Tres ‘alumbramientos’, una transición y un conocido festejo provocó el anuncio de los ganadores del Concurso Nacional de Literatura Santa Cruz 2011, el 30 de septiembre.
Las novedades más llamativas del certamen la protagonizan Ronald Alfredo Rodríguez Gonzales, paceño de 36 años que ganó en la categoría Novela con su obra Hyperrealidad: el evangelio de las profundidades.
De igual forma, Carolina Maldonado Leyes, de Cochabamba y especializada en literatura, gana relevancia luego de imponerse en la categoría Cuento para niños, con Las aventuras de Pedro y Chana: una mágica experiencia en la selva.
Y Miguel Gabriel Durán Gardeazábal, un médico de Potosí, entra a primer plano con su victoria en la categoría Teatro por su obra En nombre de la Gloria.
Para los tres autores la obtención del galardón cruceño significa un nacimiento literario, ya que es la primera vez que su producción verá la luz y porque define su incursión en el movimiento intelectual a escala nacional.
La que dio el paso de la narrativa a la poesía con aprobación es Paola Senseve, esta autora cochabambina, de 24 años residente en Santa Cruz, que en 2008 ganó el Premio Petrobras Noveles Escritores con su libro de cuentos Vaginario. En esta oportunidad Senseve se impuso a 14 postulantes en la categoría Poesía con el poemario Soy Dios, una obra “provocadora”.
Un viejo conocido de esta competencia, Róger D. Otero Lorent, conquistó su quinta presea con el libro de cuentos De qué hablamos cuando hablamos de morir. Un triunfo que para el autor es muy importante, pues considera que el mercado literario boliviano necesita revalidar ciertas instancias para llegar a la gente. “Equivocadamente se piensa que cuando se gana en La Paz, se lo hace a escala nacional y cuando se triunfa en Santa Cruz, solo se lo hace de forma local”, explicó el nieto del poeta Raúl Otero Reiche.
Ronald Alfredo Rodríguez señaló que su novela ganadora pertenece a una trilogía de ciencia ficción que empezó a escribir hace 10 años. “No publiqué antes por el celo y para evitar la decepción, consideraba que mis ideas no estaban acordes con las corrientes temáticas y de género que se producen en Bolivia”, afirmó el especialista en Derecho Tributario, residente en Cochabamba. “Antes se premiaba a los mismos de siempre, ya no miremos el pasado costumbrista, hay que estar a la altura de nuestros tiempos”.
El jurado decidió entregar una mención honrosa en la categoría Ensayo a Félix Cardozo García por su obra Ciudad emergente y Enrique Gorena Sandi ganó otra mención en Teatro por su título A orillas de la cama.
El jurado de la versión 2011 estuvo integrado por Angélica Guzmán, Adela Nagashiro y Dayliana Rodríguez en Cuento para niños; Edgar Lora Gumiel, Jorge Antonio Asbún y Mario Alberto Herrera en Poesía; Peter Lewy, Alfonso Cortez y Pablo Javier Deheza en Novela; Blanca Elena Paz, Paz Padilla y Javier Méndez en Cuento; Arturo Lora, Hugo Francisquini y Porfirio Azogue en Teatro y Susana Seleme, Maggy Talavera y Ricardo Serrano en Ensayo.
Edgar Lora elogió la poesía de Senseve. “Tiene una unidad temática que es Dios y la mujer. La poesía está manejada con una profundidad filosófica que muestra el lado femenino de la existencia, tanto en lo espiritual y lo erótico. Es una poesía madura, con un oficio poético y un manejo muy fino del lenguaje”.
Por su parte, Francisquini resaltó que este año hubo más variedad y cantidad en teatro. “Nos permitió ver la necesidad de promover más el premio”, dijo. Sobre la obra ganadora en dramaturgia sostuvo que plantea una revisión de aspectos de la historia desde una óptica humana. “No tanto de la relevancia histórica, con un lenguaje preciso”.
Deheza definió la novela ganadora como “maravillosa”. “Me voló la imaginación”, dijo. “Se nota que el escritor es un adicto digital y un amante del rock. Además, es sorprendente como traslada al lector desde la avenida Cañoto, pasando por lugares tecnológicos insospechados para llegar a otro planeta”.
Javier Méndez argumentó que se premió el libro de cuentos de Otero “por el nivel parejo de todos los cuentos y el manejo experto de la técnica narrativa”.
Cada premiado recibirá Bs 16.500 y ejemplares de su obra, en un acto que aún no tiene fecha definida. En el caso de las menciones se entregarán diplomas de reconocimiento.
Ronald Alfredo Rodríguez
Ganador en la categoría Novela
Es abogado. Escribe desde los 12 años. “Siempre sobre ciencia ficción y fantasías”, especificó. “A los 19 escribí una novela, aún inédita y desde entonces no he parado, es una catarsis”, añadió. Hyperrealidad: el evangelio de las profundidades es una novela cyberpunk, un subgénero de la ciencia ficción, conocido por sus alusiones a la alta tecnología y porque la acción se desarrolla en los paisajes artificiales de las grandes metrópolis. “Mi obra tiene muchas referencias a la música y al ocultismo. Pertenece a una trilogía inédita. Es fruto de 10 años de trabajo”, explica Rodríguez.
Entre los autores que influyeron en la obra de Ronald Alfredo están Umberto Eco, Arturo Pérez Reverte, Arthur C. Clarke, Philip K. Dick y William Gibson. Ronald Alfredo toca la guitarra en grupos de heavy metal y hardcore.
Paola Senseve
Ganadora en la categoría Poesía
Su poemario Soy Dios se divide en tres partes. “Tres etapas de ser Dios”, detalla. Se trata de una compilación de la poesía que escribió desde hace cuatro años. “Es una provocación”, afirma la escritora, egresada de sicología.
“En el libro hay referencias a muchos autores. La música es una influencia muy grande para mí, como Sabina, Drexler, los Rolling Stone, Liliana Felipe, de todo un poco”, señala. Sobre su traspaso de la narrativa a la poesía comentó que se siente orgullosa. “Soy traviesa, juego, no sé lo que me depara el futuro”, sostiene sobre la posibilidad de experimentar con otros géneros.
En enero de 2012 publicará un libro arte junto a Roberto Unter, editado por la fundación Simón I. Patiño. Senseve nació en Cochabamba en 1987.
Roger David Otero Lorent
Ganador en la categoría Cuento
Es el quinto premio municipal de literatura que gana Roger Otero. Los cuentos de su trabajo galardonado estaban guardados y los pulió para participar del concurso.
Cuenta que en su búsqueda de un título para su trabajo dio con dos frases de autores que acababa de leer. Haruki Murakami: De qué hablamos cuando hablamos de correr y Raymond Carver: De qué hablamos cuando hablamos de amor. Inspirado en ellos y porque se dio cuenta de que la muerte estaba muy presente en sus versos llamó a su libro De qué hablamos cuando hablamos de morir. “Es una obra madura, el tiempo no pasa en vano. Todo escritor obedece a un proceso lógico de crecimiento”, se autoanaliza. Róger Otero, comunicador y filólogo, confiesa que últimamente se siente muy atraído por la novela policiaca.
Carolina Maldonado Leyes
Ganadora en la categoría Cuento para niños
“Empecé a escribir cuando nació mi hijo en 2006, con la preocupación de que los niños puedan consumir buena literatura. Cuando cumplió un año compré un librito al azar y me pareció muy superficial, pensé que la literatura infantil estaba muy subestimada”, explicó esta licenciada en Literatura. Las aventuras de Pedro y Chana, libro con el que ganó el premio municipal, contienen dos cuentos, “que forman una novela, o una novela que tiene dos cuentos”.
Cada obra es protagonizada por un niño de ocho años que vive en la selva y el otro en la ciudad. Ambos llegan a vivir y a compartir un espacio, pero no logran conocerse. Los cuentos están ligados por lo fantástico y tienen una fuerte reflexión sobre las relaciones familiares.
Miguel Gabriel Durán Gardeazábal
Ganador en la categoría Teatro
Nació el 18 de marzo 1982 en Potosí. Salió bachiller del Colegio Nacional Pichincha y se tituló como médico cirujano por la Universidad Autónoma Tomás Frías, de Potosí. Es casado y espera su primer hijo. Desde sus 7 años estuvo ligado a las artes impulsado por su madre, Lidia Gardeazábal. En 2002 ganó un concurso departamental en Potosí.
En 2006 fundó un grupo de teatro en su ciudad y desde entonces produce obras teatrales para niños. “Incluso tengo la intención de realizar una película con la obra ganadora en Santa Cruz”, advirtió sobre En nombre de la Gloria.
El título contiene un drama en homenaje a los héroes de la libertad. “Pero a los próceres bolivianos que lucharon por la libertad de los bolivianos”, aclaró. Entre sus autores favoritos están Gabriel García Márquez y Anton Chejov.
domingo, 9 de octubre de 2011
Bolivia en la feria del libro de Santiago
La 31 versión de la feria chilena tiene como país invitado a Bolivia, que, a través de sus cámaras del Libro y editoriales, se alista para el evento.
Del 28 de octubre al 13 de noviembre se llevará a cabo la versión 31 de la Feria Internacional del Libro de Santiago. Dividida en tres —la Feria Cultural, la Feria de los Libros y la Feria Profesional—, según se anuncia en el portal electrónico de la Cámara Chilena del Libro, “este evento aúna la mayor muestra editorial de nuestro país, el encuentro nacional e internacional más importante de profesionales del libro que anualmente se realiza en Chile y un extenso y diverso programa de actividades culturales”. El evento, que espera contar con alrededor de 250.000 visitantes, reúne a más de 800 editoriales chilenas e internacionales y contará con Bolivia, ni más ni menos, como país invitado de honor. Sigue la Cámara Chilena: “Durante los 17 días de realización de esta versión de la feria, se desarrolla un extenso y plural programa que incluye la realización de más de 400 actividades culturales: presentaciones de libros, talleres, debates, conversaciones y catas de poesía junto a otras importantes manifestaciones culturales, como ciclos de cine, recitales de música y obras de teatro, entre otras, que acompañan la mayor muestra literaria de nuestro país. Más de 200 escritores nacionales e internacionales visitan la feria y comparten con sus lectores”. Pese a lo atractivo de la presentación y de la historia literaria chilena, sólo después de varios meses, en los que la invitación de la Cámara Chilena del Libro no fue contestada de manera oficial por el Estado boliviano, se confirmó finalmente nuestra presencia allí.
ALGUNOS DETALLES.
El portal de la Cámara Departamental del Libro de La Paz, presidida por Ernesto Martínez Acchini, indica: “La Cámara Boliviana del Libro ha comprometido su apoyo en la organización de la presencia editorial y programa cultural-literario del país en este magno evento, que permitirá dar continuidad a la difusión de la producción editorial boliviana y establecer contactos comerciales y culturales”. A continuación, siempre en el mismo portal, se indican los gastos que cubrirá la Cámara Chilena del Libro y los beneficios que ofrecerá a la delegación boliviana que se traslade hasta la Estación Mapocho, de Santiago: “Espacio físico de libre construcción en el recinto ferial de 100 metros cuadrados sin costo alguno; alojamiento gratuito de 20 noches en hotel de primera categoría para escritores; transporte proporcionado por la organización para el traslado interno en Santiago de todos los escritores y artistas bolivianos; invitación con pasaje aéreo y alojamiento para el presidente de la Cámara Boliviana del Libro; alojamiento sin costo para tres editores que determina la Cámara Boliviana del Libro; alojamiento sin costo para tres representantes del Gobierno de Bolivia; alojamiento de nueve noches de hotel para personas que envíe el Gobierno boliviano para visita previa de la organización para conocer en terreno el recinto ferial y los detalles; participación destacada en los actos de inauguración de la feria de autoridades del Gobierno boliviano; presencia relevante de Bolivia como País Invitado de Honor en toda la difusión y publicidad de la feria, incluida toda la papelería y piezas gráficas; asignación prioritaria dentro del programa cultural, y la firma de un acuerdo para que Bolivia pueda participar en las versiones de los años 2012, 2013 y 2014 en la Feria del Libro de Santiago, con un descuento de un 50% de la tarifa de participación normal, en cualquier espacio disponible para stands de libre construcción”.
El mismo Ernesto Martínez Acchini, consultado sobre el tema vía teléfono, indica: “La organización que tenemos en este momento se da a escala nacional, por medio de la Cámara Nacional del Libro, a la que las cámaras departamentales estamos subordinadas; aunque quizás nosotros, como Cámara de La Paz, estamos más cerca del Ministerio de Culturas que las demás y por eso podemos organizarnos con alguna ventaja. Por el momento, sin embargo, estamos a nivel de coordinación de varias actividades a desarrollarse en la Feria de Santiago: tenemos planes de organización de varias mesas de charla, presentaciones de libros y demás, que tenemos que coordinar bien con el Ministerio”. En cuanto a los escritores invitados, dice: “Tenemos una lista preliminar de escritores que podrían ir a Santiago, en su mayoría sugeridos por las distintas editoriales participantes en el evento y otros sugeridos por el propio Ministerio. Por supuesto, por las dificultades económicas del país, de estos autores algunos irán a Chile por sus propios medios, otros irán auspiciados por el Ministerio de Culturas, y otros, quizás, por alguna entidad chilena. Esta lista y los nombres que la componen es, como digo, preliminar, pero seguramente hasta este fin de semana (es decir, hoy, ya que el cierre de esta edición se hizo el jueves 6 por la noche) se definirán las cosas. Dudo que haya grandes cambios respecto de los proyectos y los nombres planteados, porque ya estamos cerca del inicio de la feria y tenemos que mandar nuestros planes definidos a Santiago”.
ALGUNOS NOMBRES. La lista, siempre provisional, ya que, como indica Martínez Acchini, algunos escritores no podrán trasladarse a Santiago por diversas razones, y porque falta la palabra final del Ministerio de Culturas, por el momento incluye a: Isabel Mesa, Fernando Mayorga, Gabriel Chávez, Lucila Choque, Juan Pablo Piñeiro, Darwin Pinto, Ramón Rocha Monroy, Fernando Cajías, Adolfo Cárdenas y Eduardo Scott-Moreno (escritores que tendrían pasajes y alojamiento cubiertos); Benjamín Chávez, Liliana De La Quintana, Xavier Albó y Adolfo Cáceres (escritores que continúan en consideración); Sara Mansilla, Gabriela Ichaso, Mario Espinoza, Silvia Terceros, José Miguel Concha, Fernando Calderón, Ramiro Prudencio y Felipe Parejas (escritores que cubrirían sus propios gastos para integrar la delegación boliviana), y Marcia Mogro y Emma Villazón (escritoras que residen en Santiago). Los mencionados participarían en actividades y mesas varias, como las dedicadas a Literatura infantil, Ensayo social y política, Poesía, Literatura indígena, Literatura contemporánea, Historia, y los encuentros de narrativa y poesía, ambos organizados por la Cámara Chilena del Libro.
ALGUNAS EDITORIALES. Por otra parte, José Antonio Quiroga, director de Plural editores confirma lo ya dicho: “Conjuntamente al Ministerio de Culturas, las editoriales bolivianas hemos elaborado una lista, todavía provisional, de autores que podrían asistir a la Feria de Chile. La lista es provisional porque el Ministerio no la ha cerrado oficialmente y porque algunos de los autores incluidos no pueden ir a Chile por diversas razones, por lo que todavía no está cerrada”. En cuanto a los títulos que Plural llevará a Chile, dice: “Nosotros tenemos el objetivo de tener unos 150 títulos diferentes en la feria de Santiago y tendremos alrededor de 50 ejemplares de cada uno de nuestros libros. Una buena parte de ellos —cerca de 80 obras— ya están allá, y trasladaremos el resto durante las siguientes semanas”. Como es previsible, las temáticas que abordan los libros de la editorial son varias: ensayo, historia, literatura, etcétera, aunque una parece imponerse a las demás. Indica Quiroga: “Plural estará representada sobre todo por obras ensayísticas. No nos concentramos tanto en literatura boliviana porque, según nuestra experiencia, ésta no tiene una muy buena acogida en las ferias internacionales, como lo hemos comprobado en ferias como las de Buenos Aires y Guadalajara”. Las razones de esta inclinación no son un misterio, sino que confirman una lógica ya por todos conocida: “Esto sucede”, afirma el director de Plural editores, “porque nuestros autores de literatura no son conocidos a escala internacional. Es difícil para el público extranjero interesarse en la obra de un escritor que no conoce y, en cambio, es más fácil que un título ensayístico llamativo, incluso si el lector no conoce al autor, atrape su atención y sea vendido”.
Por su parte, Marcel Ramírez, de la editorial Gente Común, la otra casa paceña de presencia internacional, indica sobre su participación en Chile: “Nosotros estamos llevando a Santiago una muestra importante de nuestro catálogo, una muestra que incluye alrededor de 120 títulos, en su mayoría literarios. Como algunos de nuestros autores representativos estarán asistiendo a la Feria de Chile, entre ellos Eduardo Scott-Moreno, Adolfo Cárdenas y Juan Pablo Piñeiro, el número de ejemplares que llevemos de cada libro variará. De estos escritores seguramente llevaremos entre 25 y 30 ejemplares de cada título, y del resto de nuestros libros seguramente llevaremos tres o cuatro ejemplares”. Al igual que José Antonio Quiroga y Ernesto Martínez Acchini, Ramírez indica que el panorama general de la delegación boliviana y los planes que cada editorial nacional participante en la feria de Chile tiene están todavía en proceso de definición, pero que hasta principios de la próxima semana ya se debería tener algo, si no todo, en limpio. “El problema”, sigue, “es que todavía no hay información clara de parte del Ministerio de Culturas sobre nuestra participación en Santiago. Como la aceptación oficial de Bolivia se retrasó bastante y, por lo tanto, todos los procesos posteriores se vieron retrasados también, todavía nos mantenemos un poco en vilo, aunque el Ministerio parece ya estar apurando las cosas en vista de apresurar el ritmo, ya se están haciendo los desembolsos necesarios para ultimar detalles. De todas formas, Gente Común estará representada en Chile con un 50 o 60 por ciento de su catálogo. Fuera de ello, ya tenemos algunos de nuestros títulos circulando en el país vecino, ya que participamos antes en la Feria del Libro de Antofagasta y, además, como formamos parte de la Alianza de Editores Independientes, ellos mueven algunos de nuestros libros en Chile”.
ALGUNOS TÍTULOS. Respecto del contenido y las formas de distribución de su catálogo, Ramírez señala: “La base del material que tendremos en Chile estará compuesta por algunos de nuestros títulos clásicos y varios de los que se presentaron en la pasada Feria del Libro de La Paz y de los que se presentarán en la Feria del Libro de Cochabamba, que se realizará paralelamente a la de Chile. Entre ellos tendremos al último título de Adolfo Cárdenas, El caso del Pérez Holguín, el de María Rosa Montes, Vendaval, un poemario de Matilde Casazola, la obra de Jesús Urzagasti, nuestra colección de cómics y algunas otras novedades más. Lo complicado del asunto es que estamos buscando a una empresa que se encargue de la exposición y venta de nuestros libros, porque esa es la forma en que funcionan las cosas en Chile. Nosotros, como editorial, no podemos hacerlo directamente ni tampoco puede hacerlo el Ministerio de Culturas. Así, entre algunos contratiempos y obstáculos, nos vamos preparando. Seguramente la próxima semana ya estarán definidas varias cosas”.
200 Se esperan más de 200 escritores chilenos e internacionales en la feria de Santiago.
800 son las editoriales de todas partes del mundo que estarán presentes en la feria chilena.
3 son las ramas del evento: una Feria Cultural, una Feria de los Libros y una Feria Profesional.
Del 28 de octubre al 13 de noviembre se llevará a cabo la versión 31 de la Feria Internacional del Libro de Santiago. “Este evento aúna la mayor muestra editorial de nuestro país, el encuentro nacional e internacional más importante de profesionales del libro que anualmente se realiza en Chile y un extenso y diverso programa de actividades culturales”, dice el portal de la Cámara Chilena.
Por lo menos tres de las mayores casas editoriales bolivianas participarán en la FERIA DE SANTIAGO, entre ellas las paceñas Gente Común y Plural, y la cruceña La Hoguera. Es posible que se añada alguna otra y que se lleven lotes de libros en representación de editoriales menores. El costo de envío y distribución es uno de los principales obstáculos.
La 31 feria del libro de santiago espera contar con alrededor de 250.000 visitantes y reúne a más de 800 editoriales chilenas e internacionales. “Durante los 17 días de realización de esta versión de la feria, se desarrolla un extenso y plural programa que incluye la realización de más de 400 actividades culturales”, anuncia la página web de la Cámara Chilena del Libro.
Del 28 de octubre al 13 de noviembre se llevará a cabo la versión 31 de la Feria Internacional del Libro de Santiago. Dividida en tres —la Feria Cultural, la Feria de los Libros y la Feria Profesional—, según se anuncia en el portal electrónico de la Cámara Chilena del Libro, “este evento aúna la mayor muestra editorial de nuestro país, el encuentro nacional e internacional más importante de profesionales del libro que anualmente se realiza en Chile y un extenso y diverso programa de actividades culturales”. El evento, que espera contar con alrededor de 250.000 visitantes, reúne a más de 800 editoriales chilenas e internacionales y contará con Bolivia, ni más ni menos, como país invitado de honor. Sigue la Cámara Chilena: “Durante los 17 días de realización de esta versión de la feria, se desarrolla un extenso y plural programa que incluye la realización de más de 400 actividades culturales: presentaciones de libros, talleres, debates, conversaciones y catas de poesía junto a otras importantes manifestaciones culturales, como ciclos de cine, recitales de música y obras de teatro, entre otras, que acompañan la mayor muestra literaria de nuestro país. Más de 200 escritores nacionales e internacionales visitan la feria y comparten con sus lectores”. Pese a lo atractivo de la presentación y de la historia literaria chilena, sólo después de varios meses, en los que la invitación de la Cámara Chilena del Libro no fue contestada de manera oficial por el Estado boliviano, se confirmó finalmente nuestra presencia allí.
ALGUNOS DETALLES.
El portal de la Cámara Departamental del Libro de La Paz, presidida por Ernesto Martínez Acchini, indica: “La Cámara Boliviana del Libro ha comprometido su apoyo en la organización de la presencia editorial y programa cultural-literario del país en este magno evento, que permitirá dar continuidad a la difusión de la producción editorial boliviana y establecer contactos comerciales y culturales”. A continuación, siempre en el mismo portal, se indican los gastos que cubrirá la Cámara Chilena del Libro y los beneficios que ofrecerá a la delegación boliviana que se traslade hasta la Estación Mapocho, de Santiago: “Espacio físico de libre construcción en el recinto ferial de 100 metros cuadrados sin costo alguno; alojamiento gratuito de 20 noches en hotel de primera categoría para escritores; transporte proporcionado por la organización para el traslado interno en Santiago de todos los escritores y artistas bolivianos; invitación con pasaje aéreo y alojamiento para el presidente de la Cámara Boliviana del Libro; alojamiento sin costo para tres editores que determina la Cámara Boliviana del Libro; alojamiento sin costo para tres representantes del Gobierno de Bolivia; alojamiento de nueve noches de hotel para personas que envíe el Gobierno boliviano para visita previa de la organización para conocer en terreno el recinto ferial y los detalles; participación destacada en los actos de inauguración de la feria de autoridades del Gobierno boliviano; presencia relevante de Bolivia como País Invitado de Honor en toda la difusión y publicidad de la feria, incluida toda la papelería y piezas gráficas; asignación prioritaria dentro del programa cultural, y la firma de un acuerdo para que Bolivia pueda participar en las versiones de los años 2012, 2013 y 2014 en la Feria del Libro de Santiago, con un descuento de un 50% de la tarifa de participación normal, en cualquier espacio disponible para stands de libre construcción”.
El mismo Ernesto Martínez Acchini, consultado sobre el tema vía teléfono, indica: “La organización que tenemos en este momento se da a escala nacional, por medio de la Cámara Nacional del Libro, a la que las cámaras departamentales estamos subordinadas; aunque quizás nosotros, como Cámara de La Paz, estamos más cerca del Ministerio de Culturas que las demás y por eso podemos organizarnos con alguna ventaja. Por el momento, sin embargo, estamos a nivel de coordinación de varias actividades a desarrollarse en la Feria de Santiago: tenemos planes de organización de varias mesas de charla, presentaciones de libros y demás, que tenemos que coordinar bien con el Ministerio”. En cuanto a los escritores invitados, dice: “Tenemos una lista preliminar de escritores que podrían ir a Santiago, en su mayoría sugeridos por las distintas editoriales participantes en el evento y otros sugeridos por el propio Ministerio. Por supuesto, por las dificultades económicas del país, de estos autores algunos irán a Chile por sus propios medios, otros irán auspiciados por el Ministerio de Culturas, y otros, quizás, por alguna entidad chilena. Esta lista y los nombres que la componen es, como digo, preliminar, pero seguramente hasta este fin de semana (es decir, hoy, ya que el cierre de esta edición se hizo el jueves 6 por la noche) se definirán las cosas. Dudo que haya grandes cambios respecto de los proyectos y los nombres planteados, porque ya estamos cerca del inicio de la feria y tenemos que mandar nuestros planes definidos a Santiago”.
ALGUNOS NOMBRES. La lista, siempre provisional, ya que, como indica Martínez Acchini, algunos escritores no podrán trasladarse a Santiago por diversas razones, y porque falta la palabra final del Ministerio de Culturas, por el momento incluye a: Isabel Mesa, Fernando Mayorga, Gabriel Chávez, Lucila Choque, Juan Pablo Piñeiro, Darwin Pinto, Ramón Rocha Monroy, Fernando Cajías, Adolfo Cárdenas y Eduardo Scott-Moreno (escritores que tendrían pasajes y alojamiento cubiertos); Benjamín Chávez, Liliana De La Quintana, Xavier Albó y Adolfo Cáceres (escritores que continúan en consideración); Sara Mansilla, Gabriela Ichaso, Mario Espinoza, Silvia Terceros, José Miguel Concha, Fernando Calderón, Ramiro Prudencio y Felipe Parejas (escritores que cubrirían sus propios gastos para integrar la delegación boliviana), y Marcia Mogro y Emma Villazón (escritoras que residen en Santiago). Los mencionados participarían en actividades y mesas varias, como las dedicadas a Literatura infantil, Ensayo social y política, Poesía, Literatura indígena, Literatura contemporánea, Historia, y los encuentros de narrativa y poesía, ambos organizados por la Cámara Chilena del Libro.
ALGUNAS EDITORIALES. Por otra parte, José Antonio Quiroga, director de Plural editores confirma lo ya dicho: “Conjuntamente al Ministerio de Culturas, las editoriales bolivianas hemos elaborado una lista, todavía provisional, de autores que podrían asistir a la Feria de Chile. La lista es provisional porque el Ministerio no la ha cerrado oficialmente y porque algunos de los autores incluidos no pueden ir a Chile por diversas razones, por lo que todavía no está cerrada”. En cuanto a los títulos que Plural llevará a Chile, dice: “Nosotros tenemos el objetivo de tener unos 150 títulos diferentes en la feria de Santiago y tendremos alrededor de 50 ejemplares de cada uno de nuestros libros. Una buena parte de ellos —cerca de 80 obras— ya están allá, y trasladaremos el resto durante las siguientes semanas”. Como es previsible, las temáticas que abordan los libros de la editorial son varias: ensayo, historia, literatura, etcétera, aunque una parece imponerse a las demás. Indica Quiroga: “Plural estará representada sobre todo por obras ensayísticas. No nos concentramos tanto en literatura boliviana porque, según nuestra experiencia, ésta no tiene una muy buena acogida en las ferias internacionales, como lo hemos comprobado en ferias como las de Buenos Aires y Guadalajara”. Las razones de esta inclinación no son un misterio, sino que confirman una lógica ya por todos conocida: “Esto sucede”, afirma el director de Plural editores, “porque nuestros autores de literatura no son conocidos a escala internacional. Es difícil para el público extranjero interesarse en la obra de un escritor que no conoce y, en cambio, es más fácil que un título ensayístico llamativo, incluso si el lector no conoce al autor, atrape su atención y sea vendido”.
Por su parte, Marcel Ramírez, de la editorial Gente Común, la otra casa paceña de presencia internacional, indica sobre su participación en Chile: “Nosotros estamos llevando a Santiago una muestra importante de nuestro catálogo, una muestra que incluye alrededor de 120 títulos, en su mayoría literarios. Como algunos de nuestros autores representativos estarán asistiendo a la Feria de Chile, entre ellos Eduardo Scott-Moreno, Adolfo Cárdenas y Juan Pablo Piñeiro, el número de ejemplares que llevemos de cada libro variará. De estos escritores seguramente llevaremos entre 25 y 30 ejemplares de cada título, y del resto de nuestros libros seguramente llevaremos tres o cuatro ejemplares”. Al igual que José Antonio Quiroga y Ernesto Martínez Acchini, Ramírez indica que el panorama general de la delegación boliviana y los planes que cada editorial nacional participante en la feria de Chile tiene están todavía en proceso de definición, pero que hasta principios de la próxima semana ya se debería tener algo, si no todo, en limpio. “El problema”, sigue, “es que todavía no hay información clara de parte del Ministerio de Culturas sobre nuestra participación en Santiago. Como la aceptación oficial de Bolivia se retrasó bastante y, por lo tanto, todos los procesos posteriores se vieron retrasados también, todavía nos mantenemos un poco en vilo, aunque el Ministerio parece ya estar apurando las cosas en vista de apresurar el ritmo, ya se están haciendo los desembolsos necesarios para ultimar detalles. De todas formas, Gente Común estará representada en Chile con un 50 o 60 por ciento de su catálogo. Fuera de ello, ya tenemos algunos de nuestros títulos circulando en el país vecino, ya que participamos antes en la Feria del Libro de Antofagasta y, además, como formamos parte de la Alianza de Editores Independientes, ellos mueven algunos de nuestros libros en Chile”.
ALGUNOS TÍTULOS. Respecto del contenido y las formas de distribución de su catálogo, Ramírez señala: “La base del material que tendremos en Chile estará compuesta por algunos de nuestros títulos clásicos y varios de los que se presentaron en la pasada Feria del Libro de La Paz y de los que se presentarán en la Feria del Libro de Cochabamba, que se realizará paralelamente a la de Chile. Entre ellos tendremos al último título de Adolfo Cárdenas, El caso del Pérez Holguín, el de María Rosa Montes, Vendaval, un poemario de Matilde Casazola, la obra de Jesús Urzagasti, nuestra colección de cómics y algunas otras novedades más. Lo complicado del asunto es que estamos buscando a una empresa que se encargue de la exposición y venta de nuestros libros, porque esa es la forma en que funcionan las cosas en Chile. Nosotros, como editorial, no podemos hacerlo directamente ni tampoco puede hacerlo el Ministerio de Culturas. Así, entre algunos contratiempos y obstáculos, nos vamos preparando. Seguramente la próxima semana ya estarán definidas varias cosas”.
200 Se esperan más de 200 escritores chilenos e internacionales en la feria de Santiago.
800 son las editoriales de todas partes del mundo que estarán presentes en la feria chilena.
3 son las ramas del evento: una Feria Cultural, una Feria de los Libros y una Feria Profesional.
Del 28 de octubre al 13 de noviembre se llevará a cabo la versión 31 de la Feria Internacional del Libro de Santiago. “Este evento aúna la mayor muestra editorial de nuestro país, el encuentro nacional e internacional más importante de profesionales del libro que anualmente se realiza en Chile y un extenso y diverso programa de actividades culturales”, dice el portal de la Cámara Chilena.
Por lo menos tres de las mayores casas editoriales bolivianas participarán en la FERIA DE SANTIAGO, entre ellas las paceñas Gente Común y Plural, y la cruceña La Hoguera. Es posible que se añada alguna otra y que se lleven lotes de libros en representación de editoriales menores. El costo de envío y distribución es uno de los principales obstáculos.
La 31 feria del libro de santiago espera contar con alrededor de 250.000 visitantes y reúne a más de 800 editoriales chilenas e internacionales. “Durante los 17 días de realización de esta versión de la feria, se desarrolla un extenso y plural programa que incluye la realización de más de 400 actividades culturales”, anuncia la página web de la Cámara Chilena del Libro.
Concursan ochocientos “Relatos Estudiantiles”
El primer Concurso de Relatos Estudiantiles “Cambiando mi Ciudad desde mi aula”, concluyó con éxito con la participación de más de 800 estudiantes que con sus narraciones plasmaron su percepción sobre la ciudad y sus barrios.
Esta iniciativa, pretende aportar a la construcción de una convivencia ciudadana intercultural, a través de la escritura de relatos basados en experiencias personales de los niños y jóvenes que vieron en sus barrios y sus habitantes una fuente de inspiración.
OBJETIVO
Heidi Mendoza, Jefa de la Unidad de Educación Ciudadana de la Dirección de Cultura Ciudadana (DCC) mencionó que con este concurso se busca “motivar la reflexión sobre el entorno, el conocimiento de la ciudad, así como fomentar la creatividad a través de la escritura, cada texto deberá ser creativo y original, pero sobre la base de información y conocimiento de su entorno”.
La convocatoria estuvo dirigida a estudiantes de quinto y sexto de primaria y de primero a cuarto de secundaria de las unidades educativas, fiscales y particulares, que participan del Programa Escolar Municipal de Cultura Ciudadana.
TEMÁTICAS
Temas como la basura y el “daño a la Madre Tierra”, o la problemática barrial de algún lugar de la ciudad, son plasmados en relatos que derivaron de un cambio de actitud tanto en los estudiantes como de los vecinos del barrio.
El proceso de participación en el concurso tiene tres etapas: la primera busca la identificación de las temáticas sobre la Convivencia Ciudadana y problemática dentro sus barrios o en algún lugar de la ciudad. En una segunda, el trabajo es de campo en diversas plazas, mercados, alrededores de la escuela, para culminar en la redacción de los relatos.
CALIFICACIÓN
La evaluación de los trabajos se la realiza a partir del jueves 5 de octubre bajo criterios de: temática, creatividad y originalidad, recopilación de información y conocimiento del entorno y enfoque. Los resultados serán publicados ante los medios de comunicación el 24 de octubre del presente.
Los premios a la participación y a los mejores trabajos, serán equipos de computación, material de escritorio, textos, canastones, entre otros.
Esta iniciativa, pretende aportar a la construcción de una convivencia ciudadana intercultural, a través de la escritura de relatos basados en experiencias personales de los niños y jóvenes que vieron en sus barrios y sus habitantes una fuente de inspiración.
OBJETIVO
Heidi Mendoza, Jefa de la Unidad de Educación Ciudadana de la Dirección de Cultura Ciudadana (DCC) mencionó que con este concurso se busca “motivar la reflexión sobre el entorno, el conocimiento de la ciudad, así como fomentar la creatividad a través de la escritura, cada texto deberá ser creativo y original, pero sobre la base de información y conocimiento de su entorno”.
La convocatoria estuvo dirigida a estudiantes de quinto y sexto de primaria y de primero a cuarto de secundaria de las unidades educativas, fiscales y particulares, que participan del Programa Escolar Municipal de Cultura Ciudadana.
TEMÁTICAS
Temas como la basura y el “daño a la Madre Tierra”, o la problemática barrial de algún lugar de la ciudad, son plasmados en relatos que derivaron de un cambio de actitud tanto en los estudiantes como de los vecinos del barrio.
El proceso de participación en el concurso tiene tres etapas: la primera busca la identificación de las temáticas sobre la Convivencia Ciudadana y problemática dentro sus barrios o en algún lugar de la ciudad. En una segunda, el trabajo es de campo en diversas plazas, mercados, alrededores de la escuela, para culminar en la redacción de los relatos.
CALIFICACIÓN
La evaluación de los trabajos se la realiza a partir del jueves 5 de octubre bajo criterios de: temática, creatividad y originalidad, recopilación de información y conocimiento del entorno y enfoque. Los resultados serán publicados ante los medios de comunicación el 24 de octubre del presente.
Los premios a la participación y a los mejores trabajos, serán equipos de computación, material de escritorio, textos, canastones, entre otros.
¡Que Cuauhtémoc no pase por la Feria del Libro!
La Cámara Departamental del Libro de Cochabamba ha elegido al escritor mexicano como uno de los invitados de honor de la Feria del Libro.
Propone nuestro admirado escritor Ramón Rocha Monroy que los cochabambinos colguemos en el aeropuerto un letrero gigante: “Bienvenidos a Cochabamba. No somos como dicen”. “Ni como nos representan”, le añadiría yo. A la profunda crisis de liderazgo regional —una ausente brigada parlamentaria, munícipes del fuste de Edwin Jiménez, un cívico de la talla de Israel Mérida, políticos como Norma Piérola y Óscar Olivera, empresarios que ganan sólo para irse de compritas a Miami, ambientalistas de escritorio y sueldo en verdes, grupos musicales como La Ramona (¡!) y hasta un equipo de la categoría del Wilster, entre otras desgracias— se nos ha sumado ahora otra vergüenza hasta ahora impensable: la total perversión de nuestro liderazgo literario.
INCREDULIDAD Pues sí señor. A la cuna de Adela Zamudio, Marcelo Quiroga Santa Cruz y Augusto Céspedes; a la tierra que en su discurso del Nobel recordó Mario Vargas Llosa, a este pueblo tan venido a menos últimamente, a la Cámara del Libro de Cochabamba se le ha ocurrido traer al “escritor” Carlos Cuauhtémoc Sánchez como una de las figuras estelares de la V Feria Internacional del Libro que empezará el 26 de octubre.
Pues no señor. No se trata de la más oscura broma de humor negro, como en principio pensábamos ante el chisme. Está confirmadísimo y es irreversible. El autor “favorito” de las reinas de belleza que en su vida han leído más de dos páginas seguidas, el hazmerreír de todo literato que se precia, el mexicano de 47 años y responsable de mamotretos moralistas como Juventud en éxtasis, el que en su sitio web se presenta como “Graduado con honores como Ingeniero Industrial administrativo” y “Titulado y especializado en Alta Dirección de Empresas”, ese mismo profeta de la nada llegará a Cochabamba para dar la conferencia “Conviértase en el elemento del cambio” en el marco de la ¡Feria del Libro!
¿¡Por qué cara…!? Ejem, —¿Es verdad que la Cámara del Libro trae a Cuauhtémoc Sánchez para la Feria?, le pregunto a Fernando Canedo, presidente de la Cámara, rogando que todo esto sea un mal sueño u otra supuesta “conspiración de la derecha”. Canedo percibe mi malestar y se justifica diciendo que el “escritor” de marras no será el único invitado del exterior, que hasta se trató con el creador de La ciudad y los perros, que hasta acudieron a ¡Dan Brown!, pero nada, sólo el susodicho tuvo a bien responder a la convocatoria pagada.
INDIGNACIÓN Cual ministro de Gobierno en serios aprietos, Canedo explica más o menos así la llegada del autor de Un grito desesperado: “(…) Y uno de los nombres que ha sonado en una especie de sondeo informal que hemos hecho, especialmente en ciertos estratos de la juventud, ha sido Cuauhtémoc Sánchez (…). Ha sido una decisión muy compleja, no ha sido unánime, pero tampoco eso quiere decir que (los asociados de la Cámara) no estaban de acuerdo, sino que hubo preferencias”. A tanta decisión difícil, alguien tendría que hacerse cargo del muerto y decir que la obra del empresario puede ser considerada literatura, ¿no? Y pregunto: ¿Lo que hace Cuauhtémoc es literatura para la Cámara? La respuesta es de antología: “No sé si literatura, pero de que escribe, escribe. Que tiene un público lector, tiene. Que sea literatura… yo no sé cuál es el tipo de definición de literatura que tú tengas. Yo soy pedagogo y, desde el punto de vista de un pedagogo, es un tipo de literatura. Puede ser que no sea del gusto de algunos o que sea de un gusto demasiado apasionado por otros, pero yo te doy un punto de vista como pedagogo y muy personal. No te digo a nombre de la Cámara que sea literatura, pero es un tipo de literatura diferente”.
ESTUPEFACCIÓN Me dan ganas de ser cruel y continúo: ¿La Cámara del Libro quiere que los niños y jóvenes lean las obras de Cuauhtémoc? La contestación es todavía más sorpresiva: “No”. ¿No?, digo estupefacto. “No. La Cámara —continúa Canedo— no es que quiera que se lea algo, sino lo que queremos es que se lea en general, no es específicamente que queremos que se lea a Cuauhtémoc. La gente puede leer lo que quiera mientras lea. Ahora, obviamente que es preferente que lean algunas cosas positivas y no cosas negativas. No te voy a decir, vaya y lea crímenes todo el día o vaya y lea chismes todo el día, sino lo que se quiere es hacer una feria en la cual exista diversidad. Y que, en esa diversidad, todos tengan la oportunidad de tener al alcance lo que les guste leer. Caso contrario hubiéramos hecho exclusivamente una jornada de literatura y ya está, pero estamos abiertos a todo”.
Es decir, no se sabe si el mexicano hace o no literatura, no se recomienda abiertamente su lectura, pero, aún así, lo traen a la Feria del Libro. Y las contradicciones no se acaban acá. Ninguna editorial boliviana —por fortuna— ha editado los textos de Cuauhtémoc; sus libros se consiguen en el mercado pirata a precios apreciablemente menores que en las librerías. ¿Traerlo, entonces, no significa continuar la bonanza de la piratería, algo a lo que, al menos en teoría, se opone la Cámara? “No sé si esa es la óptica en función a la cual la Cámara está pensando hacer esto. La Cámara no está haciendo énfasis en la piratería. Efectos colaterales hay con absolutamente todos los libros. Marcelo Paz Soldán (expresidente de la Cámara del Libro) el otro día escribió protestando, con justa razón, porque la producción nacional se puede piratear también en menos de dos días. Es mucho más doloroso que se piratee lo nacional que lo de afuera. Con esto no justifico la piratería; sin embargo, creo que cualquier cosa hoy en día se piratea. Tienes desde películas, música, literatura aún más, cualquier cosa se piratea”.
UNA PROPUESTA Canedo tiene razón en sus cuatro últimas palabras, digo yo. Vistas así las cosas, y ya que este año el acontecimiento literario será en el recinto de Alalay, la RAMONA —suplemento del periódico Opinión en el que De la Zerda trabaja— prepara un movimiento de resistencia con una única demanda: Que el camino de Cuauhtémoc no pase por la Feria del Libro. Así, queremos que, ya que no hubo consulta formal, y que tanto quiere traerlo la Cámara, y que además es una decisión tomada, se desvíe el tramo del recorrido del ingeniero por El Prado, la Pando, la Catedral, alguna discoteca o café internet de moda donde se concentran los activistas del TIPNIS. En esos espacios, el p’ajpacu venido a escritor se sentirá mucho más cómodo. Podrá encontrarse con la Juventud K’ochala más en éxtasis que nunca, con alguna de sus fanáticas misses o muchos crédulos de la moral, la religión, la ecología sin sentido y gente más apta para él que la que va a una Feria del Libro.
Nuestra resistencia será “hasta las últimas consecuencias”. ¡Literatura o muerte, venceremos! ¡Todos somos literatura! ¿O no?
*Periodista cochabambino / Ramona
5 A fines de octubre, Cochabamba celebrará la quinta versión de su Feria Internacional del Libro
LA CÁMARA DEL LIBRO DE COCHABAMBA ha oficializado la invitación, para la V Feria Internacional del Libro de esa ciudad, al escritor mexicano Cuauhtémoc Sánchez, famoso autor de libros de autoayuda y cosas peores que abundan —increíble lastimosamente— en las currículas de muchas unidades educativas del país. El autor de la nota lo lamenta y propone una salida frente a tamaña afrenta.
Propone nuestro admirado escritor Ramón Rocha Monroy que los cochabambinos colguemos en el aeropuerto un letrero gigante: “Bienvenidos a Cochabamba. No somos como dicen”. “Ni como nos representan”, le añadiría yo. A la profunda crisis de liderazgo regional —una ausente brigada parlamentaria, munícipes del fuste de Edwin Jiménez, un cívico de la talla de Israel Mérida, políticos como Norma Piérola y Óscar Olivera, empresarios que ganan sólo para irse de compritas a Miami, ambientalistas de escritorio y sueldo en verdes, grupos musicales como La Ramona (¡!) y hasta un equipo de la categoría del Wilster, entre otras desgracias— se nos ha sumado ahora otra vergüenza hasta ahora impensable: la total perversión de nuestro liderazgo literario.
INCREDULIDAD Pues sí señor. A la cuna de Adela Zamudio, Marcelo Quiroga Santa Cruz y Augusto Céspedes; a la tierra que en su discurso del Nobel recordó Mario Vargas Llosa, a este pueblo tan venido a menos últimamente, a la Cámara del Libro de Cochabamba se le ha ocurrido traer al “escritor” Carlos Cuauhtémoc Sánchez como una de las figuras estelares de la V Feria Internacional del Libro que empezará el 26 de octubre.
Pues no señor. No se trata de la más oscura broma de humor negro, como en principio pensábamos ante el chisme. Está confirmadísimo y es irreversible. El autor “favorito” de las reinas de belleza que en su vida han leído más de dos páginas seguidas, el hazmerreír de todo literato que se precia, el mexicano de 47 años y responsable de mamotretos moralistas como Juventud en éxtasis, el que en su sitio web se presenta como “Graduado con honores como Ingeniero Industrial administrativo” y “Titulado y especializado en Alta Dirección de Empresas”, ese mismo profeta de la nada llegará a Cochabamba para dar la conferencia “Conviértase en el elemento del cambio” en el marco de la ¡Feria del Libro!
¿¡Por qué cara…!? Ejem, —¿Es verdad que la Cámara del Libro trae a Cuauhtémoc Sánchez para la Feria?, le pregunto a Fernando Canedo, presidente de la Cámara, rogando que todo esto sea un mal sueño u otra supuesta “conspiración de la derecha”. Canedo percibe mi malestar y se justifica diciendo que el “escritor” de marras no será el único invitado del exterior, que hasta se trató con el creador de La ciudad y los perros, que hasta acudieron a ¡Dan Brown!, pero nada, sólo el susodicho tuvo a bien responder a la convocatoria pagada.
INDIGNACIÓN Cual ministro de Gobierno en serios aprietos, Canedo explica más o menos así la llegada del autor de Un grito desesperado: “(…) Y uno de los nombres que ha sonado en una especie de sondeo informal que hemos hecho, especialmente en ciertos estratos de la juventud, ha sido Cuauhtémoc Sánchez (…). Ha sido una decisión muy compleja, no ha sido unánime, pero tampoco eso quiere decir que (los asociados de la Cámara) no estaban de acuerdo, sino que hubo preferencias”. A tanta decisión difícil, alguien tendría que hacerse cargo del muerto y decir que la obra del empresario puede ser considerada literatura, ¿no? Y pregunto: ¿Lo que hace Cuauhtémoc es literatura para la Cámara? La respuesta es de antología: “No sé si literatura, pero de que escribe, escribe. Que tiene un público lector, tiene. Que sea literatura… yo no sé cuál es el tipo de definición de literatura que tú tengas. Yo soy pedagogo y, desde el punto de vista de un pedagogo, es un tipo de literatura. Puede ser que no sea del gusto de algunos o que sea de un gusto demasiado apasionado por otros, pero yo te doy un punto de vista como pedagogo y muy personal. No te digo a nombre de la Cámara que sea literatura, pero es un tipo de literatura diferente”.
ESTUPEFACCIÓN Me dan ganas de ser cruel y continúo: ¿La Cámara del Libro quiere que los niños y jóvenes lean las obras de Cuauhtémoc? La contestación es todavía más sorpresiva: “No”. ¿No?, digo estupefacto. “No. La Cámara —continúa Canedo— no es que quiera que se lea algo, sino lo que queremos es que se lea en general, no es específicamente que queremos que se lea a Cuauhtémoc. La gente puede leer lo que quiera mientras lea. Ahora, obviamente que es preferente que lean algunas cosas positivas y no cosas negativas. No te voy a decir, vaya y lea crímenes todo el día o vaya y lea chismes todo el día, sino lo que se quiere es hacer una feria en la cual exista diversidad. Y que, en esa diversidad, todos tengan la oportunidad de tener al alcance lo que les guste leer. Caso contrario hubiéramos hecho exclusivamente una jornada de literatura y ya está, pero estamos abiertos a todo”.
Es decir, no se sabe si el mexicano hace o no literatura, no se recomienda abiertamente su lectura, pero, aún así, lo traen a la Feria del Libro. Y las contradicciones no se acaban acá. Ninguna editorial boliviana —por fortuna— ha editado los textos de Cuauhtémoc; sus libros se consiguen en el mercado pirata a precios apreciablemente menores que en las librerías. ¿Traerlo, entonces, no significa continuar la bonanza de la piratería, algo a lo que, al menos en teoría, se opone la Cámara? “No sé si esa es la óptica en función a la cual la Cámara está pensando hacer esto. La Cámara no está haciendo énfasis en la piratería. Efectos colaterales hay con absolutamente todos los libros. Marcelo Paz Soldán (expresidente de la Cámara del Libro) el otro día escribió protestando, con justa razón, porque la producción nacional se puede piratear también en menos de dos días. Es mucho más doloroso que se piratee lo nacional que lo de afuera. Con esto no justifico la piratería; sin embargo, creo que cualquier cosa hoy en día se piratea. Tienes desde películas, música, literatura aún más, cualquier cosa se piratea”.
UNA PROPUESTA Canedo tiene razón en sus cuatro últimas palabras, digo yo. Vistas así las cosas, y ya que este año el acontecimiento literario será en el recinto de Alalay, la RAMONA —suplemento del periódico Opinión en el que De la Zerda trabaja— prepara un movimiento de resistencia con una única demanda: Que el camino de Cuauhtémoc no pase por la Feria del Libro. Así, queremos que, ya que no hubo consulta formal, y que tanto quiere traerlo la Cámara, y que además es una decisión tomada, se desvíe el tramo del recorrido del ingeniero por El Prado, la Pando, la Catedral, alguna discoteca o café internet de moda donde se concentran los activistas del TIPNIS. En esos espacios, el p’ajpacu venido a escritor se sentirá mucho más cómodo. Podrá encontrarse con la Juventud K’ochala más en éxtasis que nunca, con alguna de sus fanáticas misses o muchos crédulos de la moral, la religión, la ecología sin sentido y gente más apta para él que la que va a una Feria del Libro.
Nuestra resistencia será “hasta las últimas consecuencias”. ¡Literatura o muerte, venceremos! ¡Todos somos literatura! ¿O no?
*Periodista cochabambino / Ramona
5 A fines de octubre, Cochabamba celebrará la quinta versión de su Feria Internacional del Libro
LA CÁMARA DEL LIBRO DE COCHABAMBA ha oficializado la invitación, para la V Feria Internacional del Libro de esa ciudad, al escritor mexicano Cuauhtémoc Sánchez, famoso autor de libros de autoayuda y cosas peores que abundan —increíble lastimosamente— en las currículas de muchas unidades educativas del país. El autor de la nota lo lamenta y propone una salida frente a tamaña afrenta.
Rodrigo Hasbún: “soy un escritor lento”
El galardonado autor cochabambino acaba de publicar Los días más felices, su tercer libro, en la editorial Duomo de España
Hace algunos días, el cochabambino Rodrigo Hasbún (1981) se sumó a la lista de autores nacionales que publican literatura en España. El autor del libro de relatos Cinco y la novela El lugar del cuerpo acaba de publicar con la editorial Duomo de Barcelona Los días más felices. “Los cuentos que dan cuerpo a este libro, y que han de leerse como si se trataran de capítulos de una novela, o como las variaciones de un solo tema musical, ahondan en la belleza de lo mínimo y sumergen al lector en una experiencia sensorial, propia e intensa, marcada por el ritmo de un estilo contenido y los planos cortos propios del cine”, se dice sobre él en la contratapa. A propósito de esta publicación, Fondo Negro entrevistó a Hasbún, quien reside en Estados Unidos, vía correo electrónico.
—A grandes rasgos, ¿cuáles son los temas o los intereses de “Los días más felices”?
—La mayoría de los cuentos tiene como personajes a chicos y chicas que están yéndose de la adolescencia pero que todavía no terminan de llegar a ningún otro lugar. Ese tiempo de incertidumbre y confusión, de pérdidas y hallazgos constantes, de guerras de verdad y de mentira es el que hace de ruido de fondo al volumen y el que quizá lo define mejor.
—Tu trayectoria editorial, hasta ahora, parece seguir la de otros escritores nacionales que, como primer paso de la internacionalización de su trabajo, eligieron a España como lugar de publicación. ¿Por qué sigue siendo éste un lugar de interés para el escritor boliviano (o, podríamos decir, por añadidura, para el escritor latinoamericano)?
—Tomando en cuenta lo horriblemente mal comunicada que está Latinoamérica y lo pésimo que circulan los libros en el interior del continente, para ser leído en otros países además del tuyo, publicar en España parece ser todavía la opción más viable y expansiva. Eso quiere decir, en otras palabras, que para asomarte en el país de al lado, a menudo es necesario cruzar primero el Atlántico. Hay algo un poco desolador en la lógica de ese recorrido, en todo lo que esa lógica oculta y revela, pero así es como ahora mismo está armado el mapa. Mientras tanto, seguramente al igual que todos los demás escritores bolivianos que publican afuera, agradezco la posibilidad de que lo que hago llegue a más lectores.
—En una entrevista anterior que tuvimos, a propósito de “Cinco” y “El lugar del cuerpo”, me decías que detrás de esos dos libros “es incomodidad lo que había, un sentimiento de extranjería (respecto de mi pasado, de mi familia, de mi país), formas secretas de fracaso”. ¿Esto sigue dándose en el caso de Los días más felices?
—Sí, creo que sigo escribiendo desde ahí, en contra de mí mismo y sabiendo que lo que va saliendo nunca es lo que realmente quisiera que fuera. Son, en cualquier caso, estados que agradezco. Me obligan a no quedarme quieto y a buscar salidas, aunque no las haya.
—¿Cómo ves a “Los días más felices” respecto de tus otros dos libros? ¿Se corresponde el salto editorial con un salto temático o estilístico? ¿Es decir, hay en este nuevo libro una movida hacia nuevos terrenos o sigues más o menos en la misma línea de antes?
—Los cuentos que forman parte de Los días más felices los fui escribiendo a lo largo de los últimos cinco o seis años, y hay varios que son anteriores a El lugar del cuerpo, incluso a Cinco. En ese sentido, los tres libros se mueven en un territorio común y giran alrededor de preocupaciones similares y de la persistencia de algunos tonos. Por otra parte, en la mayoría de los cuentos del libro intenté alejarme de las formas más autorreferenciales. Ese desplazamiento marca, quizá, una diferencia y una apertura.
—El relato de la experiencia vital parece ser una de tus principales preocupaciones: el ahondar en los procesos de crecimiento, desarrollo y crisis de las personas, como forma privilegiada de acercarse a un algo que nos explicaría o conmovería de forma más profunda. ¿Es esto así? ¿Por qué esta elección?
—Me gusta sentirme cerca de los personajes, intentar entender cómo lidian consigo mismos y con lo que tienen alrededor, que lo que los conmueve a ellos logre conmoverme a mí, que me inquiete lo que los inquieta. También me gusta sentir, al mismo tiempo, que mis propias batallitas se van filtrando en la escritura. Es algo que agradezco como lector y es algo que intento propiciar cuando escribo.
—Se sabe que otro de tus intereses, además de la literatura, es el cine. Así, has trabajado con Martín Boulocq en “Los viejos”, basado en un cuento tuyo y de reciente estreno en el país. ¿Cuál es tu impresión de la película? ¿Crees que un objeto cinematográfico, que ha sido adaptado de la literatura, le debe fidelidad al original?
—No creo que deba guardarle ninguna fidelidad. Son territorios diferentes, la literatura y el cine, con leyes y posibilidades distintas. Después de una o dos versiones del guión en las que habíamos intentado aferrarnos demasiado al cuento, con Martín supimos, sin ninguna duda, que debíamos buscar por otra parte. Él quería que la “peli” fuera muy sensorial, así que fuimos hacia ahí. Al final, después de cinco años, llegamos a dos cortes: el que finalmente se presentó, y uno inmediatamente anterior, que era más narrativo y que tenía un montón de escenas (por lo menos 10 o 12) que luego se quitaron. Cuando pienso en la “peli”, ahora, me resulta un poco inevitable pensar en los dos cortes superpuestos, en lo que quedó y en lo que no. También me resulta inevitable pensar en las tardes interminables que pasamos con Martín, intentando encontrar la “peli”. Somos amigos muy cercanos desde que tenemos 13 o 14, y para mí es tremendamente grato trabajar con él, poner lo mío en función a lo suyo, a su capacidad y a su talento. Creo que no lo haría para ningún otro director.
—¿Cuáles son tus próximos proyectos?
—Ando escribiendo algunos cuentos nuevos, pero la verdad es que no sé qué será lo próximo. Soy un escritor lento, así que quizá pasen unos buenos años antes de saberlo con certeza.
3 Los días más felices es el tercer libro del cochabambino, y su segunda obra de relatos
La frase
“Me gusta sentirme cerca de los personajes, intentar entender cómo lidian consigo mismos”.
Rodrigo Hasbún hace unos días, rodrigo hasbún se sumó a la lista de autores nacionales que publican literatura en España. El autor del libro de relatos Cinco y la novela El lugar del cuerpo, acaba de publicar con la editorial Duomo de Barcelona Los días más felices. “Los cuentos que dan cuerpo a este libro, y que han de leerse como si se trataran de capítulos de una novela, ahondan en la belleza de lo mínimo"
Hace algunos días, el cochabambino Rodrigo Hasbún (1981) se sumó a la lista de autores nacionales que publican literatura en España. El autor del libro de relatos Cinco y la novela El lugar del cuerpo acaba de publicar con la editorial Duomo de Barcelona Los días más felices. “Los cuentos que dan cuerpo a este libro, y que han de leerse como si se trataran de capítulos de una novela, o como las variaciones de un solo tema musical, ahondan en la belleza de lo mínimo y sumergen al lector en una experiencia sensorial, propia e intensa, marcada por el ritmo de un estilo contenido y los planos cortos propios del cine”, se dice sobre él en la contratapa. A propósito de esta publicación, Fondo Negro entrevistó a Hasbún, quien reside en Estados Unidos, vía correo electrónico.
—A grandes rasgos, ¿cuáles son los temas o los intereses de “Los días más felices”?
—La mayoría de los cuentos tiene como personajes a chicos y chicas que están yéndose de la adolescencia pero que todavía no terminan de llegar a ningún otro lugar. Ese tiempo de incertidumbre y confusión, de pérdidas y hallazgos constantes, de guerras de verdad y de mentira es el que hace de ruido de fondo al volumen y el que quizá lo define mejor.
—Tu trayectoria editorial, hasta ahora, parece seguir la de otros escritores nacionales que, como primer paso de la internacionalización de su trabajo, eligieron a España como lugar de publicación. ¿Por qué sigue siendo éste un lugar de interés para el escritor boliviano (o, podríamos decir, por añadidura, para el escritor latinoamericano)?
—Tomando en cuenta lo horriblemente mal comunicada que está Latinoamérica y lo pésimo que circulan los libros en el interior del continente, para ser leído en otros países además del tuyo, publicar en España parece ser todavía la opción más viable y expansiva. Eso quiere decir, en otras palabras, que para asomarte en el país de al lado, a menudo es necesario cruzar primero el Atlántico. Hay algo un poco desolador en la lógica de ese recorrido, en todo lo que esa lógica oculta y revela, pero así es como ahora mismo está armado el mapa. Mientras tanto, seguramente al igual que todos los demás escritores bolivianos que publican afuera, agradezco la posibilidad de que lo que hago llegue a más lectores.
—En una entrevista anterior que tuvimos, a propósito de “Cinco” y “El lugar del cuerpo”, me decías que detrás de esos dos libros “es incomodidad lo que había, un sentimiento de extranjería (respecto de mi pasado, de mi familia, de mi país), formas secretas de fracaso”. ¿Esto sigue dándose en el caso de Los días más felices?
—Sí, creo que sigo escribiendo desde ahí, en contra de mí mismo y sabiendo que lo que va saliendo nunca es lo que realmente quisiera que fuera. Son, en cualquier caso, estados que agradezco. Me obligan a no quedarme quieto y a buscar salidas, aunque no las haya.
—¿Cómo ves a “Los días más felices” respecto de tus otros dos libros? ¿Se corresponde el salto editorial con un salto temático o estilístico? ¿Es decir, hay en este nuevo libro una movida hacia nuevos terrenos o sigues más o menos en la misma línea de antes?
—Los cuentos que forman parte de Los días más felices los fui escribiendo a lo largo de los últimos cinco o seis años, y hay varios que son anteriores a El lugar del cuerpo, incluso a Cinco. En ese sentido, los tres libros se mueven en un territorio común y giran alrededor de preocupaciones similares y de la persistencia de algunos tonos. Por otra parte, en la mayoría de los cuentos del libro intenté alejarme de las formas más autorreferenciales. Ese desplazamiento marca, quizá, una diferencia y una apertura.
—El relato de la experiencia vital parece ser una de tus principales preocupaciones: el ahondar en los procesos de crecimiento, desarrollo y crisis de las personas, como forma privilegiada de acercarse a un algo que nos explicaría o conmovería de forma más profunda. ¿Es esto así? ¿Por qué esta elección?
—Me gusta sentirme cerca de los personajes, intentar entender cómo lidian consigo mismos y con lo que tienen alrededor, que lo que los conmueve a ellos logre conmoverme a mí, que me inquiete lo que los inquieta. También me gusta sentir, al mismo tiempo, que mis propias batallitas se van filtrando en la escritura. Es algo que agradezco como lector y es algo que intento propiciar cuando escribo.
—Se sabe que otro de tus intereses, además de la literatura, es el cine. Así, has trabajado con Martín Boulocq en “Los viejos”, basado en un cuento tuyo y de reciente estreno en el país. ¿Cuál es tu impresión de la película? ¿Crees que un objeto cinematográfico, que ha sido adaptado de la literatura, le debe fidelidad al original?
—No creo que deba guardarle ninguna fidelidad. Son territorios diferentes, la literatura y el cine, con leyes y posibilidades distintas. Después de una o dos versiones del guión en las que habíamos intentado aferrarnos demasiado al cuento, con Martín supimos, sin ninguna duda, que debíamos buscar por otra parte. Él quería que la “peli” fuera muy sensorial, así que fuimos hacia ahí. Al final, después de cinco años, llegamos a dos cortes: el que finalmente se presentó, y uno inmediatamente anterior, que era más narrativo y que tenía un montón de escenas (por lo menos 10 o 12) que luego se quitaron. Cuando pienso en la “peli”, ahora, me resulta un poco inevitable pensar en los dos cortes superpuestos, en lo que quedó y en lo que no. También me resulta inevitable pensar en las tardes interminables que pasamos con Martín, intentando encontrar la “peli”. Somos amigos muy cercanos desde que tenemos 13 o 14, y para mí es tremendamente grato trabajar con él, poner lo mío en función a lo suyo, a su capacidad y a su talento. Creo que no lo haría para ningún otro director.
—¿Cuáles son tus próximos proyectos?
—Ando escribiendo algunos cuentos nuevos, pero la verdad es que no sé qué será lo próximo. Soy un escritor lento, así que quizá pasen unos buenos años antes de saberlo con certeza.
3 Los días más felices es el tercer libro del cochabambino, y su segunda obra de relatos
La frase
“Me gusta sentirme cerca de los personajes, intentar entender cómo lidian consigo mismos”.
Rodrigo Hasbún hace unos días, rodrigo hasbún se sumó a la lista de autores nacionales que publican literatura en España. El autor del libro de relatos Cinco y la novela El lugar del cuerpo, acaba de publicar con la editorial Duomo de Barcelona Los días más felices. “Los cuentos que dan cuerpo a este libro, y que han de leerse como si se trataran de capítulos de una novela, ahondan en la belleza de lo mínimo"
viernes, 7 de octubre de 2011
Vargas Llosa: "Tengo que confesar que no lo he leído" Mario Vargas Llosa reconoció hoy que el ganador del Nobel, Tomas Tranströmer, es un desconocido para él.
"Sé que es un poeta muy destacado y su nombre ha sonado muchas veces como candidato al Premio Nobel. Pero lamentablemente no lo he empezado a leer hasta ahora", subrayó el Premio Nobel de 2010.
El autor de obras como "La ciudad y los perros" o "Pantaleón y las visitadoras" habló con los periodistas a la entrada de la gala a la que acudió esta noche para recoger el premio como Personaje del Año de la revista "Vanity Fair".
Tomas Tranströmer ha sido galardonado, según la Academia Sueca "porque, a través de la condensidad de sus traslúcidas imágenes, nos aporta un acceso fresco a la realidad".
El poeta sueco nació el 15 de abril de 1931 en Estocolmo y publicó en 1954 el libro "17 dikter".
En la década de los 60, Tranströmer fue introducido en Estados Unidos por el autor Robert Bly, lo que supuso que su nombre sonara internacionalmente y que sus obras se hayan traducido a más de sesenta idiomas.
Tranströmer sufrió una apoplejía en 1990 que en gran medida lo privó del habla, a pesar de que ha seguido publicando numerosos títulos como "Góndola fúnebre" (2000) o "Den stora gåtan" (2004).
El acto de hoy en Madrid, organizado por la edición española de la revista estadounidense, culmina doce meses en los que Vargas Llosa ha recibido multitud de homenajes y premios en todo el mundo.
La vicepresidenta y ministra española de Economía, Elena Salgado, ha asistido también a la gala.
Esta es la primera edición en la que la revista concede dicho premio, y su directora, Lourdes Garzón, enfatizó que Vargas Llosa es merecedor de esta distinción por "haberse convertido en una de las voces imprescindibles de la literatura y del pensamiento mundial".
El autor de "Conversación en La Catedral" ha recibido 24 menciones tan solo en 2010, entre las que destacan, además del Nobel de Literatura, el premio Internacional "Don Quijote de la Mancha", convocado por la Fundación Santillana y el Gobierno de Castilla-La Mancha, o la medalla a los valores democráticos Fernando Belaunde Terry, otorgada por la Universidad San Ignacio de Loyola de Lima.
El autor de obras como "La ciudad y los perros" o "Pantaleón y las visitadoras" habló con los periodistas a la entrada de la gala a la que acudió esta noche para recoger el premio como Personaje del Año de la revista "Vanity Fair".
Tomas Tranströmer ha sido galardonado, según la Academia Sueca "porque, a través de la condensidad de sus traslúcidas imágenes, nos aporta un acceso fresco a la realidad".
El poeta sueco nació el 15 de abril de 1931 en Estocolmo y publicó en 1954 el libro "17 dikter".
En la década de los 60, Tranströmer fue introducido en Estados Unidos por el autor Robert Bly, lo que supuso que su nombre sonara internacionalmente y que sus obras se hayan traducido a más de sesenta idiomas.
Tranströmer sufrió una apoplejía en 1990 que en gran medida lo privó del habla, a pesar de que ha seguido publicando numerosos títulos como "Góndola fúnebre" (2000) o "Den stora gåtan" (2004).
El acto de hoy en Madrid, organizado por la edición española de la revista estadounidense, culmina doce meses en los que Vargas Llosa ha recibido multitud de homenajes y premios en todo el mundo.
La vicepresidenta y ministra española de Economía, Elena Salgado, ha asistido también a la gala.
Esta es la primera edición en la que la revista concede dicho premio, y su directora, Lourdes Garzón, enfatizó que Vargas Llosa es merecedor de esta distinción por "haberse convertido en una de las voces imprescindibles de la literatura y del pensamiento mundial".
El autor de "Conversación en La Catedral" ha recibido 24 menciones tan solo en 2010, entre las que destacan, además del Nobel de Literatura, el premio Internacional "Don Quijote de la Mancha", convocado por la Fundación Santillana y el Gobierno de Castilla-La Mancha, o la medalla a los valores democráticos Fernando Belaunde Terry, otorgada por la Universidad San Ignacio de Loyola de Lima.
jueves, 6 de octubre de 2011
Presentación del libro de Ada Castellanos
La escritora Ada Castellanos nos ofrece un libro cuya visión contrapuesta (rural y urbano, norte y sur) penetra a la vida de una niña, Alicia, en una época prejuiciosa y machista. “Alicia en el mundo de los hombres” fue presentado con un vino de honor en el salón de la biblioteca del Centro Simón I. Patiño.
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