domingo, 8 de enero de 2012

Diario secreto, poética de lo macabro

Semanas después de conocerse el fallo del jurado del Premio Nacional de Novela, se habló mucho de las cualidades narrativas de Claudio Ferrufino-Coqueugniot (CFC). No obstante, el debate centrado en los recursos formales y estilísticos del oficio corrió en desmedro del análisis de contenido y sus diversas interpretaciones. A partir de este espacio se propone reencauzar el curso de las discusiones. No resultará extraño que la novela desate polémica. Si bien esto derivaría positivamente en la apertura de renovados espacios de diálogo, deben evitarse las lecturas apresuradas que degenerarían la complejidad de la obra en prejuicios pacatos y tendenciosos, capaces de provocar su censura.
A primera vista, el libro ofrece un personaje sórdido, impregnado de fetiches y hábitos patológicos. Aun así, nos resulta atractivo, siendo esta confrontación de emociones el anzuelo usado por el novelista para envolver al lector que, con el transcurrir de las páginas, se convertirá en cómplice y autor de crímenes espantosos. Los límites de la imaginación y la decadencia son tan cercanos como imperceptibles.
UNA DEPRAVADA HUMANIDAD. Los capítulos iniciales parecen proponer un manifiesto ético y estético, denotando la ambición del autor respecto a los alcances de su obra. A su vez, una serie de secuencias anecdóticas deviene en la diagramación milimétrica del universo total de Diario Secreto. Muestra clara de la fortaleza narrativa de CFC, ya demostrada en trabajos anteriores (El señor don Rómulo, Segunda Mención Premio de Novela Casa de las Américas 2002; El exilio voluntario, Premio de Novela Casa de las Américas 2009).
Llegado este punto conviene reconsiderar la lectura. Si enfilar el dedo índice hacia el prójimo y azuzar el fuego del veto son nuestro pasatiempo preferido, no valdrá la pena desperdiciar las fiestas navideñas para adentrarnos en el sombrío territorio esbozado por CFC. Oscuridad que, por cierto, no es ajena a ninguno de nosotros. De esta última afirmación puede deducirse que la novela es una interpelación directa al lector, mediante la visibilización de sus pulsiones más básicas y ecuménicas, quien, estremecido en el banquillo de los acusados, no podrá hacer más que admitir su violencia y depravaciones.
Adentrándonos en la historia, impresiona un capítulo en especial. En él, uno de los personajes secundarios nos introduce a su relación con el principal. Quizás el minucioso relato de ese microcosmos propicie la certeza de saber que somos víctimas de un cruel prestidigitador que no hace más que proporcionarnos sufrimiento. Una extraña metáfora que nos concibe dioses y mártires a la vez, una elaborada forma de oxímoron. En todo caso nada más impresionante que esta revelación. Habiendo abordado los develamientos, quizás el más triste sea el de saber que este psicópata no es un personaje ficticio, sino la humanidad entera. No será difícil reconocer frases cotidianas que, en este caso, son presentadas como las de un demente. Triste constatación de nuestras miserias.
REVALORIZACIONES. De igual forma, los personajes exponen una racionalización exacerbada, casi a modo de justificación, de comportamientos malsanos y sin embargo inherentes al ser humano. Rotunda contradicción en la que nos sumerge CFC. Es así que asumir la humanidad desde la sangrienta experiencia de la memoria se constituye en una actitud frente al mundo. Reconstruirnos desde nuestro morbo por el sufrimiento y el dolor para prescindir luego de estos rústicos pastiches de humanidad. Ir aún más allá de la realidad expuesta, transgredirla, penetrarla, traspasarla. Asesinar el tiempo y sus evocaciones, quedar suspendidos en las insondables praderas de lo eterno, la divinidad hecha carne. Entonces entra en escena la sexualidad entendida como ritual. Resulta necesaria la revalorización del sexo como elemento esencial de transgresión en tiempos en los que pululan manuales de felación y cunnilingus. Una enajenación de la sexualidad a las huestes del desparpajo moralizante y sublimante. Una vez más, la exaltación de las pulsiones primarias. ¿Desenfreno y perversión para vaciar de maldades el mundo? Una alternativa más.
SEXUALIDAD Y VIOLENCIA. Por otra parte, Diario Secreto de alguna forma rememora el filme francés Mártires, en el que una secta científico-religiosa mistifica la trashumación de la vida a la muerte. Algo debe encerrar este viaje que los genios de Pascal Laugier y CFC se ocuparon de él desde perspectivas apenas distintas. Tampoco puede obviarse la cercanía de este trabajo a La naranja mecánica, más a la de Kubrick que a la de Burgess, las obras del Marqués de Sade o las de la austriaca Elfriede Jelinek. En cualquiera de los casos, la violencia y la sexualidad explícitos no son gratuitos y responden más bien a una tradición literaria y cinematográfica que sabe provocar, cuestionar, indisponer y catalizar sus contenidos a un terreno propicio para una introspección cabal y diáfana, sin los vicios de la moralina y los tabúes. El acercamiento a Sade llega incluso más lejos, siendo ambas obras artísticas un solo imaginario capaz de concentrar las vertientes de alguna forma nueva de religiosidad. Una extravagante y lúcida manera de pensar el mundo prosaico, entendiéndolo simplemente como elemento secundario de un cáliz distinto, complementario, vital y eternizante.
Diario Secreto es, también, una obra poética en todas sus proporciones. De alto contenido metafórico, con una construcción de imágenes indelebles, tan violentas como surreales, en algunos casos, y un ritmo trepidante, envolvente, incisivo. El conjunto de la novela reúne cualidades dignas de un gran poema. Poética de lo macabro podría decirse. Un frente a frente, creador y espectador. Una sucesión de imágenes, sonidos, olores, texturas y un sinfín de sensaciones en extremo viscerales. Un devenir certero de reproches, culpas y verdades. Así, esta poética de lo macabro concluye siendo un severo cuestionamiento a la cultura de la violencia y la guerra que envuelven el desarrollo de nuestra civilización. Así, también, concluye la novela. Desafiándonos a encarar el mundo de nuevo, repensar nuestras acciones cotidianas, las nimiedades que propician nuestra autodestrucción.
Para finalizar, cabe hacer una última advertencia a los posibles lectores. Inhóspitos parajes aguardan en esas páginas, terrenos lodosos, oscuros y húmedos recovecos. Nada más cercano a nuestra intimidad. Cuidado, podría ser descubierto en su goce más insano o sus secretos más grotescos.
revolucionkbx@gmail.com

XIII Diario secreto es la novela ganadora del decimotercer Premio Nacional de Novela del país.

Diario secreto es, también, una obra poética en todas sus proporciones. De alto contenido metafórico, con una construcción de imágenes indelebles, tan violentas como surreales, en algunos casos, y un ritmo trepidante, envolvente, incisivo. El conjunto de la novela reúne cualidades dignas de un gran poema. Poética de lo macabro podría decirse. Un frente a frente, creador y espectador.

Willy Camacho gran escritor, un “cuentista del tío” fallido

Nacido en La Paz, responde a los títulos de narrador, guionista y gestor cultural. Su obra tiene base en la ironía motivo por el cual el lector que se acerque a sus textos deberá estar pendiente de lo que no se dice, va implícito. Como él mismo se denomina es un ser urbandino que refleja en sus escritos lo cotidiano de los seres urbanos en el momento mismo del desajuste, del quiebre y del desequilibrio, sin pretender para ellos una salida piadosa o un final feliz. Trabajador nocturno (en casa) con interminables jornadas de escritura lo han convertido en uno de los grandes representates de literatura la boliviana.

Defínete en no más de 5 palabras

Paceño, stronguista, metepata, lenguafloja, solitario.

¿Con la obra de qué autor nació tu interés por la literatura?

No hay uno específico, por lo menos uno que yo recuerde. Pero la obra de Walt Disney fue una de las primeras que leí íntegramente, pues tengo una gran colección de historietas que devoré durante mi niñez. Luego, ya más grandecito, leí todas las Selecciones del Reader’s Digest, desde las publicadas en 1938. Finalmente, creo que García Márquez junto con Günter Grass, José Saramago y Bioy Casares terminaron por convertirme al lado oscuro.

¿En qué momento de tu vida decides dedicarte a pleno a la literatura?

Recuerdo que fue durante los primeros días de 2002. En 2001 había vencido el primer año de la Carrera de Literatura, más como pasatiempo, mientras hallaba trabajo como economista, pero cuando llegó el momento de inscribirme al segundo año, me di cuenta de que eso era lo que quería hacer por el resto de mi vida. Así que me olvidé de la Economía y nunca más intenté ejercerla, ni siquiera en los momentos de hambre.

¿Cuántos y qué libros has publicado hasta el momento?

En 2003 publiqué un libro a tres manos con Daniela Renjel y Sebastián Antezana, titulado Réquiem para once. En 2008 salió El misterio del Estido” en 2010 Cuentos escogidos y el año pasado el minilibro Poco bla bla…, de la serie Cuentos de Alasita. Además publiqué en antologías, revistas y otros medios.

Escribes cuentos hace algún tiempo ya ¿Aparte de cuentista fantástico te consideras “cuentista del tío”?

Traté de serlo alguna vez, pero la risa me gana cuando tengo a la víctima entre mis manos. Sin embargo, creo que todo cuentista tiene que ser un mentiroso experto, pues debe lograr que los lectores se crean sus mentiras.

¿Qué es lo más y menos satisfactorio que has pasado en tu experiencia como escritor en una ciudad como la nuestra?

Lo más satisfactorio fue haber visitado, gracias a una invitación de la Alcaldía, algunas unidades educativas, donde compartí con niños y adolescentes algo de mi experiencia. Lo menos satisfactorio, aunque en realidad debería decir, lo más extraño, fue la reacción de algunas personas cuando declaramos desierto el Premio Nacional de Cuento Franz Tamayo 2008. Se trató de un waykaso virtual, porque todo fue a través de blogs.

Hace tiempo, cuando ganaste un premio en efectivo vi la entrevista en la Tv en la que aseverabas que con el premio comprarías algunos libros y lo demás lo gastarías en ron ¿Fue así?

Bueno, por lo menos la mayor parte del dinero la gaste en eso, aunque ya no me acuerdo si fueron más libros o más botellas. En todo caso, disfruté bien el dinero de ese premio.

En tus términos ¿Qué tipo de literatura haces y por qué la catalogas así?

Aunque el género no existe, podría decir que hago literatura urbana, pues ambiento mis textos en ciudades (casi siempre es La Paz aunque no la menciono o la camuflo), ya que me siguen pareciendo interesantes los procesos culturales, de relaciones humanas y de otros tipos que se generan en las urbes.

Sé que cuentas con algunos premios ¿Cuáles de tus obras han sido premiadas?

En realidad, sólo tengo dos premios, y uno es compartido. El primero es el Premio Nacional de Cuento Franz Tamayo de 2006, y el otro es el Premio Amalia Gallardo del bicentenario, que lo ganamos con Daniel Moya (él como director, yo como guionista), aunque el mérito fue de toda la productora Tres Tribus.

¿Cuál es tu mejor momento a la hora de escribir? ¿Tienes fuentes o momentos de mayor inspiración?

Me gusta escribir de noche, de día solo lo hago por obligación o trabajo. Empiezo a eso de las siete y termino a las cinco de la mañana. Más que inspiración, creo que hay pequeñas ideas que surgen a partir de algo circunstancial (una película, un gesto, un accidente, una noticia, etc.) y que pueden ser desarrolladas.

¿Tienes algún material nuevo listo a ser editado este 2012?

Estoy escribiendo una novela hace algunos años, no lo he podido hacer al ritmo que quisiera, porque he tenido compromisos laborales que me lo han impedido, pero espero terminarla este año. Asimismo, junto con Daniel Averanga pensamos presentar la segunda entrega de la antología de cuentos de terror bolivianos Gritos Demenciales.

Los nuevos títulos asoman en librerías

La industria editorial en Bolivia no toma vacaciones. A pocos días de iniciarse el 2012, las distintas casas editoriales nacionales adelantan cuáles serán sus propuestas para este año.
Por ejemplo, María José Parejas, subdirectora de edición literaria del grupo editorial La Hoguera, explicó que la prioridad de sus publicaciones serán los libros infantiles y juveniles. “Queremos impulsar nuestro Plan Lector (libros que se leen en el colegio). Seguramente publicaremos poemarios, novelas, ensayos, etc. pero en menor grado”, afirmó. “Tenemos pensado editar cerca de 30 nuevos títulos, en el 2011 lanzamos 35 y el 2010 fueron 50”, añadió Parejas.
Por su parte, Ricardo Serrano, gerente de la editorial El País, sostiene que la historia y las ciencias sociales son sus temáticas privilegiadas y que sus publicaciones dependen de cómo respondan los lectores. “Es una cuestión de presupuesto. Nos gustaría editar distintos títulos, pero todo está sujeto a cómo nos vaya en las ventas”, detalló.
La editorial Gente Común estará muy ligada a la literatura, así lo confirmó Ariel Mustafá, responsable de la casa paceña. “No hay un cálculo numérico sobre los libros que editaremos porque nuestro criterio es ‘cazar’ buenas propuestas, con este pensamiento publicamos 36 títulos el 2011 y 30 el 2010”, dijo.
La editorial El Cuervo, establecida en Tarija, es más misteriosa; Fernando Barrientos, su director, enfatizó que “por estrategia” no puede adelantar más detalles. Solo atinó a confirmar que editará 10 nuevos títulos “que sorprenderán al público”.
Otra que se guarda sus novedades es Santillana, que continúa promocionando títulos presentados el año pasado. Con este panorama solo queda esperar en las librerías.

Novedades

La Hoguera
Geriatría y gerontología básica para el médico internista, de Felipe Melgar (investigación)
Educación especial: inclusión socio-educativa y discapacidad, de Santiago Molina (investigación)
Bullyng, de Roger Otero y Billy Castillo (novela juvenil con cómic)
Agitar antes de usar, de Marcela Aguilar (cuentos)
Cuentos infantiles, de Paula Benedict de Bellott (cuentos)
Doña Piedades para niños, de Carola y Lucía Parejas (cocina infantil)

El País
Caminos de doble vía: dos ensayos sobre la movilidad socioeconómica en el espacio de Charcas, de William Lofstrom
Una novela histórica aún sin título sobre el Tambor Vargas, de Ramón Rocha
Maíz, chicha y modernidad, de Gustavo Rodríguez y Humberto Solares
Derecho al honor y a la intimidad, de Orlando Parada
Confidencias del Ojo de Vidrio, Memorias, de Ramón Rocha

Santillana
Diario Secreto, de Claudio Ferrufino-Coqueugniot (Premio Nacional de Novela 2011)
Hablando con los perros, de Wílmer Urrelo (novela)
En la hora de dios, de Luisa Fernanda Siles (novela)
La máquina de Aqueronte, de Darwin Pinto (novela)
El lugar del cuerpo, de Rodrigo Hasbún (novela)

Plural
Introducción del lenguaje afroboliviano, de Sandros Sessarego (investigación)
Tomo II de la obra completa, de René Zavaleta (antología)
Las ciudades de Lucía, de Beatriz Navia (novela)
Hablemos de los que mueren, de Marcelo Quiroga Santa Cruz (ensayo)
Alianzas familiares, de Clara López (historia)
Caciques, Anaconas y Extravagantes, de Laura Escobari (historia)

Gente Común
Desvelo azul, de Jorge Traverso (poesía)
Las novelas aún sin título, de Pedro Von Vacano y de Hebe Montellano
Cuarta edición, traducida al inglés de Entierro sin muerto, de Verónica Ormachea (crónica)
La noche de las calacas, de Willy Camacho (novela)
Segunda parte de la antología del libro de terror Gritos demenciales

El Cuervo
La segunda edición de la novela El amor según, de Sebastián Antezana, que se ha agotado en menos de un año.
Los mercaderes del Che y otras crónicas a ras del suelo, de Álex Ayala (compilación de crónicas de los últimos seis años, de diversos temas, con el que continuará su colección Nueva Crónica
Los abismos posibles, de Mauricio Murillo (ganador del Premio de Cuento Franz Tamayo 2010) y la segunda edición de Vacaciones permanentes, de Liliana Colanzi

Paz Soldán escribe para Chile

La vida de Jaime Saenz fue retratada por el escritor Edmundo Paz Soldán en el libro “Los malditos”.

Esta obra -publicada por Ediciones Universidad Diego Portales de Chile- es una compilación de perfiles de 17 destacados escritores latinoamericanos; uno de ellos es Jaime Saenz. La lista de seleccionados fue trabajada por la periodista argentina Leila Guerreiro, quien también se encargó de editar la obra.

“Fue fascinante indagar la vida de Saenz; fue una experiencia única y también un gran desafío”, contó en una entrevista con Página Siete. Aseguró que el hecho de que tomen en cuenta a Saenz en esta antología es una muestra de que este autor es uno de los más representativos del país.

El autor sostiene que escribir el perfil de Saenz no fue nada fácil porque al investigar se encontró con mucha información. Tuvo que revisar e incluso volvió a leer obras del escritor paceño.

Cuentos para regalar, en la Ceja

Antes de emprender un viaje, Guido Choquetanga compartirá con los amantes de la narración oral una velada interesante denominada “Cuentos para regalar”. La noche de cuentería se llevará a cabo en el Café Jhoselyn (calle Raúl Salmón 1295, esquina calle 2, en la Ceja de El Alto). Es la primera función de Choquetanga en la urbe alteña. La cita para disfrutar de buenos cuentos y un rico café es hoy, desde las 19.30 hasta las 22.30. Mayor información al teléfono 79534615.

viernes, 6 de enero de 2012

Negaron Nobel a JRR Tolkien porque su prosa era de “segunda”

Al escritor británico JRR Tolkien (1892-1973), cuyo libro "El señor de los anillos" es uno de los más valorados en el Reino Unido, se le denegó el premio Nobel de Literatura porque su prosa era de segunda categoría.

Según informó ayer el periódico The Guardian en su versión digital, unos documentos recientemente desclasificados sobre el dictamen de los miembros del comité Nobel de 1961 indican que éste decidió pasar por alto nombres como los de Lawrence Durrell, Robert Frost, EM Forster o el propio Tolkien, y concedió el premio al escritor yugoslavo Ivo Andric.

De acuerdo con la publicación, el periodista sueco Andreas Ekstrom ha desarrollado la investigación de los documentos después de que fueran hechos públicos en la Biblioteca Nobel en Estocolmo.

A Andric se le concedió el premio por la "fuerza épica en la que traza los temas y representa los destinos humanos de la historia de su país", según los documentos.

La prosa de Tolkien, que fue nominado por su amigo y escritor CS Lewis, no está a la altura de la narración de alta calidad, según escribió el miembro del jurado Anders Österling.

En el caso del escritor Frost, su opción al Nobel fue descartada por su "avanzada edad" -tenía 86 años-, mismo argumento que se utilizó con Forster, agrega The Guardian.

Durrell, en tanto, aportaba "un gusto dudoso debido a su monomaníaca preocupación por las complicaciones eróticas".

Según Ekström, que lleva cinco años con esta investigación periodística, esta es la primera vez que ve el nombre de Tolkien entre los candidatos sugeridos para el premio.

La Academia Sueca invita a académicos y exganadores del Nobel a presentar candidaturas de escritores y mantiene bajo estricto secreto sus decisiones durante un periodo de 50 años.

Entierro sin muerte será publicado en inglés

Pagina siete

La editorial Gente Común ha anunciado que este mes publicará la obra Entierro sin muerte de la escritora boliviana Verónica Ormachea en una versión física en inglés y otra en formato digital. Esta cuarta edición de la crónica sobre el secuestro que sufrió el empresario y político Samuel Doria Medina en 1995 será comercializada en Bolivia y en las librerías Smazo y Barns & Noble (las más grandes de EEUU) y mediante internet.

Según el director de la editorial, Ariel Mustafá, la publicación en inglés obedece al éxito que han obtenido las ediciones anteriores y “que la coyuntura actual permite que un texto de este tipo pueda ser leído en otras partes del mundo”.

Además, Mustafá ha anunciado que se espera que a mediados de año se publique una quinta edición en español.

Según la autora, el éxito de libro se debe a que narra “experiencias límite” contadas por sus protagonistas, a quienes entrevistó. Entre ellos están Doria Medina, sus familiares, los investigadores y la abogada del grupo secuestrador del MRTA.

La autora añade, sin embargo, que el libro utiliza recursos literarios, pero que en realidad todos los personajes, escenarios e informaciones son reales. “Generalmente los secuestrados no cuentan sus experiencias y Doria Medina tuvo el coraje de hacerlo”, afirma la escritora.