
¿Cómo haces eso?
Son como fases complementarias. Te digo como lo hago yo. Cada uno tiene su método. Yo, la parte de la redacción del primer manuscrito la vivo como algo muy intuitivo, muy solitario, y donde prefiero extraviarme solo antes que consultarlo. Prefiero llegar al final de un error –porque a veces uno tiene una intuición, ¿no? Que es entre fallida e interesante. Se está definiendo. Y si uno lo consulta y de pronto al otro no le gusta la idea, vos, porque todos somos muy débiles, es muy difícil tener una convicción...
Claro, si alguien te critica, te puede inhibir...
Entonces vos, por allí, podés decir, "la verdad que tiene la razón: es una ‘pelotudez’”. Porque uno está siempre al punto de pensar que lo que está haciendo está mal. Eso es lo primero que uno piensa. Y por allí, entonces, aborta el proceso de tirarte hasta el final con esa idea y en el último minuto, desviarte del error y encontrar una idea. Pero esa idea está al final de la búsqueda...
¿Lo entregas a tus editores?
No, no, no. Porque la mirada del editor ya es semipública. Estoy hablando de un proceso anterior. No, para mí el editor llega al final. Todo lo que tenga que ver con la parte editorial, para mí está al final. Mi mujer es española, es poeta, y nos hacemos mierda mutuamente los textos. Incluso compramos una pizarra se dice en España donde colgamos poemas en un color, y el otro llega a la habitación, lo tacha, lo corrige en otro color y se va –y el día siguiente, entonces, vamos haciendo una especie de correcciones en la pared, de nuestros respectivos poemas. Entramos a la habitación, corregimos el poema y nos vamos...
Son casi como coautores...
No, no, no. Bueno, sí, efectivamente. Y tengo un grupo de amigos y de escritores que, ponele que nos intercambiamos los manuscritos, con la premisa que seamos francos. Vos sabes que tu amigo es alguien que te quiere cuando antes de publicar un libro te dice "Esta página es una mierda, te suplico que la quites”. Solamente un amigo es capaz de decirte eso, ¿no?
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