El escritor Wilmer Urrelo Zárate es el autor de "Mundo negro" (2000; Premio Nacional de Primera Novela, convocado por la editorial Nuevo Milenio y traducida en 2008 al italiano por Edizione Estemporanee). Ganó el IX Premio Nacional de Novela de Bolivia con "Fantasmas asesinos" (Alfaguara, 2006). En 2011 publicó "Hablar con los perros" (Alfaguara) con el que ganó el Premio de Literatura Anna Seghers en 2012. Urrelo formará parte del primer Festival de las Letras, a realizarse en el Centro De La Cultura Plurinacional Santa Cruz el 7 y 8 de noviembre.
P. ¿Cuál es el aporte que dejará a Bolivia el festival de la letras?
W.U.: Convertirse por algunos días en una especie de centro de las letras de América Latina, esto por la calidad de escritores y escritoras que asistirán al evento.
P. ¿Qué expectativas tienen para este encuentro?
W.U.: Poder, ante todo, compartir ideas con la gente invitada.
P. ¿Qué destaca de la literatura boliviana?
W.U.: Creo que actualmente hay dos puntos en común: que dice lo que quiere (con relación a generaciones pasadas que cargaban una fuerte tradición ideológica) y que es muy, pero muy diversa.
P. ¿Qué autores bolivianos destaca?
W.U.: Varios: Rodrigo Hasbún, Edmundo Paz Soldán, Cecilia Romero, Liliana Colanzi, Brayan Mamani... en fín, una lista larga.
P. Se dice que Bolivia está estancada en la literatura ¿cuál considera que es el motivo?
W.U.: Quizá ahora estamos viendo una especie de salida a ese estancamiento por lo que te dije antes. Ahora hay una suerte de compromiso con la literatura misma y ya no con la ideología.
P. ¿Cómo ve la literatura latinoamericana?
W.U.: También creo que es muy diversa. Que se escribe desde todos los géneros y que hay, incluso, una mezcla de esos géneros.
jueves, 2 de octubre de 2014
Un libro revela la presencia de los aviones en el cine silente del país
En 1923, el director italiano, Pedro Sambarino llegó a Bolivia para rodar cortometrajes y documentales sobre las obras del gobierno de Hernán Siles. Sin embargo, ese mismo año, el cineasta filmó también la caída de un aviador. El hecho marcó un antes y un después en la aviación y la cinematografía boliviana.
Ése acontecimiento fue el punto de partida de la investigación del crítico de cine Claudio Sánchez, quien publicó los resultados de ese trabajo en el libro Los aviones en el cine silente boliviano. La obra, publicada por la editorial 3600, será presentada hoy, a las 19:00, en la Cinemateca Boliviana.
La investigación se centra en la presencia de los aviones en la cinematografía boliviana desde 1923 a 1936. El punto de partida es la llegada del cinematógrafo al país hasta la conflagración bélica en el Chaco (1932-1935).
"En esa época, la aviación y la cinematografía son dos máquinas que se desarrollan rápidamente. Provocan una revolución. Surge la intensión de mostrar el país, lugares desconocidos en ese entonces como el oriente”, dijo Sánchez. Por eso, según el investigador, entre las primeras imágenes del cine silente se observan tomas áreas del oriente boliviano. "Esos registros del oriente son hechos por cineastas a pedido de los gobernantes, quienes de alguna manera buscan sentar soberanía más allá de la Cordillera del país”, dijo Sánchez, quien inició la investigación en 2010.
De acuerdo al estudio, en la época del cine silente boliviano se filmaron una serie de cortometrajes, documentales y ficciones con tomas aéreas. "La primera película cruceña, de 1928, tiene como figura un avión sobrevolando Santa Cruz. El Chaco fue también uno de los territorios más filmados”, dijo.
Según Sánchez, entre los trabajos de esa época están La Campaña del Chaco, de Juan Peñaranda Minchín. También se destaca una de las pocas películas de ficción Hacia la gloria, de Mario Camacho y Juan Jiménez. También, se aborda la travesía del aviador boliviano Juan Mendoza. Sánchez dijo que en esa época los aviones representaban "el progreso” del país. "Ninguno de los cineastas de la época sin lente ha estado lejos de los aviones”, enfatizó.
Sobre el trabajo
2013 El crítico de cine Claudio Sánchez presentó su libro Los aviones del cine silente boliviano, en el XXV Festival de Cine de Viña del Mar, en Chile, que se realizó en noviembre del año pasado.
Investigación Según el también crítico de cine, el contexto histórico es de fundamental importancia para poder acercarse a lo que ha sido la presencia de los aviones en el cine boliviano silente.
Muestra La investigación, en especial documental, se realizó entre los años 1923 y 1936.
Fragmento del prólogo del libro
Esta historia sobre aviones y cine; sobre máquinas y tecnología, podía haber sido la base de una novela que ubicara al lector en un tiempo lleno de episodios que son también ficciones, puestas en escena y representación de su propio tiempo. Pero el presente ensayo se propone revisar la actividad cinematográfica boliviana desde la caída de un aviador italiano en 1923 y su posible registro hecho por la cámara de Pedro Sambarino, hasta el final de una guerra que enfrentó a Bolivia y Paraguay en los años treinta. Sánchez reflexiona sobre los años de las actualidades, provoca sobre la posición de los realizadores de la época: tan cerca de la propaganda como del documental y en el umbral de lo argumental... (Autor del prólogo: Manuel María Caballero)
Ése acontecimiento fue el punto de partida de la investigación del crítico de cine Claudio Sánchez, quien publicó los resultados de ese trabajo en el libro Los aviones en el cine silente boliviano. La obra, publicada por la editorial 3600, será presentada hoy, a las 19:00, en la Cinemateca Boliviana.
La investigación se centra en la presencia de los aviones en la cinematografía boliviana desde 1923 a 1936. El punto de partida es la llegada del cinematógrafo al país hasta la conflagración bélica en el Chaco (1932-1935).
"En esa época, la aviación y la cinematografía son dos máquinas que se desarrollan rápidamente. Provocan una revolución. Surge la intensión de mostrar el país, lugares desconocidos en ese entonces como el oriente”, dijo Sánchez. Por eso, según el investigador, entre las primeras imágenes del cine silente se observan tomas áreas del oriente boliviano. "Esos registros del oriente son hechos por cineastas a pedido de los gobernantes, quienes de alguna manera buscan sentar soberanía más allá de la Cordillera del país”, dijo Sánchez, quien inició la investigación en 2010.
De acuerdo al estudio, en la época del cine silente boliviano se filmaron una serie de cortometrajes, documentales y ficciones con tomas aéreas. "La primera película cruceña, de 1928, tiene como figura un avión sobrevolando Santa Cruz. El Chaco fue también uno de los territorios más filmados”, dijo.
Según Sánchez, entre los trabajos de esa época están La Campaña del Chaco, de Juan Peñaranda Minchín. También se destaca una de las pocas películas de ficción Hacia la gloria, de Mario Camacho y Juan Jiménez. También, se aborda la travesía del aviador boliviano Juan Mendoza. Sánchez dijo que en esa época los aviones representaban "el progreso” del país. "Ninguno de los cineastas de la época sin lente ha estado lejos de los aviones”, enfatizó.
Sobre el trabajo
2013 El crítico de cine Claudio Sánchez presentó su libro Los aviones del cine silente boliviano, en el XXV Festival de Cine de Viña del Mar, en Chile, que se realizó en noviembre del año pasado.
Investigación Según el también crítico de cine, el contexto histórico es de fundamental importancia para poder acercarse a lo que ha sido la presencia de los aviones en el cine boliviano silente.
Muestra La investigación, en especial documental, se realizó entre los años 1923 y 1936.
Fragmento del prólogo del libro
Esta historia sobre aviones y cine; sobre máquinas y tecnología, podía haber sido la base de una novela que ubicara al lector en un tiempo lleno de episodios que son también ficciones, puestas en escena y representación de su propio tiempo. Pero el presente ensayo se propone revisar la actividad cinematográfica boliviana desde la caída de un aviador italiano en 1923 y su posible registro hecho por la cámara de Pedro Sambarino, hasta el final de una guerra que enfrentó a Bolivia y Paraguay en los años treinta. Sánchez reflexiona sobre los años de las actualidades, provoca sobre la posición de los realizadores de la época: tan cerca de la propaganda como del documental y en el umbral de lo argumental... (Autor del prólogo: Manuel María Caballero)
miércoles, 1 de octubre de 2014
En Chile, tres escritores rompen el cliché andino
Con la presencia del escritor boliviano Wilmer Urrelo en la sesión de “Lectura+Música. Melodía Desencadenada”, el país culmina hoy su participación en el Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (Filba), que en esta su nueva versión tuvo a Bolivia como país invitado de honor.
Urrelo participa esta noche de la sesión junto a los chilenos Fernando Milagros (músico), Gepe (músico), Andrea Jeftanovic (literatura) y Diego Zúñiga (periodismo), programada para las 19:00 en la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales de Santiago de Chile.
El quiebre de lo andino
“Sucede un efecto paradójico con la cultura y, en particular, con la literatura boliviana. Parece completamente invisibilizada para el resto de los países de América Latina, pero las actividades del Filba Internacional que se ocupan de ella son las que más público convocan”, escribió el lunes Patricio Zunini, coordinador general del Filba, en su artículo “El trauma andino” a propósito de un panel protagonizado por los escritores bolivianos Edmundo Paz Soldán, Liliana Colanzi y Wilmer Urrelo.
“Ayer (por el lunes 27 de septiembre), mientras en la sala vecina, Jorge Edwards participaba de una entrevista pública, la Sala de Conferencias 2 del GAM de Santiago de Chile, donde se realizó el panel ‘Imaginarios ausentes, imaginarios presentes’ se vio desbordada. Liliana Colanzi (Vacaciones permanentes), Edmundo Paz Soldán (El delirio de Turing) y Wilmer Urrelo (Hablar con los perros), con la moderación de Carlos Cardani, hablaron de aquellos colectivos identitarios que tuvieron mayor presencia en la literatura boliviana y también de los más olvidados”, señala Zunini en el citado artículo.
Los tres bolivianos que la semana pasada estaban en Buenos Aires junto a Maximiliano Barrientos y Christian Vera, estuvieron este lunes en Santiago de Chile hablando de Jaime Saenz, Alcides Arguedas e Hilda Mundy, de sus apreciaciones sobre la literatura boliviana y de sus conceptos sobre los andes y la amazonia.
“Con más puntos de encuentro que desencuentro, los tres escritores mostraron una cara de Bolivia que rompe el cliché andino y que acentúa algo que el Gobierno muestra a nivel político. No es casual que Bolivia tenga un Ministerio de Culturas: culturas, en plural”, finaliza su artículo Zunini.
Literatura, creación, danza, música y comida boliviana
El Filba, que comenzó el pasado miércoles 24 de septiembre en Buenos Aires y que por primera vez se extendió a Uruguay (Montevideo) y Chile, reuniendo a cerca de 150 escritores de los tres países sudamericanos, de Bolivia y del extranjero, consideró un extenso programa para Bolivia que incluyó lecturas, paneles y talleres protagonizados por Edmundo Paz Soldán (Cochabamba), Liliana Colanzi y Maximiliano Barrientos (Santa Cruz), además de Wilmer Urrelo y Christian Vera (La Paz).
También Bolivia estuvo presente en el Filba en imágenes, con la proyección del documental Yerba Mala Cartonera, “obra del colectivo argentino-catalán Colectivo 7 que habla, entre otras cosas, de la historia de la editorial cartonera del alto boliviano”, según señalaron los organizadores del festival a través de artículos de prensa.
“Pero sin dudas, una de las actividades más importantes de la jornada (del sábado pasado) fue el carnaval boliviano, que le permitió a los porteños conocer un poco más de la cultura del hermano país andino: su folklore, su danza, sus costumbres, su indumentaria tradicional, y, como si fuera poco, su gastronomía”.
Urrelo participa esta noche de la sesión junto a los chilenos Fernando Milagros (músico), Gepe (músico), Andrea Jeftanovic (literatura) y Diego Zúñiga (periodismo), programada para las 19:00 en la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales de Santiago de Chile.
El quiebre de lo andino
“Sucede un efecto paradójico con la cultura y, en particular, con la literatura boliviana. Parece completamente invisibilizada para el resto de los países de América Latina, pero las actividades del Filba Internacional que se ocupan de ella son las que más público convocan”, escribió el lunes Patricio Zunini, coordinador general del Filba, en su artículo “El trauma andino” a propósito de un panel protagonizado por los escritores bolivianos Edmundo Paz Soldán, Liliana Colanzi y Wilmer Urrelo.
“Ayer (por el lunes 27 de septiembre), mientras en la sala vecina, Jorge Edwards participaba de una entrevista pública, la Sala de Conferencias 2 del GAM de Santiago de Chile, donde se realizó el panel ‘Imaginarios ausentes, imaginarios presentes’ se vio desbordada. Liliana Colanzi (Vacaciones permanentes), Edmundo Paz Soldán (El delirio de Turing) y Wilmer Urrelo (Hablar con los perros), con la moderación de Carlos Cardani, hablaron de aquellos colectivos identitarios que tuvieron mayor presencia en la literatura boliviana y también de los más olvidados”, señala Zunini en el citado artículo.
Los tres bolivianos que la semana pasada estaban en Buenos Aires junto a Maximiliano Barrientos y Christian Vera, estuvieron este lunes en Santiago de Chile hablando de Jaime Saenz, Alcides Arguedas e Hilda Mundy, de sus apreciaciones sobre la literatura boliviana y de sus conceptos sobre los andes y la amazonia.
“Con más puntos de encuentro que desencuentro, los tres escritores mostraron una cara de Bolivia que rompe el cliché andino y que acentúa algo que el Gobierno muestra a nivel político. No es casual que Bolivia tenga un Ministerio de Culturas: culturas, en plural”, finaliza su artículo Zunini.
Literatura, creación, danza, música y comida boliviana
El Filba, que comenzó el pasado miércoles 24 de septiembre en Buenos Aires y que por primera vez se extendió a Uruguay (Montevideo) y Chile, reuniendo a cerca de 150 escritores de los tres países sudamericanos, de Bolivia y del extranjero, consideró un extenso programa para Bolivia que incluyó lecturas, paneles y talleres protagonizados por Edmundo Paz Soldán (Cochabamba), Liliana Colanzi y Maximiliano Barrientos (Santa Cruz), además de Wilmer Urrelo y Christian Vera (La Paz).
También Bolivia estuvo presente en el Filba en imágenes, con la proyección del documental Yerba Mala Cartonera, “obra del colectivo argentino-catalán Colectivo 7 que habla, entre otras cosas, de la historia de la editorial cartonera del alto boliviano”, según señalaron los organizadores del festival a través de artículos de prensa.
“Pero sin dudas, una de las actividades más importantes de la jornada (del sábado pasado) fue el carnaval boliviano, que le permitió a los porteños conocer un poco más de la cultura del hermano país andino: su folklore, su danza, sus costumbres, su indumentaria tradicional, y, como si fuera poco, su gastronomía”.
‘De la tricolor a la wiphala’ muestra una nueva literatura
Diecinueve textos de 14 autores bolivianos y argentinos componen el libro De la tricolor a la wiphala, en el que se observa la emergencia de una nueva narrativa boliviana independiente, propiciada por el proceso de cambio actual.
“Desde la laberíntica Ceja de El Alto hasta los tropicales anillos cambas de la Miami sin mar, o desde la paceña y céntrica plaza Murillo hasta los márgenes de Liniers (Argentina) y más allá, los relatos abordan abigarradas relaciones de poder”, explicó el argentino Nicolás García, uno de los gestores del libro.
García detalló que hay un interés creciente por saber qué se está escribiendo en el país. “En la última década Bolivia ha ocupado un lugar mayor en informaciones y debates en la prensa, instituciones culturales y la enseñanza superior universitaria en la Argentina. Sin embargo, la publicación de obras de autores bolivianos en el país es bastante limitada. Entonces, De la Tricolor a la Wiphala viene a llenar ese vacío de difusión”, agregó.
El proyecto se gestó hace tres años por los escritores Nicolás García, Alfredo Grieco y Bavio, y Sergio di Nucci, quienes decidieron hacer el libro a seis manos y está integrado por relatos de Mauricio Murillo, Virginia Ruiz, Alison Spedding, Aldo Medinaceli, Giovanna Rivero, Erika Bruzonic, Gary Daher, Edson Hurtado y los hermanos Loayza, entre otros.
El impulsor del proyecto manifestó que “nos parece que el libro va a ayudar a difundir y hacer visible un buen número de autores contemporáneos de Bolivia, y a la vez nos da la posibilidad de reflexionar sobre el estado actual de la narrativa del país”.
Para los escritores argentinos las ciudades son espacios que producen ficción sin desligarse de sus realidades como la migración o los gobiernos. “Uno de los mayores logros políticos involuntarios del gobierno de Evo Morales ha sido que la narrativa contemporánea de su país se ocupe muy poco de él y de su gestión gubernamental”, explicó García.
El libro se presentó de manera informal en la Filba y tendrá su presentación formal, antes de fin de año, en Buenos Aires. “Estábamos conversando con la gente de la editorial para organizar un evento en el Bajo Flores, en alguna asociación de la colectividad boliviana en el país”, contó. Los autores planean visitar Bolivia para presentar el libro, publicado por Santiago Arcos
“Desde la laberíntica Ceja de El Alto hasta los tropicales anillos cambas de la Miami sin mar, o desde la paceña y céntrica plaza Murillo hasta los márgenes de Liniers (Argentina) y más allá, los relatos abordan abigarradas relaciones de poder”, explicó el argentino Nicolás García, uno de los gestores del libro.
García detalló que hay un interés creciente por saber qué se está escribiendo en el país. “En la última década Bolivia ha ocupado un lugar mayor en informaciones y debates en la prensa, instituciones culturales y la enseñanza superior universitaria en la Argentina. Sin embargo, la publicación de obras de autores bolivianos en el país es bastante limitada. Entonces, De la Tricolor a la Wiphala viene a llenar ese vacío de difusión”, agregó.
El proyecto se gestó hace tres años por los escritores Nicolás García, Alfredo Grieco y Bavio, y Sergio di Nucci, quienes decidieron hacer el libro a seis manos y está integrado por relatos de Mauricio Murillo, Virginia Ruiz, Alison Spedding, Aldo Medinaceli, Giovanna Rivero, Erika Bruzonic, Gary Daher, Edson Hurtado y los hermanos Loayza, entre otros.
El impulsor del proyecto manifestó que “nos parece que el libro va a ayudar a difundir y hacer visible un buen número de autores contemporáneos de Bolivia, y a la vez nos da la posibilidad de reflexionar sobre el estado actual de la narrativa del país”.
Para los escritores argentinos las ciudades son espacios que producen ficción sin desligarse de sus realidades como la migración o los gobiernos. “Uno de los mayores logros políticos involuntarios del gobierno de Evo Morales ha sido que la narrativa contemporánea de su país se ocupe muy poco de él y de su gestión gubernamental”, explicó García.
El libro se presentó de manera informal en la Filba y tendrá su presentación formal, antes de fin de año, en Buenos Aires. “Estábamos conversando con la gente de la editorial para organizar un evento en el Bajo Flores, en alguna asociación de la colectividad boliviana en el país”, contó. Los autores planean visitar Bolivia para presentar el libro, publicado por Santiago Arcos
Hoy, en el Simón I. Patiño Lema trae La Reina del café y otros cuentos policiales
La reina del café y otros cuentos policiales es el título de la más reciente obra del escritor tarijeño Gonzalo Lema. El libro, editado por La Hoguera, será presentado hoy, a las 19:00, en el Espacio Simón I. Patiño.
"Es una colección de ocho cuentos que giran alrededor de la historia del investigador Santiago Blanco, quien deja la Policía y regresa con nuevas aventuras”, contó Lema. Según el autor, en los cuentos se narra cómo Blanco regresa a su trabajo de detective, ya que antes vivió debajo los puentes o a la sombra de los árboles de las plazas de su ciudad. "Encuentra un amor y vuelve a apostar por la vida”, comentó.
Lema nació en Tarija en 1959 y tiene publicados varios libros, entre ellos: Este lado del mundo (novela, 1984, Premio Guttentag), La huella es el olvido (novela, 1993, finalista Casa de las Américas), La vida me duele sin vos (novela, 1998, Premio Nacional), Los labios de tu cuerpo (novela, 2004), Contra nadie en la batalla (novela, 2007), Santiago Blanco, serie completa (cuento y novela, 2010) y otros.
"Es una colección de ocho cuentos que giran alrededor de la historia del investigador Santiago Blanco, quien deja la Policía y regresa con nuevas aventuras”, contó Lema. Según el autor, en los cuentos se narra cómo Blanco regresa a su trabajo de detective, ya que antes vivió debajo los puentes o a la sombra de los árboles de las plazas de su ciudad. "Encuentra un amor y vuelve a apostar por la vida”, comentó.
Lema nació en Tarija en 1959 y tiene publicados varios libros, entre ellos: Este lado del mundo (novela, 1984, Premio Guttentag), La huella es el olvido (novela, 1993, finalista Casa de las Américas), La vida me duele sin vos (novela, 1998, Premio Nacional), Los labios de tu cuerpo (novela, 2004), Contra nadie en la batalla (novela, 2007), Santiago Blanco, serie completa (cuento y novela, 2010) y otros.
En Chile publicarán Pirotecnia, de la poeta orureña Hilda Mundy
La editorial chilena Los libros de la mujer rota publicará en diciembre la obra Pirotecnia, de la poeta boliviana Laura Villanueva, más conocida en el mundo literario como Hilda Mundy.
El anuncio fue realizado por el escritor cochabambino Edmundo Paz Soldán, quien representó a Bolivia en la sexta edición del Festival Internacional de Literatura (FILBA) 2014, que se realizó en Chile, Argentina y Uruguay.
Según Paz Soldán, la editorial chilena es dirigida por la escritora Claudia Apablaza. Además, adelantó que el prólogo de la nueva edición de la obra de Mundy estará a su cargo.
Por su parte, la editorial chilena promociona a través su página web la nueva edición del poemario de Mundy.
La casa editorial Los libros de la mujer rota tiene la finalidad de publicar obras de narrativa y ensayo contemporáneo. Fue creada por "la necesidad urgente de poner al alcance de los lectores literatura de calidad, radical y ajena a los discursos dominantes”, se lee en el portal www.loslibrosdelamujerrota.com. El nombre de la editorial nace del libro de una de las más importantes autoras del siglo XX: La Mujer Rota, de la francesa Simone de Beauvoir. Según el portal se sacarán más de 250 ejemplares y serán distribuidos en librerías de ese país. Además, se recibirán pedidos a través de su páginas web.
Mundy nació en agosto de 1912, en la ciudad de Oruro. Según literatos y expertos, Mundy es considerada una escritora vanguardista que por su innovadora y ácida prosa es considerada como la "maestra de la ironía”.
La poeta orureña publicó su primer libro de poemas, titulado como Pirotecnia, en 1936, en La Paz. Además de ese poemario, Mundy escribió Cosas de fondo, y decenas de artículos en diarios y revistas. Siempre estuvo ligada al mundo literario y cultural, junto a su esposo, el poeta Antonio Ávila Jiménez. Murió en La Paz en 1982.
La literata Virginia Ayllón explicó, en una entrevista anterior, que Mundy tuvo importantes aportes en el campo de las letras. "Es una de las pocas escritoras de vanguardia literaria. Las vanguardias, posiblemente por el peso social y político, han pasado de largo por el país, excepto en dos casos: en Pirotecnia, de Hilda Mundy, y en El loco, de Arturo Borda”, señaló.
Para Ayllón esta autora fue también "una rebelde”, pues cuando todos los escritores estaban pensando cómo debía reaccionar la literatura frente a la derrota de la Guerra del Chaco, a ella le interesaban otras cosas. "Tiene un proyecto sobre la mujer. El suyo es un feminismo liberador, no es un feminismo de consigna. Critica mucho las formas en que se conforma a la mujer desde el patriarcado, a la mujer débil, sensible, novia, esposa, pero toda su crítica la hace con un elemento central que es la ironía. Ella es maestra de la ironía”, agrega Ayllón.
El poeta Benjamín Chávez explicó por su parte que la obra de Hilda Mundy ha revolucionado la escritura de su tiempo y la literatura boliviana en general. "Su narrativa era realmente moderna para su época. Por ejemplo, su libro Pirotecnia se caracteriza por una prosa poética con la que aborda temas poco comunes y de una manera irreverente”.
Chávez sostuvo que el poemario Pirotecnia fue publicado en 1936 y hasta entonces no se había escrito nada parecido debido a la valentía y fuerza narrativa, lo que demuestra que esta orureña además de talentosa era muy audaz.
El anuncio fue realizado por el escritor cochabambino Edmundo Paz Soldán, quien representó a Bolivia en la sexta edición del Festival Internacional de Literatura (FILBA) 2014, que se realizó en Chile, Argentina y Uruguay.
Según Paz Soldán, la editorial chilena es dirigida por la escritora Claudia Apablaza. Además, adelantó que el prólogo de la nueva edición de la obra de Mundy estará a su cargo.
Por su parte, la editorial chilena promociona a través su página web la nueva edición del poemario de Mundy.
La casa editorial Los libros de la mujer rota tiene la finalidad de publicar obras de narrativa y ensayo contemporáneo. Fue creada por "la necesidad urgente de poner al alcance de los lectores literatura de calidad, radical y ajena a los discursos dominantes”, se lee en el portal www.loslibrosdelamujerrota.com. El nombre de la editorial nace del libro de una de las más importantes autoras del siglo XX: La Mujer Rota, de la francesa Simone de Beauvoir. Según el portal se sacarán más de 250 ejemplares y serán distribuidos en librerías de ese país. Además, se recibirán pedidos a través de su páginas web.
Mundy nació en agosto de 1912, en la ciudad de Oruro. Según literatos y expertos, Mundy es considerada una escritora vanguardista que por su innovadora y ácida prosa es considerada como la "maestra de la ironía”.
La poeta orureña publicó su primer libro de poemas, titulado como Pirotecnia, en 1936, en La Paz. Además de ese poemario, Mundy escribió Cosas de fondo, y decenas de artículos en diarios y revistas. Siempre estuvo ligada al mundo literario y cultural, junto a su esposo, el poeta Antonio Ávila Jiménez. Murió en La Paz en 1982.
La literata Virginia Ayllón explicó, en una entrevista anterior, que Mundy tuvo importantes aportes en el campo de las letras. "Es una de las pocas escritoras de vanguardia literaria. Las vanguardias, posiblemente por el peso social y político, han pasado de largo por el país, excepto en dos casos: en Pirotecnia, de Hilda Mundy, y en El loco, de Arturo Borda”, señaló.
Para Ayllón esta autora fue también "una rebelde”, pues cuando todos los escritores estaban pensando cómo debía reaccionar la literatura frente a la derrota de la Guerra del Chaco, a ella le interesaban otras cosas. "Tiene un proyecto sobre la mujer. El suyo es un feminismo liberador, no es un feminismo de consigna. Critica mucho las formas en que se conforma a la mujer desde el patriarcado, a la mujer débil, sensible, novia, esposa, pero toda su crítica la hace con un elemento central que es la ironía. Ella es maestra de la ironía”, agrega Ayllón.
El poeta Benjamín Chávez explicó por su parte que la obra de Hilda Mundy ha revolucionado la escritura de su tiempo y la literatura boliviana en general. "Su narrativa era realmente moderna para su época. Por ejemplo, su libro Pirotecnia se caracteriza por una prosa poética con la que aborda temas poco comunes y de una manera irreverente”.
Chávez sostuvo que el poemario Pirotecnia fue publicado en 1936 y hasta entonces no se había escrito nada parecido debido a la valentía y fuerza narrativa, lo que demuestra que esta orureña además de talentosa era muy audaz.
Santa Cruz de las Letras' con invitados de lujo
Son 16 escritores internacionales que visitarán el país en el marco del festival literario internacional "Santa Cruz de las letras", que se llevará a cabo el 7 y 8 de noviembre en la ciudad cruceña. El evento, que con "Reflexiones literarias iberoamericanas", pretende construir puentes para que escritores de diversos países de Iberoamérica y de Bolivia se encuentren. Ellos estarán participando en los coloquios y talleres que se darán dentro de la fiesta literaria, a la que también asistirán 22 autores nacionales. Este encuentro es gracias al trabajo de la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC), el Centro de la Cultura Plurinacional y el Ministerio de Culturas, informó la presidente de la Cámara del Libro, Sarita Mansilla, que también es parte de la organización de este gran evento.
De cerca con los asistentes. En condición de moderadores, participantes y disertantes dejarán sus amplios conocimientos en los diferentes coloquios, talleres y sesiones de lectura que ofrecerá el festival. Entre los escritores destacados están la argentina Selva Elena Almada, que se posiciona como una de las voces más interesantes y fuertes de la narrativa hispanoamericana. También estará presente el reconocido escritor y crítico de arte, William Navarrete, nacido en Cuba en 1968, establecido en París y con ciudadanía francesa que incursiona en el periodismo escribiendo para revistas y periódicos como El Nuevo Herald. Además, es defensor de la causa para la democracia en su país natal, adonde no ha vuelto desde que se exiliara en Francia hace 20 años.
De cerca con los asistentes. En condición de moderadores, participantes y disertantes dejarán sus amplios conocimientos en los diferentes coloquios, talleres y sesiones de lectura que ofrecerá el festival. Entre los escritores destacados están la argentina Selva Elena Almada, que se posiciona como una de las voces más interesantes y fuertes de la narrativa hispanoamericana. También estará presente el reconocido escritor y crítico de arte, William Navarrete, nacido en Cuba en 1968, establecido en París y con ciudadanía francesa que incursiona en el periodismo escribiendo para revistas y periódicos como El Nuevo Herald. Además, es defensor de la causa para la democracia en su país natal, adonde no ha vuelto desde que se exiliara en Francia hace 20 años.
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