domingo, 2 de junio de 2013

La Saga de los Moya - Saldías: Matices históricos con tinte familiar

Tener entre las manos la obra "La Saga de los Moya – Saldías", en primera instancia, sólo al ver la tapa da la sensación de que en el transcurso de la lectura uno irá conociendo biografías y más biografías de una infinidad de personajes que adornan la invitación. Sin embargo, ya desde las primeras páginas el deleite de la lectura se hace irrenunciable, pues la descripción genealógica está acompañada de atractivas descripciones de la geografía boliviana, única y bendita por la naturaleza.

"A la tierra que me vio nacer, Vallegrande. A la tierra que cobijó mis sueños, Uncía. A Pocoata, tierra de mi querencia. A Colquechaca, mi ensueño plateado. A Oruro, mi tierra de amor y Carnaval. A la ciudad de La Paz, donde me hice hombre de bien", es así que el autor de la obra, Joel Moya Saldías, culmina la dedicatoria de su obra, que de inmediato despierta el apetito para devorar con la lectura este banquete, que permite recrear en la mente los cientos de paisajes y pasajes de historia de Bolivia. Por lo menos de los 63 años recientes narrados desde la visión del vallegrandino que hoy desde la intimidad de una vida familiar, narra la bolivianidad.

El autor es de profesión médico, su solvencia profesional está respaldada por un doctorado en oftalmología y medicina aeronáutica otorgado por la Universidad Federal de Minas Gerais en Brasil, desempeño profesional adecuadamente combinado con su amor por las letras pues entre sus obras se cuentan otros títulos como "Enfoque Evolutivo de la Oftalmología en Bolivia", "El Ciego y la Ceguera en Bolivia", "Patología de la Catarata" y "Luz y Ceguera".

La hábil pluma de Joel Moya Saldías, nos remonta a pasajes de la historia de Bolivia, el paso de generación en generación, cada una con sus propias características, más aún de la vida en diferentes regiones del país, donde el clima incluso ayuda a pintar el paisaje. Siempre cada uno con sus características peculiares.

Es a partir de la revisión de su árbol genealógico que narra situaciones como la vida en Uncía durante los años 60, con pocos profesionales, la mayor parte técnicos empíricos, obreros de las minas y desocupados, pero casi todos con ansias de superación y trabajo.

Hijo de Sabina Saldías Becerra y Víctor Modesto Moya Medina, abogado de profesión, que como todo profesional preciado de la época era fuente de consulta de muchas personas y amigo de muchos otros. Para orgullo de Joel Moya, entre las valiosas amistades de su familia están Juan Lechín Oquendo, Víctor Paz Estenssoro, Guillermo Lora y Miguel Alandia Pantoja, con quienes su progenitor compartía los postulados de cambio a las visiones políticas que dominaban la Bolivia del siglo XX.

Como anécdota, cuenta Joel Moya, que a fines del siglo XX tuvo la oportunidad de estrechar la mano del líder trotskista Guillermo Lora, cuando el político, líder del Partido Obrero Revolucionario (POR), enfundado en su overol de obrero, ingresó a su consultorio oftalmológico dispuesto a someterse a una cirugía de cataratas. El hombre, luego de recuperar la vista en el ojo izquierdo, dejó escapar una lágrima agradecida y preguntó el precio que debía pagar por la atención médica. "Imagínese el lector la cara que puso el autor de la Tesis de Pulacayo y de todas las tesis del movimiento obrero boliviano, cuando le dije que sólo con conocer personalmente a un viejo amigo de mi padre, me daba por bien pagado", revela Moya.



SU PASO POR EL COLEGIO

NACIONAL "SIMÓN

BOLÍVAR"

Con el estilo propio que plasma en su obra, Joel Moya, narra que entre los años 1965 y 1967, llegó a Oruro y como "un amor a primera vista" quedó impresionado con la fachada del Colegio Nacional "Simón Bolívar".

"Del edificio resaltaban las construcciones laterales y en particular, su ancha entrada con una gradería sólida Puesto ahí, como un mensaje sonó una voz interior que me decía: -Anímate, entra y sube por el camino del valor-. Al principio sentí un sordo deseo y después la ansiedad irreductible de ser aceptado en este colegio. –Éste es mi lugar-, me dije", describe.

Como todo joven, orgulloso de su centro educativo, ahí vivió pasajes inolvidables, sin ser excepción de la rivalidad con los alumnos del colegio "Juan Misael Saracho", más aún en las disputas deportivas, como eran los partidos de básquetbol. Cumplió su servicio premilitar siendo parte de la Segunda División de Ejército, donde a ocurrencia de los oficiales encargados "– a cual más crueles y malintencionados- como la de sacar guantes de boxeo, hacer una rueda y seleccionar al azar dos contrincantes para pelear hasta verse empapados de sangre, por supuesto, siempre era uno del Bolívar y otro del Saracho".



COMENTARIOS

"… La Saga de los Moya-Saldías muestra en sus relatos no sólo una sensibilidad conmovedora y un amor supremo hacia quienes le dieron la vida, sino el haber vivido intensamente la década de los irrepetibles benditos/malditos años 60, asumiéndose fruto y consecuencia de ellos, amén de referir unos pasajes nada comunes en su natal Vallegrande y en su germinal Uncía", refiere Eduardo Pachi Ascarrunz en el prólogo de "La Saga de los Moya-Saldías".

Sandra Urquidi Collins, en su comentario sobre el aporte bibliográfico de Joel Saldías, indica que no es frecuente que un texto de tinte genealógico, que no una genealogía pensando en la parentela, trascienda en el ámbito del interés familiar e irradie hacia ese grande espacio transitado por el ciudadano de a pie, el público en general, que es el común de los lectores.



SU TRAYECTORIA

Joel Moya Saldías, una vez especializado en oftalmología, realizó sus estudios de médico rehabilitador en ceguera, Clínica de Baja Visión, en el Centro Nacional de Rehabilitación del Ciego, Children Hospital Salt Lake City-Utah USA.

En la Universidad del Pacífico de Asunción Paraguay el 2007, completó el curso de Gerenciamiento en Salud Ocular Comunitaria y la Sociedad Boliviana de Oftalmología. Su trayectoria se completa como director del Instituto Nacional de Oftalmología "Dr. Javier Pescador Sarget" con sede en La Paz.

Claudia Piñeiro novela su pasado en "Un comunista en calzoncillos"

Marcada por la historia de su país, Argentina, la escritora Claudia Piñeiro, devuelve una mirada a su pasado, a su infancia y adolescencia, en "Un comunista en calzoncillos", una novela con tintes autobiográficos, "pero con todas las mentiras necesarias para que merezca la pena ser leída".

"Los escritores tenemos la posibilidad de cambiar esas cosas, esas que, cuando contamos algo real, no tendrían que ser dramáticas. A veces los personajes no tienen un aspecto dramático interesante y hay que dárselo", explicó Piñeiro a Efe en una entrevista en Buenos Aires.

Pero en "Un comunista en calzoncillos" (Alfaguara, 2013), la escritora pone "claramente por delante" lo autobiográfico, más que en sus anteriores novelas, aunque también aparecen cosas que son ficción y que nunca sucedieron.

En la novela, que presentó hace unas semanas en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Piñeiro recupera la memoria de "la ruptura entre la infancia y la adolescencia", una etapa de la vida de la protagonista en la que la relación con su padre alcanzó "la máxima complicidad".

Padre e hija aparecen en la fotografía que ilustra la portada del libro, en una imagen retrospectiva en la que sonríen alegres saliendo del mar, tomados de la mano, durante unas vacaciones en la ciudad costera de Mar del Plata.

"La relación de la niña con su padre marca una parte de la novela, que se compone de dos rupturas paralelas: la humana y la histórica, la del paso de la democracia a la dictadura militar argentina, una etapa llena de contradicciones", indica Piñeiro.

Entre diciembre de 1975 a junio de 1976, el relato gira en torno a la ideología del padre, "un hombre que se decía comunista, a pesar de no ser ni militante ni revolucionario, ni nada", y al choque que constituye para la protagonista el ir descubriendo que fuera de su casa había gente que pensaba de otra manera.

"Él decía que tenía esa ideología, pero se quedaba en su casa, en calzoncillos -de ahí el título del libro-, tomando mate y comiendo", señala la escritora.

Mientras la relación entre hija y padre se va fortaleciendo, la pequeña se enfrenta a las contradicciones de una sociedad en la que los secretos, la censura y las sospechas crecen día a día entre los vecinos del pueblo de Burzaco, su pueblo natal, en la periferia sur de Buenos Aires.

El país vive, mientras tanto, la caída del Gobierno de Isabel Perón, el 24 de marzo de 1976, y la llegada al poder del dictador Jorge Rafael Videla.

"Me sorprendió que la publicación del libro haya casi coincidido con la muerte de Videla. Me impresionó por esas cosas del azar", señala Piñeiro, quien asegura que recibió la noticia del fallecimiento del exdictador con "satisfacción".

"No la viví con alegría, porque nadie se alegra de la muerte de nadie, pero sí con la satisfacción de que muriera en prisión, cumpliendo una condena por los crímenes que había cometido y habiendo sido juzgado", puntualiza.

Para Piñeiro, "la historia de un país influye absolutamente en un escritor, aunque haya algunos que digan que no".

"Nosotros estamos en un país que tenemos esa marca, y lo que somos hoy es producto de lo que hemos vivido en años anteriores. Me parece imposible escaparse para escribir de los hechos trascendentales de la historia de Argentina. Es muy difícil aislarte", asegura.

Autora de títulos como "Las viudas de los jueves", Premio Clarín de Novela en 2005, "Tuya" (Alfaguara, 2008) o "Las grietas de Jara" (Alfaguara, 2009), Piñeiro ha llevado ya "Un comunista en calzoncillos" hasta España.

"Allí salió hace poquito y hay alguna posibilidad de ir a Galicia a presentarla, porque en ella hay muchas cosas que tienen que ver con esa tierra, ya que mis padres vienen de allí. Pero todavía no están cerradas las fechas", explica.

En América Latina, la escritora visitará próximamente la Feria del Libro de Bolivia, "y seguramente después vendrán otros países latinoamericanos".

Entrevista: XIV Feria Internacional del Libro Falco y la fuerza del cuento

Elefante se llama la antología propia de cuentos de Federico Falco, escritor referente latinoamericano en la actualidad. Su libro fue presentado esta semana en el marco de la Feria del Libro con una videoconferencia en la cual Maximiliano Barrientos y él pudieron entablar una conversación a partir del cuento, su libro y la literatura. El 2011, a través de la invitación de Barrientos y el Centro Patiño, el escritor cordobés llegó a la ciudad de Santa Cruz y a raíz de ello surgió el contacto con el editor de El Cuervo, Fernando Barrientos, para publicar este libro de la mano de la editorial boliviana independiente muy bien parada en la crítica literaria de la región.

P. ¿Escribir cuentos es algo que elegiste algún momento o que sale natural?
F.F.: No creo que haya sido una elección, sino algo que se fue dando de manera natural. En general, leo más cuentos que novelas y la brevedad del cuento, su condensación, la posibilidad de resumir, de destilar los elementos hasta que quede lo mínimo necesario, me atrae. Tal vez por eso siempre se me ocurren ideas para cuentos y rara vez aparece algo que podría llegar a ser una novela.

P. Muchos dicen que escribir cuentos es más difícil, ¿vos cómo lo ves?
F.F.: No sé si escribir cuentos es más difícil. La novela necesita sí o sí mayor dedicación, mayor constancia, cierta rutina y la capacidad para sostener un proyecto a lo largo del tiempo. En un cuento todo es más preciso y más exigente, pero también más rápido. A veces he llegado a estar seis meses dando vueltas con el mismo cuento, pero en general todo se resuelve en tres o cuatro semanas. En el fondo, me parece que es como comparar un corredor de cien metros largos con un maratonista. Son cuestiones diferentes, que requieren preparaciones y capacidades diferentes, pero no por eso uno es más difícil o más fácil que la otra. A mí, personalmente, me resulta más fácil escribir cuentos. Supongo que hay gente a la que le resulta más fácil escribir novelas.

P. ¿Qué historias te interesa contar?
F.F.: Nunca sé muy bien por qué escribo lo que escribo. Se me ocurre una idea y sé que ahí hay encerrado algo que me interesa, pero casi nunca puedo llegar a darme cuenta de qué se trata. A veces, cuando termino, puedo releer y decir ¡esto era! Otras veces es la lectura de amigos y conocidos la que ilumina qué había detrás de la historia. Sí puedo decir que me interesan los personajes con cierta desprotección, con cierta ignorancia: gente perdida, que no entiende qué hacemos acá, para qué estamos, que trata de darle sentido a la vida, aunque sin entender muy bien por qué. Me gustan los personajes que tratan de hacer lo mejor que pueden, con lo poco que saben o tienen a mano.

P. ¿Cómo fue tu proceso para elegir los cuentos que entrarían en esta antología?
F.F.: Lo primero que hice fue releer todo lo que tenía y después armar dos pilitas: las de cuentos, que me parecía que estaban bien, que se sostenían en el tiempo y eran buenos cuentos y la de cuentos que me arrepentía de haber publicado, aquellos que quedaron demasiado fechados o eran muy de principiantes o simplemente, diez, doce años después de haberlos escrito, me parecían malos cuentos. Después, de la pila de los 'aceptables', elegí los que más me gustaban, los que más cariño les tenía, a veces, por puras razones personales. También traté de balancear y que en la antología un poco quedara representadas las diferentes etapas por las que pasó mi escritura, que hubiera más o menos la misma cantidad de cuentos de cada uno de los libros y también que se formara un todo más o menos orgánico, que no hubiera ningún cuento que desentonara demasiado.

P. ¿Cómo vez la literatura en Sudamérica?
F.F.: La veo con mucho movimiento, en plena ebullición. Hay gente muy joven que ya logró construir una obra sólida, con peso por sí misma. Y hay gente más joven aún, que recién está empezando a publicar, pero que ya promete muchísimo. Trato de leer lo más que puedo y de seguir más o menos todo lo que se publica; en ese sentido, mi interés es amplio. En lo particular, me interesan las obras que tratan de ir un poco más allá, de tensar los límites, de sorprender, y que no le escapan al bulto de incorporar procedimientos y técnicas contemporáneas, no necesariamente desde lo literal o temático, sino desde lo formal. En Latinoamérica las ciudades, los paisajes, las formas en que las clases sociales se relacionan entre sí y con la ciudad, la forma en que todos nos relacionamos con la tecnología, con el dinero, con el trabajo, son muy particulares. Creo que ahí hay mucho material para analizar, una cantera de procedimientos formales de las que, personalmente, siento que la música y el cine sacan mayor provecho que la literatura.

'Me interesan los personajes con cierta desprotección, con cierta ignorancia: gente perdida, que no entiende qué hacemos acá, para qué estamos, que trata de darle sentido a la vida, aunque sin entender muy bien por qué'.

En Texas se inaugurará la primera biblioteca “sin libros” del mundo

Una biblioteca sin libros suena a chiste, excepto para los que pronto inaugurarán en Texas, Estados Unidos, la que se considera es la primera biblioteca pública sin libros de papel del mundo.

La llamada BiblioTech es un proyecto que se instalará en las próximas semanas en un distrito de bajos recursos, en el sur de la ciudad de San Antonio.

Dispondrá de docenas de pantallas donde se podrá buscar, estudiar y aprender habilidades digitales. Pero es posible que muchos opten por acceder a los 10.000 libros digitales desde la comodidad de su hogar, ya que la biblioteca incluye un sistema para que los usuarios puedan acceder a los títulos fácilmente.

Además de ofrecer libros digitales a cerca de 1,7 millones de personas, la BiblioTech busca convertirse en un referente para la comunidad. La institución se asociará con escuelas locales y ofrecerá cursos de escritura permaneciendo abierta hasta tarde.

El plan para abrir una biblioteca digital en la zona cobró fuerza tras el éxito de la biblioteca sin libros de la escuela de ingeniería de la Universidad de Texas San Antonio (UTSA), abierta hace tres años.

Fuera de Texas las bibliotecas sin libros en ámbitos académicos también se han estado popularizando en los últimos años, sobre todo en las disciplinas de ciencia, matemáticas e ingeniería.

Se espera que en el Reino Unido se habilite una en el Imperial College de Londres, que anunció el pasado año que el 98 % de sus colecciones de revistas serían digitales, suspendiendo la compra de libros de texto impresos.

Por otra parte, hay algunas bibliotecas que nunca serán digitales porque sus colecciones incluyen libros históricos. Aunque muchos de estos textos están siendo digitalizados.

Christopher Platt, director de colecciones y circulación de la Biblioteca Pública de Nueva York (NYPL), afirma que acceder a una versión digital de un libro a veces no es suficiente. “La gente viaja desde todo el mundo a nuestra biblioteca, no sólo para acceder a un objeto, sino para tocarlo y sentirlo”, asegura.

Sin embargo, la NYPL también está abrazando el mundo digital con entusiasmo ofreciendo materiales accesibles virtualmente. La biblioteca tiene 91 sucursales en toda la ciudad y el año pasado prestó 880 mil libros digitales. “Si imaginas los libros electrónicos como una sucursal virtual, sería la número dos en términos de uso mensual”, afirma Platt.

Fuente esencial

El autor de libros infantiles Alan Gibbons es un firme creyente en el papel de las bibliotecas y tiene ciertos reparos con respecto a una biblioteca sin libros.

Según él, el espacio de la biblioteca y la figura del bibliotecario son elementos cruciales. Los libros pueden ser sustituidos por e-readers (lectores digitales), pero el escritor afirma que un espacio virtual no puede sustituir al edificio de la biblioteca.

Trabajando en escuelas internacionales en China y Tailandia, Gibbons dice haber notado que incluso en los centros educativos de élite, donde los niños recibían un iPad, la biblioteca de la escuela estaba llena de libros reales, lo que dice, era visto como una fuente esencial (BBC Mundo).

¿Qué tipo de música prefieren las mascotas?
Al parecer, los perros y los gatos responden de forma diferente ante distintas canciones, e incluso tienen sus propios temas favoritos. Cuando se quedan solos en casa durante mucho tiempo prefieren la música suave de fondo al silencio absoluto. Según una investigación realizada por científicos de la Escuela de Psicología de la Universidad de Queens, la música clásica contribuye a la relajación de los canes, disminuye sus ladridos y aumenta su tiempo de descanso. Por el contrario, cuando los perros escuchan heavy metal, sus niveles de agitación aumentan y no paran de ladrar.



La resolución del ojo humano es de 250 megapixeles
La visión es más compleja que cualquier cámara, pero su resolución máxima es de 250 megapíxeles. Una cámara crea archivos de imagen compuestos por píxeles y para registrarlos entran en acción los componentes fotosensibles. En el ojo, estos “sitios” se corresponden con los conos y bastones, las células fotosensibles. Tenemos 250 millones de ellas y podemos captar este número de píxeles. Pero la cosa no es tan simple, porque conos y bastones no se distribuyen uniformemente y las imágenes captadas por dos células del ojo se entrelazan, lo que incrementa la resolución.

sábado, 1 de junio de 2013

Las editoriales aseguran el año en la Feria del Libro

Contentos. Así se encuentran tanto las editoriales como las tiendas de libros que participan en la XIV Feria Internacional del Libro de Santa Cruz, que se extenderá hasta el próximo 9 de junio. La alegría no es para menos, ya que el sector de las letras genera el 30% de sus ventas anuales.

Visitas. La feria fue inaugurada hace tres días y recibió, a 10.000 visitantes. Varias de las editoriales participantes priorizan obras nacionales, y otras mantienen su línea de llevar al público cruceño lo mejor de la literatura universal.

"La feria es una fiesta". María José Parejas, editora de la Editorial La Hoguera, señaló que en el evento, su empresa logra realizar hasta entre el 20 y el 30% de sus ventas anuales. Con relación a las novedades, su casa editorial hará siete lanzamientos en el marco de este evento. Dos obras, están dirigidas al público infantil, se presentará un libro de crónica periodística y el resto de las obras son poesías nacionales.

Con relación a precios dijo que sus " libros oscilan entre 30 y 90 bolivianos, también hay los que cuestan 100 y hasta de 10 bolivianos".

Ricardo Serrano, de El País, señaló su casa editorial vende el valor de 4 meses de ventas en solo unos días. "Realizamos el 30% de nuestras ventas".

La periodista y directora del semanario Uno, Maggy Talavera, señaló que esta feria cruceña, demuestra el crecimiento de la oferta literaria en Santa Cruz. En el evento se exhibe obras de escritores nacionales.

Feria del Libro Santa Cruz La poesía pisa fuerte en esta edición. Hay un festival y presentaciones de varias obras.

La poesía, ese don que no le regalaron a García Márquez, pisa fuerte en la Feria del Libro 2013, que se apresta a vivir su primer fin de semana en los cuatro pabellones que ocupa en la Fexpocruz.

¿por quÉ?. Pues no solamente hay mitines que fortalecen y consolidan el circuito de poesía local y nacional sino que también se ve mayor producción de poesía de gente joven, pese a que algunos consideran al verso y la prosa como los campos más difíciles dentro de la literatura. “Todos comenzamos escribiendo poesía” señala Homero Carvalho que acompaña a este movimiento, no solo como autor (en esta ocación prensenta Diario de los caminos) sino también como gestor. El País presenta a la novel Camila Toribio que le pone ritmo de poesía a la noche, Adriana Lanza (Gente Común) con Poesía Silvestre, Mariana Ruiz (La hoguera) con un recetario de prosa poética, Gabriel Chávez otro infaltable con su participación en una antología y dos invitados internacionales como son Fernando Vlaverde y Alí Calderon. Conversatorios, lecturas, debates que también se vivirán en el Festival de Poesía donde participarán nombres como el de Paula Rodríguez, Claudia Peña (quien también presenta reedición de poesía en este año), Alejandra Barbery, Gary Daher y Oscar Puky Gutiérrez. Y así Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma. Poesía para todos en la fil 2013.

El camino de Homero. Sin duda alguna nadie puede poner en tela de juicio la experiencia que tiene Homero Carvalho con un ritmo constante de publicaciones anuales además de ser maestro para nuevos escritores cruceños. En esta versión de la feria, su hijo Antonio irrumpe con 'Torre de papel' presentando una antología de poesía fruto de un concurso nacional. Aquí podemos encontrar nuevas caras en la escena de la poesía con 'Microcosmos'. Este año 'Diario de los caminos' muestra a un Carvalho más intimista, siguiendo una búsqueda personal dentro de la poesía más espiritual. En el camino como un viaje, un recorrido de peregrinación parte de preguntas filosóficas y catarsis del experimentado escritor. El libro mostrará vivencias de viajes externos e internos e interpelará a los recuerdos para así saciar curiosidades. Por ejemplo la sacralización de la palabra. Va desde lo mágico de nuestros antepasados hasta la consagración de la naturaleza. Un Homero consciente de su madurez personal y literaria. En otro apartado, también 3.600 (editorial paceña), presenta la Antología amazónica compuesta por 40 poetas de Santa Cruz , Beni y Pando.

AntologÍa Iberoamericana. Gabriel Chávez Cazasola es otro autor con gran recorrido y experiencia en poesía a nivel nacional. Este año planea una rápida gira por algunos países latinoamericanos. Pronto viajará a Ecuador para presentar la antología que nos adelantó en esta feria del libro. “Tenemos una actitud antes la poesía en la cual creemos. En este mundo de incertidumbre, de escepticismo, de desencanto la poesía puede ofrecer respuestas, luces, pequeñas certezas al ser humano” señala Chávez Cazasola acerca de el factor común entre los poetas antologados en esta coedición entre Visor de España y La Hoguera. Este año se ve la vitalidad de la poesía en la Fil. Chávez es claro al decir que la poesía Boliviana está muy invisibilizada fuera de nuestras fronteras y que Bolivia es un país históricamente rico en tradición poética. “La poesía tiene que salir, tiene que ser leída y el mercado de lectores en Bolivia es muy chiquito, muy reducido”, explica Gabriel y prosigue “ Ojalá se amplíe”. Chávez finaliza diciendo que quizás lo único que falta ahora en la poesía local es un tamiz, es decir, "pasado el primer entusiasmo tiene que haber un discernimiento de la calidad, de la crítica, pero se está viviendo un buen momento y se nota”.

Y más poesía en la Feria del Libro este año

Otros poetas también se hacen conocer en esta feria, entre ellos se encuentra Adriana Lanza quien comenzó en el mundo de la prosa con Primer alumbramiento, ahora presenta Poesía Silvestre. Por su parte ,Mariana Ruiz, trae a esta versión de la feria "Los secretos de Rosalba", inspirada en lo mejor de la culinaria de la tierra chapaca. Ruiz combina recetas y tradiciones de comida de los valles bolivianos para lograr una fusión de literatura y culinaria, campos que, aparentemente no llegan a ser complementarios. Cada relato-receta lleva una ilustración y explica, de manera cuidadosa, la relación entre la comida y la ocasión, la manera de prepararla y el uso sabio, circunstancial, o simplemente tradicional, que se le da.

Crónicas de dos grandes amigos y escritores bolivianos

Claudio Ferrufino y Roberto Navia consolidan su amistad y sus intereses comunes, para publicar este año un libro de crónicas, de la mano de la editorial La Hoguera. La cita será a las 19.00 en el Salón Enrique Finot. Este proyecto nació hace un tiempo atrás ,cuando ambos escritores planificaron qué y cómo podían hacer para la publicación de estas crónicas "Seguí las sugerencias de Roberto, que es el especialista, intercambiamos escritos, los fuimos armando por temas y experiencias hasta lo que es hoy, un buen conjunto de textos", señala Ferrufino. Sobre el proceso Navia señala: "El recuerdo latente y las ganas de contarlo todo, bajo la estructura de esta cosa que se llama crónica", debido a los viajes que realiza el periodista." En este libro se leerán crónicas, más periodísticas las de Roberto, más literarias las de Claudio. "Tienen en común que se basan en experiencias reales. No hay nada inventado en ellas y apuntan a la vida de la gente común, los oscuros orfebres de cada día" finaliza Ferrufino.


Lecturas, Caparrós tiene su obra en la feria

El pensamiento literario y cosecha periodística de Martín Caparrós (Buenos Aires, 29 de mayo de 1957) están presentes en Santa Cruz, más que siempre, ahora en la Feria Internacional del Libro ante la expectativa creada por su pronta llegada para conocer el evento, disertar y dialogar con el público del mismo.

Ocho títulos del escritor argentino, radicado en España, se pueden encontrar en la librería Ateneo, que hace una apuesta por este autor y el impacto de sus letras en los lectores bolivianos.
Argentinismos es su producción más reciente. Lecturalia señala que “es una exploración de las palabras que atraviesan Argentina actual, las ideas y los hechos que configuran lo que somos y lo que creemos ser. Democracia, política, peronismo, kirchnerismo, setentismo, memoria, ejército, entre otros aspectos, que Martín Caparrós examina para establecer un recorrido despiadado y sugerente por nuestra sociedad, por nuestras vidas”.

En Valfierno (Premio Planeta 2004), la Gioconda de Leonardo da Vinci fue robada del Museo del Louvre el 22 de agosto de 1911. Tras la confusión inicial empezaron las sospechas: la Policía miró hacia los grupos artísticos vanguardistas que abominaban el arte académico, entre los que figuraba Pablo Picasso, y encarceló al poeta Apollinaire. Dos años después, en 1913, el italiano Vicenzo Peruggia fue detenido en Florencia con la obra maestra en su poder; arguyó que quería restituirla a su país, Italia. Sin embargo, ¿qué ocurrió durante estos dos años?
Quince años después, alguien que se hace llamar Marqués de Valfierno, y que no soporta morirse sin que el mundo sepa de su audacia, cuenta a un periodista toda la verdad: la preparación del robo, la falsificación, la venta, sus cambios de identidad.
Asimismo, son parte de la oferta de Ateneo El tercer cuerpo, Bingo, Boquita, Dios mío, El interior y Larga distancia.

Martín Caparrós llegará a Santa Cruz de la Sierra el viernes 7 de junio invitado por el diario EL DEBER y la Fundación Pedro y Rosa. Ese mismo día tiene un espacio reservado en la feria. Ofrecerá una conferencia sobre su obra literaria, la crónica, el género que cultiva y su experiencia periodística. Caparrós fue fundador del diario argentino Página 12, asimismo, es ganador de varios premios literarios internacionales, entre ellos los importantes concursos Planeta y Herralde de narrativa