domingo, 21 de diciembre de 2014
Pasión por el cómic se transforma en una oportunidad de negocios
El gusto y la pasión por los cómics fue el origen de la creación, desde hace 15 años, de negocios que con historietas estadounidenses o europeas y mangas japonesas entretienen a personas de todas las edades.
Según la página web, www.zonanegativa.com, portal especializado en el cómic de origen boliviano, la primera tienda especializada en este género literario, llamada Comic Shop, se abrió en La Paz en 1999.
El gerente propietario de ese establecimiento, Daniel Tejerina, destacó que el negocio en La Paz es rentable porque tiene una “amplia clientela que gusta de este tipo de lecturas”.
Tejerina explicó que clientes de todas las edades visitan la tienda, pero que quienes adquieren los productos son personas de entre 20 y 45 años. “Ser coleccionista es un gusto caro. Las revistas de mejor calidad son de precios altos”, explicó.
Tengo visitantes que son pequeños (niños) y tengo otros que ya son bastante adultos; entre ellos tenemos a cirujanos, periodistas, funcionarios públicos y personas que tienen edades hasta de 45 años”, reiteró.
“Revisterías hay muchas”, pero un lugar donde los aficionados puedan ir a “compartir, charlar y aprender sobre cómics” y esta afición, no, manifestó el empresario de 30 años.
El gerente general de Neo Tokio, Marvel Murillo, recordó por su parte que su gusto por los animés y los dibujos desde su infancia lo llevó a emprender una “travesía” en el mundo del cómic, convirtiendo “un gusto de la niñez en un trabajo muy rentable”.
“Quería especializarme en las mangas japonesas, pero no se puede dejar de lado el gusto de la gente por el cómic americano, por eso se debe abarcar ambos y también algunas cosas europeas. Con el tiempo se dio paso a los cómics hechos en Bolivia”, indicó.
Interés. Murillo se dedicó primero a las exposiciones de dibujos animados japoneses los fines de semana en diversos lugares de la ciudad. “Esa actividad la tuve durante dos años y medio. Al principio lo tomé como un hobby y después fue mi trabajo”.
En La Paz, las casas de cómics más visitadas son las mencionadas anteriormente, la librería Yachaywasi y Animetálica en el centro paceño, entre otras. En el país hay tiendas en Santa Cruz, Cochabamba y Oruro.
Este medio constató que los propietarios o administradores de estas tiendas son personas de entre 26 y 40 años, que al ser fanáticos del denominado “noveno arte” tienen conocimientos para “recomendar” a las personas que visitan sus negocios, los “principiantes”, sobre el tipo de material que está en oferta.
Tejerina mencionó que cuando adquirió Comic Shop a casi $us 20.000 no había un gran stock de revistas y productos relacionados con esta afición. “La tienda tuvo tres propietarios: Francisco, conocido como Paqui, que fue el fundador de este emprendimiento; Gladys, que era la prima de Paqui; y yo, que la tengo hace cuatro años”, detalló el emprendedor, quien luego aseguró tener “otros proyectos en mente”.
Las figuras y juguetes acompañan la afición
Personajes de películas como el Señor de los Anillos, Batman, Superman, Spiderman o series como Sakura y Evangelion son solo algunas de las figuras y juguetes que se exponen para su venta en las tiendas de cómics de La Paz.
Los aparadores de Comic Shop y Neo Tokio están repletos de estos juguetes que para muchos fanáticos son “reliquias” o un “tesoro sin igual”.Jorge Arauco, ingeniero comercial y aficionado coleccionista de estas figuras, dice que son parte de su niñez. “Son las imágenes con las que uno crece y son los tesoros que podremos mostrar a nuestros hijos en un futuro”, manifestó.
El gerente propietario de Neo Tokio, Marvel Murillo, informó que en esta tienda se pueden encontrar productos desde Bs 3 hasta 2.500.
“Esto varía de acuerdo con el producto (...). Existe gente que es fanática de estas figuras y no dudan en gastar lo que sea necesario por los artículos de estas series”, explicó. Agregó que gran parte de los juguetes de colección están relacionados con los cómics que son comercializados en estos centros de entretenimiento.
Las 20 obras que faltan en la Biblioteca del Bicentenario
"Debería estar el pensamiento obrero. Además, Filemón Escobar es imprescindible para entender la segunda etapa del siglo XX”, afirmó María Galindo del Colectivo Mujeres Creando, después de conocer la lista de los 200 libros seleccionados para la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia, publicada el jueves.
Al igual que Galindo, otras nueve personalidades, entre historiadores, investigadores y escritores, consultados por Página Siete, identificaron las 20 grandes obras que faltan en la colección de libros elegidos para rendir un homenaje a los 200 años de independencia del país.
Los consultados fueron el escritor Brayan Mamani, el compositor Cergio Prudencio, el historiador Fernando Cajías, la periodista Liliana Carrillo, la historiadora María Luisa Soux, el director Pablo Mendieta Paz, el especialista en estudios decoloniales José Luis Saavedra, el comunicador Renzo Ayarde Velasco, el historiador aymara Roberto Choque y la activista María Galindo.
En el área de música faltan:
1. La obra completa de Alberto Villalpando. "Es uno de los autores contemporáneos más importantes para indagar sobre este tema”, dijo Prudencio.
2. La obra del maestro Carlos Seoane. "Tiene ensayos publicados sobre el tema desde un área diferente”, acotó.
3. La obra de Cergio Prudencio. "Suena arrogante que lo diga, pero me ocupo de este tema toda mi vida, tengo ensayos y libros publicados”, agregó el compositor.
4. La obra de Javier Parrado. "Para completar lo extraordinariamente musical que es Bolivia”, sostuvo Prudencio.
5. Antología sobre ensayos teóricos de música. "Debe tener historia, análisis, una bastedad de reflexiones que permita entender la totalidad de Bolivia en esta materia”, dijo Prudencio.
En el área de ciencias sociales e historia se identificó:
6. La dramática insurgencia de Bolivia, de Charles Arnade. "No hay una investigación como esta del periodo de la guerra de la independencia” afirmó Ayarde.
7. La obra del sociólogo Félix Patzi. "Representa el pensamiento social boliviano”, aportó Galindo.
8. La máscara de piedra, de Fernando Montes. "Habla del simbolismo y la personalidad de los aymaras en la historia”, dijo Saavedra.
9. La obra de Filemón Escobar. "Es imprescindible para la segunda etapa del siglo XX”, afirmó Galindo.
10. Rebelión de un kolla, Retorno al ayllu y Katarismo, de Fernando Untoja. "Es una crítica directa al indianismo e indigenismo contemporáneo”, acotó Saavedra.
11. La obra de Filemón Escobar. "Es imprescindible para entender la segunda etapa del siglo XX”, dijo Galindo.
12. El carácter conservador de la nación boliviana, de H. C. F. Mansilla. "Uno de los autores más prolíficos de la actualidad en ciencias sociales”, sostuvo Saavedra.
13. Repensar Bolivia, de Javier Medina. "Es un análisis importantísimo sobre las décadas del 70 y 80”, agregó Saavedra.
14. La obra de Mujeres Creando. "Considero humildemente que nuestro pensamiento es imprescindible para entender las problemáticas de la democracia boliviana actual”, dijo Galindo.
15. Diccionario de bolivianismos, de Nicolás Fernández Naranjo. "Obra clave de términos muy nuestros que tantos autores han adoptado para escribir sus libros”, afirmó Mendieta.
16. La guerra del gas en Bolivia, de Pablo Mamani. "Es un aporte importante sobre lo que fue el 2003”, planteó Choque.
17. Una antología sobre historia contemporánea. "(Este libro deberá incluir) obras de la nueva generación que actualmente está produciendo mucho y es excelente”, dijo Cajías.
18. Una traducción del evangelio de Pazos Kanki. "Es un libro importante escrito en aymara. Era necesario incluirlo”, dijo la historiadora María Luisa Soux.
En el área de la literatura:
19. La obra escogida del poeta Humberto Quino. "Porque ha rescatado el lenguaje popular y marginal de la ciudad. Retrató una ciudad estigmatizada y sacó el mundo cholo. Es un gran poeta del amor”, explicó Aguirre.
20. Hablar con los perros, de Wilmer Urrelo. "Fue premiada con el premio Anna Seghers en Alemania. Es una obra fundamental porque rompe con todas las estrategias narrativas que habían”, agregó Mamani.
Los especialistas sugirieron incluir las obras de los autores Claudio Ferrufino-Coqueugniot, Felipe Quispe, Gonzalo Lema, Homero Carvalho, Luis Tapia, Man Césped y Raúl Prada Alcoreza.
Los libros estarán disponibles en la web
Proyecto En enero, se conocerá la lista de los primeros libros que se publicarán de la Biblioteca del Bicentenario. Y se implementará un plan de distribución al público.
Situación "Es un proceso de construcción porque se realizará una planificación por lo menos quinquenal y tomando en cuenta varios criterios”, dijo Marco Montellano, coordinador del proyecto.
Primeros libros Montellano adelantó que entre los primeros libros estarían Diario de un soldado de la Independencia, de José Santos Vargas, Juan de la Rosa, de Nataniel Aguirre y Nueva crónica y buen gobierno, de Guamán Poma de Ayala.
Documentos Un Manual sobre dominio público y una Guía de contratos de edición ya fueron elaborados para vender los libros en digital desde la página web del proyecto hacia el exterior. En Bolivia la descarga será gratuita.
Al igual que Galindo, otras nueve personalidades, entre historiadores, investigadores y escritores, consultados por Página Siete, identificaron las 20 grandes obras que faltan en la colección de libros elegidos para rendir un homenaje a los 200 años de independencia del país.
Los consultados fueron el escritor Brayan Mamani, el compositor Cergio Prudencio, el historiador Fernando Cajías, la periodista Liliana Carrillo, la historiadora María Luisa Soux, el director Pablo Mendieta Paz, el especialista en estudios decoloniales José Luis Saavedra, el comunicador Renzo Ayarde Velasco, el historiador aymara Roberto Choque y la activista María Galindo.
En el área de música faltan:
1. La obra completa de Alberto Villalpando. "Es uno de los autores contemporáneos más importantes para indagar sobre este tema”, dijo Prudencio.
2. La obra del maestro Carlos Seoane. "Tiene ensayos publicados sobre el tema desde un área diferente”, acotó.
3. La obra de Cergio Prudencio. "Suena arrogante que lo diga, pero me ocupo de este tema toda mi vida, tengo ensayos y libros publicados”, agregó el compositor.
4. La obra de Javier Parrado. "Para completar lo extraordinariamente musical que es Bolivia”, sostuvo Prudencio.
5. Antología sobre ensayos teóricos de música. "Debe tener historia, análisis, una bastedad de reflexiones que permita entender la totalidad de Bolivia en esta materia”, dijo Prudencio.
En el área de ciencias sociales e historia se identificó:
6. La dramática insurgencia de Bolivia, de Charles Arnade. "No hay una investigación como esta del periodo de la guerra de la independencia” afirmó Ayarde.
7. La obra del sociólogo Félix Patzi. "Representa el pensamiento social boliviano”, aportó Galindo.
8. La máscara de piedra, de Fernando Montes. "Habla del simbolismo y la personalidad de los aymaras en la historia”, dijo Saavedra.
9. La obra de Filemón Escobar. "Es imprescindible para la segunda etapa del siglo XX”, afirmó Galindo.
10. Rebelión de un kolla, Retorno al ayllu y Katarismo, de Fernando Untoja. "Es una crítica directa al indianismo e indigenismo contemporáneo”, acotó Saavedra.
11. La obra de Filemón Escobar. "Es imprescindible para entender la segunda etapa del siglo XX”, dijo Galindo.
12. El carácter conservador de la nación boliviana, de H. C. F. Mansilla. "Uno de los autores más prolíficos de la actualidad en ciencias sociales”, sostuvo Saavedra.
13. Repensar Bolivia, de Javier Medina. "Es un análisis importantísimo sobre las décadas del 70 y 80”, agregó Saavedra.
14. La obra de Mujeres Creando. "Considero humildemente que nuestro pensamiento es imprescindible para entender las problemáticas de la democracia boliviana actual”, dijo Galindo.
15. Diccionario de bolivianismos, de Nicolás Fernández Naranjo. "Obra clave de términos muy nuestros que tantos autores han adoptado para escribir sus libros”, afirmó Mendieta.
16. La guerra del gas en Bolivia, de Pablo Mamani. "Es un aporte importante sobre lo que fue el 2003”, planteó Choque.
17. Una antología sobre historia contemporánea. "(Este libro deberá incluir) obras de la nueva generación que actualmente está produciendo mucho y es excelente”, dijo Cajías.
18. Una traducción del evangelio de Pazos Kanki. "Es un libro importante escrito en aymara. Era necesario incluirlo”, dijo la historiadora María Luisa Soux.
En el área de la literatura:
19. La obra escogida del poeta Humberto Quino. "Porque ha rescatado el lenguaje popular y marginal de la ciudad. Retrató una ciudad estigmatizada y sacó el mundo cholo. Es un gran poeta del amor”, explicó Aguirre.
20. Hablar con los perros, de Wilmer Urrelo. "Fue premiada con el premio Anna Seghers en Alemania. Es una obra fundamental porque rompe con todas las estrategias narrativas que habían”, agregó Mamani.
Los especialistas sugirieron incluir las obras de los autores Claudio Ferrufino-Coqueugniot, Felipe Quispe, Gonzalo Lema, Homero Carvalho, Luis Tapia, Man Césped y Raúl Prada Alcoreza.
Los libros estarán disponibles en la web
Proyecto En enero, se conocerá la lista de los primeros libros que se publicarán de la Biblioteca del Bicentenario. Y se implementará un plan de distribución al público.
Situación "Es un proceso de construcción porque se realizará una planificación por lo menos quinquenal y tomando en cuenta varios criterios”, dijo Marco Montellano, coordinador del proyecto.
Primeros libros Montellano adelantó que entre los primeros libros estarían Diario de un soldado de la Independencia, de José Santos Vargas, Juan de la Rosa, de Nataniel Aguirre y Nueva crónica y buen gobierno, de Guamán Poma de Ayala.
Documentos Un Manual sobre dominio público y una Guía de contratos de edición ya fueron elaborados para vender los libros en digital desde la página web del proyecto hacia el exterior. En Bolivia la descarga será gratuita.
Magela Baudoin: «No sé escribir desde otro lugar que no sea yo»
GANADORA | LA ESCRITORA Y PERIODISTA ACABA DE GANAR EL PREMIO NACIONAL DE NOVELA. A ELLA ESCRIBIR, LE NACE DEL ALMA.
Para Magela Baudoin la escritura no es un pasatiempo, es una forma de vida, no se concibe a sí misma sin un libro, sin estar escribiendo, es su manera de comunicarse, su vínculo con el exterior. Sencilla, llana, llena de vida, la escritora, que también trabajó muchos años como periodista, juega con las palabras en el mejor sentido, y ello la ha llevado a ganar el Premio Nacional de Novela 2014 con su obra “El sonido de la H”, que según su autora es “una novela de crecimiento o iniciación de dos personajes femeninos/adolescentes en la búsqueda de su identidad.” Crecimiento, buena manera de definir a Magela Baudoin.
OH! ¿Por qué escribe Magela Baudoin?
Escribir es una manera de comprender lo que me es difícil de desentrañar intelectualmente, aquello que a veces no podemos pronunciar, por su complejidad, y sin embargo sentimos. Esa complejidad es la que me obsesiona “mostrar”; no definir sino “mostrar”. Por otra parte, escribir es “jugar”, en el sentido más infantil y primigenio de la palabra, como cuando interpretábamos papeles y solo nos dejábamos llevar. Esa fase lúdica de la escritura me encanta y me es imprescindible. Pienso que desde allí es de dónde se puede contar mejor el mundo.
OH! ¿Es una necesidad personal? Es algo que quiere hacer público? La escritura es una forma de comunicación para Usted?
Sin duda, si no hay “conexión” con otro, con el lector, no tiene sentido la escritura. No es que uno escribe pensando en “agradar” al lector, pero escribe en una suerte de comunión tácita con él. Hay arte en la medida en que alguien puede “leerlo”.
OH! ¿Cuáles son los temas que la inspiran?
Me doy cuenta que doy vueltas sobre algunas temáticas: los quiebres, el margen, las situaciones mínimas que ponen a prueba, todo el tiempo, la condición humana. En ese sentido, veo que es recurrente la niñez y la familia; los nexos de amor, que tambalean en los espacios mínimos de los poderes afectivos.
OH! ¿Cómo influye su familia en su obra?
No sé desde dónde responder a esta pregunta. Lo primero que se me viene es que sin ellos, esta apuesta sería impensable. Bancar a un escritor es todo un acto de fe, porque es una promesa a futuro, que además puede ser un mal negocio… (jajaja)
Además de esto está la manera en que ellos te miran “ser”, siempre un poco enajenada de la realidad. “Ma, ¡te estoy hablando!”, es un reclamo usual de mis hijos que, por suerte, la mayor de las veces viene en forma de chiste y no de reproche, porque ser escritor implica mucho tiempo con uno mismo, en soledad.
Finalmente, está la manera en que los escritores bebemos de nuestra historia. Yo no sé escribir desde otro lugar que no sea yo. Pienso en la literatura como una fotografía en la memoria que modifico, deformo, recreo y cuento. Sin exageración no hay historia, dice uno de mis personajes y pienso que es absolutamente cierto.
OH! ¿Qué considera que es lo que ha marcado su forma de escribir?
Leer.
OH!¿Cómo describiría su estilo?
¡Barroco! Definitivamente funciono más en el exceso.
OH!¿Cuál ha sido el momento clave en su vida como escritora?
Hace casi cinco años tuve un episodio de salud que me hizo pensar que no podía “esperar” para escribir. Hasta entonces yo pensaba que algún día, tal vez cuando me jubilara, escribiría. Era una suerte de sueño bucólico. Pero entonces pensé: ¿Y si me muero mañana? Entonces decidí cambiar de vida, dejar de escribir colateralmente. Caminar alrededor de la literatura y que fuera lo que la vida quisiera.
OH! ¿De qué no puede prescindir Magela cuando escribe?
Del café.
OH! Periodista primero y escritora después? ¿Cuál es el orden en su vida profesional? ¿Qué diferencia a una de la otra?
Pienso que periodismo y literatura como dos lenguajes completamente diferentes. A uno lo define la veracidad y al otro la fantasía. Uno para mí es un viaje exterior; y el otro, uno introspectivo. Le decía a alguien en estos días, que tal vez periodismo y literatura converjan en un punto: la curiosidad, pero sus procedimientos son básicamente distintos.
OH! ¿Cuáles han sido sus referencias, y lo son hoy, para su trabajo?
Supongo que te refieres a las marcas literarias. Hay escritores que uno lee y son absolutamente pedagógicos como Hemingway o Carver o Cortázar, por ejemplo, que te hacen pensar que, con esfuerzo y mucha lectura, tal vez un día podrás ser escritor. Luego hay otros, como Faulkner o Virginia Woolf o Burgess, que lees y hallas inalcanzables y que hacen que la literatura sea un enigma, un desafío, una constante e inquietante pregunta. Pienso que he bebido de ambos, pero también de la música, del cine, de las tele y radionovelas, de la poesía… El acto creativo es contaminación pura.
OH! ¿Qué significa para Usted ser además docente?
Sobre todo la posibilidad de aprender. No deja de haber un desdoblamiento preformativo en cada clase, en el que te entregas y, con suerte, ellos también se entregan. Es entonces cuando ocurre la comunicación, el contacto, y eso es fantástico.
OH! ¿Cómo vivió sus años de periodista? ¿Volvería a la carrera?
Corriendo… Jajajajaja. Se corre mucho cuando se es periodista.
OH! ¿Cómo es Magela en un día común de su vida? ¿Cuáles son sus prioridades?
Muy simple. Tengo miles de obligaciones domésticas y prosaicas. Los que me conocen saben que es así. Escribir puede ser algo tan poco poético como golpear una piedra.
OH! ¿Qué significa para Usted haber ganado el Premio Nacional de Novela?
Como lo había comentado en estos días, significa un incentivo, reconocimiento, plata, un salto, todo junto y, a la vez, solo una estación en el camino. En todo caso, estoy muy feliz de recibirlo.
OH! ¿Ha escrito varios libros, a cuál le tiene más cariño?
Es difícil decirlo, es como elegir a qué hijo quieres más.
OH! ¿Considera que hay clichés en la escritura que deben romperse?
Sí, la idea de que la escritura es cosa de elegidos, que no puede enseñarse. Es algo un poco arrogante. Si se puede enseñar música, pintura, escultura, por qué no habría de ser posible enseñar escritura. Es un mito que me parece importante desmontar para bien de las futuras generaciones de escritores. Por supuesto, no estoy hablando de talento porque el talento siempre es algo excepcional, estoy hablando de “oficio”.
OH! ¿Cuáles son sus autores bolivianos favoritos?
Uyyy, qué difícil. Voy en desorden y sin que la lista sea restrictiva. Me encanta Mitre, Urzagasti y la Adela (por visionaria). Me gustan mucho Wolfango Montes, Eduardo Scott y Oscar Barbery, también Paz Soldán, Sebastián Antezana, Liliana Colanzi. De los actuales, Rodrigo Hasbún y Giovanna Rivero, son mis favoritos, definitivamente. Pero encuentro que las estéticas de Urrelo y de Juan Pablo Piñeiro son hondísimas. En poesía, hay grandes nombres como Matilde Casazola, y Nicomedes Suárez, como Gabriel Chávez, Juan Cristóbal Mac Lean, Gary Daher y Gustavo Cárdenas. Creo que me quedo corta.
OH! ¿Qué está leyendo ahora?
Terminando El adversario de Emmanuel Carrère; picoteo unos libros de Mario Levrero; y me preparo para releer Luz de agosto en las vacaciones.
Perfil
Magela Baudoin
Periodista y consultora en comunicación. Posee una maestría en “Comunicación Periodística, Institucional y Empresarial” de la Universidad Complutense de Madrid; y una especialización en Comunicación Corporativa de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Desde el año 2000, es Directora General de la empresa Rodríguez & Baudoin Comunicación Estratégica que fundó junto con María José Rodríguez, y en la que ha diseñado y aplicado políticas y estrategias de comunicación hacia la opinión pública para empresas nacionales e internacionales, e instituciones públicas y privadas, administrando sensibles procesos de contingencia social.
Entre 1997 y el año 2000, fue gerente de Imagen Corporativa de Tironi & Asociados Bolivia. Ha sido docente de varias universidades bolivianas y ha ejercido el periodismo en medios de relevancia nacional como La Razón y La Prensa. Actualmente, enseña en la Universidad Privada de Santa Cruz, a nivel de pre y post grado, y escribe para las revistas Nueva Crónica y Poder y Placer. Ha publicado el libro de entrevistas “Mujeres de costado” (La Paz, Plural 2010) y cuentos suyos han sido incluidos en las antologías “Voces con vida” (México D.F., Palabras y Plumas, 2008) y “Recuentos urbanos” (México D.F., Palabras y Plumas, 2009). Fue finalista en el I Concurso Internacional de Cuento Breve del Salón del Libro Hispanoamericano de México D.F. en 2009 y es ganadora del Premio Nacional de Novela 2014.
Germán Coimbra Sanz. Santa Cruz, 1925 – 2007. Poeta, narrador, ensayista, historiador, dramaturgo, lexicógrafo y antropólogo
Germán Coimbra Sanz. Santa Cruz, 1925 – 2007. Poeta, narrador, ensayista, historiador, dramaturgo, lexicógrafo y antropólogo. Ha publicado los poemarios: "Mientras tanto" (1960). "Romances del camino" (1987). "La canción que tú cantabas" (1990). "Chaquiras" (1996). "Gotas de poesía" (2007). "Estrellas del amanecer" (2007).
Sha-Quibaca
(La cacería)
Se van por el sendero pedregoso
desparramando risas
y pisando acuátiles perlas de rocío.
Son cuatro cazadores que se hunden
en las ondas crespas de la selva.
Son pequeños los hombres
bajo los viejos árboles
y mientras más se adentra
más pequeños se hacen.
El sol se filtra entre las hojas
y les quema tatuajes amarillos
en sus torsos desnudos
y al perderse las formas
no se sabe si es árbol,
no se sabe si es hombre.
Son almas los cuatro cazadores.
Pasan como neblina entre las ramas,
con el silencio muerto entre los labios.
Los trinos de los pájaros se quedan
encima de los árboles
y el viento suave se los lleva
más allá de las nubes.
El mapono auguró a los cazadores
que los cerdos bajarían al arroyo
y las gamas saltarían en los prados.
Es por eso que entraron
a la oquedad del bosque
donde solo se escucha el golpe tenso
del arco y la sorpresa del dardo
que se clava
y el borboteo de la sangre que corre
sobre la tierra negra.
Los cazadores fantasmas
de nuevo se hacen hombres
y al contar las piezas muertas
vuelcan sus ojos hacia el alma
y agradecen al ishi protector
que los observa convertido en gusano,
y desde la azul fosforescencia
de las hojas muestra su complacencia.
Así, los espíritus de los animales muertos
no entrarán en sus cuerpos.
Vuelven por el sendero al caer la tarde
desparramando risas,
porque en el pueblo se encienden las hogueras
y esa noche comerán sus muchachos.
Lascivia
Un además resuelto de su mano
hizo que me acercara.
Cuando estuve a su lado
sus pupilas estaban encendidas
y entornaba los ojos
como cuando se mira
más allá de la nada.
Me atrajo clavándome las uñas
en los brazos
mientras su cuerpo de suaves morbideces
estaba erguido y temblaba
como flor de quitanachí al viento.
Sus labios entreabiertos
maduraban al sol como una fruta
que deseaba morder.
Su aliento entrecortado me quemaba la sangre,
y yo le pregunté:
¿Pará qué me llamaste?
Tres chaquiras
1
Pretender que yo te quiera
sin que me muestres apego,
es querer que hierva el tacho
sin haber prendido el fuego.
2
No se enyunten por amor
si pal puchero no hay plata,
que acabándose el ardor
viene el diablo y los desata.
3
Sobre mi mano triste
cayó tu mano
como un rayo de luna
transfigurado.
Posiquish
(El sueño)
No sé cuál de los dioses me está soñando
y me hace andar por la selva enmarañada
y por la orilla de estos lagos
llenos de pájaros
y nubes blancas de relámpagos.
Soy el sueño de un dios
porque no siento
el peso de las nubes en mis sienes.
La tierra, el sol, el agua,
los hombres, los amigos, los bellos animales
y nuestros enemigos,
¿con el sueño de un dios?
No sé a quién preguntar
si somos almas de las vidas pasadas
y si el dios nos recibió en su cielo
porque estábamos muertos.
Estas fiestas de luz y alacridades
y ríos bordeados de frutales
y azules mariposas
no son para mí solo.
Todos formamos el paisaje,
pero esto que vemos: las luces, los colores,
¿son el sueño de un dios que está durmiendo?
Los ancianos anhelan tener el sueño eterno.
Comprendo su cansancio
y comprendo a los dioses
y pienso que en los cielos
no puede haber monotonía:
la eternidad no puede ser eterna
porque renace y muere cada día.
Sha-Quibaca
(La cacería)
Se van por el sendero pedregoso
desparramando risas
y pisando acuátiles perlas de rocío.
Son cuatro cazadores que se hunden
en las ondas crespas de la selva.
Son pequeños los hombres
bajo los viejos árboles
y mientras más se adentra
más pequeños se hacen.
El sol se filtra entre las hojas
y les quema tatuajes amarillos
en sus torsos desnudos
y al perderse las formas
no se sabe si es árbol,
no se sabe si es hombre.
Son almas los cuatro cazadores.
Pasan como neblina entre las ramas,
con el silencio muerto entre los labios.
Los trinos de los pájaros se quedan
encima de los árboles
y el viento suave se los lleva
más allá de las nubes.
El mapono auguró a los cazadores
que los cerdos bajarían al arroyo
y las gamas saltarían en los prados.
Es por eso que entraron
a la oquedad del bosque
donde solo se escucha el golpe tenso
del arco y la sorpresa del dardo
que se clava
y el borboteo de la sangre que corre
sobre la tierra negra.
Los cazadores fantasmas
de nuevo se hacen hombres
y al contar las piezas muertas
vuelcan sus ojos hacia el alma
y agradecen al ishi protector
que los observa convertido en gusano,
y desde la azul fosforescencia
de las hojas muestra su complacencia.
Así, los espíritus de los animales muertos
no entrarán en sus cuerpos.
Vuelven por el sendero al caer la tarde
desparramando risas,
porque en el pueblo se encienden las hogueras
y esa noche comerán sus muchachos.
Lascivia
Un además resuelto de su mano
hizo que me acercara.
Cuando estuve a su lado
sus pupilas estaban encendidas
y entornaba los ojos
como cuando se mira
más allá de la nada.
Me atrajo clavándome las uñas
en los brazos
mientras su cuerpo de suaves morbideces
estaba erguido y temblaba
como flor de quitanachí al viento.
Sus labios entreabiertos
maduraban al sol como una fruta
que deseaba morder.
Su aliento entrecortado me quemaba la sangre,
y yo le pregunté:
¿Pará qué me llamaste?
Tres chaquiras
1
Pretender que yo te quiera
sin que me muestres apego,
es querer que hierva el tacho
sin haber prendido el fuego.
2
No se enyunten por amor
si pal puchero no hay plata,
que acabándose el ardor
viene el diablo y los desata.
3
Sobre mi mano triste
cayó tu mano
como un rayo de luna
transfigurado.
Posiquish
(El sueño)
No sé cuál de los dioses me está soñando
y me hace andar por la selva enmarañada
y por la orilla de estos lagos
llenos de pájaros
y nubes blancas de relámpagos.
Soy el sueño de un dios
porque no siento
el peso de las nubes en mis sienes.
La tierra, el sol, el agua,
los hombres, los amigos, los bellos animales
y nuestros enemigos,
¿con el sueño de un dios?
No sé a quién preguntar
si somos almas de las vidas pasadas
y si el dios nos recibió en su cielo
porque estábamos muertos.
Estas fiestas de luz y alacridades
y ríos bordeados de frutales
y azules mariposas
no son para mí solo.
Todos formamos el paisaje,
pero esto que vemos: las luces, los colores,
¿son el sueño de un dios que está durmiendo?
Los ancianos anhelan tener el sueño eterno.
Comprendo su cansancio
y comprendo a los dioses
y pienso que en los cielos
no puede haber monotonía:
la eternidad no puede ser eterna
porque renace y muere cada día.
Prólogo del poemario "Réquiem por un mundo desfallecido" de Javier Claure Covarrubias
Van estas palabras, porque no siempre se lee poemas de alguien que sueña con tener el universo en las manos y nos entrega -por tercera vez- su voz, su reclamo por la vida; nos dice lo que es y lo que siente; luego, forzado a confesarse afirma: "Yo no soy de medias tintas", para recordarnos el momento que fue compartido con los de su generación y con los gemidos de su madre, allá, en su natal Oruro, ese crudo invierno de 1961, cuando en los patios y las calles habían calentado la noche anterior, con fogatas.
"Réquiem por un mundo desfallecido" viene después de "Preámbulos y ausencias", poemario publicado en Oruro, el 2004, y luego "Extraño oficio", el 2010, en Estocolmo, donde todavía reside el poeta. Aquí no vamos a entretenernos con sus fantasmas; pero sí descubrir lo que nos ofrece, como prolongación de su oficio; desde luego, prácticamente no hay nada que explicar en los 22 poemas de este libro, pero sí mucho que sentir. Leyéndolo nos damos cuenta de que algunas ausencias se hacen fructíferas, aunque para ello se debe llenar ese vacío cantando penas y alegrías. Son sentires que sobrevuelan el mundo desde una ventana con alas de golondrina, en el día y, de búho, por la noche. Cómo pesa la vida en la distancia, pues, de cualquier modo, los retazos con que el poeta compone su trayecto, mostrándonos sus escenarios, son suficiente motivo para animarnos a seguir sus recuerdos.
Claure Covarrubias se muestra como un poeta limítrofe entre la lógica y el ensueño; entonces, es lógico, sobre todo cuando razona sentencioso sobre lo finito e infinito; su ensueño, en cambio, es reminiscente de su andar, al descubrir, el desconcierto de saber que el hambre y la miseria continúan en las calles y no solo del África, donde se aventuró a mirar la vida profunda; entonces, también sintió cuánto le duele la historia de su país, consolándose con el recuerdo de los héroes que dejaron huella, como: Eduardo Avaroa y Genoveva Ríos; y así va más allá o, si se quiere, se sitúa en el fondo de una llaga que no puede cicatrizar, mientras Palestina continúe crucificada.
Analizando los versos de este poeta, comprendemos por qué, un singular creador como Borges, concebía la literatura como: "un arte donde la mayor intensidad se alcanza con la menor cantidad posible de recursos". Claure no es retórico; al contrario, es directo y sensible en el entretejido de sus versos; de ahí que su palabra –labrada con el llanto de las palliris o la sonrisa del Tío de la mina— nos brota, confesional y enérgica, para concluir con su "Adiós", que seguros estamos no será definitivo, siempre que podamos leerlo.
"Réquiem por un mundo desfallecido" viene después de "Preámbulos y ausencias", poemario publicado en Oruro, el 2004, y luego "Extraño oficio", el 2010, en Estocolmo, donde todavía reside el poeta. Aquí no vamos a entretenernos con sus fantasmas; pero sí descubrir lo que nos ofrece, como prolongación de su oficio; desde luego, prácticamente no hay nada que explicar en los 22 poemas de este libro, pero sí mucho que sentir. Leyéndolo nos damos cuenta de que algunas ausencias se hacen fructíferas, aunque para ello se debe llenar ese vacío cantando penas y alegrías. Son sentires que sobrevuelan el mundo desde una ventana con alas de golondrina, en el día y, de búho, por la noche. Cómo pesa la vida en la distancia, pues, de cualquier modo, los retazos con que el poeta compone su trayecto, mostrándonos sus escenarios, son suficiente motivo para animarnos a seguir sus recuerdos.
Claure Covarrubias se muestra como un poeta limítrofe entre la lógica y el ensueño; entonces, es lógico, sobre todo cuando razona sentencioso sobre lo finito e infinito; su ensueño, en cambio, es reminiscente de su andar, al descubrir, el desconcierto de saber que el hambre y la miseria continúan en las calles y no solo del África, donde se aventuró a mirar la vida profunda; entonces, también sintió cuánto le duele la historia de su país, consolándose con el recuerdo de los héroes que dejaron huella, como: Eduardo Avaroa y Genoveva Ríos; y así va más allá o, si se quiere, se sitúa en el fondo de una llaga que no puede cicatrizar, mientras Palestina continúe crucificada.
Analizando los versos de este poeta, comprendemos por qué, un singular creador como Borges, concebía la literatura como: "un arte donde la mayor intensidad se alcanza con la menor cantidad posible de recursos". Claure no es retórico; al contrario, es directo y sensible en el entretejido de sus versos; de ahí que su palabra –labrada con el llanto de las palliris o la sonrisa del Tío de la mina— nos brota, confesional y enérgica, para concluir con su "Adiós", que seguros estamos no será definitivo, siempre que podamos leerlo.
EL EXPRESIDENTE CARLOS MESA GISBERT PRESENTó SOLILOQUIO DEL CONQUISTADOR, SU PRIMERA NOVELA
“Soliloquio del Conquistador” es la primera aventura novelística del expresidente y escritor Carlos Mesa Gisbert. Confesó que deja al público lector los juicios de valor de su composición como una prueba de fuego para que no sea la última de este género que escriba.
Mesa presentó su libro la noche del miércoles 17 en el Jardín Japonés de la zona residencial al sur de La Paz, ante un público selecto entre políticos, literatos y familiares y amigos más cercanos.
Esta obra ya fue presentada en Puebla, México y en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Luego de su presentación explicó las motivaciones, sus alcances, del porqué del título, sus personajes, pasajes claves de su narración. Reconoce lo complicado de ingresar a este género a diferencia de hacer libros de historia o de fútbol.
Esta novela ha sido publicada en México por la editorial EDAF y por la Universidad de las Américas Puebla.
Comentó que el punto de partida de su obra que se corona en la publicación después de más de 40 años, cuando a finales del 60 y comienzos del 70 hizo conocer la obra de teatro de Carlos Fuentes ‘Todos los Gatos son Pardos’ son los personajes principales Hernán Cortés y la Malinche. Luego la reedición en 1992 con el título de Ceremonias del Alma.
Le da un alto valor al personaje histórico de Malinche o Marina, que a su juicio, es la primera mujer histórica de América. Además la libera del estigma de que “malinche es sinónimo de traidor como se dice en México”, pues considera que es todo lo contrario que junto a Hernán Cortés son los personajes de lo que es hoy México mestizo.
Hace la diferencia del soliloquio respecto del monólogo. Para Mesa, soliloquio es una reflexión en voz alta que lo diferencia del monólogo. Apela a personajes reales, pero mezcla la ficción para invocar a Marina y trasladarse a la conquista de Perú e incluso trasciende al siglo XXI en una faceta de Eva Perón o un personaje rapero de la ciudad de El Alto, Abraham Bórquez quien muere en mayo de 2009.
La obra se escribe en 2008 y luego de una pausa la presenta recién en 2014, lo que demuestra lo complicado que le significó realizar la obra por su recargada actividad post presidencial.
Confiesa que no le preocupa la crítica especializada, sino el juicio de los lectores para su continuidad como novelista.
P: ¿Cuál ha sido su punto de partida de la novela?
R: Una obra magnífica de Carlos Fuentes ubicada a finales del 60 y principios de los 70, una obra de teatro que se llamó Todos los Gatos son Pardos, luego se reeditó en 1992 con el título de Ceremonias del Alma, era una obra de teatro sobre Hernán Cortés y Malinche.
Hago una mención especial, no es una novela sobre Cortés, sino es una novela sobre Cortés y Marina o Malinche, cualquiera de los nombres que quisieran ponerle a esa mujer extraordinaria que ha quedado vituperada en la historia con la idea del malinchismo, porque si en México hablas de un traidor de quien está en contra de valores que uno defiende como mexicano se dice el malinchismo de ese tipo, de ese político o intelectual se le llama es un malinchista que se asocia a un traidor, que no le hace honor a la figura de Malinche.
Malinche, mujer excepcional
P: ¿La novela gira en torno a Cortés y Malinche?
R: No es una novela exclusivamente sobre Cortés y Marina, pero la línea maestra conductora de la historia es un desarrollo de una pasión. Es una historia apasionada de amor entre el conquistador y esa mexicana de origen nauar, que no tenía ninguna razón para tenerle cariño a los aztecas porque asesinaron a sus padres, que era un cacique local, y los aztecas la habían entregado como esclava y la regalaron como un objeto a un jefe tabasqueño que a su vez la regaló a Hernán Cortés cuando ganó una batalla.
P: ¿Qué representa la Malinche en su novela, porque en México la conocen como una especie de alienada o traidora?
R: La Malinche es una mujer excepcional del México del siglo XVI, porque es una mujer extraordinaria en una sociedad machista como la azteca, mexicana y la española, en esa sociedad donde la mujer no tenía lugar ni punto de referencia. Aparece como el elemento fundamental a través del cual se comprende, se conoce de Cortés.
P: ¿Cómo retratan los mexicanos a estos personajes?
R: Los que retratan a Cortés en el proceso de conquista, nunca dibujan a Cortés solo, está siempre con Marina porque Cortés nunca hizo nada sin ella, porque no hablaba idiomas nativos, por tanto ella era el vínculo por el cual los pueblos mexicanos descubrían la palabra del conquistador. Los mexicanos le llamaban a Cortés “Capitán Malinche” porque quiere decir el capitán de doña Malinche. Me pareció extraordinario que el hombre que conquistó México era conocido por los conquistados a través del nombre de una mujer.
P: ¿Qué muestra la obra?
R: Una historia de pasión, de poder, de ambición, de conquista en el sentido más absoluto de la palabra. Es una historia brutal, violenta y constructora.
La novela comienza con Cortés, no se revela nada extraordinario porque el personaje histórico está ahí y sus hechos son conocidos. Esta obra encuentra a Cortés a los 47 años de edad, el 16 de noviembre de 1532, en la playa de Tehuantepec, cuando no puede ir a México la emperatriz, la esposa de Carlos I, se lo impide y está construyendo barcos que van a hacer posible el descubrimiento de California. Porque esa fecha es el día señalado en que Atahuallpa cae en manos de Francisco Pizarro. Marina ha muerto en 1529 y Cortés decide reflexionar en su soledad y está alejado de su nueva esposa la señora Isabel de Zúñiga quien se queda en España.
En esa reflexión, ya en la parte de ficción, Cortés decide convocar a Marina que llega como un espectro desde las aguas del mar del sur, porque él quiere reflexionar sobre la conquista y le dice que sean testigos de un episodio en el que no son protagonistas para que puedan entender la dimensión de sus actos.
Empieza con la historia y se aloja en la ficción
P: ¿Es decir, la obra comienza con un hecho histórico y se aloja en la ficción?
R: Así es, porque en la novela Cortés después de convocarla de la muerte de Marina la lleva hasta el lago Titicaca, Cajamarca, donde se encontrará con Francisco, Hernando y Gonzalo Pizarro, Hernando de Soto, además hacemos encontrar con un héroe, que para mí es verdaderamente un héroe incaico. Confieso que nunca he sido muy proclive a la figura de Atahuallpa por muchas razones, porque el primer héroe incaico me parece Manco II, que es el inca rebelde, es quien combate para reconquistar Cusco y decirles a los españoles que no iba a tolerar su presencia. Ese Manco II es también protagonista de la novela, también nos encontraremos con Bartolomé de las Casas en Valladolid en ese momento, creo crucial para la humanidad cuando discuten sobre el alma de los indígenas.
P: ¿Cómo podemos concebir la novela de Mesa?
R: La novela es un conjunto de hechos, personajes y acontecimientos que tienen una línea conductora en la reflexión en primera persona del conquistador, de algún modo supongo que hay una suerte de traición personal, la mía, a mis propias ideas que se van metiendo de contrabando en el pensamiento de Cortés.
Lo que intento es algo que me parece fundamental, no existe un historia de buenos y malos, de héroes y villanos, de cielos e infiernos. Lo que hay son seres humanos paradójicos, contradictorios y miserables. Es imposible entender el desarrollo de la humanidad sin comprender que los aztecas necesitaban todos los días la sangre de aquellos pueblos que eran dominados por ellos. También representa la espada sangrienta de Cortés en algunas masacres, significa a Atahuallpa que decide aniquilar a toda la familia de Huáscar, significa el secuestro de Atahuallpa, el haber perdido la riqueza más grande del imperio peruano y ajusticiarlo en julio de 1533. Por eso podemos hablar de la construcción de un mundo a partir de la exclusión y a partir de la recomposición.
P: ¿Es decir en su obra muestra muchas facetas históricas de la región?
R: Muestro varias facetas. Por ejemplo, hay un capítulo que dedico a algo que le pasó al cadáver de Eva Perón, ese cadáver itinerante que no llega nunca, que pasa de un lugar a otro, que es profanado y lo mismo le pasó al conquistador de México que tuvo sus huesos dando vueltas clandestinamente o en momentos de gran honra reconocido por grandes hombres de la humanidad y después execrados como uno de los peores villanos, y ahora reposa en una pequeña capilla y todo lo que hay de él es una placa. Por eso algunos se preguntan por qué en México no hay un monumento en homenaje a Hernán Cortés, y la respuesta de algún presuntuoso y de alguna manera justa se dice que México no necesita de un monumento de Cortés porque México es el monumento a Cortés, el México mestizo de hoy.
P: ¿Hay personajes de ficción?
R: En el epílogo de la novela puedo dar el nombre de Abraham Bórquez, con esto te digo que no hay un personaje de ficción, aunque utilizo esa figura para la reflexión de Cortés, por lo demás son personajes históricos. Bórquez es un rapero alteño que murió a principios del siglo XXI, mayo de 2009. Que había vivido como migrante en Brasil y llegó a El Alto para encontrarse a sí mismo. Si tenía que encontrar a Martín el hijo de Hernán Cortés, era mejor hacerlo así. Se hace una especie de matrimonio entre el siglo XVI y el XXI.
“Dependerá del público que no sea la última novela que escriba”
P: ¿Cuándo nace la iniciativa de escribir novela?
R: No es el primer libro que presento, pero desde el punto de vista emocional, sin duda el libro más importante que he escrito en mi óptica. Independientemente de lo que opinen los críticos, o de los juicios de valor que de los otros libros puedan definir.
P: ¿Qué espera de la crítica?
R: Se trata de una novela, que es mi primera novela, y dependerá del público que no sea la última, esperaré más el juicio de los lectores que la crítica que eventualmente pueda ser dura y suficientemente profunda. Lo importante es que una obra literaria, una novela tenga repercusión en quien la sigue, la lee, la disfruta e interpreta.
P: ¿Por qué el título del Soliloquio del Conquistador?
R: Cierto, muchos se preguntarán por qué el título, por qué escoger una palabra un poco complicada, porque se quiere representar exactamente la diferencia entre el soliloquio y un monólogo. Soliloquio es para decir lo fácil reflexión en voz alta, que no es lo mismo que un monólogo, y esa reflexión en voz alta es lo que hace el protagonista de mi novela.
P: ¿Qué es lo más importante de su novela?
R: Muestro varios pasajes históricos, pero lo más importante es la historia de Cortés y Malinche. Es un monólogo largo de Cortés, pero hay dos personas que hablan, será Marina que le contestará y Bórquez. Para mí Marina es la primera gran mujer americana y protagonista de un hecho histórico, es imposible entender la conquista española de México sin Marina ni Cortés juntos.
P: ¿Quién le ayudó con el título o se inspiró?
R: El título de la novela le debo a Juan Ignacio Siles (excanciller), además es una de las cinco personas que la leyeron antes de publicarla como mi madre Teresa Gisbert, mi esposa Elvira Salinas y Mauro Gumucio y Ximena Valdivia.
Mesa presentó su libro la noche del miércoles 17 en el Jardín Japonés de la zona residencial al sur de La Paz, ante un público selecto entre políticos, literatos y familiares y amigos más cercanos.
Esta obra ya fue presentada en Puebla, México y en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Luego de su presentación explicó las motivaciones, sus alcances, del porqué del título, sus personajes, pasajes claves de su narración. Reconoce lo complicado de ingresar a este género a diferencia de hacer libros de historia o de fútbol.
Esta novela ha sido publicada en México por la editorial EDAF y por la Universidad de las Américas Puebla.
Comentó que el punto de partida de su obra que se corona en la publicación después de más de 40 años, cuando a finales del 60 y comienzos del 70 hizo conocer la obra de teatro de Carlos Fuentes ‘Todos los Gatos son Pardos’ son los personajes principales Hernán Cortés y la Malinche. Luego la reedición en 1992 con el título de Ceremonias del Alma.
Le da un alto valor al personaje histórico de Malinche o Marina, que a su juicio, es la primera mujer histórica de América. Además la libera del estigma de que “malinche es sinónimo de traidor como se dice en México”, pues considera que es todo lo contrario que junto a Hernán Cortés son los personajes de lo que es hoy México mestizo.
Hace la diferencia del soliloquio respecto del monólogo. Para Mesa, soliloquio es una reflexión en voz alta que lo diferencia del monólogo. Apela a personajes reales, pero mezcla la ficción para invocar a Marina y trasladarse a la conquista de Perú e incluso trasciende al siglo XXI en una faceta de Eva Perón o un personaje rapero de la ciudad de El Alto, Abraham Bórquez quien muere en mayo de 2009.
La obra se escribe en 2008 y luego de una pausa la presenta recién en 2014, lo que demuestra lo complicado que le significó realizar la obra por su recargada actividad post presidencial.
Confiesa que no le preocupa la crítica especializada, sino el juicio de los lectores para su continuidad como novelista.
P: ¿Cuál ha sido su punto de partida de la novela?
R: Una obra magnífica de Carlos Fuentes ubicada a finales del 60 y principios de los 70, una obra de teatro que se llamó Todos los Gatos son Pardos, luego se reeditó en 1992 con el título de Ceremonias del Alma, era una obra de teatro sobre Hernán Cortés y Malinche.
Hago una mención especial, no es una novela sobre Cortés, sino es una novela sobre Cortés y Marina o Malinche, cualquiera de los nombres que quisieran ponerle a esa mujer extraordinaria que ha quedado vituperada en la historia con la idea del malinchismo, porque si en México hablas de un traidor de quien está en contra de valores que uno defiende como mexicano se dice el malinchismo de ese tipo, de ese político o intelectual se le llama es un malinchista que se asocia a un traidor, que no le hace honor a la figura de Malinche.
Malinche, mujer excepcional
P: ¿La novela gira en torno a Cortés y Malinche?
R: No es una novela exclusivamente sobre Cortés y Marina, pero la línea maestra conductora de la historia es un desarrollo de una pasión. Es una historia apasionada de amor entre el conquistador y esa mexicana de origen nauar, que no tenía ninguna razón para tenerle cariño a los aztecas porque asesinaron a sus padres, que era un cacique local, y los aztecas la habían entregado como esclava y la regalaron como un objeto a un jefe tabasqueño que a su vez la regaló a Hernán Cortés cuando ganó una batalla.
P: ¿Qué representa la Malinche en su novela, porque en México la conocen como una especie de alienada o traidora?
R: La Malinche es una mujer excepcional del México del siglo XVI, porque es una mujer extraordinaria en una sociedad machista como la azteca, mexicana y la española, en esa sociedad donde la mujer no tenía lugar ni punto de referencia. Aparece como el elemento fundamental a través del cual se comprende, se conoce de Cortés.
P: ¿Cómo retratan los mexicanos a estos personajes?
R: Los que retratan a Cortés en el proceso de conquista, nunca dibujan a Cortés solo, está siempre con Marina porque Cortés nunca hizo nada sin ella, porque no hablaba idiomas nativos, por tanto ella era el vínculo por el cual los pueblos mexicanos descubrían la palabra del conquistador. Los mexicanos le llamaban a Cortés “Capitán Malinche” porque quiere decir el capitán de doña Malinche. Me pareció extraordinario que el hombre que conquistó México era conocido por los conquistados a través del nombre de una mujer.
P: ¿Qué muestra la obra?
R: Una historia de pasión, de poder, de ambición, de conquista en el sentido más absoluto de la palabra. Es una historia brutal, violenta y constructora.
La novela comienza con Cortés, no se revela nada extraordinario porque el personaje histórico está ahí y sus hechos son conocidos. Esta obra encuentra a Cortés a los 47 años de edad, el 16 de noviembre de 1532, en la playa de Tehuantepec, cuando no puede ir a México la emperatriz, la esposa de Carlos I, se lo impide y está construyendo barcos que van a hacer posible el descubrimiento de California. Porque esa fecha es el día señalado en que Atahuallpa cae en manos de Francisco Pizarro. Marina ha muerto en 1529 y Cortés decide reflexionar en su soledad y está alejado de su nueva esposa la señora Isabel de Zúñiga quien se queda en España.
En esa reflexión, ya en la parte de ficción, Cortés decide convocar a Marina que llega como un espectro desde las aguas del mar del sur, porque él quiere reflexionar sobre la conquista y le dice que sean testigos de un episodio en el que no son protagonistas para que puedan entender la dimensión de sus actos.
Empieza con la historia y se aloja en la ficción
P: ¿Es decir, la obra comienza con un hecho histórico y se aloja en la ficción?
R: Así es, porque en la novela Cortés después de convocarla de la muerte de Marina la lleva hasta el lago Titicaca, Cajamarca, donde se encontrará con Francisco, Hernando y Gonzalo Pizarro, Hernando de Soto, además hacemos encontrar con un héroe, que para mí es verdaderamente un héroe incaico. Confieso que nunca he sido muy proclive a la figura de Atahuallpa por muchas razones, porque el primer héroe incaico me parece Manco II, que es el inca rebelde, es quien combate para reconquistar Cusco y decirles a los españoles que no iba a tolerar su presencia. Ese Manco II es también protagonista de la novela, también nos encontraremos con Bartolomé de las Casas en Valladolid en ese momento, creo crucial para la humanidad cuando discuten sobre el alma de los indígenas.
P: ¿Cómo podemos concebir la novela de Mesa?
R: La novela es un conjunto de hechos, personajes y acontecimientos que tienen una línea conductora en la reflexión en primera persona del conquistador, de algún modo supongo que hay una suerte de traición personal, la mía, a mis propias ideas que se van metiendo de contrabando en el pensamiento de Cortés.
Lo que intento es algo que me parece fundamental, no existe un historia de buenos y malos, de héroes y villanos, de cielos e infiernos. Lo que hay son seres humanos paradójicos, contradictorios y miserables. Es imposible entender el desarrollo de la humanidad sin comprender que los aztecas necesitaban todos los días la sangre de aquellos pueblos que eran dominados por ellos. También representa la espada sangrienta de Cortés en algunas masacres, significa a Atahuallpa que decide aniquilar a toda la familia de Huáscar, significa el secuestro de Atahuallpa, el haber perdido la riqueza más grande del imperio peruano y ajusticiarlo en julio de 1533. Por eso podemos hablar de la construcción de un mundo a partir de la exclusión y a partir de la recomposición.
P: ¿Es decir en su obra muestra muchas facetas históricas de la región?
R: Muestro varias facetas. Por ejemplo, hay un capítulo que dedico a algo que le pasó al cadáver de Eva Perón, ese cadáver itinerante que no llega nunca, que pasa de un lugar a otro, que es profanado y lo mismo le pasó al conquistador de México que tuvo sus huesos dando vueltas clandestinamente o en momentos de gran honra reconocido por grandes hombres de la humanidad y después execrados como uno de los peores villanos, y ahora reposa en una pequeña capilla y todo lo que hay de él es una placa. Por eso algunos se preguntan por qué en México no hay un monumento en homenaje a Hernán Cortés, y la respuesta de algún presuntuoso y de alguna manera justa se dice que México no necesita de un monumento de Cortés porque México es el monumento a Cortés, el México mestizo de hoy.
P: ¿Hay personajes de ficción?
R: En el epílogo de la novela puedo dar el nombre de Abraham Bórquez, con esto te digo que no hay un personaje de ficción, aunque utilizo esa figura para la reflexión de Cortés, por lo demás son personajes históricos. Bórquez es un rapero alteño que murió a principios del siglo XXI, mayo de 2009. Que había vivido como migrante en Brasil y llegó a El Alto para encontrarse a sí mismo. Si tenía que encontrar a Martín el hijo de Hernán Cortés, era mejor hacerlo así. Se hace una especie de matrimonio entre el siglo XVI y el XXI.
“Dependerá del público que no sea la última novela que escriba”
P: ¿Cuándo nace la iniciativa de escribir novela?
R: No es el primer libro que presento, pero desde el punto de vista emocional, sin duda el libro más importante que he escrito en mi óptica. Independientemente de lo que opinen los críticos, o de los juicios de valor que de los otros libros puedan definir.
P: ¿Qué espera de la crítica?
R: Se trata de una novela, que es mi primera novela, y dependerá del público que no sea la última, esperaré más el juicio de los lectores que la crítica que eventualmente pueda ser dura y suficientemente profunda. Lo importante es que una obra literaria, una novela tenga repercusión en quien la sigue, la lee, la disfruta e interpreta.
P: ¿Por qué el título del Soliloquio del Conquistador?
R: Cierto, muchos se preguntarán por qué el título, por qué escoger una palabra un poco complicada, porque se quiere representar exactamente la diferencia entre el soliloquio y un monólogo. Soliloquio es para decir lo fácil reflexión en voz alta, que no es lo mismo que un monólogo, y esa reflexión en voz alta es lo que hace el protagonista de mi novela.
P: ¿Qué es lo más importante de su novela?
R: Muestro varios pasajes históricos, pero lo más importante es la historia de Cortés y Malinche. Es un monólogo largo de Cortés, pero hay dos personas que hablan, será Marina que le contestará y Bórquez. Para mí Marina es la primera gran mujer americana y protagonista de un hecho histórico, es imposible entender la conquista española de México sin Marina ni Cortés juntos.
P: ¿Quién le ayudó con el título o se inspiró?
R: El título de la novela le debo a Juan Ignacio Siles (excanciller), además es una de las cinco personas que la leyeron antes de publicarla como mi madre Teresa Gisbert, mi esposa Elvira Salinas y Mauro Gumucio y Ximena Valdivia.
Recuperan joyas de la literatura y ciencias sociales
La última vez que se publicó la obra completa de El Loco, de Arturo Borda, fue en 1966. Desde entonces, salieron a luz fragmentos y capítulos en suplementos y publicaciones especiales.
Ésa obra es una más de las 20 que serán reeditadas para formar parte del la Biblioteca del Bicentenario. El proyecto, que tiene la premisa de poner libros poco accesibles al alcance de los lectores, reeditará obras como Nueva crónica y buen gobierno, de Guamán Poma de Ayala. "Un libro de historia que es difícil de encontrar, es bastante grueso, no está muy disponible en el mercado o cuesta muy caro”, explicó Marco Montellano, responsable de la iniciativa.
Según Montellano, el proyecto realiza un plan de recuperación de obras, en el especial de los títulos de ciencias sociales e historia, ya que estos solamente se encuentran en centros especializados, en archivos, en la Biblioteca de la Vicepresidencia, o en el Archivo y Biblioteca Nacionales en Sucre.
Entre los otros libros que se reeditarán y que se perdieron en estos 400 años están Crónica moralizada, de Antonio Calancha.
A la lista se suma el libro fusionado Siringa. Memorias de un colonizador del Beni y Arreando desde Moxos, de Juan Coímbra y Rodolfo Pinto Parada. "Es una obra del área de literatura, muy antiguo y difícil de encontrar, las últimas ediciones son de hace bastantes años”, dijo.
Otro de los ejemplares que se recuperará será Cuando vibraba la entraña de plata, de José Enrique Viaña. "Una novela antigua y valiosa pero que actualmente no está disponible en el mercado”, acotó.
La obra escogida de Santiago Vaca Guzmán. "Un gran autor que está volviendo a ser estudiado y leído, pero con libros difíciles de encontrar”, dijo.
Montellano explicó que recuperarán también una crónica gastronómica de los años 40, titulada Lo que se come en Bolivia. Se publicará en la antología sobre gastronomía en Bolivia”, dijo.
El experto explicó que en el caso de El Loco, de Borda, se publicará la obra completa y se incluirá un manuscrito que fue encontrado recientemente. "Es un libro muy grande. Además, ahora se ha encontrado un nuevo cuaderno y tenemos que contemplar eso para que en el proyecto de la Biblioteca estén las obras en toda su totalidad”, aseguró.
Ésa obra es una más de las 20 que serán reeditadas para formar parte del la Biblioteca del Bicentenario. El proyecto, que tiene la premisa de poner libros poco accesibles al alcance de los lectores, reeditará obras como Nueva crónica y buen gobierno, de Guamán Poma de Ayala. "Un libro de historia que es difícil de encontrar, es bastante grueso, no está muy disponible en el mercado o cuesta muy caro”, explicó Marco Montellano, responsable de la iniciativa.
Según Montellano, el proyecto realiza un plan de recuperación de obras, en el especial de los títulos de ciencias sociales e historia, ya que estos solamente se encuentran en centros especializados, en archivos, en la Biblioteca de la Vicepresidencia, o en el Archivo y Biblioteca Nacionales en Sucre.
Entre los otros libros que se reeditarán y que se perdieron en estos 400 años están Crónica moralizada, de Antonio Calancha.
A la lista se suma el libro fusionado Siringa. Memorias de un colonizador del Beni y Arreando desde Moxos, de Juan Coímbra y Rodolfo Pinto Parada. "Es una obra del área de literatura, muy antiguo y difícil de encontrar, las últimas ediciones son de hace bastantes años”, dijo.
Otro de los ejemplares que se recuperará será Cuando vibraba la entraña de plata, de José Enrique Viaña. "Una novela antigua y valiosa pero que actualmente no está disponible en el mercado”, acotó.
La obra escogida de Santiago Vaca Guzmán. "Un gran autor que está volviendo a ser estudiado y leído, pero con libros difíciles de encontrar”, dijo.
Montellano explicó que recuperarán también una crónica gastronómica de los años 40, titulada Lo que se come en Bolivia. Se publicará en la antología sobre gastronomía en Bolivia”, dijo.
El experto explicó que en el caso de El Loco, de Borda, se publicará la obra completa y se incluirá un manuscrito que fue encontrado recientemente. "Es un libro muy grande. Además, ahora se ha encontrado un nuevo cuaderno y tenemos que contemplar eso para que en el proyecto de la Biblioteca estén las obras en toda su totalidad”, aseguró.
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