martes, 6 de noviembre de 2012

LA VIDA DEL GENERAL QUINTÍN QUEVEDO

La Academia de Ciencias Genealógicas y Heráldicas de Bolivia
tiene el agrado de invitar a Ud.(s) , a la presentación del libro
escrito por el Dr. RAFAEL URIOSTE LÓPEZ,
Médico Cirujano con especialidad en Psiquiatría y práctica en la ciudad de México D.F.,
titulado:

LA VIDA DEL GENERAL QUINTÍN QUEVEDO,

que se llevará a cabo el día viernes 9 de noviembre a Hrs. 20:00,
en los Salones del Círculo de la Unión.

El libro no únicamente narra la vida y actuación política de Quintín Quevedo durante el siglo XIX,
sino también incluye la descripción de su familia y del entorno político e histórico del primer medio siglo
republicano e independiente de Bolivia. Enseña fotografías inéditas de descendientes de
don Mariano Donato Muñoz, familia emparentada con Quintín Quevedo.

La Paz, noviembre de 2012 Vino de Honor

Libro rescata 198 danzas autóctonas

Danzas de Bolivia-No se baila así nomás, es un análisis a la historia, y el significado de las 246 muestras de baile que existen en el país

El segundo tomo del libro Danzas de Bolivia-No se baila así nomás..., escrito por Eveline Sigl y David Mendoza, que recoge 246 danzas de ocho departamentos, de las cuales, 48 son folclóricas y 198 autóctonas de las áreas rurales del país, será presentado el próximo viernes 9 en el Museo San Francisco a las 19.00, donde también será puesto a la venta a 80 bolivianos.
Una ventana a la cultura boliviana. Según Mendoza, el texto de 800 páginas dividido en dos partes, permite visualizar la compleja interrelación entre las danzas provenientes de diferentes ámbitos sociales, históricos y regionales. “La primera parte habla de las danzas folclóricas presentadas en orden alfabético enfocan aspectos históricos y actuales, para lo cual consultamos a más de 1600 entrevistados entre bailarines, escritores y pobladores de distintos departamentos, quienes compartieron testimonios”.
Dividido por departamentos y con una breve explicación de las 48 danzas folclóricas, de sus personajes y vestimentas, Mendoza señala que el texto servirá para que el público se informe. “Siempre lamentamos que otros países nos roban; sin embargo desconocemos lo que tenemos, lo que significa y el por qué se lo baila, y más aún si se trata de ritmos autóctonos”.
La segunda parte del libro está dedicada a las danzas étnicas o autóctonas, practicadas principalmente en el área rural, distribuidas por departamentos. El investigador aclara que a diferencia de las danzas folclóricas, “estas danzas autóctonos tienen un significado y no pueden ser bailadas en cualquier momento”.
Entre los bailes, la publicación hace un análisis a danzas como Chiriwanu y Lichiwayu (Cochabamba); Aylalito y Danzas navideñas (Chuquisaca); Chiriwanus, Wititis, Ayawaya, Arachi, Waka Tinti y Quena Quena (La Paz); el Arete, los Aña Aña y los juegos, los Wirapepo y Atiku (Tarija); Yarituses, Abuelos y Cuadrillas (Santa Cruz), Carnaval Blanco, Carnaval Yureño, Wayñus y otras danzas de la época húmeda y Jula Jula (Potosí).

80 bolivianos es el precio del segundo tomo de Danzas de Bolivia-No se baila así nomás.

“Los países se apropian de nuestras danzas folclóricas porque son comerciales, y porque la gente desconoce lo que tiene, más aún si se trata de las danzas autóctonas”.

David Mendoza / SOCIÓLOGO

Los autores, dos apasionados por la danza. La doctora Eveline Sigl nació en Viena (Austria), antes de dedicarse a las danzas bolivianas y a la Antropología concluyó estudios de Bioquímica y Genética, Comercio Internacional y Pedagogía de Economía.
David Mendoza Salazar, sociólogo de profesión. Nació en La Paz, admirador del arte del tejido, de los bordados festivos, de la música y del baile. Publicó varios libros de estudios culturales, por lo que es llamado “especialista en culturas”.



lunes, 5 de noviembre de 2012

Manual de Marketing

"Tal y cómo indica el título –Manual de Marketing– este libro es una guía totalmente amigable en el camino hacia el empleo del marketing, como una ciencia práctica e indispensable que está al alcance de todos los que deseen prosperar creando valor. La lectura de este manual también resultará provechosa para el lector que desee ser más eficiente como comprador, como vendedor o simplemente como un miembro productivo de la sociedad.

Su concepción está dirigida a preparar al lector, ya sea estudiante o profesional a encarar los desafíos actuales del entorno, ofreciendo una perspectiva contemporánea de los problemas que se presentan en esta área a nivel de estudio y de práctica empresarial."

El Autor

FICHA TÉCNICA

Título: Manual de Marketing

Autor: Luz Dávalos Zelada - Davys Montan Enríquez

Tamaño: 15,5 x 21 cm

Páginas: 318

Primera edición

Editorial: Latinas Editores Ltda.

Editor: J.C. Iván Canelas Arduz

Email: info@latinas.com.bo

Víctor Montoya presentó en la ciudad de El Alto "Cuentos de la Mina"

El martes 30 de octubre, en el Auditorio del Sistema de Archivo de la Comibol, ubicado en la ciudad de El Alto (Calleja Del Archivero, No. 100, zona Ferropetrol, al lado de la Fuerza Aérea Boliviana), se presentó el libro "Cuentos de la mina", la exitosa obra del escritor Víctor Montoya, quien retornó al país después de treinta cuatro años de ausencia.

El acto, que se desarrolló en el marco del programa de conmemoración de los sesenta años de la nacionalización de las minas, cuyo decreto se firmó el 31 de octubre de 1952 en la población de Catavi, fue auspiciado por el Archivo Histórico de la Minería de Comibol y contó con la presencia de destacadas personalidades del ámbito cultural, social y político.

La presentación y los comentarios estuvieron a cargo del líder minero Edgar Ramírez, exejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), director de los Archivos Históricos de la Minería Nacional y del Sistema de Archivo de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), y de Luis Oporto Ordóñez, historiador, archivista y Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

El autor del libro, consciente de la importancia que revistió esta presentación en la ciudad de El Alto, manifestó su agradecimiento a las personas implicadas en la preparación de este evento que, una vez más, puso de relieve a la literatura minera en el contexto de la literatura nacional.

EL EJE TEMÁTICO DEL LIBRO

"Cuentos de la mina", compuesto por 25 relatos de extensión variada, es un regio escaparate donde se exponen las vertientes más fascinantes del mundo minero, cuyas creencias están vinculadas tanto al paganismo de las culturas ancestrales como a la religión católica llegada de allende los mares. El libro, además de contar con el prólogo del español Benigno Delmiro Coto, está ilustrado con fotografías de Jean-Claude Wicky, Stanislas de Lafon, Barbara Lindell, Christopher Hines, Joson Devit y Manuel L. Acosta, entre otros.

En "Cuentos de la mina", como en toda obra de creación literaria, se explayan las modernas técnicas narrativas, a partir de un eje temático que pone en primera plana las aventuras y desventuras del Tío de la mina; un personaje que simboliza el sincretismo religioso y el mestizaje cultural desde la época de la colonia.

El Tío de la mina, cuya imagen diabólica está esculpida en las galerías, está considerado como el guardián de las riquezas minerales y el amo de los trabajadores del subsuelo, y así como concede gracias a quienes le rinden tributo con afecto y devoción, es también implacable y cruel con quienes lo ignoran o se burlan de él.

A la pregunta formulada por una periodista: "¿Por qué, en su visión rescata al Tío como personaje principal de las minas y no así al minero como tal?", Víctor Montoya contestó de manera concluyente: "Porque quería diferenciarme de los escritores que cultivaron y cultivan la literatura del llamado ‘realismo social’, donde se habla de los triunfos y las derrotas del proletariado minero. Hay muchas obras, tanto en el género del cuento como de la novela, en las que se retrata al indígena que se proletariza, al minero sindicalizado que se enfrentó, primero, contra la oligarquía minero-feudal y, después, contra los gobiernos nacionalistas y neoliberales, en aras de conquistar sus reivindicaciones socioeconómicas. Lo que yo hice, a diferencia de estos escritores de la literatura minera, fue rescatar los mitos y las leyendas que existen en la tradición oral de los Andes, donde se siente con todo su vigor la mitología del Tío de la mina; un ser ambivalente, mitad dios y mitad demonio. De modo que mis cuentos, más que narrar la realidad social del minero, recrean la figura del Tío desde una perspectiva del realismo mágico o fantástico, que forma parte de la cosmovisión andina, con una fuerte presencia de las creencias y supersticiones de las culturas ancestrales".

No cabe duda de que este libro, a lo largo de sus 183 páginas, rescata, con una prosa ágil y verosímil, el imaginario popular en torno a la mitología del Tío, y, por eso mismo, es diferente a la narrativa tradicional de la literatura minera, en la cual, de un modo general y casi por antonomasia, confluyen las historias en lo mismo: la tragedia, las injusticias sociales y las luchas reivindicativas del movimiento sindical.

Por otro lado, en cada uno de los cuentos es fácil identificar los atributos que identifican a la mina: el ulular de la sirena; un elemento que, junto a la jaula, los rieles, los vagones y las maquinarias, es tan importante como el casco de protección, el overol, las botas y la lámpara en la faena de la mina, donde la oscuridad, la humedad, los gases y los derrumbes, son otros de los elementos descritos de manera magistral en "Cuentos de la mina".

El autor del libro, reconocido por su fecunda labor literaria tanto a nivel nacional como internacional, confesó que escribió estos cuentos a partir de sus vivencias personales y la estrecha relación que mantuvo con los mineros en el norte de Potosí, donde muchos de sus familiares fueron trabajadores del subsuelo. Conoce esa realidad dantesca desde que tiene uso de razón y se considera orgullosamente un "hijo de entrañas mineras".

OPINIONES SOBRE "CUENTOS DE LA MINA"

"Leer Cuentos de la Mina significa sumergirse en el mundo sincrético de las creencias mineras de Bolivia. Los textos, como si fueran galerías de una mina, se van adentrando en las diferentes actualizaciones del sincretismo religioso que supone la figura y leyenda del Tío, así como su significación para los mineros. En estos textos, caracterizados por un decidido tratamiento de la materia narrativa, el lector se enfrenta a lo que ya va siendo una constante en la narrativa de Montoya: el distanciamiento del narrador, la precisión, a veces la crudeza de estirpe casi naturalista, con el que se describen hechos violentos o tremendos, al mismo tiempo que la resolución de la trama opera en un registro de modulaciones mágicas, de manera que más que hablar de realismo mágico podríamos hablar de naturalismo mágico en estos relatos" (Leonardo Rossiello).

"Cuentos de la mina vendría a ser una especie de biografía del Tío, es un libro que con sus relatos fascinantes, sus minuciosas descripciones en un lenguaje fluido, en ocasiones poético, y sus ilustraciones, constituyen un valioso aporte al conocimiento de las creencias, mitos, ritos y leyendas que desde siglos sustentan el mundo de los trabajadores mineros" (Giancarla de Quiroga).

"El maravilloso libro de Víctor Montoya, Cuentos de la mina, aclara desde la literatura todo aquello que los historiadores no podemos captar con la sencillez e inmediatez que es tan propia de los escritores de raza. Y Montoya ha probado sobradamente que lo es. En su obra, sin teorías venidas de otros oficios, el autor recrea con naturalidad el imaginario del minero boliviano a través de una serie de cuentos en donde quedan plasmadas las desdichas y esperanzas de ese colectivo humano utilizando como marco de encuadre a uno de los personajes más emblemáticos del sincretismo americano: El Tío de la Mina, dueño sobrenatural y soberano absoluto de la oscuridad y sus riquezas" (Fernando Jorge Soto Roland).

"Víctor Montoya rescata prolijamente las tradiciones y leyendas de la mina y se convierte en un cronista del mundo fantástico que emerge del socavón. Sus relatos son metáforas sobre la existencia fantasmal que se atribuye a los mineros más empobrecidos, muertos en vida por la silicosis y la ausencia de horizonte. Sin haber tenido la vivencia de penetrar en la mina es difícil describir con tanta propiedad esa sensación de ahogo, de oscuridad absoluta y de humedad sexual que se respira en los socavones" (Alfonso Gumucio Dagron).

"Este libro es el fiel reflejo del pensamiento, los sentimientos, usos y costumbres que caracterizan a las poblaciones mineras bolivianas y su entorno físico andino, ya que los hechos en él relatados, se desarrollan en los centros mineros de Siglo XX, Potosí y Oruro, en cuanto a las manifestaciones mitológicas y legendarias que dan origen a acontecimientos culturales de extraordinaria magnitud, como el Carnaval de Oruro y los ritos litúrgicos propios de una religión ecléctica que rige en América desde el desenlace de la dominación española" (Alberto Guerra Gutiérrez, †)

DATOS DEL AUTOR EN LAS SOLAPAS DEL LIBRO

Víctor Montoya nació en La Paz, el 21 de junio de 1958. Escritor, periodista cultural y pedagogo. Vivió desde su infancia en las poblaciones mineras de Siglo XX y Llallagua, al norte del departamento de Potosí, donde conoció el sufrimiento humano y compartió la lucha de los trabajadores del subsuelo, cuyas grandezas y tragedias, profundamente ligadas al realismo mágico y mítico de las culturas ancestrales, se reflejan vehemente en una de las facetas más vitales de su obra literaria.

Estudió la primaria en la escuela Jaime Mendoza, el ciclo intermedio en el Colegio Junín y la secundaria en el Colegio Primero de Mayo. Fue testigo de la masacre de San Juan en 1967 y dirigente estudiantil hasta mediados de 1976, año en que la dictadura militar de Hugo Banzer Suárez, que asaltó el poder en agosto de 1971, lo persiguió por sus actividades políticas. Permaneció clandestino en el interior de la mina y en una casa de seguridad en la ciudad de Oruro, donde cayó a merced de las fuerzas represivas junto a un grupo de dirigentes mineros.

Estuvo preso en el Panóptico Nacional de San Pedro y en la cárcel de mayor seguridad de Viacha-Chonchocoro. Durante su cautiverio, burlando la vigilancia de los guardias, escribió su libro de testimonio Huelga y represión, cuyas páginas se filtraron por los sistemas de control gracias a la valiente y decidida cooperación de su madre, quien lo visitaba en la cárcel cada vez que las autoridades de gobierno se lo permitían.

En 1977, luego de una campaña de Amnistía Internacional, que reclamó por su libertad y lo adoptó como a uno de sus "presos de conciencia", fue sacado de la prisión por un piquete de agentes y conducido directamente al aeropuerto de El Alto, desde donde fue exiliado a Suecia, como la mayoría de los refugiados latinoamericanos que fueron expulsados de sus países tras el advenimiento de las dictaduras militares.

En Estocolmo, donde fijó su residencia, trabajó en una biblioteca municipal coordinando proyectos culturales, impartió lecciones de idioma quechua y dirigió talleres de literatura. Cursó estudios de pedagogía en el Instituto Superior de Profesores y ejerció la docencia durante varios años.

En su extensa obra, que abarca el género de la novela, el cuento, el ensayo y la crónica periodística, destacan: Huelga y represión (1979), Días y noches de angustia (1982), Cuentos violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), El eco de la conciencia (1994), Antología del cuento latinoamericano en Suecia (1995), Palabra encendida (1996), El niño en el cuento boliviano (1999), Cuentos de la mina (2000), Entre tumbas y pesadillas (2002), Fugas y socavones (2002), Literatura infantil: Lenguaje y fantasía (2003), Poesía boliviana en Suecia (2005), Retratos (2006) y Cuentos en el exilio (2008).

Dirigió las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Es miembro de la Sociedad de Escritores Suecos y del PEN-Club Internacional. Dictó conferencias en China, España, Alemania, Suecia, Francia, México, Venezuela, Estados Unidos y otros países. Su obra está traducida a varios idiomas y tiene cuentos en antologías internacionales. Está considerado por la crítica especializada como uno de los principales impulsores de la moderna literatura boliviana. Obtuvo el primer Premio Nacional de Cuento en la UTO, Bolivia, 1984; el Premio de Cuento Breve del Semanario Liberación, Suecia, 1988; el primer premio de Cuento de Escritores de la Scania, Suecia, 1993; fue uno de los ganadores del Concurso Internacional "Sexto Continente del Relato Erótico", convocado por Radio Exterior de España (2010). Escribe en publicaciones de América Latina, Europa y Estados Unidos.

viernes, 2 de noviembre de 2012

El preste del Beato René cumple más de una década de tradición


RENÉ NO MIDE MÁS DE 10 CENTÍMETROS, SIN EMBARGO SU PEQUEÑA FIGURA ES PARTE DE LA ÚNICA Y GRAN TRADICIÓN DE LA CARRERA DE LITERATURA.

Hace más de una década, estudiantes de la carrera de Literatura de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) crearon una celebración que tenía como objetivo central la integración de estudiantes y docentes. A través de los años, el preste que reúne a gran parte de la comunidad literaria paceña, se mantiene vivo, pasando de mano en mano al Beato René, que cada 365 días cambia de prestes y de ropa.

Según Raúl Paredes, profesor encargado de pasar el preste este año, esta iniciativa nació en el taller de escritura creativa de Adolfo Cárdenas, el año 95 ó 96. Cárdenas, junto a los estudiantes no sólo crearon la celebración sino también a la figura que la instituye, el Beato René. Para algunos esta figura de matices verdes fue bautizada para recordar al escritor René Bascopé, pero para otros, la figura se llama simplemente René.

“El docente y los estudiantes van a recibir al Beato. Quien lo tenía antes era Mauricio Souza quien con sus estudiantes me lo han entregado y yo he tenido que llevarlo a mi casa. Lo primero que se hace es confeccionar una nueva vestimenta y tratar de que sea original e interesante”, afirma Paredes.

Por su parte, la estudiante Milenka Torrico, quien también forma parte de los prestes que festejarán a René este año, explica que “uno se ofrece para pasar el preste. Hay un cierto número de alumnos y un profesor encargado. Se trata de imitar lo que es un preste real y una de las cosas que se hace para el Santo –que en este caso es nuestro beato René– es hacerle una ropa especial para el día de la fiesta. En esta oportunidad le hemos hecho un traje de kusillo”.

Paredes explica que “Renecito” tiene una colección de ropa bastante interesante, ya que cada quien lo viste como piensa que es el mejor estilo para el momento. El Licenciado recuerda que en algún momento René tenía un look bastante rockero, mientras que en otra ocación se eligió la imagen del aparapita en honor a Felipe Delgado,novela de Jaime Sáenz. Este año se eligió el traje del Kusillo y es en función a este personaje que se ilustraron las invitaciones y los arreglos.

El preste que se celebra todos los primeros de noviembre, remplaza la semana facultativa que tienen otras carreras, es el festejo de la facultad. “Nos reunimos sólo personas de la carrera, o ex alumnos, pero es como si toda la comunidad literaria se reuniera para celebrar el preste”.

Ante una serie de actividades que incluyen la elaboración de arreglos, la planificación de la celebración y la confección del traje, Torrico concluye que “si uno estima a la carrera como nosotros. Creo que siempre va a ser gratificante poder hacer una fiesta para todos nuestros compañeros y nuestros profesores”.

Bibliobús lleva cultura a niños de Cochabamba

A las dos y media de la tarde sale de Cochabamba el bibliobús rumbo a Wachi-Roncho, un pequeño barrio de la ciudad. Decenas de niños corren atrás de la biblioteca rodante, reciben con abrazos y una amplia sonrisa a los voluntarios y luego forman fila para lavarse las manos, un requisito obligatorio antes de comenzar las actividades.

Los adultos que están allí por primera vez tienen que presentarse a los niños. “Me llamo Matthieu Delmas, soy periodista en Página Siete y voy a escribir una nota sobre el bibliobús”, les digo.

Luego los niños ayudan a bajar las sillas y mesas antes de formar grupos de cuatro a 12, tarea que realizan con el apoyo de un voluntario, quien formula una pequeña ronda inicial de preguntas: “¿cómo se llama cada uno de ustedes, de dónde vienen y qué es los más extraordinario que les ha pasado en su vida?”, interroga a los pequeños.

Después de las presentaciones, con la ayuda y el control de los voluntarios, los niños escogen libros para leerlos durante unos 30 a 45 minutos. Pasado el tiempo de lectura, guardan los libros y se da inicio a los talleres de escritura o pintura, según lo que se haya planificado. Y si aún queda tiempo, los niños que culminan con las actividades pueden hacer uso de los juegos de mesa.

La iniciativa

La iniciativa del bibliobús es de Anne Courreges, una profesora de matemáticas francesa que durante su jubilación decidió impulsar este proyecto. Ella fue la que financió el proyecto con la compra del primer bus.

El vehículo que usan actualmente es más grande y fue financiado por Rotary Internacional. Según los responsables del proyecto, la Alcaldía de Cochabamba comprometió recursos, lo que no se concretó.

El objetivo del bus es llegar hasta las zonas rurales de Cochabamba, donde los niños no tienen acceso a una biblioteca. En un principio, el bibliobús salía cinco veces a la semana, pero ahora, por falta de presupuesto, lo hace solamente cada jueves.

Courreges volvió a Francia y fundó la asociación Los amigos del Bibliobús de Cochabamba, con el fin de conseguir fondos para financiar los gastos del micro, que incluyen el salario del chofer, la gasolina y, por supuesto, los libros.

Intercambio cultural infantil

Según Edwin Corrales, uno de los responsables del proyecto, la forma de enseñar en Bolivia tiene que cambiar y favorecer medios de expresión alternativos, tales como la literatura, las artes plásticas o escénicas. “La infancia es una etapa corta de la vida y no hay libros de niños para niños, no existen estos espacios en la educación aquí en Bolivia”, reclama.

Escribir cuentos de “niños para niños” es uno de los proyectos más ansiados del bibliobús. Por ello, niños cochabambinos escribieron cuentos que luego fueron traducidos al francés y enviados a una escuela ubicada en Rennes (Francia). Asimismo, niños franceses enviaron también sus cuentos a Cochabamba que fueron traducidos al castellano, lo cual dio inicio a un importante intercambio cultural.

Desarrollando la creatividad infantil

“La creatividad es un mecanismo de adaptación exclusivamente humano; es el principio básico para el progreso personal y social. Las personas que son creativas tienen la capacidad de resolver problemas y buscar nuevos desafíos por iniciativa propia. Por naturaleza, los niños buscan desarrollar sus capacidades descubridoras, creativas y constructivas, como el bebé siente la necesidad de caminar”, explica un documento de presentación del proyecto.

Mediante talleres, como los de títeres, los niños desarrollan su imaginación creando su propio personaje y escribiendo su historia. Con un pincel en la mano, usando pinturas , los niños viajan al “mundo de la imaginación”.

Hablando con los niños, no hay duda del interés que prestan a esta iniciativa. “Me gusta el bibliobús porque nos enseñan a leer libros y nos ayudan para las tareas. Voy todos los días jueves desde hace dos años. Cuando no hay bus, me quedo en mi casa porque sólo tenemos escuela en las mañanas. Me gustaría que haya clases todo el día”, dice Daysi, una niña de nueve años con una ilimitada sed de aprender.

“Es alarmante que el 40% de los bachilleres de áreas urbanas y el 70% de los bachilleres de áreas rurales no alcancen a entender lo que leen. En 12 años de educación básica el analfabetismo funcional y la falta de desarrollo de capacidades creativas, descubridoras y reflexivas, nos llevan a la necesidad de aplicar un cambio a base de nuevos criterios en la forma de ver los procesos de enseñanza-aprendizaje”, reflexiona Corrales.

A la cinco y media de la tarde, los pequeños forman una ronda tomándose de las manos. Luego, los voluntarios anuncian las actividades propuestas para la semana siguiente. El día se termina por un grito de todos los niños: “¡Viva el bibliobús!”.

Saber escribir y leer permite defenderse en la vida y entender el mundo. Gracias a esta iniciativa, niños desfavorecidos de Cochabamba tienen acceso, una vez a la semana, a la cultura.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Jorge Villanueva presenta “Imaginaciones”

El escritor y dibujante Jorge Villanueva presenta la reciente publicación que presenta 17 trabajos creativos de cuentos relatos o “lo que sean” para que los lectores encuentren libremente en ellos, las características que mejor identifiquen.

El autor señala que realizó esta publicación con el firme convencimiento de que el objetivo de la literatura es otorgar realidad a lo que no existe o nunca existió. Por esto, estas creaciones tienen irrealidades, interrogantes acerca de la vida y la muerte, anhelos, temas oníricos y sobre todo aspiraciones espirituales.