Consiste en una ayuda destacable para aprender a expresarse y pensar. Los libros permiten desarrollar un espíritu crítico por la confrontación entre las ideas e ideologías. Nos proveen una inspiración nueva, una alternativa sobre la interpretación del mundo y probablemente, una cultura general más profunda. Aunque no nos gustan algunos libros, siempre obtendremos más conocimiento de ellos.
La lectura consiste en despertar el alma y el corazón para aprovechar del pensamiento y de los sentimientos. Es una apertura sobre un mundo diferente que nos abre las puertas de la creatividad y nos invita a entender mejor el lugar y la situación en los cuales vivimos.
Con la lectura, uno se identifica con los personajes, vive con ellos las aventuras, comparte sus sentimientos. De esta manera, nos permite salirnos de nuestra vida y vivir varias historias diferentes y apropiarnos de las mismas.
Lo positivo de un libro es que lo puedes abrir y cerrar cuando quieres y llevarlo a todo lado, sin que ocupe mucho espacio.
¿Sabías qué?
Leer historias a los niños
FAVORECE EN SU
APRENDIZAJE
Es muy benéfico para su
desarrollo tanto de la memoria como de las habilidades motrices. Además, implica una relación emocional, afectiva y social entre los padres e hijos, lo que es primordial para la salud y bienestar del niño. Permite también adelantar el aprendizaje, ya que aumenta el deseo de empezar a leer y favorece en el dominio del lenguaje.
Trucos y reglas
Mejora tu habilidad en la lectura
Costumbre
5 a 10 minutos de lectura cotidiana son suficientes para familiarizarte con el simple gesto de leer. Escoge un libro que te guste o una revista, lo cual te motivará. Aunque no te gusta la lectura, esfuérzate cada día y verás los resultados eficaces a corto plazo.
CONCENTRACIÓN
La lectura no es una actividad pasiva, ya que hay que ser activo y concentrarse sobre el texto que uno lee. Esto es esencial para hacerlo más rápido y entender el contenido. Cuando lees, tienes que vivir la historia y solamente pensar en la misma.
viernes, 9 de agosto de 2013
El pastor alemán “Rayo” es protagonista de libro
“Rayo” es un cariñoso, solícito y leal pastor alemán, protagonista de la segunda publicación de Luz Cejas Rosado de Aracena, titulada “Dialogando con Rayo”. Este libro da continuidad al primer libro “Las aventuras de Rayo”.
A través de este libro, los niños pueden compartir las experiencias de esta mascota desde que despierta. Rayo hace un recorrido por el campo conociendo mariposas y otros insectos. En otras ocasiones sólo se pone a ver la oscura noche e investiga todo sobre la luna y su reflejo en la laguna, las ranas y la lluvia.
Los lectores de este libro, pueden conocer también las cosas que más le gustan a este cachorro, entre ellos los días del peatón, donde puede pasear con sus amos, jugar con pelotas y chapotear en el agua.
De todas las estaciones del año, la primera es una de sus favoritas, ya que en ella puede apreciar a diferentes habitantes en la naturaleza como el colibrí, entre muchos otros.
“Dialogando con Rayo” está dedicado a todas las personas que sienten especial cariño por los perros y la naturaleza, según explica la autora.
Las personas que deseen adquirir este libro pueden comunicarse a los teléfonos 4313200 y al 4412516.
A través de este libro, los niños pueden compartir las experiencias de esta mascota desde que despierta. Rayo hace un recorrido por el campo conociendo mariposas y otros insectos. En otras ocasiones sólo se pone a ver la oscura noche e investiga todo sobre la luna y su reflejo en la laguna, las ranas y la lluvia.
Los lectores de este libro, pueden conocer también las cosas que más le gustan a este cachorro, entre ellos los días del peatón, donde puede pasear con sus amos, jugar con pelotas y chapotear en el agua.
De todas las estaciones del año, la primera es una de sus favoritas, ya que en ella puede apreciar a diferentes habitantes en la naturaleza como el colibrí, entre muchos otros.
“Dialogando con Rayo” está dedicado a todas las personas que sienten especial cariño por los perros y la naturaleza, según explica la autora.
Las personas que deseen adquirir este libro pueden comunicarse a los teléfonos 4313200 y al 4412516.
Fundación del Banco Central edita la revista cultural Piedra de Agua
La Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (BCB) ha publicado el primer número de Piedra de Agua, el cual dedica sus páginas al arte y los patrimonios que tiene Bolivia -sobre todo- y responde al perfeccionamiento de su revista Cultura, que desde los pasados años era distribuida por todo el país.
Esta Fundación, que este 2013 cumplió 16 años, es la encargada de auspiciar y promocionar El Archivo y Bibliotecas Nacionales de Bolivia, la Casa de la Libertad, la Casa de la Moneda, el Museo Nacional de Etnografía y Folclore, el Museo Nacional de arte y el Centro Cultural de Santa Cruz.
Roberto Borda Montero, presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, en conversación con EL DIARIO, aseguró que la finalidad de esta revista es divulgar desde sus páginas el arte y el Patrimonio que tiene Bolivia.
“La idea es llegar al quiosco de la esquina. Que la revista esté en todos los espacios posibles para su compra. Hasta mañana (hoy) consolidaremos los espacios en que este producto pueda ser adquirido por el público general a un precio muy módico de 20 bolivianos”, aseguró Borda.
Por su parte, Benjamín Chávez, editor general de Piedra de Agua, ganador del Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal 2006, asegura que “este nuevo emprendimiento es iniciado con muchas ganas de brindar al público lector un espacio de encuentro con la cultura. Queremos que sea un medio de reflexión”.
Esta edición, en un formato de primera categoría, en papel, diseño y notas, está dedicada a la Villa Imperial de Potosí, en la Colonia; a la obra de Jesús Urzagasti, y una miscelánea de eventos recientes de la coyuntura.
Piedra de Agua estará en todas las librerías del país y quioscos de periódicos y revistas de manera bimensual.
Esta Fundación, que este 2013 cumplió 16 años, es la encargada de auspiciar y promocionar El Archivo y Bibliotecas Nacionales de Bolivia, la Casa de la Libertad, la Casa de la Moneda, el Museo Nacional de Etnografía y Folclore, el Museo Nacional de arte y el Centro Cultural de Santa Cruz.
Roberto Borda Montero, presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, en conversación con EL DIARIO, aseguró que la finalidad de esta revista es divulgar desde sus páginas el arte y el Patrimonio que tiene Bolivia.
“La idea es llegar al quiosco de la esquina. Que la revista esté en todos los espacios posibles para su compra. Hasta mañana (hoy) consolidaremos los espacios en que este producto pueda ser adquirido por el público general a un precio muy módico de 20 bolivianos”, aseguró Borda.
Por su parte, Benjamín Chávez, editor general de Piedra de Agua, ganador del Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal 2006, asegura que “este nuevo emprendimiento es iniciado con muchas ganas de brindar al público lector un espacio de encuentro con la cultura. Queremos que sea un medio de reflexión”.
Esta edición, en un formato de primera categoría, en papel, diseño y notas, está dedicada a la Villa Imperial de Potosí, en la Colonia; a la obra de Jesús Urzagasti, y una miscelánea de eventos recientes de la coyuntura.
Piedra de Agua estará en todas las librerías del país y quioscos de periódicos y revistas de manera bimensual.
Ya circula el libro la Evolución en Bolivia
Hilarión Acosta Rentería presentó el libro La Evolución en Bolivia, una síntesis geográfica e histórica que describe el territorio nacional y las diferentes etapas del desenvolvimiento humano desde su origen hasta el presente. La obra es recomendable para alumnos y profesores de Historia.
Gonzalo Lema y 11 poetas, tras la verdad esencial del día a día
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RRM
RRM
El autor del libro (Izq.) junto a Antonio Terán Cabero y Ramón Rocha Monroy.
“Este libro busca conocer la opinión de los poetas sobre Bolivia, pero se da modos -y depende del interlocutor- para hablar también de poesía y otros temas”, comenta Gonzalo Lema sobre La verdad esencial, su más reciente obra.
Auspiciado por el diario cochabambino Los Tiempos, este trabajo reúne 11 entrevistas a igual número de vates bolivianos quienes conversan con el narrador de diversos asuntos de la realidad nacional actual.
“Debe quedar claro que lo mío no fue un trabajo específico sobre la poesía contemporánea de Bolivia. Su intención fue siempre otra”, se apresura a señalar Lema que para este proyecto mantuvo extensas charlas con Jesús Urzagasti, Antonio Terán Cabero, Pedro Shimose y Matilde Casazola.
También atendieron a su requerimiento Eduardo Mitre, Norah Zapata, Humberto Quino, Rubén Vargas, Vilma Tapia, María Soledad Quiroga y Benjamín Chávez.
Aunque en esta lista figuran siete hombres y cuatro mujeres, de diversos orígenes como La Paz, Oruro, Sucre, Beni y Cochabamba, el autor de La huella es el olvido se apresura a aclarar que “no tuve nunca un criterio de orden regional, generacional o de género. Al mismo tiempo, sé que algunos poetas de gran calidad no han sido entrevistados”.
- Pero, ¿por qué un libro de entrevistas a poetas?
- Hace dos años presenté La Bolivia que se va, la Bolivia que viene. Entrevistas a líderes políticos bolivianos. En ese libro tomé en cuenta a políticos desde Jaime Paz hasta el presidente Evo Morales.
Luego pensé que me gustaría conocer la opinión de los poetas bolivianos sobre nuestro país y que fuera de acceso para un público grande. Entonces, creo que es una secuencia de un interés muy particular: construir una opinión nutrida de voces y pensamientos sobre nuestro país.
Al comentar La verdad esencial, el narrador Ramón Rocha Monroy señala: “no hay que esperar mucho de los poetas. Su contienda primordial es con la palabra, la niñez, la vida, la muerte, el insomnio, los tigres, tres o cuatro temas que suelen ensimismarlos al borde de la ajenitud sobre la historia del país, de la cual su lectura es episódica e impresionista”.
Y así, qué extraña idea -dirán algunos- hablar del país, de la cotidianidad precisamente con quienes mayor fama tienen de retrotraerse del entorno para vagar por el imaginario de la palabra. Pero en esta arriesgada propuesta es donde debe hallarse el mérito de La verdad esencial: la búsqueda de una perspectiva original y, de pronto, hasta inédita.
“Yo creo -concluye Lema- que la intensidad mayor de nuestras letras está en la poesía. No tenemos una sola época sin un gran poeta. Ese es su prestigio. Y su trabajo mayor ha quedado como testimonio de la vida de los bolivianos. Por otra parte, esta construcción de una opinión sobre Bolivia sigue en marcha, así que en unos años buscaré a ejecutantes de otros oficios”.
Punto de vista
Ramón Rocha MonroyEscritorNo hay que esperar mucho de los poetas. Su contienda primordial es con la palabra, la niñez, la vida, la muerte, el insomnio, los tigres, tres o cuatro temas que suelen ensimismarlos al borde de la ajenitud sobre la historia del país, de la cual su lectura es episódica e impresionista. Pedro Shimose, por ejemplo, es así: fecundo y entrañable en su poesía, parco y hasta reticente en su narrativa oral. El Soldado (Antonio Terán Cabero), cuya amistad frecuento, tiene un hondo escepticismo y oídos propicios para la crítica, no para el elogio de lo cotidiano.
Urzagasti vivía sumergido en el mundo de su niñez, cuando vivía presto a la cosecha del mito y todavía ajeno a las letras.
Mitre tiene aproximaciones insospechadas y positivas a lo cotidiano del tango y los boleros, que también son poesía; es ciudadano de varios mundos y quizá no se siente limitado en ninguno.
En fin, quizá Vilma Tapia es quien con mayor hondura habla de su atisbo temprano de la cultura aymara y la quechua, pero el denominador común es la vida entre la soledad y el aislamiento, la soledad como apuesta voluntaria y el aislamiento provocado por el entorno social.
No olvidemos que incluso Casa tomada de Julio Cortázar o La soledad de Borges admiten también una lectura política basada en la irrupción de los grasitas, de los cabecitas negras del peronismo, que los sume en el aislamiento o en la emigración de por vida.
RRM
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El autor del libro (Izq.) junto a Antonio Terán Cabero y Ramón Rocha Monroy.
“Este libro busca conocer la opinión de los poetas sobre Bolivia, pero se da modos -y depende del interlocutor- para hablar también de poesía y otros temas”, comenta Gonzalo Lema sobre La verdad esencial, su más reciente obra.
Auspiciado por el diario cochabambino Los Tiempos, este trabajo reúne 11 entrevistas a igual número de vates bolivianos quienes conversan con el narrador de diversos asuntos de la realidad nacional actual.
“Debe quedar claro que lo mío no fue un trabajo específico sobre la poesía contemporánea de Bolivia. Su intención fue siempre otra”, se apresura a señalar Lema que para este proyecto mantuvo extensas charlas con Jesús Urzagasti, Antonio Terán Cabero, Pedro Shimose y Matilde Casazola.
También atendieron a su requerimiento Eduardo Mitre, Norah Zapata, Humberto Quino, Rubén Vargas, Vilma Tapia, María Soledad Quiroga y Benjamín Chávez.
Aunque en esta lista figuran siete hombres y cuatro mujeres, de diversos orígenes como La Paz, Oruro, Sucre, Beni y Cochabamba, el autor de La huella es el olvido se apresura a aclarar que “no tuve nunca un criterio de orden regional, generacional o de género. Al mismo tiempo, sé que algunos poetas de gran calidad no han sido entrevistados”.
- Pero, ¿por qué un libro de entrevistas a poetas?
- Hace dos años presenté La Bolivia que se va, la Bolivia que viene. Entrevistas a líderes políticos bolivianos. En ese libro tomé en cuenta a políticos desde Jaime Paz hasta el presidente Evo Morales.
Luego pensé que me gustaría conocer la opinión de los poetas bolivianos sobre nuestro país y que fuera de acceso para un público grande. Entonces, creo que es una secuencia de un interés muy particular: construir una opinión nutrida de voces y pensamientos sobre nuestro país.
Al comentar La verdad esencial, el narrador Ramón Rocha Monroy señala: “no hay que esperar mucho de los poetas. Su contienda primordial es con la palabra, la niñez, la vida, la muerte, el insomnio, los tigres, tres o cuatro temas que suelen ensimismarlos al borde de la ajenitud sobre la historia del país, de la cual su lectura es episódica e impresionista”.
Y así, qué extraña idea -dirán algunos- hablar del país, de la cotidianidad precisamente con quienes mayor fama tienen de retrotraerse del entorno para vagar por el imaginario de la palabra. Pero en esta arriesgada propuesta es donde debe hallarse el mérito de La verdad esencial: la búsqueda de una perspectiva original y, de pronto, hasta inédita.
“Yo creo -concluye Lema- que la intensidad mayor de nuestras letras está en la poesía. No tenemos una sola época sin un gran poeta. Ese es su prestigio. Y su trabajo mayor ha quedado como testimonio de la vida de los bolivianos. Por otra parte, esta construcción de una opinión sobre Bolivia sigue en marcha, así que en unos años buscaré a ejecutantes de otros oficios”.
Punto de vista
Ramón Rocha MonroyEscritorNo hay que esperar mucho de los poetas. Su contienda primordial es con la palabra, la niñez, la vida, la muerte, el insomnio, los tigres, tres o cuatro temas que suelen ensimismarlos al borde de la ajenitud sobre la historia del país, de la cual su lectura es episódica e impresionista. Pedro Shimose, por ejemplo, es así: fecundo y entrañable en su poesía, parco y hasta reticente en su narrativa oral. El Soldado (Antonio Terán Cabero), cuya amistad frecuento, tiene un hondo escepticismo y oídos propicios para la crítica, no para el elogio de lo cotidiano.
Urzagasti vivía sumergido en el mundo de su niñez, cuando vivía presto a la cosecha del mito y todavía ajeno a las letras.
Mitre tiene aproximaciones insospechadas y positivas a lo cotidiano del tango y los boleros, que también son poesía; es ciudadano de varios mundos y quizá no se siente limitado en ninguno.
En fin, quizá Vilma Tapia es quien con mayor hondura habla de su atisbo temprano de la cultura aymara y la quechua, pero el denominador común es la vida entre la soledad y el aislamiento, la soledad como apuesta voluntaria y el aislamiento provocado por el entorno social.
No olvidemos que incluso Casa tomada de Julio Cortázar o La soledad de Borges admiten también una lectura política basada en la irrupción de los grasitas, de los cabecitas negras del peronismo, que los sume en el aislamiento o en la emigración de por vida.
¿Por qué leer libros nos hace sentir bien?
Según un estudio publicado en la revista Psychological Science, cuando leemos un libro nos sentimos parte psicológicamente de la comunidad que protagoniza la narración. Este mecanismo satisface una necesidad humana fundamental: la de pertenencia a un grupo.
Los investigadores trabajaron con Harry Potter y la piedra filosofal y Crepúsculo. Y estudiaron la afiliación psicológica con magos y vampiros, de más de un centenar de sujetos antes y después de leer dos fragmentos de ambos libros durante media hora.
Así comprobaron que los lectores se sentían identificados con uno u otro grupo en función del libro que les habían proporcionado. Además, la pertenencia a las comunidades de ficción producía una mejora del estado de ánimo y la satisfacción similar a la de formar parte de grupos reales.
“Leer satisface una profunda necesidad psicológica”, que ha jugado un papel clave en la evolución, concluían los autores.
Los investigadores trabajaron con Harry Potter y la piedra filosofal y Crepúsculo. Y estudiaron la afiliación psicológica con magos y vampiros, de más de un centenar de sujetos antes y después de leer dos fragmentos de ambos libros durante media hora.
Así comprobaron que los lectores se sentían identificados con uno u otro grupo en función del libro que les habían proporcionado. Además, la pertenencia a las comunidades de ficción producía una mejora del estado de ánimo y la satisfacción similar a la de formar parte de grupos reales.
“Leer satisface una profunda necesidad psicológica”, que ha jugado un papel clave en la evolución, concluían los autores.
jueves, 8 de agosto de 2013
Tres premios en homenaje a Yolanda Bedregal
El próximo 21 de septiembre se recordará el centenario de la poetisa Yolanda Bedregal y en el marco de los festejos y de una serie de actividades organizadas por la familia Conitzer-Bedregal y otras instituciones, se contemplan tres concursos literarios dirigidos a autores de diferentes especialidades.
El Concurso de Ensayo sobre Yolanda Bedregal está dirigido a literatos y estudiosos de la obra de la autora boliviana. Consiste en elaborar un trabajo de entre 15 a 25 páginas en torno a cualquiera de sus facetas como creadora y presentarlo hasta el 15 de agosto en la carrera de Literatura de la UMSA o en la Casa de la Cultura. El ganador será premiado con 3.500 bolivianos y el segundo lugar recibirá 2.500.
“El ensayo es un género muy importante; no basta sólo con la creación en ficción o poesía, es fundamental el estudio que desmenuce a las grandes obras y a los grandes autores”, explicó al respecto Rosángela Conitzer, hija de la autora de Almadía.
El ya tradicional Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal, que otorga 31.000 bolivianos al ganador, recibirá obras hasta el 30 de agosto en el Ministerio de Culturas. El poemario ganador y las menciones de honor serán editados por Plural Editores.
Finalmente, la Alcaldía de La Paz convocó al Concurso de Literatura Infantil “Cuentos Chiquitos y Chukutas”, que está abierto para niños de seis a 14 años, jóvenes de 15 a 22 y adultos. Las obras, que serán premiadas con montos de entre 1.000 a 6.000 bolivianos, se recibirán hasta el 3 de septiembre en el Cine Teatro Municipal 6 de Agosto.
El Concurso de Ensayo sobre Yolanda Bedregal está dirigido a literatos y estudiosos de la obra de la autora boliviana. Consiste en elaborar un trabajo de entre 15 a 25 páginas en torno a cualquiera de sus facetas como creadora y presentarlo hasta el 15 de agosto en la carrera de Literatura de la UMSA o en la Casa de la Cultura. El ganador será premiado con 3.500 bolivianos y el segundo lugar recibirá 2.500.
“El ensayo es un género muy importante; no basta sólo con la creación en ficción o poesía, es fundamental el estudio que desmenuce a las grandes obras y a los grandes autores”, explicó al respecto Rosángela Conitzer, hija de la autora de Almadía.
El ya tradicional Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal, que otorga 31.000 bolivianos al ganador, recibirá obras hasta el 30 de agosto en el Ministerio de Culturas. El poemario ganador y las menciones de honor serán editados por Plural Editores.
Finalmente, la Alcaldía de La Paz convocó al Concurso de Literatura Infantil “Cuentos Chiquitos y Chukutas”, que está abierto para niños de seis a 14 años, jóvenes de 15 a 22 y adultos. Las obras, que serán premiadas con montos de entre 1.000 a 6.000 bolivianos, se recibirán hasta el 3 de septiembre en el Cine Teatro Municipal 6 de Agosto.
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